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Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

La “filosofía del sentido común” de Antonio Livi

PorAldo Maria Valli

Abr 22, 2020
La “filosofía del sentido común” de Antonio Livi

Hoy, nuestro vaticanista, nos acerca a la figura de Monseñor Antonio Livi, autor, entre otros libros de  II cristianesimo nella filosofia , II lessico della filosofia (Milán 1995) y la triología Filosofia del senso comune

Lecturas / La “filosofía del sentido común” de Antonio Livi, un artículo de Aldo María Valli

Artículo original disponible en https://www.aldomariavalli.it/2020/04/04/letture-la-filosofia-del-senso-comune-di-antonio-livi/

Traducido por Miguel Toledano para Marchando Religión

Queridos amigos de Duc in altum, me gustaría volver sobre la figura de monseñor Antonio Livi, el gran filósofo y teólogo fallecido el 2 de abril después de una larga enfermedad. En el prólogo al libro Desarraigados. Diálogos sobre la Iglesia líquida, que escribí con mi amigo Aurelio Porfiri, Livi decía de nosotros dos: “Aurelio Porfiri y Aldo Maria Valli hablan como católicos, sincera y profundamente creyentes, y no temen que cuanto escriben pueda crearles enemigos: la verdad tiene derechos que son incluso superiores al propio beneficio personal. Como dice el Evangelio, la verdad os hará libres, no las conveniencias dictadas por las exigencias de carrera”.

Visto que tanto Aurelio como quien suscribe hemos pagado un cierto precio por no renunciar a nuestras ideas, las palabras de Livi fueron para nosotros una suerte de medalla para llevar colgadas al pecho, motivo de orgullo (¿por qué esconderlo?) y de consolación.

Ayer dediqué a don Antonio un breve recuerdo. Hoy publico un texto que, escrito por Aurelio en Lecturas, es también un homenaje afectuoso dedicado a la memoria de un pensador católico que nos ayudó a muchos de nosotros a defender la recta razón iluminada por la verdadera fe.

Aldo Maria Valli


Con la muerte de monseñor Antonio Livi desaparece un verdadero gigante del pensamiento católico así como un luchador indómito. Fue él mismo quien me anunció su enfermedad en el otoño de 2018. Me afectó de manera profunda y comencé a rezar incesantemente por él y por su esperada curación, incluso sabiendo que su mal era particularmente agresivo. El desenlace se produjo el 2 de abril, precisamente el día del décimo-quinto aniversario de la muerte de san Juan Pablo II, papa que seguramente monseñor Livi consideraba muy cercano, inclusive por la intervención que había tenido en la encíclica Fides et ratio.

Monseñor Livi, autor prolífico y muy activo en el campo editorial, había comenzado a publicar y reeditar en la editorial Leonardo da Vinci muchas de sus obras, como Filosofía del sentido común, uno de sus trabajos fundamentales.

El libro está dividido in tres partes. En la primera hay una investigación histórico-crítica sobre la noción de “sentido común”, en la segunda el autor presenta su idea acerca de esta noción y en la tercera la noción misma es investigada como referente último de todo juicio.

En la obra, cuyo carácter es netamente artístotélico-tomista, Livi afronta el problema de la existencia de Dios afirmando que “la posibilidad (y en cierto modo incluso la necesidad) de las pruebas metafísicas de la existencia de Dios ― que Tomás de Aquino sostiene con argumentos incontestables (Summa theologiae, I, qq. 2-3) ― no está en contradicción alguna con la afirmación de una inferencia espontánea y necesaria de Dios como fundamento metafísico de lo real”.

Siempre sobre el mismo tema prosigue el autor: “Dios, según el realismo metafísico en el que se basa la teología de Tomás de Aquino, se alcanza mediatamente, con la mediación de la fe sobrenatural o con la mediación del raciocinio (‘vel fides accipiat, vel demonstratio probet’), o con ambas mediaciones juntas, aun teniendo valor diverso. Queda sin embargo la intuición de la posibilidad de anclar la contingencia del mundo en el Ser necesario, la intuición de que el discurso no sea inconcluyente, es decir, que no todo se resuelva en la insignificancia de los entes contingentes; esta intuición de un camino a recorrer, desde los entes hacia el Ser, no es lo mismo que el camino recorrido: éste constituye la demostración filosófica de Dios, aquélla es la aspiración de la mente por demostrar. Dios, no obstante, está en el horizonte del sentido común, si bien como exigencia de fundamentación”.

Monseñor Livi no rehuyó afrontar las críticas a su pensamiento, como podemos ver en este pasaje: “Estos críticos míos, en lugar de refutar mi tesis tratando de demostrar el fundamento, han preferido evitar la cuestión, volviendo a repetir que no se encuentra el fundamento epistemológico, porque a priori -según ellos- no existiría (Dario Antiseri), o si acaso porque encontrar dicho fundamento por parte de la filosofía comportaría la muerte de la filosofía misma, la cual, como ellos la entienden, no admite nada externo a ella (Emanuele Severino, Massimo Cacciari,  Aniceto Molinaro), al igual que comportaría la muerte de la tolerancia y de la convivencia pacífica, ya que -según ellos- la pretensión de un fundamento epistemológico, es decir de toda verdad absoluta, genera violencia (Gianni Vattimo). Sin embargo, si estos críticos, consintiendo finalmente leer lo que yo he escrito a propósito del fundamento epistemológico, comprendiesen que tal está, al menos implícitamente, presente y operante en todo discurso teorético −incluso en su mismo discurso polémico en relación conmigo−, deberían reconocer que sin el reconocimiento crítico de un fundamento epistemológico común no sería posible diálogo filosófico alguno, ninguna tesis filosófica podría avanzar pretensión alguna de verdad ni reclamar un consenso racional: la alternativa, por tanto, estaría entre una filosofía reducida a mera conversación informal entre amigos que se sientan en el bar dejando fuera, de momento, los problemas reales de la vida (Richard Rorty), y una filosofía reducida a mera retórica, al servicio de una ideología que no tiene otro objetivo que la conquista o el mantenimiento del poder (y en este caso sí que el pensamiento, incluso aquél que se autodenomina ‘débil’, es violencia)”.

Ignazio Cantoni define este texto como “un trabajo que significó una auténtica piedra angular en la obra de monseñor Livi y, consiguientemente, de él obtuvo gran provecho”. En el texto relativo a la primera edición, el libro se presenta de la siguiente forma: “El ensayo de Antonio Livi, profesor de la facultad de Filosofía de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, merece ciertamente ser mencionado en una bibliografía básica dedicata a la relación entre fe y razón. La obra presenta la tesis central de su pensamiento, que ha desarrollado posteriormente hasta la actualidad. En la base del conocimiento humano, según el autor, están presentes una serie de certezas que se dan con la experiencia de modo evidente y sin necesidad de reflexión. Estas certezas son patrimonio de todo hombre, y constituyen la base de todo conocimiento y de toda comunicación. Junto con los principios lógicos fundamentales, estas certezas comprenden, por este orden: la existencia de un mundo de cosas, del yo, de los demás, la existencia de un orden moral, de una Causa general y trascendente del ser y del orden del mundo (Absoluto, Dios). Este conjunto orgánico de certezas constituye el ‘sentido común’ (término denso en historia, descrita y discutida en la introducción al volumen), que sirve de fundamento tanto a la filosofía como a la fe en una Revelación divina. Por tanto, también la relación entre razón y fe encuentra nueva luz en la referencia común al sentido común, sin el cual la razón degenera en escepticismo y la fe en fideísmo”.

Echaremos de menos a Monseñor Antonio Livi pero, gracias a sus obras, su pensamiento estará siempre con nosotros. No renunciemos a él, porque lo seguimos necesitando. Él amaba la Iglesia y era un verdadero sacerdote de Cristo. Que Dios lo tenga en su gloria.

Aurelio Porfiri

La “filosofía del sentido común” de Antonio Livi

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Aldo Maria Valli

Vaticanista. Entre sus libros más destacados están: Claustrofobia, Sradicati, el caso Vigano, 266. Jorge María Bergoglio, Benedicto XVI el pontificado interrumpido. Pueden leer sus artículos y leer toda la información sobre su obra literaria en italiano en su página web https://www.aldomariavalli.it/