• Dom. Ene 23rd, 2022

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La muerte del sentido común, una de las muchas causales del aborto

causales del aborto

Resulta sorprendente como hasta la pérdida del sentido común en el lenguaje también se ha transformado en una de las causales del aborto

La muerte del sentido común, una de las muchas causales del aborto, un artículo de Peter Kwasniewski para LifeSiteNews

Leí una vez un artículo de prensa acerca de una pareja que había congelado un embrión fertilizado hace muchos años, que decidió descongelarlo y “tener un segundo hijo” en vez de “destruir el embrión.” En una y misma frase leemos: la pareja decidió “tener un segundo hijo” en vez de “destruir el embrión.”

Pero si un embrión no es un ser humano, ¿de dónde habría salido el “segundo hijo”? ¿Pudo una pareja elegir tener un segundo hijo si no hubiera un hijo que pudiera tener? Nada hay en el hijo que no estuviera ya presente de alguna manera en el embrión.

No solo la embriología moderna y la genética han hecho nada por esta verdad tan evidente para todos, por el contrario, ellos la apoyan por millones. Esta es la razón de porqué el eminente genetista Jerome Lejeune dio testimonio en las cortes alrededor del mundo: que la ciencia moderna muestra que no existe una discontinuidad biológica fundamental en el proceso completo desde la fertilización al niño nacido. Si alguien inventa un derecho para matar al primero, lógicamente se debe inventar un derecho para matar al segundo.

Ahora existen profesores universitarios que son lo suficiente fríamente “racionales” como para llegar a esta conclusión: ya que hemos legalizado el aborto, deberíamos legalizar el matar a niños pequeños cuando ellos están severamente discapacitados o tal vez simplemente cuando no son deseados. El Dr. Lejeune vio que se debe defender la vida consistentemente desde el comienzo hasta el final, desde la concepción hasta la muerte natural, basado en que los seres humanos inocentes tienen una dignidad que no puede violarse, o, de lo contrario, se tendrá que sostener que los límites al asesinato son puramente arbitrarios y pueden ser cambiados a voluntad por decreto legislativo.

Retrocedamos por un momento al artículo del periódico, el cual, con poca lucidez, combinó en una sola afirmación las frases “tener un segundo hijo” y “destruir el embrión.” Imaginen una construcción paralela. Si alguien fuera a decir: “Decidí hacerme cargo de mi abuela en vez de inyectar a esa bolsa de huesos con drogas letales,” pensaríamos que esta persona por tener tales pensamientos no tiene corazón, es demente o un criminal, porque son suficientemente claras las frases insultantes referidas a su anciana abuela y porque la intención de inyectar drogas letales es un asesinato.

Pero si una mujer dijera: “He decidido continuar con mi embarazo y dar a luz a un bebecito, en lugar de tenerlo, o más bien al feto, y desmembrarlo con un cuchillo o destruirlo con ácido,” los medios, el gobierno y una buena parte de la sociedad se mantendrían tranquilamente distantes. “Esta es una decisión de cada mujer.”

¡Qué extraños trucos mentales! ¡Qué bizarra autoengaños son practicados en el mundo moderno!

Mientras el lenguaje y la experiencia signifiquen algo, sabemos lo que es una mujer embarazada: una mujer “con un niño”, una mujer cuyo cuerpo ahora está completamente dirigido a nutrir y proteger a este niño por nacer hasta que sea viable fuera del vientre.

Sin embargo, el lenguaje mismo ha sido retorcido y distorsionado hasta ser desconocido. El embarazo ahora se considera una “condición médica”, o, de acuerdo con algunas feministas radicales, una enfermedad o un acto de agresión extraña. Es difícil creer que esta gente pueda estar tan alienada de la naturaleza, tan alejada de los simples datos de la biología, que serían capaces de pasar por alto las estructuras obvias, el designio procreativo de los cuerpos masculinos y femeninos. El cuerpo femenino está estructurado para concebir y dar a luz hijos, y cualquier mujer saludable se regocijaría de este hecho, reconociendo la indescifrable dignidad que se le confiere como una “madre de un viviente.”

Peter Kwasniewski

*Nota de edición: La fotografía pertenece al artículo original publicado por LifeSiteNews. MarchandoReligion declina toda responsabilidad

Puedes leer este artículo en su sitio original en inglés aquí: https://www.lifesitenews.com/blogs/the-death-of-common-senseone-of-the-many-casualties-of-abortion/

Nuestra sugerencia de lectura para este artículo

Te invitamos a escuchar esta conferencia del Profesor Kwasniewski subtitulada al español:


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Profesor Peter Kwasniewski

Profesor Peter Kwasniewski: (Chicago, 1971) Teólogo y filósofo católico, compositor de música sacra, escritor, bloguero, editor y conferencista. Escribe regularmente para New LiturgicalMovement, OnePeterFive, LifeSiteNews, yRorateCaeli. Desde el año 2018 dejó el Wyoming CatholicCollegeen Lander, Wyoming, donde hacía clases y ocupaba un cargo directivo para seguir su carrera como autor freelance, orador, compositor y editor, y dedicar su vida a la defensa y articulación de la Tradición Católica en todas sus dimensiones. En su página personal podrán encontrar parte de su obra escrita y musical: https://www.peterkwasniewski.com/