• Sáb. Nov 27th, 2021

Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

La Voluntad General y la unidad artificial de una sociedad sin Dios

PorLeonardo Olivieri

Jun 10, 2021
La Voluntad- General y la unidad artificial de una sociedad sin Dios-MarchandoReligion.es

Hoy trataremos el concepto de Voluntad general y las ideas de Rousseau sobre el orden social. Consideramos que este autor percibe las grandes contradicciones y limitaciones del pensamiento liberal en su atomismo social e individualismo exacerbado. Se percibe la ausencia de una Unidad fundante y la pérdida de un sentido de trascendencia provocado por la ausencia de Dios en el orden social.

La Voluntad General y la unidad artificial de una sociedad sin Dios. Un artículo de Leonardo Olivieri

Para poder interpretar gran parte de los acontecimientos sociales y políticos de la modernidad es fundamental conocer la obra y el pensamiento de Jean-Jacques Rousseau . Sus ideas fueron claves para la definición y apogeo de pensamiento revolucionario. Su justificación de que el hombre es bueno por naturaleza y que todas las injusticias sociales provienen desde el momento en que se vive en sociedad, tiene hasta el día de hoy una influencia considerable. Para Rousseau, la desigualdad entre los hombres es base de la sociedad civil, origen de los males del hombre y la que lo corrompe.

Tal fue o debió ser el origen de la Sociedad o de las leyes, que dieron nuevas trabas al débil y nuevas fuerzas al rico, aniquilaron para siempre la libertad natural, fijaron para todo el tiempo la ley de la propiedad y la desigualdad, hicieron de una astuta usurpación un derecho irrevocable y, para provecho de unos cuantos ambiciosos, sujetaron a todo el género humano al trabajo, a la servidumbre y a la miseria. Fácilmente se ve cómo el establecimiento de una sociedad hizo indispensable el de todas las demás, y de qué manera, para hacer frente a las fuerzas unidas fue necesario unirse a la vez. Las sociedades, multiplicándose rápidamente, cubrieron toda la superficie de la tierra, y ya no fue posible hallar un solo rincón en el Universo dónde se pudiera evadir el yugo y sustraer la cabeza al filo de la espada, con frecuencia mal manejada, que cada hombre vio perpetuamente suspendida encima de su cabeza ( Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres)

Para este autor, la sociedad es el entramado donde se plasman las desigualdades y se aniquila la libertad natural del hombre. Es en ella donde se naturaliza la inequidad, el abuso,el dominio de los ricos contratos los pobres y prevalecen los más fuertes y poderosos. Por otra parte,la propiedad privada se funda en la ambición y el egoísmo y procura dividir a los hombres.

En la actualidad,hay quienes sostienen que las injusticias, el delito, la violencia e incluso la degradación humana son consecuencias directas del orden social. El sistema social sería entonces,la gran causa de los males que sufre el hombre y no él mismo. La Teología de la Liberación basa sus principios en las injusticias estructurales de una sociedad que replica relaciones de poder y fomenta las diferencias entre ricos y pobres.

Pero volvamos a Rousseau para exponer brevemente sus principales ideas y conceptos. La creencia general en el siglo XVIII era que los progresos de las artes, la filosofía y fundamentalmente de las ciencias,habían construido una humanidad mejor y feliz. Rousseau se opone a esta idea común en aquella época. Todo lo contrario, afirmaba la tesis negativa según la cual la civilización es corruptora y que los pueblos y sociedades más felices eran los que más próximos estaban al estado de naturaleza original.

Según este autor,la decadencia del hombre natural se fue dando de manera paulatina. Un periodo de transición en el cual la humanidad toda se fue degradando poco a poco. Es en las primeras familias en donde empezó a surgir la rivalidad, la envidia y la competencia. Pero según Rousseau lo que precipitó esa decadencia fue la invención de la metalurgia y fundamentalmente,la agricultura. Y es ahí donde surge la propiedad privada como consecuencia del cultivo de la tierra. En sus propias palabras, El primero que habiendo osado cercar un terreno dijo esto es mío, fue el verdadero fundador de la Sociedad civil. A partir de ese momento, los hombres empezaron a organizarse hasta evolucionar a la sociedad moderna y estar bajo el amparo del Estado. Sin embargo, sólo sirvieron para ampliar las desigualdades entre los hombres.

La cuestión era, dada la imposibilidad de un regreso al estado de naturaleza originaria, cómo entonces sería posible una sociedad más justa e igualitaria. Surge así la idea del Contrato social. Puesto que en el estado de naturaleza los hombres tenían la potestad de ejercer sus derechos soberanos sin limitaciones y sobre sí mismos, éstos deberían ceder esos derechos a la colectividad como condición para poder participar en la conformación de la voluntad general. Esta voluntad se materializa por medio del Estado como tutor y guardián de los derechos y de los intereses de la mayoría de los ciudadanos.

Veamos un poco en qué consiste la voluntad general. Ya hemos mencionado que según este autor la sociedad civil es individualista, egoísta, injusta y en donde predomina la desigualdad entre ricos y pobres. Aquí Rousseau está reconociendo los problemas que tiene en su propia condición el liberalismo. Con el individualismo posesivo como fundamento no alcanza para la construcción de un ordenamiento social donde exista la igualdad y no haya conflictos. El choque de intereses y de libertades es un verdadero problema. Así es que el concepto de voluntad general intenta suplir estos importantes inconvenientes.

Por voluntad general o colectiva se entiende al querer colectivo, al fin común de un grupo de personas, que es más que la suma de las voluntades de cada una de ellas, y lleva a lograr el bien común. No es la voluntad de todos, no es una suma de interés particulares, sino la expresión de un interés común-colectivo que tiene cada individuo.

En la voluntad general, el hombre transportó su yo a la unidad común,de suerte que cada particular no se. cree ya uno,sino parte del todo. Cada una de las personas intervinientes en este contrato social pone en común su persona y todo su poder-soberanía absoluta sobre sí mismo- bajo la dirección suprema de la voluntad general, por lo tanto,cada individuo se constituye como parte integrante de una totalidad social superior.

En otras palabras, la voluntad general nacida del pacto o contrato social entre hombres aislados, vendría a suplir los principios trascendentes de la Revelación expresados en la Ley natural.

El hombre moderno al destronar a Dios y recluirlo dentro de la conciencia subjetiva, se queda sin un fundamento de Verdad que oriente y dirija tanto la vida individual como social. Y es en Rousseau donde vemos que se percata de este gran problema. La legitimidad ya no viene de lo alto, de Dios, sino del propio hombre. Dios es eterno, inmutable y perfecto; en cambio el hombre es finito,cambiante y errático. Se necesita por lo tanto, algo que garantice esa estabilidad y eso es lo que representa la voluntad general.

Es importante destacar que es cierto, existen injusticias sociales y muy profundas, la misma Doctrina Social de la Iglesia fija una postura concreta al respecto. La marginalidad y la miseria influyen en el presente y en el futuro de las personas que viven en tales condiciones. Eso se evidencia en la movilidad social ascendente.

Sin embargo, hechar culpas a la sociedad y no considerar al hombre y sus pasiones desordenadas implica una limitación importante. Ya hemos expuesto en artículos anteriores que la exaltación exacerbada de la autonomía y libertad del hombre y ese antropocentrismo absoluto, fueron los que definieron al pensamiento moderno. Ya hemos dicho en este mismo artículo, que la voluntad general busca reemplazar lo trascendente por lo inmanente, busca reemplazar un orden social basado en Dios y sus Ley, por un orden definido por el hombre y entonando al Estado como garante de la voluntad general y de ese interés colectivo.

Asistimos a un Estado desacralizado, vacío y sin una referencia externa a él mismo, sólo se debe a la voluntad general o colectiva.

En conclusión,la voluntad general para existir necesita por un lado reducir el atomismo social propio del individualismo exacerbado. Muestra la colisión entre libertades absolutas. Por otra parte, introduce la importancia de la masa o la muchedumbre como ser social y colectivo. Es la mayoría quien decide y establece los fundamentos normativos y regulatorios de las conductas humanas.

Por último, enaltece la figura del Estado como organizador y garante de la voluntad general. Resulta evidente que las decisiones de una muchedumbre anónima no pueden constituirse como una forma concreta de acción de gobierno, y es el Estado que emerge como organización social capaz de tomar decisiones

En la dinámica de la expresión de la voluntad general va a ser el Estado y la clase política,fundamentalmente, quienes a fin de cuentas serán el centro de las decisiones independientes de dicha voluntad.

Podemos decir entonces que la idea de voluntad general es la búsqueda por parte del pensamiento moderno-liberal de esa unidad fundante. Unidad que se perdió al desplazar la doctrina católica y a Dios, como fundamento del ordenamiento sociopolítico. Al fin al cabo, un orden sin Dios y que en principio perseguía la autonomía por sobre la heteronomía, termina justificando al colectivismo estatal.

Leonardo Olivieri

Nuestro artículo recomendado: El Tradicionalismo, concepto y características

Les recomendamos nuestro canal de Youtube  MR 

Nuestra recomendación en el canal del centro Pieper: El Apóstol Santiago, la Virgen del Pilar y la Evangelización de España

Evangelización de España-MarchandoReligion.es
https://www.youtube.com/watch?v=jnb0Q1Oy44Y

*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor

Leonardo Olivieri

Tradicionalista Catolico, Licenciado en Ciencia Potitica por la Universidad de Buenos Aires, posgrados en ecomonia e integracion regional. Además músico.