• Mié. Dic 1st, 2021

Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

Segundo domingo de Cuaresma

PorPadre Ricardo Ruiz

Mar 17, 2019
Tiempo de Cuaresma-MarchandoReligion.es

Evangelio del Domingo. Segundo Domingo de Cuaresma. Santa Misa Tradicional

Evangelio según San Mateo, XVII, 1

En aquel tiempo: Tomó Jesús consigo a Pedro y a Santiago y a Juan, su hermano, y los llevó aparte a un monte alto. Y se transfiguró en su presencia; su rostro resplandecía como el sol, sus vestidos se hicieron blancos como la nieve. Y en esto se aparecieron Moisés y Elías y hablaban con él.

Tomó entonces Pedro la palabra y dijo a Jesús: Señor, bueno es estarnos aquí; si quieres, hagamos aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

Estaba Pedro aún hablando cuando vino una nube resplandeciente y los cubrió y una voz dijo desde la nube: Éste es mi Hijo muy amado, en quien me agradé; escuchadle. Y al oír esta voz cayeron los discípulos en tierra sobre su rostro, y tuvieron gran miedo. Mas Jesús se acercó y los tocó, y les dijo: Levantaos, y no temáis.

Y alzando ellos sus ojos, no vieron a nadie, sino sólo a Jesús. Y al bajar del monte, les mandó Jesús diciendo: No digáis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos.

«Segundo Domingo de Cuaresma». Meditación

Todo el mundo quiere, como San Pedro, quedarse en la comodidad y en la hermosa luz del monte Tabor, pero nos olvidamos a menudo, que antes hay que pasar por el monte Calvario.

Se cuenta que un seminarista francés, orgulloso y crítico, quiso ir a conocer al padre Pío de Pietrelcina y se encontró sin esperarlo, con este milagro del monte Tabor. En principio él no creía en «los milagros» del P. Pío, pero tenía que verlo con sus propios ojos. Junto con mucha gente le fue presentado al santo monje, camino de la sacristía, cuando venía de terminar la Misa. El P. Pío le saluda y sin conocerlo de nada le dice: «Has de estar muy cansado, pues has hecho treinta y cuatro horas de viaje en tren, para llegar hasta aquí.» El seminarista se dijo a sí mismo «¿Y cómo puede saberlo?» Le besó la mano al santo y sintió un intenso perfume que salía de ella. Pero su corazón aún duro e incrédulo, pensó mal: «Este monje con fama de santidad, para colmo usa perfumes…»

Sin embargo, después del primer encuentro, quedaron en ir a su Misa al día siguiente por la mañana. A pesar de que la Misa la celebraba a las cinco de la mañana, la iglesia estaba repleta y había una verdadera batalla entre los asistentes para tomar el sitio más cercano al altar lateral donde oficiaba el famoso monje. Gracias a un Monseñor y teólogo de Roma que le acompañaba, el seminarista logró colocarse junto con él, justo ante el comulgatorio al lado del P. Pío.

La Misa empezó con normalidad y todos respondían a las oraciones como de costumbre. Pero cuando llegó el momento de la consagración, sucedió lo inesperado. Observaron que de todo el cuerpo y de las vestiduras del P. Pío, comenzó a salirle una luz blanca intensa, por todas partes. Era literalmente como si su cuerpo se hubiese convertido en una bombilla humana. El seminarista estaba estupefacto, y sin poder dar crédito a lo que veían sus ojos, se volvió hacia el Monseñor que estaba a su lado, el cual ya tenía los ojos llenos de lágrimas y lo contemplaba conmocionado; le interrogó, ¿pero qué es esto, qué está sucediendo aquí? El teólogo, con voz temblorosa le dijo por lo bajo: «Esto es un fenómeno que la teología llama el milagro de la luminosidad, algo que suele suceder sólo a las almas que ya están gozando de una gran unión con Dios.»

A partir de ese momento, el seminarista ya no dudó más de la santidad del Padre Pío, el cual unos días más tarde le profetizó con año y fecha, el año de su ordenación sacerdotal, lo cual se cumplió al pie de la letra.

Este relato nos puede ayudar a comprender lo que sucedió en el monte Tabor ya que los apóstoles vieron que las vestiduras de N. S. Jesucristo se pusieron blancas como la nieve, de tanta luz que salía de ellas.

S. Pedro, S. Juan y Santiago, al verlo lleno de luz, también escucharon una voz que salía de una nube: “Este es mi Hijo muy amado, a Él escuchad.” Se les muestra a los apóstoles lleno de gloria y luz, pero al mismo tiempo les prohíbe hablar de ello hasta que haya resucitado de entre los muertos. ¿Por qué? Porque está relacionando esta gloria como fruto de la pasión: No hay gloria sin pasión. No existe redención sin sufrimiento. No existe paraíso sin cruz. En otras palabras, no pasaremos por el monte Tabor sin antes pasar por el monte Calvario.

“SÓLO LA CRUZ ES EL CAMINO MÁS RECTO AL CIELO.” Santa Teresa.

Llama mucho la atención cómo N. S. Jesucristo siempre vuelve al tema de la Cruz; precisamente el tema que más queremos nosotros evitar, ‘cambiemos de conversación… hablemos de cosas más agradables,’ solemos decir.

En los Ejercicios de San Ignacio aprendemos que sólo la religión católica ha dado una explicación satisfactoria al origen del sufrimiento en esta vida, su solución y aprovechamiento. Un acto de soberbia de Satanás, de Adán, Eva y el nuestro, provocó nuestra miseria, tristeza, enfermedades, muerte, envidias, guerras y odios. Era algo que no estaba en los planes de Dios; nosotros lo hemos inventado, por habernos separado de Él, nosotros hemos provocado este Valle de Lágrimas.

Y si Dios es tan poderoso e infinito ¿no podría mejor haberse inventado una medicina más fácil y agradable para curarnos? ¿Una cruz? ¿un crucificado? ¿sufrir con Él? ¿aceptar mis sufrimientos? ¡¿ofrecerlos?! ¡Qué absurdo! ¡Qué ridículo! ¡Cuentos de hadas!, dicen los espíritus paganos, los quejumbrosos, los orgullosos que ‘todo lo saben’… Pues precisamente como el origen del mal fue nuestra soberbia, no existe mejor medicina para destruirla que EL SUFRIMIENTO; porque éste humilla, doblega y aniquila el orgullo, pero no para aquellos que no se quieren dejar ayudar, para aquellos que por desgracia rechazan su salvación.

Por ello mismo, como nos apuntamos demasiado fácil a pasarlo bien, al ‘que bien se está aquí’, como decía San Pedro en el monte Tabor, al cielo sin esfuerzo…, por eso N. S. Jesucristo nos acaba de advertir, ¡no habléis del monte Tabor y su gloria antes de la pasión!

Y pensar que no nos pide grandes sacrificios todos los días, nos pide los normales de a diario, los del trabajo, los de la familia, los de los hijos y los propios, ¡¡¡pero ni siquiera esos queremos ofrecer ni aceptar!!! ¡Y así nos va!..

Todos los males que nos vienen, nos suceden a causa de que todos los días sin cesar, nos negamos a ofrecer nuestros pequeños sufrimientos.” P. Pio

«QUIEN NO ACEPTA SU CRUZ Y ME SIGUE, NO ES DIGNO DE MI.» San Mateo, X, 38.

Los grandes sacrificios sólo nos los pide Dios de vez en cuando; normalmente si tenemos el hábito y valentía de aceptar los pequeños de todos los días, los grandes se superan solos sin mucha dificultad cuando llegan.

Es normal, si estamos alejados de la oración, de la comunión, de los sacramentos, que nos sintamos tan débiles y cobardes para ofrecer tan pequeños sacrificios y privaciones.

Porque sólo Él mediante sus sacramentos y gracia nos puede dar tanta fuerza y paz para ofrecerlo todo: “VENID A MI LOS QUE ESTÁIS CANSADOS Y AGOBIADOS QUE YO OS ALIVIARE; PORQUE MI CARGA ES LIGERA Y MI YUGO SUAVE.” San Mateo, XI, 28.

También hemos escuchado que esa voz que vino del cielo decía:

“Este es mi hijo muy amado, a Él escuchad.” En Latín dice IPSUM AUDITE. El ipsum es muy directo y categórico en esa lengua, no sólo significa “a Él” sino que además sólo a Él, es exclusivo, es claro, es inequívoco. En otras palabras significa que para instruirnos en el camino de la salvación existe un sólo Dios para escuchar… No existen varios caminos para salvarse, “Yo soy el camino y la Verdad”, no dijo nunca ‘yo soy uno de los caminos’.., no dijo nunca: ‘yo soy una de las verdades..,’ es por ello que el Ipsum Audite es exclusivo y sólo se refiere a Jesucristo, no tiene en absoluto un sentido ecuménico como ahora nos lo quieren cambiar los jerarcas modernistas y los pseudo-teólogos.

No existe ningún otro nombre bajo el cielo en el cual nos haya sido dada la salvación.“ Hechos, IV, 12.

Los dioses de los paganos son demonios.” Salmo 95.

No tenemos derecho a engañar a los fieles ni a los no católicos, haciéndoles creer que también el error es camino de salvación, so pretexto de amable ecumenismo ya condenado tan innumerables veces por los Papas del verdadero Magisterio de la Iglesia, especialmente el venerable Pio IX.

Dejemos de perder el tiempo con luteros, confucios, budas y nuevas eras… como si la Iglesia no tuviese doctores, místicos y confesores a raudales que nos aportan riqueza inagotable para llevarnos al único que puede salvar, N. S. Jesucristo, Ipsum audite y sólo a Él.

Hace no mucho tiempo conocí un hombre que adquirió un terreno en Málaga, para hacerse “monje budista”. Se retiró ahí durante cuatro años a su soledad, después de los cuales aburrido y sin encontrar la verdad ni espiritualidad para su mente y su alma, decidió comenzar a leer a San Juan de la Cruz y a Santa Teresa; finalmente exclamó: «he encontrado la verdadera y única espiritualidad en los Evangelios», ahora se ha retirado a Francia donde ha sido aceptado en un monasterio tradicional.

No perdamos más tiempo, pues muy poco tenemos, sólo N. S. Jesucristo salva y su cruz. Seremos dignos de ser aceptados en el monte Tabor, solo si antes hemos de buen grado pasado por el Gólgota, lugar donde sólo ahí nos instruye N. S. Jesucristo en las profundidades de la caridad y de la fe.

“Stabat Mater dolorosa, juxta crucem lacrimosa“ “Estaba la Madre llena de dolor de pie ante la cruz.”

Ave Maria🙏🏻

P. Ricardo Ruiz V.

Para consultas espirituales sobre la homilía (únicamente) pueden dirigirse al Padre Ricardo a través del siguiente correo electrónico: [email protected]

Pueden seguir la Santa Misa desde el canal del Padre Ricardo Ruiz, así como distintas meditaciones: Iberia Traditionalis

Esperamos que la meditación de segundo domingo de cuaresma les reporte innumerables bienes espirituales.

En la siguiente página tienen la Biblia Straubinger para su consulta: radiocristiandad-Biblia

Pueden encontrar los textos de la Santa Misa en el siguiente enlace: El rincón Litúrgico

Les recomendamos visitar nuestra sección de Espiritualidad


*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor

Padre Ricardo Ruiz

Padre Ricardo Ruíz: 1980 Filosofía y latín en el Seminario Ntra. Señora Corredentora de Buenos Aires; 1986 Teología, Francés en Suiza; 1988 Ordenación sacerdotal, Seminario San Pío X, Suiza; 1988 Primer apostolado de parroquia en San Nicolás du Chardonnet, París, Francia; 1988-1990 Misión Parroquial en Mexico; 1991 - 2000 Madrid. España; 1996-2000 Exorcista "Ad Actum" en Valencia; 2000 - 2001 Parroquia en Wausau, Wisconsin, EEUU; 2000-2001 Capellán Hermanas del Corazón Real de Jesús. María Alm, Austria; 2002 - 2006 Capellán de convento Hermanas De La Presentación, Iowa, EEUU; 2006 - 2018 Casa De Retiros San José. Madrid, España.