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Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

Sobre la carta a la tierra: El Reinado de Cristo mejor que el de la pacha mama

PorCecilia Gonzalez

Jul 25, 2019
Carta a la tierra-MarchandoReligion.es

Cecilia nos habla en este artículo de la carta a la tierra, de lo que persiguen los que están detrás de ella y de la postura que debemos adoptar nosotros como Católicos

«Sobre la carta a la tierra: El Reinado de Cristo mejor que el de la pacha mama», Cecilia González

… A medida que el mundo se vuelve cada vez más interdependiente y frágil, el futuro depara, a la vez, grandes riesgos y grandes promesas. Para seguir adelante, debemos reconocer que, en medio de la magnífica diversidad de culturas y formas de vida, somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común. Debemos unirnos para crear una sociedad global sostenible fundada en el respeto hacia la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y una cultura de paz. En torno a este fin, es imperativo que nosotros, los pueblos de la Tierra, declaremos nuestra responsabilidad unos hacia otros, hacia la gran comunidad de la vida y hacia las generaciones futuras”.

Carta de la Tierra, 2000

En 1987 se publica el informe socio-económico Brundtland “Nuestro futuro común”, presentado ante la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo de la ONU, y a partir de allá, se va formando la nueva religión ambientalista a nivel mundial de manera formal.

Dentro de la historia, se ha visto que una sola fe como establece Nuestro Señor Jesucristo, no es el sueño que tienen todos, sobre todo a los que les incomoda la claridad y rigurosidad de la vida que nos pide llevar el buen Dios. Aman demasiado este mundo y sus placeres. Por tanto se buscó desparramar lo que Él dejó bajo el comando de ser UNA sola.

Cuando la monarquía se la veía como una forma de gobierno contraria a los deseos mundanos de muchos, además de ser una aliada a la Iglesia Católica, se proclamaron revoluciones atroces, donde tumbaron esta forma de gobierno y pudieron entronizar a su diosa razón, con lo que inició el repudio al reinado social de Jesucristo y la búsqueda por lograr solo gobiernos laicos.

Y hoy, seguimos tomando los tragos amargos el comunismo, que buscó imponer un modelo económico bajo la falsa premisa de que favorece a todos. Aún hay muchos que creen que ese modelo, hoy llamado socialismo, funciona.

Tanto se ha quebrado las opiniones y preferencias, que era propicio ir forjando una mentalidad común, que uniera tan distintas percepciones. Si bien es solo una suposición, la promoción por el medio ambiente y la naturaleza, es un punto donde muchos pueden coincidir y estar de acuerdo. Así, las acciones rumbo a esta nueva religión toman fuerza el año 2000 con la carta a la Tierra.

Hipócritamente en sus principios habla de “Respetar la Tierra y la vida en toda su diversidad”, sin embargo, no sorprende que los mayores promotores del aborto y eutanasia, son las huestes ambientalistas, que bajo el bulo de que hay demasiada población, es necesario ir matando a aquellos que no pueden ni opinar al respecto. El humanismo prima en los principios de esta carta, la promoción del sistema democrático, como forma de gobierno participativo. Esa mentira bien creída por la mayoría, de que nuestro voto “vale”. Ya no importará el sentido común ni lo razonable, imperativo es que haya siempre mayorías, estén estas en lo correcto o no.

La segunda parte, trata sobre la Integridad Ecológica, donde abunda el principio precautorio que ya mencioné en anterior oportunidad. Al volver a leer este texto hoy, no puedo evitar concluir que el mismo fue redactado por activistas con amplia ignorancia del área genética y de biología molecular. Además de las clásicas frases preventivas sobre reducir la contaminación, menos explotación, etc. Y claro, esto complementado por el régimen de vida que debería ir adoptando, no por coherencia, si no por imposición ideológica. Dentro de poco el humano tendrá prohibido servirse de la creación, ya que esta está al rango de una deidad.

Un Cristiano Católico, que observa y vive su vida regido por las leyes de Dios, con el corazón puesto en la Santísima Trinidad, guiado por la Reina del Cielo, no se olvida que tiene una gran responsabilidad con la creación de Dios.

La carta también incluye aspectos de la justicia social y económica, en donde se ocupa de la pobreza material, ya que los pobres son siempre los que más contaminan (¿por eso también los quieren erradicar mediante aborto-eugenesia?). También tiene enunciados que ya nos suenan de nuevo comunistas y aparecen dos muletillas ampliamente utilizadas hoy: la igualdad/equidad de género y la de defender el derecho de todos sin discriminación. Recordemos que hoy hay privilegios demandados como derechos por parte de algunos grupos minoritarios y que de no ser “respetados”, uno puede llegar hasta la cárcel. Menciona algo sobre la espiritualidad, pero entiéndase este tema como los rituales indigenistas que rinden culto a la pacha mama o los que seguramente serán exaltados durante el sínodo Pan-Amazónico.

Termina la carta con la sección de democracia, no violencia y paz. ¿Irenismo puro? No es de extrañar que esas frases se barajan constantemente hasta en los últimos “documentos” de los últimos pontificados. Y no importa que se profese una mentira, como lo es cualquier falsa religión, el asunto acá es buscar la paz y el cuidado de la casa común, promoviendo la cultura de la tolerancia…

Lo siento (verdaderamente NO lo siento), pero esas directrices no son compatibles con la fe Católica que profeso y tampoco pienso rendirme a ellas. Empujando a Dios a una caja oscura y bien guardada, los del nuevo culto mundial al medio ambiente, desarrollo sostenible, cambio climático, democracia, tolerancia y demás, pretenden que nos sometamos a una serie de ideales basados en el egoísmo humano. Nuestra misión no es perseguir semejantes ideales o directrices.

Estamos llamados al trabajar por el Reinado Social de Cristo.

Hará más bien a su alma aprender, leer, estudiar más sobre qué es este Reinado de Cristo, aumentar el tiempo de oración en su día y acoger la penitencia, que andar angustiado por el cambio climático y los osos polares, o porque olvidó rechazar la pajilla de plástico en el jugo que tomará. Solo cuando nos sometemos más a la Voluntad de Dios, es que vamos aprendiendo cómo ser coherentes con el prójimo y luego con el resto de la creación. No olvide que somos navegantes en este planeta, que aspiramos a la patria Celestial.

“El mundo ha sufrido y sufre este diluvio de males porque la inmensa mayoría de la humanidad ha rechazado a Jesucristo y su santísima ley en la vida privada, en la vida de familia y en la vida pública del Estado; y es imposible toda esperanza segura de una paz internacional verdadera mientras los individuos y los Estados nieguen obstinadamente el reinado de nuestro Salvador. Por esto, advertimos entonces que la paz de Cristo hay que buscarla en el reino de Cristo”

(Quas Primas, N° 2)

Cecilia González

Si no conocían este documento, ahora ya tienen toda la información sobre la carta a la tierra, ¿Saben que Vds. también pueden escribir en Marchando Religión? ¡Tú puedes escribir en Marchando Religión!


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Cecilia Gonzalez

Cecilia González Paredes. Biotecnóloga ambiental, boliviana que viaja cada que pueda a donde haya Santa Misa, ya que no cuenta con ella en su país. Madrina de 7 niños y jóvenes, viviendo felizmente en castidad y celibato. Trabaja en divulgación de la ciencia, capacitación a productores y combatiendo mitos y mentiras que la gente sin educación científica divulga.