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Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

La comunidad política

PorLeonardo Olivieri

May 13, 2021
La comunidad política-MarchandoReligion.es

La comunidad política es una realidad natural y que forma parte de la esencia del mismo ser humano. Lejos de ser el resultado de una agregado espontáneo de individuos, constituye un a totalidad orgánica de naturaleza moral y social.

La Comunidad Política. Un artículo de Leonardo Olivieri

En la actualidad y bajo el influjo del pensamiento liberal, la comunidad política viene definida como un conjunto de individuos que cohabitan en un mismo espacio geográfico y por lo tanto, poseen algunas características comunes como ser, el idioma, la cultura, costumbres, valores, aspectos económicos, entre otros.

Es un agregado de individuos, esto es, una sumatoria de partes que conforman una totalidad llamada comunidad. La unidad se forma como simple sumatoria y no es por naturaleza una condición esencial previa. En realidad,bajo esta perspectiva atomista, la unidad de los elementos no existe por sí misma. Concretamente, no hay una naturaleza social de los elementos individuales, ni una tendencia natural al orden y a la unidad.

Siguiendo estas lógica de pensamiento, toda comunidad política es una construcción social, una creación de los individuos,lo que implica su carácter de artificial.De esta manera y al ser un constructo social, la comunidad es de carácter variable y flexible que va mutando según el paso del tiempo. No es en ningún momento homogénea y en su interior existen conflictos entre diversos grupos. Hay una naturaleza conflictiva de todo entramado social. No hay comunidad política sin conflicto y lucha de sectores. El equilibrio y la armonía social está siempre cuestionada por esa esencia conflictiva.

Así es que los miembros de la comunidad política asumen que el Estado es, como institución, garante del orden político, es el agente legítimo para imponer mandatos y establecer las normas que regulan las acciones de los individuos. Se construye entonces, una estructura hegemónica basada en la autoridad y supremacía del Estado sobre los elementos heterogéneos que componen la comunidad. Pero esta autoridad, si bien puede ser concertada democráticamente por medio de un pacto social, será siempre cuestionada por esa conflictividad siempre presente como latente.

El pensamiento social católico difiere bastante a la perspectiva que hemos expuesto hasta el momento. La comunidad,no es una construcción artificial sino que se impone al hombre únicamente en el sentido de su propia naturaleza; El ser humano es un ser social, no puede enfrentar al mundo y a la vida misma de forma aislada. Nace en una familia, vive en una comunidad,trabaja en conjunto con otros hombres para satisfacer sus necesidades materiales y afectivas.

Tal como plantea Santo Tomas de Aquino en su Opúsculo del Gobierno de los Principes, el ser humano, como todo ser natural, se realiza buscando el fin que le es propio, en su caso, es la felicidad. Pero alcanzarla por sí mismo es imposible, ya que el individuo no tiene las herramientas naturales para la autosuficiencia aislada, así es que necesita agruparse y para eso dispone del lenguaje, que le permite una gran cohesión social. Además, cada individuo busca la felicidad según sus propias consideraciones,lo que ocasiona una diversidad de fines particulares que seguramente desembocará en relaciones conflictivas. Por tal motivo, se hace necesaria la existencia de un gobierno que ponga un orden a los distintos fines particulares y los encamine al bien común.

En efecto, el hombre no puede bastarse a sí mismo y en consecuencia es por naturaleza radicalmente dependiente de los demás. Además resulta cierto que sí para completar lo que le falta debe unirse con sus semejantes en sociedad es también fundamental que se someta a una autoridad. Todo ello es para lograr equilibrio social y lograr que todos los hombres pueden cubrir sus necesidades y cumplir sus finalidades.

Por lo tanto, esa sociabilidad natural agrupa a los hombres en una convivencia común. Y de allí se desprende la necesidad de una autoridad y un gobierno.

Cabe aclarar que desde la doctrina católica tradicional cuando se hace referencia a que el hombre es por su propia esencia y naturaleza libre, no parte de la concepción liberal que pregona que tal libertad implica que el mismo hombre es su propio fin. Sino que al ser una creatura racional, el ser humano es capaz de identificar, de reconocer y ordenarse a su propia finalidad.

Para Santo Tomás de Aquino, el hombre es una creatura que se encuentra por encima del resto,no como una facultad de dominio sobre el resto de la creación, sino como aquél que tiene una capacidad intelectual mayor y es capaz, como se mencionó en el párrafo precedente, de reconocer su propia finalidad.Por ende el hombre posee una responsabilidad con respecto a si mismo como así también con toda la creación.

Por otra parte,si bien los animales también se agrupan entre sí, el ser humano se deficiencia de ellos por su naturaleza racional,pero también porque todo hombre posee un sentido moral que le permite reconocer los principios y valores que determinan su conducta. Sólo él en su condición de libre albedrío puede reconocer el bien y el mal y hacerse responsable de sus decisiones, acciones y omisiones. De ahí la gran responsabilidad que todo ser humano posee al adecuarse a las disposiciones del orden natural y sus leyes.

Tanto para Aristóteles y como para Santo Tomás, la comunidad política tiene un contenido ético; está subordinada a valores trascendentes y se ordena a la realización del bien común, en el que no se ha de ver la simple utilidad social, sino el vivir de los hombres según la virtud.

En el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia encontramos que La comunidad política, realidad connatural a los hombres, existe para obtener un fin de otra manera inalcanzable: el crecimiento más pleno de cada uno de sus miembros, llamados a colaborar establemente para realizar el bien común, bajo el impulso de su natural inclinación hacia la verdad y el bien. (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, número 384)

Así es que la comunidad política entendida de esta manera, es mucho más que una sumatoria de individuos, es un organismo social moral. Esa característica diferencia a la comunidad humana de la simple manada animal. Repetimos, no surge por el simple hecho de una conveniencia del interés individual de cada ser humano, por lo tanto, no es el resultado de un pacto social. De la misma manera que tener en común el lugar de nacimiento, el idioma,la raza,etc, no resulta suficiente para conformar una comunidad política, si ésta carece de unión orgánica de todos en orden a una perfección más grande que constituye el bien común.

Leonardo Olivieri

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Leonardo Olivieri

Tradicionalista Catolico, Licenciado en Ciencia Potitica por la Universidad de Buenos Aires, posgrados en ecomonia e integracion regional. Además músico.