• Mar. Dic 7th, 2021

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La realidad de la Resurrección frente a los gnósticos de hoy

La realidad de la Resurrección frente a los gnósticos de hoy-MarchandoReligion.es

Muy a menudo nosotros los cristianos hemos caído en la tentación de sanear la crucifixión y sentimentalizar la resurrección. Pero la resurrección no fue, al principio, una causa de regocijo, sino fuente de temor, temblor en la almas, rodillas golpeadas, latidos desgarradores y miedo a la tierra que temblaba.

La realidad de la Resurrección, un artículo del R.P. Dwight Longenecker para The Imaginative Conservative

Una de las cosas buenas sobre «La Pasión de Cristo», de Mel Gibson es que pone sangre. Él no ha saneado la tortura y la ejecución de Jesucristo. Después de hacer la investigación, Mel Gibson dijo que en todo caso él la atenuó. La fuerte y decidida muerte de Jesucristo es importante de recordar porque el otro lado de la moneda es la fuerte y decidida gloria de la resurrección.

Esta fue real. Fue con sangre, dolor y lágrimas. Fue valiente y espantosa. Él fue desnudado, su carne molida y fue colgado para morir. Sus amigos lloraron con frustrada furia y huyeron en una extrema cobardía. Así mismo, su resurrección no fue un paseo por el parque en una mañana de primavera. Esta no fue el final feliz con una hermosa dama sollozando en silencio sintiéndose triste por el amigo que ha muerto. Fue la terrible constatación de que además alguien había robado su cuerpo. Luego, fue el peor de todos los horrores que todos sentiríamos frente a un muerto viviente. ¿Esta cosa era un fantasma espantoso? ¿Era un impostor? ¿Cómo puede ser esto? ¿Era un terrible demonio del inframundo, o una especie de grotesco maniquí del reino de los muertos? No fue, al principio, una causa de regocijo, sino fuente de temor, temblor en la almas, rodillas golpeadas, latidos desgarradores y miedo a la tierra que temblaba.”

La realidad física de la cruz y de la resurrección es un poderoso antídoto a la mala religión de nuestra sociedad actual.  «Las crónicas de la mala religión», de Ross Douthat,[1] en su libro del mismo nombre, expone quirúrgicamente el cristianismo Disneylandia de los predicadores de la prosperidad, con sus sonrisas fingidas, sus falsas promesas, su boato de éxito. El protestantismo americano (y mucho del catolicismo) se ha enamorado de esta moral falsa, del deísmo terapéutico, del cristianismo sin cruz y, por lo tanto, sin una resurrección.

Los predicadores de la prosperidad adoptan una sutil forma de gnosticismo.

Esta antigua herejía disuelve la realidad de la encarnación y la reemplaza con un sutil secreto mensaje que promete una vida buena aquí y una mejor en la otra vida, únicamente si los devotos siguen paso a paso las reglas para una vida mejor.

Más explícitos en su predicación del gnosticismo son los eruditos bíblicos liberales que parecen estar encaprichados con los antiguos y fraudulentos evangelios gnósticos. Hacen todo lo que pueden para socavar y retardar la fecha de los evangelios canónicos mientras argumentan lo que más pueden sobre la temprana fecha de los evangelios gnósticos. Ellos trabajan duro para describir a los evangelios históricos como un mito que debiera ser descartado, mientras se entusiasman con los evangelios gnósticos, los cuales sabemos que son un mito.

¿Por qué toda esta falsa erudición y postura? Porque los neo-gnósticos obviamente prefieren que el cristianismo sea un mito. Si los evangelios pueden ser mostrados como ahistóricos y al mismo nivel de los evangelios gnósticos, entonces la cosa completa puede ser escrita como un mito. Lo que es incluso más ridículo y escandaloso, es que estos eruditos continúan escribiendo sus libros y reclamando sus cheques de pago, y defienden sus posiciones porque son eruditos objetivos de un interesante camino de la literatura y cultura antigua.

El gnosticismo fue conocido por convertir los evangelios históricos en mito, por enseñar una sabiduría secreta que daría a los devotos una mejor vida, por ser un sistema de sincretismo amorfo y despreocupado que tomó una pizca de esta filosofía y una sacudida de esta religión y las mezcló todas juntas con un poquitín de esta práctica oculta y un puñado de este antiguo vudú.

Todo eso está aquí, en el supermercado de la moderna herejía americana, y la tercera forma de este neo-gnosticismo es este no-credo individualista de ser “espiritual, pero no religioso”. En otras palabras, como el “A mí manera” de Frank Sinatra. Así que los neo-gnósticos americanos recogen unas pocas atractivas prácticas religiosas de las religiones orientales, unas pocas ideas morales del cristianismo, un montón de trivialidades de la televisión diurna mezcladas con alguna superstición popular y filosofías a medio cocer. Cuando esto se combina con el consumismo y la cultura del entretenimiento americano, el éxtasis embriagador esta completo y el neo-gnóstico está adecuadamente complacido y satisfecho.

Debajo de todo gnosticismo está la hipótesis del dualismo.

El mundo está separado entre el bien y el mal, y se asume que el mundo físico es inferior al mundo espiritual. Por tanto, el mundo físico realmente no importa tanto y si no importa tanto, uno debe negarlo ya sea a través del ascetismo (¡que no es realmente la manera americana!) o de disfrutarlo libre y desenfrenadamente como uno quiera porque todas las cosas físicas en realidad no importan mucho de todas maneras. ¡Lo que importa es el espiritual!

Y esta es la razón de porqué la Pasión de Cristo, las reales y físicas entrañas y la gloria de la resurrección son tan importantes. El monumental estudio de Richard Baukham, «Jesús y los Testigos Oculares», prueba, y por tanto recalca, cuán importante es que los evangelios registren las experiencias de la gente que estaba ahí[2]. Un mito no reporta a personajes históricos como Caifás y Pilato. Un mito no registra las palabras de individuos como el centurión en la crucifixión. Un mito no registra detalles como “María la madre de José estaba ahí” o “Simón de Cirene que era el padre de Alejandro y de Rufo,” o que un hombre joven escapó desnudo o que a un sirviente del sumo sacerdote le fue cortada la oreja. Estos no son detalles de un mito. Estos son detalles de una muerte, de una violenta, sangrienta y terrible muerte.

Los detalles continúan en el reporte de la resurrección y, para estar seguros, estas son las discrepancias. ¿Quién fue primero a la tumba? ¿Qué vieron? ¿Él era real o era un fantasma? ¿Tomás dudó? ¿Cuántas mujeres fueron al jardín? El hecho es que en este punto los detalles se confunden y las aparentes contradicciones también apuntan a la veracidad del evento. ¿No es esto justo lo que esperarías cuando algo tan traumático y que cambia la vida se ha llevado a cabo? Los discípulos estaban asustados y aterrorizados. Los eventos fueron sobreviniendo alrededor de ellos más rápido de lo que podían procesar. La confusión valida la historia. Incluso las aparentes discrepancias conducen a la verosimilitud de los eventos ese día.

Estas son las fuertes y decididas realidades que debemos enfrentar si nos llamamos a nosotros mismos, cristianos.

Muy a menudo nosotros los cristianos hemos caído en la tentación de sanear la crucifixión y sentimentalizar la resurrección. Esta es nuestra propia forma de semi-gnosticismo, y debemos repudiarla y adherirnos, en cambio, a la antigua tosca cruz, el emblema del sufrimiento y de la vergüenza. Entonces podremos también levantarnos esa mañana de Pascua con la temblorosa comprensión de que esto no era un truco de magia con huesos, ni era un sueño o un cuento de hadas terminando en una historia encantadora. Fue una realidad de carne, sangre y huesos. Se rodó la piedra. Las sábanas del sepulcro manchadas y chamuscadas fueron puestas ahí para la posteridad. La tumba estaba vacía. Se abrió una brecha en la oscura celda de la muerte, y el prisionero fue libre.

R.P. Dwight Longenecker, para The Imaginative Conservative

[1] Ross Douthat, Bad Religion: How We Became a Nation of Heretics (New York, NY: Free Press, 2013).

[2] 2] Richard Bauckham, Jesus and the Eyewitnesses (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 2017).

Puedes leer este interesante artículo sobre la Resurrección en su sitio original aquí: https://theimaginativeconservative.org/2020/04/reality-resurrection-dwight-longenecker-timeless.html

Aquí en nuestra página podrás leer un hermoso sermón sobre la Resurrección.


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