• Sáb. Nov 27th, 2021

Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

¿Roma será destruida en tiempos escatológicos?

Roma será destruida en tiempos escatológicos-MarchandoReligion.es

¿Cómo será el anticristo, fingirá ser religioso, tendrá una inteligencia superior al humano? ¿Qué sucederá en los tiempos escatológicos?

¿Roma será destruida en tiempos escatológicos?. Un artículo de José Gabriel Concepción

Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes. La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra desvelará el “Misterio de iniquidad” bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad.

Catecismo de la Iglesia Católica. 675

Por José Gabriel Concepción Blasco

Doctor en Periodismo, DEA en Historia Moderna

Las agitadas aguas de nuestro mundo nos impiden asimilar tal cúmulo de informaciones. Nos aturden y hasta nos confunden. Es necesario discernir todo lo que nos llega para comprender el mundo en el que vivimos. Veamos un ejemplo. Nos sorprendieron en estos días con el anuncio del nuevo mesías proclamado por un grupo de judíos ortodoxos. Se trata de un rabino judío llamado Jizkiahu Ben David, de 32 años. Un sector de los judíos ortodoxo afirma que él es el nuevo Mesías que esperaba durante siglos. Le vimos rezando ante el Muro de las lamentaciones, rodeado de sus adeptos. El vídeo se hizo viral. Una noticia más como esas estrellas fugaces. Brillan un instante y tras esa luz solo queda la oscuridad. No es el Mesías de los judíos. El auténtico llegará con la Guerra de Gog y Magog, anunciada por Ezequiel. Allí se revelará como un gran estratega y un político extraordinario, el más bello de los hombres y con una inteligencia por encima de lo humano. Fingirá ser religioso y hasta cumplirá con la ley mosaica, un puro engaño, pues será adorador y servidor de Satanás. Así será el Anticristo. En ese Guerra de Gog y Magog aparecerá en el último momento para dar a Israel una victoria definitiva sobre sus enemigos. Los judíos, ante su poder preternatural, pues resucitará a muertos aparentes, le proclamarán como su Mesías y será entronizado en el Tercer Templo. Todavía, así lo pensamos, no ha llegado ese tiempo, aunque estamos ya cerca.

LA IGLESIA DE SARDIS

No estamos todavía en “ese” tiempo, que llegará cuando la divina providencia disponga. Sí percibimos, como señala el Catecismo de la Iglesia Católica, que la Iglesia de Cristo, la única Iglesia de Cristo, que es la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, pasará por un “prueba final”. El Cardenal Sarah lo ha dicho proféticamente. “La Iglesia está en el Viernes Santo”. Un tiempo de oscuridad del espíritu, donde la apostasía y la impiedad se apoderarán de la Iglesia de Cristo. Empezando por la noche de Getsemaní y la traición de Pedro. Cristo pasó por esa prueba, y la Iglesia, su Cuerpo Místico, también pasará por ese tránsito que acabará en la Cruz y de ahí a la Resurrección, su Triunfo glorioso, cuando todos sean uno (San Juan 17;21-23). El Catecismo nos habla de una “impostura religiosa” y dice aún más.

“… que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad”

Ese tiempo ha llegado ya. Nuestra Iglesia se identifica con esa Iglesia de Sardis del Apocalipsis. “Scio opera tua, quia nomem habes quod vivas, et mortuus es” “Parece que estás vivas, pero estás muerta”. (Apocalipsis 3, 1:2) 1No se refiere solo a nosotros, sino al Cuerpo Místico al que pertenecemos. Aturdidos por los medios de comunicación, sedientes de novedades, no nos damos cuenta del mundo real en el que vivimos y del momento crucial de la Iglesia a la que asistimos como espectadores privilegiados-. Nos pasa como aquella generación de los tiempos de Noé. No se dieron cuenta que el justo castigo de Dios iba a caer sobre ellos por sus pecados, que clamaban al Cielo. Eran, como en Sodoma y Gomorra, pecados nefandos, contra natura, como los de nuestro mundo. Solo Noé y los suyos se salvaron. Hoy nos pasa igual. Enloquecidos por esos medios de comunicación, que son instrumentos de Satanás, que alimenta nuestro orgullo y soberbia. Queremos construir torres que toquen al Cielo, que desafíen al mismo Dios. Sin darnos cuenta de nuestra miseria espiritual. De esa lepra que nos devora por dentro. “Parece que estás vivas, pero estás muerta”. Nuestro mundo ha acelerado el reloj de Dios y nos ha puesto en esos tiempos escatológicos. Solo basta ver las señales y los signos de ese mismo Dios, que nos ama y solo quiere nuestra salvación. Habla por los mártires y también por los profetas, que surgen por doquier en este tiempo de postración, en esta noche oscura por el que está pasando la Iglesia que amamos. Además, tenemos otro signo ya anunciado por San Luis María Grignon. Los apóstoles de los últimos tiempos. Los hemos visto en Roma, febrero de 2019, y también en Múnich, en enero de 2020, al poco de comenzar esta pandemia. Son los hombres y mujeres que se acogen bajo el amparo de María y uno de sus títulos, (Terribles Castrorum ut) Acies ordinata (Terrible como un ejército en orden de batalla), que está en el Cantar de los Cantares. En esos consagrados a la Madre de Dios vemos ya a esos apóstoles, tal como predijo San Luis Grignon de Monfort.

El poder de María sobre todos los demonios resplandecerá, sin embargo, de modo particular en los últimos tiempos, cuando Satanás pondrá asechanzas a su calcañar, o sea, a sus humildes servidores y pobres a juicio del mundo; humillados delante de todos, rebajados y oprimidos como el calcañar respecto a los demás miembros del cuerpo. Pero, en cambio, serán ricos en gracias y carismas, que María les distribuirá con abundancia, grandes y elevados en santidad delante de Dios; superiores a cualquier otra criatura por su celo ardoroso; y tan fuertemente apoyados en el socorro divino, que con la humildad de su calcañar y unidos a María, aplastarán la cabeza del demonio y harán triunfar a Jesucristo…. ¿Qué serán estos siervos, esclavos e hijos de María? Serán brasas encendidas, ministros del Señor, que prenderán el fuego del amor divino en todas partes. Serán como saetas agudas en mano de la Virgen poderosa. Serán nubes tronantes contra el pecado, echarán rayos contra el mundo, contra el demonio y sus secuaces (…) Tendrán en su boca la espada de dos filos de la palabra de Dios; llevarán sobre sus espaldas el estandarte ensangrentado de la Cruz. El crucifijo en la mano derecha, el rosario en la izquierda, los nombres sagrados de Jesús y María en el corazón. He aquí los grandes hombres, que han de venir. María los formará por orden del Altísimo para extender su imperio sobre los impíos, idólatras y mahometanos”. (San Luis María Grignon de Monfort, La Verdadera Devoción a la Santísima Virgen, p.18-19)

LAS PROFECÍAS DE FULTON SHEEN

Se están cumpliendo en nuestros días muchas de las profecías del del arzobispo Fulton Sheen cuya causa de beatificación ha sido aplazada por el Vaticano a petición de destacados obispos de la Conferencia Episcopal norteamericana, entre otros, el cardenal Blase Cupich, en su momento ‘protegido’ del ex cardenal Theodore McCarrick, así como al cardenal Timothy Dolan, Arzobispo de Nueva York, .2 En una grabación en vídeo que se conserva, Sheen nos señalaba que la palabra diabólico viene del griego diaballein, que significa “desunir, separar, encizañar”. Y apunta como un “aumento de lo diabólico” las “discordias en la Iglesia”, que estaban en su punto álgido en la debacle postconciliar de los años 60-70, época de esta grabación: “La discordia en las comunidades religiosas, la discordia entre los laicos, discordias en el clero… todo ello son manifestaciones del espíritu de lo diabólico entre nosotros”, añadiendo:

“[Satanás] establecerá una Contra- Iglesia, que será la mona de la Iglesia [Católica]. Tendrá todas las notas y características de la Iglesia, pero a la inversa y vaciada de su contenido divino. Estamos viviendo en los días del Apocalipsis, los últimos días de nuestra era. Las dos grandes fuerzas – el Cuerpo Místico de Cristo y el Cuerpo místico del Anticristo – están empezando a trazar sus líneas de batalla para una lucha colosal. (Tradición Viva, 6 de mayo de 2020)

Fue llamado no sin razón “el San Juan Bautista de nuestro tiempo”. Nos producen escalofríos sus vaticinios sobre la llegada del Falso Profeta, que preparará la venida del Anticristo. Como ocurrió con San Juan Bautista, el último Patriarca, el Precursor de Cristo. Satanás también tendrá su Precursor, aquel que preparará el camino del Anticristo.

El falso profeta tendrá una religión sin Cruz. Una religión que no piense en el mundo futuro. Una religión que intentará destruir la religión. Habrá una iglesia falsa. La Iglesia de Cristo, la Iglesia Católica será una cosa y el Falso Profeta creará otra distinta. La Iglesia falsa será mundana, ecuménica y mundial. Será una federación de iglesias y religiones, formando algún tipo de asociación global, un parlamento mundial de Iglesias. Rechazará cualquier contenido divino; será el cuerpo místico del Anticristo.” (Tradición Viva, 6 de mayo de 2020)

El Papa Juan Pablo II quiso mostrar todo su apoyo y cercanía a un Fulton Sheen envejecido y desgastado por los años y los sufrimientos pasados. Un momento muy especial para Mons. Sheen llegó el 3 de octubre de 1979, cuando el Papa Juan Pablo II lo abrazó en la Catedral de San Patricio, en Nueva York, y le dijo: “¡Has escrito y hablado bien de nuestro Señor Jesucristo! ¡Eres un hijo leal de la Iglesia!”(Tradición Viva, 6 de mayo de 2020). Unos días antes, el 20 de septiembre de ese mismo año, ya presentía la cercanía de su muerte. En la Santa Misa por su 60 aniversario del sacerdocio, llegó a decir estas palabras, llenas de ese amor que siempre profesó a Jesús realmente presente en la Eucaristía.: “No es que no ame la vida, pero ahora quiero ver al Señor. Pasé muchas horas delante de él en el Santísimo Sacramento, le hablé en oración y de Él hablé con quien quisiera escucharme. Ahora quiero verlo cara a cara“. Murió en Nueva York dos meses después, el 9 de diciembre de 1979.

EL ROSTRO DE LA ANTEIGLESIA

Los promotores de esa Anteiglesia, denunciada por Fulton Sheen y por el mismo Juan Pablo II, están mostrando en nuestros días su rostro real, promoviendo división y enfrentamientos, que son la marca de Satanás. El día 10 de mayo de este año se anuncian en Alemania bendiciones a parejas homosexuales en un abierto desafío a las disposiciones vaticanas. Este acto contrario a la Ley de Dios y al magisterio de la Iglesia tendrá sin duda un gran efecto mediático. Como ocurrió las orgías sexuales y de cocaína en el Vaticano destapadas en el año 2017 tras el arresto de monseñor Luigi Capozzi, secretario del Cardenal Coccopalmerio. Luis Capozzi vio truncada su carrera eclesiástica. No fue consagrado obispo y el Papa le impuso un “retiro espiritual” en el que sigue, al menos que sepamos. En ese annus horribilis de 2017 Francisco se enfrentó también a otros escándalos. Monseñor Krzystof Charamsa, sacerdote y teólogo que trabajaba desde el año 2003 en las oficinas del exSanto Oficio, reveló en el otoño de ese año de 2017 que era gay y que llevaba año viviendo con otro hombre durante años. Lo hizo de una forma pública en una conferencia de prensa, sabiendo el escándalo que iba a provocar entre los fieles.

Hay, sin embargo, otras iniciativas más audaces, que pretenden llevarnos a esa Iglesia sincretista del Anticristo. Tras diez años de preparaciones el proyecto berlinés llamado «House of One”, una iglesia para judíos, cristianos y musulmanes, ha empezado ya con la colocación de la primera piedra. Se espera que abra sus puertas dentro de cuatro años. El edificio se situará en el mismo lugar donde estuvo la primera iglesia de Berlín, la Iglesia de San Pedro3, en el mismo corazón de Berlín, en Fischerinsel. Todo un símbolo. Sobre las ruinas de un templo católica, bajo la advocación de San Pedro, los neomodernistas de hogaño tratan de levantar una nueva Iglesia, reformada y abierta al mundo. No es la Iglesia ya de Cristo, aunque se proclame católica y lo parezca. No es una iniciativa aislada.

En Abu Dabi se inaugurará en el año 2022 un espacio interreligioso “para difundir la cultura de la tolerancia y de vivir en paz”. Albergará una mezquita, una iglesia y una sinagoga. Se llamará esta nueva iglesia la Casa de la Familia Abrahámica, llamada así porque Abraham es considerado un profeta sagrado en las tres religiones monoteístas. El promotor e impulsor es el jeque Mohammed bin Zayed, príncipe heredero de Abu Dabi. “El nuevo sitio simbolizará el estado de convivencia y fraternidad humanas”, afirmó el Gobierno de Dubái, en línea con la Encíclica Fratelli Tutti.

LA BATALLA FINAL DE SATANÁS

Antes de la última reforma litúrgica, todos los sacerdotes rezaban de rodillas la oración de San Miguel, un poderoso exorcismo que permitía concluir los sagrados misterios del Altar. También se leía, al final de la Santa Misa, el comienzo del Evangelio de San Juan, que se impuso en el siglo XIII a petición de los fieles. Constituía una bendición y también un sacramental. La oración a San Miguel es mucho más reciente, y tiene su origen en una visión que tuvo el Papa León XIII. Ocurrió meses después de la firma de la encíclica Humanum genus, que condenó la Masonería y que constituye la clave del pontificado leonino.

La visión ocurrió así, según testigos presenciales. El 13 de octubre de 1884, después de su misa de la mañana, el sumo pontífice León XIII sufrió un desmayo. Sus asistentes pensaron que estaba muerto.4 Después de recuperar la conciencia, el Papa describió una espantosa conversación que él escuchó y que procedía de cerca del tabernáculo. La conversación se componía de dos voces; voces que el Papa claramente identificó: eran las de Dios y el diablo. El diablo se jactaba de que podía destruir la Iglesia si se le concedían 75 años para llevar a cabo su plan (o 100 años según otros informes). El diablo también pidió permiso para tener “una mayor influencia sobre aquéllos que se entregarán a mi servicio”. A las peticiones del diablo, el Señor le respondió: “se te dará el tiempo y el poder”.

León XIII escribió él mismo esa plegaria a San Miguel. La frase [los demonios] «que vagan por el mundo para perdición de las almas» tiene una explicación histórica, que fue referida varias veces por su secretario particular, monseñor Rinaldo Angeli. León XIII experimentó verdaderamente la visión de los espíritus infernales que se concentraban sobre la Ciudad Eterna (Roma); de esa experiencia surgió la oración que quiso hacer rezar en toda la Iglesia. La oración, compuesta por León XIII tras esa visión terrible, tenía un contenido profético, que hoy 137 años después nos causa pavor. En su época debió de escandalizar a más de un eclesiástico. Veamos qué dice en concreto la oración en su primitiva redacción.

…he aquí que ese antiguo enemigo, este primer homicida ha levantado ferozmente la cabeza. Disfrazado como ángel de luz y seguido de toda la turba y seguido de espíritu malignos, recorre el mundo entero para apoderarse de él y desterrar el Nombre de Dios y de su Cristo, para hundir, matar y entregar a la perdición eterna a las almas destinadas a la eterna corona de gloria. Sobre hombres de espíritu perverso y de corazón corrupto, este dragón malvado derrama también, como un torrente de fango impuro el veneno de su malicia infernal, es decir el espíritu de mentira, de impiedad, de blasfemia y el soplo envenado de la impudicia, de los vicios y de todas las abominaciones. Enemigos llenos de astucia han colmado de oprobios y amarguras a la Iglesia, esposa del Cordero inmaculado, y sobre sus bienes más sagrados han puesto sus manos criminales. Aun en este lugar sagrado, donde fue establecida la Sede de Pedro y la cátedra de la Verdad que debe iluminar al mundo, han elevado el abominable trono de su impiedad con el designio inicuo de herir al Pastor y dispersar al rebaño. (León XIII, 18 de mayo de 1890; Acta Apostolicae Sedis, p. 743)

La oración constituía también un poderoso exorcismo contra la acción del Maligno y esa Iglesia de Satanás, que no era otra que la Masonería, en su lucha contra el Reino de Dios, la Iglesia católica.

¡Oh glorioso príncipe de las milicias celestes, san Miguel arcángel, defiéndenos en el combate y en la terrible lucha que debemos sostener contra los principados y las potencias, contra los príncipes de este mundo de tinieblas, contra los espíritus malignos! Ven en auxilio de los hombres que Dios ha creado inmortales, que formó a su imagen y semejanza y que rescató a gran precio de la tiranía del demonio. Combate en este día, con el ejército de los santos ángeles, los combates del Señor como en otro tiempo combatiste contra Lucifer, el jefe de los orgullosos, y contra los ángeles apóstatas que fueron impotentes de resistirte y para quien no hubo nunca jamás lugar en el cielo. Si ese monstruo, esa antigua serpiente que se llama demonio y Satán, él que seduce al mundo entero, fue precipitado con sus ángeles al fondo del abismo. León XIII, 18 de mayo de 1890; Acta Apostolicae Sedis, p. 743)

La oración se rezó así en todo el orbe católico hasta los años 20 del pasado siglo, cuando estuvo a punto de ser suprimida, un intento que se frustró de forma providencial, pues Dios siempre interviene en los momentos de mayor peligro. Lo reveló Don Francisco Brehm, consejero eclesiástico de la editorial litúrgica Fr. Pustetd (Ratisbona), nada más concluir un viaje a Roma, en el año 1928. Según su testimonio, todo ocurrió en una sesión para la Sagrada Congregación de Ritos en que se trataba de derogar esta imprecación a San Miguel. Cuando ya todos estaban de acuerdo para suprimirla, un anciano cardenal se levantó para contar que el mismo León XIII le había dicho que la invocación de San Miguel tenía como finalidad contrarrestar la amenaza de la francmasonería. Como es sabido Pío XI, y luego Pío XII señalaron como intención de estas preces rogar por Rusia (Act. Ap. Sedis, 22 [1930] 301; 44 [1952] 308.

No sabemos a ciencia cierta las razones que justificaron en 1928 la necesidad de esa derogación. A falta de documentos concretos que lo atestigüen, bien podemos señalar motivos de “conveniencia política”, un gesto de la Santa Sede hacia el Estado Italiano, con el que firmaría 11 de febrerode 1929 los llamados Pactos de Letrán. Unos Pactos que significaron la independencia política de la Santa Sede del Reino de Italia como Estado soberano, así como el restablecimiento pleno de las relaciones entre los representantes de Italia y de la Iglesia católica, rotas desde 1870. Se evitó in extremis la supresión de la oración de San Miguel gracias a la intervención de este Cardenal, que como hemos visto, supo hacer ver que la influencia masónica y hasta su poder, seguía ahí, desafiando a la Iglesia de Cristo. No había pasado el peligro pese a que muchos prelados debían pensar que era necesaria una “normalización” con el Estado italiano, pues había quedado atrás la Unificación Italiana, donde las sectas carbonarias tuvieron un papel decisivo, tal como demostró Hugo Wash en sus novelas dedicadas a San Juan Bosco. El Cardenal, cuyo nombre no ha pasado a la historia, hizo ver a esos mismos prelados que el peligro de la Masonería se mantenía intacto y que por tanto la oración a San Miguel debía mantenerse. Se llegó al final a una fórmula de compromiso, adoptándose la oración a San Miguel, que se mantuvo hasta que fue suprimida con la última reforma litúrgica, con Pablo VI.

“San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra las perversidad y asechanzas del demonio. Reprime, oh Dios, pedimos suplicantes, y tú, príncipe de la milicia celestial arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.”

Esta oración a San Miguel dejó de ser obligatoria con la última reforma litúrgica y la nueva misa, pero los fieles podían utilizar esta invocación a título privado. Juan Pablo II pidió retomar la oración a San Miguel Arcángel por los ataques a la vida humana. En el año 1994, durante el Año Internacional de la Familia, el Papa San Juan Pablo II ordenó a todos los católicos que rezaran esta oración diariamente para “superar las fuerzas de la oscuridad y el mal en el mundo” (Ángelus, 24 de abril de 1994). En ese año de 1994, y poco antes de la Conferencia de Naciones Unidad de El Cairo5, Juan Pablo II nos hizo esta advertencia.

Durante el tiempo de Pascua, la Iglesia lee el libro del Apocalipsis, en el que se encuentran las palabras referentes a la gran señal que apareció en el cielo: una Mujer vestida de sol, una Mujer que estaba a punto de dar a luz. El apóstol Juan ve aparecer, ante ella, un dragón rojo, dispuesto a devorar al niño en cuanto lo diera a luz (cf. Ap 12, 1-4).

Esta imagen apocalíptica pertenece también al misterio de la resurrección La Iglesia la vuelve a proponer el día de la Asunción de la Madre de Dios. Es una imagen que tiene expresiones también en nuestros tiempos, especialmente en el Año de la familia, pues, cuando se ciernen sobre la mujer todas las amenazas contra la vida que está para dar a luz debemos volver nuestra mirada hacia la Mujer vestida de sol, para que rodee con su cuidado maternal a todo ser humano amenazado en el seno materno. Durante el mes de mayo, que en muchas comunidades cristianas está dedicado de forma especial a la Madre santísima, la comunidad cristiana se volverá sobre todo hacia la Madre de la Vida, la Madre del Amor hermoso. Éste es, de modo especial, su mes. Deseamos que mediante nuestra oración sirva a la causa más grande de las familias humanas: la causa del amor y de la vida.

Un texto sin duda profético hoy en día y que no ha perdido toda su actualidad.

LA VISIÓN DE SAN PÍO X

En el año 1909 San Pío X tuvo también una celebre visión, 25 años después de la que experimentó su predecesor León XIII. Se encontraba el Papa ante el Capítulo General de los Franciscanos. En un momento dado cayó en éxtasis. Al volver en sí, y profundamente conmovido, señaló San Pío X el motivo de su aflicción. “Es terrible, el Papa tendrá que abandonar Roma, y pasar sobre los cadáveres de sus sacerdotes al salir del Vaticano”. Otra versión añade: “Tendrá que ocultarse en algún sitio disfrazado, y después de un corto retiro sufrirá una muerte cruel””6

En 1917 los tres pastorcitos en Fátima, Portugal tuvieron la misma visión que años antes había tenido San Pío X, solo que de forma todavía más precisa: “Vimos a un obispo vestido de blanco, que teníamos el presentimiento fuera el Santo Padre, huir de un ciudad en ruinas tembloroso y con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios”.

Hasta aquí, el llamado Tercer Secreto, tal como fue desvelado en el año 2000 por la Iglesia católica. Falta la explicación a esa terrible visión (Roma destruida y la muerte de un Papa) que Antonio Socci y José María Zavala creen que está en otra parte del secreto que no ha sido revelada aún. La Secretaría de Estado, que ostentaba en el año 2000, el cardenal español Antonio Sodano, trató de dar a ese tercer secreto una mera explicación simbólica y que ya se había cumplido con el atentado a Juan Pablo II del 13 de mayo de 1981 por parte del turco Alí Agca. El Papa Benedicto XVI desmotó esta teoría. En la peregrinación a Fátima del año 2010 afirmó que la profecía de Fátima no ha acabado. “Se equivocan quienes piensan que el mensaje de la Virgen ha terminado. Sigue siendo válido”.

Aquí resurge aquel plan de Dios que interpela a la humanidad desde sus inicios: “¿Dónde está Abel, tu hermano? […] La sangre de tu hermano me está gritando desde la tierra” (Gn 4,9). El hombre ha sido capaz de desencadenar una corriente de muerte y de terror, que no logra interrumpirla… En la Sagrada Escritura se muestra a menudo que Dios se pone a buscar a los justos para salvar la ciudad de los hombres y lo mismo hace aquí, en Fátima, cuando Nuestra Señora pregunta: “¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que Él quiera mandaros, como acto de reparación por los pecados por los cuales Él es ofendido, y como súplica por la conversión de los pecadores?” (Memórias da Irmā Lúcia, I, 162). (Homilía en la explanada de Fátima, 13 de mayo de 2010, vatican.va)

El Papa reafirmaba ese contenido escatológico que tiene el Mensaje de Fátima y señalaba en concreto ese mundo sin Dios que hemos creado, capaz de desencadenar “una corriente de muerte y terror, que no logra interrumpirla”. Ya su predecesor, Juan Pablo II, en el estadio Nacional de Santiago de Chile, hizo el 2 de abril de 1987 este vaticinio: “Este mundo sin Dios, que el hombre ha creado, se volverá contra el hombre”. Repitió con poderosa voz estas últimas palabras, convencido el Papa de su trascendencia. Quería llegar a todos los hombres y también a nuestro tiempo. No solo a los jóvenes chilenos, que, enardecidos por su palabra, no dejaban de gritar y de aplaudir a este Papa santo.

Falta, así lo pensamos, la parte no revelada del Tercer Secreto, que hace referencia a esa apostasía de la Iglesia7 y a esa destrucción de Roma y de su tesoro más preciado, la Basílica, donde está enterrado San Pedro. Las profecías de Jesús referidas al Segundo Templo de Jerusalén, que se cumplieron en toda su literalidad, se refieren también a ese otro templo, la Basílica de San Pedro, continuación de este Templo de Jerusalén.8 Sabemos que Jesús lloró en la última Pascua, al contemplar la grandiosidad del Templo, tan relacionado con su Santísima Madre y con la Sagrada Familia. Sus ojos fueron capaces de ver mucho más allá y ante él pasaron los pecados de los hombres, templos vivos del Espíritu Santo. Su Humanidad se conmovió en lo más profundo. Vio, con esa mirada divina, esos tiempos del Misterio de Iniquidad, el Anticristo, cuando cesará el Santo Sacrificio del Altar y Roma, la Roma de Pedro, su Vicario en la Tierra, será destruida. El Señor, como en Getsemaní, se conmovió en lo más profundo y lloró, tal vez de forma desconsolada, como ocurrió ante la tumba de Lázaro, el amigo al que amaba.

Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella, diciendo: «¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, en que tus enemigos te rodearán de empalizadas, te cercarán y te apretarán por todas partes, y te estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos que estén dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita». (Lucas 19, 41-44)

No es temerario pensar que esas lágrimas de Jesús caían en abundancia por su Iglesia y por ese primer templo de la Cristiandad, en Roma, donde Pedro volverá a ser martirizado y muerto en la batalla final de Satanás, en los tiempos del Anticristo. Es el mensaje de Fátima que queda por cumplir, tal como nos señaló Benedicto XVI, en el lugar de las apariciones de Fátima, aquel 13 de mayo de 2010.

AL FIN MI CORAZÓN INMACULADO TRIUNFARÁ

. En Fátima nuestra Madre del Cielo nos hizo una gran promesa no condicionada. “Al fin, mi Corazón Inmaculado triunfará”. Sor Lucía, la vidente de Fátima, nos reveló que la batalla final, anunciada en el Apocalipsis, se librará en torno a la familia y el matrimonio, completando así la visión de San Juan Bosco, en la que vio como los ataques de Satanás se dirigirán, en estos tiempos escatológicos, contra la Eucaristía, la Inmaculada y el Santo Padre. La familia está también en el punto de mira de Satanás. Así consta en una larga carta de sor Lucía enviada al Cardenal Carlo Caffarra,9 entonces arzobispo de Bolonia (Italia) (Aciprensa,2016, 14 de junio). El Cardenal fue el primer presidente del Instituto Pontificio Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia (1981-1995). Según reveló este príncipe de la Iglesia la misiva de Sor Lucía contenía esta advertencia

‘La batalla final entre el Señor y el reino de Satanás será acerca del Matrimonio y de la Familia. No teman, añadió, porque cualquiera que actúe a favor de la santidad del Matrimonio y de la Familia siempre será combatido y enfrentado en todas las formas, porque ésta es el punto decisivo. Después concluyó: sin embargo, Nuestra Señora ya ha aplastado su cabeza’”. (ReligionenLibertad, 20 de julio de 2016)

Otros prelados también se movían con la misma inquietud. Es ese poderoso dedo de Dios que sigue escribiendo en las páginas de la historia, como ocurrió en la cena del rey Baltasar. No faltan en la Iglesia pastores que, como Daniel, saben interpretar esas palabras misteriosas de Dios, que nos llaman a la santidad y a la conversión, en medio de las zozobras. Entre esos pastores estaba Jorge María Bergoglio, cuando todavía era tan solo arzobispo de Buenos Aires y nadie pensaba que iba a ser elevado al solio pontificio. Tuvo mucha repercusión su carta a las Carmelitas de Argentina del año 2010 en pleno debate sobre el “matrimonio” entre personas del mismo sexo, que finalmente fue aprobado.

No seamos ingenuos: no es una simple lucha política; es una intención [la cual es] destructiva del plan de Dios. No es un mero proyecto legislativo (éste es un mero instrumento), sino más bien una movida (sic) del padre de la mentira que quiere confundir y engañar a los hijos de Dios.» 10

Ya como Papa Francisco, en un encuentro con la Conferencia Internacional Católica del Guidismo, realizado en el Vaticano el 26 de junio de 2015, resaltó el valor de la mujer dentro de la sociedad. De paso denunció también las ideologías que afectan al plan de Dios. En esa oportunidad dijo:

Estamos en un mundo en el que se propagan ideologías contrarias a la naturaleza y al plan de Dios para el matrimonio y la familia.

Se trata, por lo tanto, de educar a las niñas no sólo a la belleza y la grandeza de su vocación de mujer, en una relación justa y diferenciada entre el hombre y la mujer, sino también a asumir importantes responsabilidades en la Iglesia y en la sociedad.» (Discurso a las delegadas de la Conferencia Internacional Católica de Guías, 26 de junio de 2015)

Son llamadas poderosas en esta gran batalla espiritual, que vieron Papas anteriores, como León XIII y San Pío X. ¿Roma será destruida por su apostasía y por haberse entregado por completo a Satanás? Todo indica que sí, aunque no lo sabemos con certeza. Está, eso sí, la profecía de La Salette. “Roma perderá la fe y será sede del Anticristo” No debemos escrutar el futuro. Solo tenemos una certeza. Jesús estará con nosotros hasta el final de los tiempos. Es promesa divina. “Tú es Petrus, et super hanc petram aedificabo Ecclesiam mean, et portae inferí don praevalebunt adversus eam.” “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puestas del infierno no prevalecerán contra ella.” (San Mateo, 16, 18-19).11 Nos proclamamos romanos y apostólicos, y lo somos, pero no tenemos la plena seguridad de que Roma será siempre la sede del Vicario de Cristo. De hecho, siete papas estuvieron en Aviñón durante 68 años (1309- 1377). Durante ese “destierro” no dejaron de ser Papas. Ejercieron su plena autoridad sobre toda la Iglesia. Incluso uno de esos Papas de Aviñón está en los altares, el beato Urbano V. La Iglesia es sin duda un misterio de fe, de ese misterioso actuar de Dios en la Historia. Solo sabemos que Satanás mueve sus hilos para destruir la Iglesia de Cristo. Dios mismo le he dado ese poder. Está en esa visión terrible de León XIII. No sabe Satanás que será finalmente vencido por la más excelsa criatura, la madre de Dios, la siempre Virgen, la Inmaculada y Asunta a los Cielos en Cuerpo y Alma. Es Nuestra Madre. “Al fin, mi Corazón Inmaculado triunfará”. Nos lo dijo en Fátima. Ese triunfo de María será la derrota completa y definitiva de Satanás. La más humillante para este ser espiritual, Satanás, que se verá derrotado por una criatura humana, tan poderosa, que, siendo la esclava del Señor, todos los ángeles le reconocen como Reina y a Ella obedecen como si del mismo Dios se tratase. Lo saben los exorcistas. Satanás no soporta el nombre santísimo de la Virgen María. Acudamos a su amparo y protección en estos tiempos turbulentos. Con esa esperanza cierta vivimos. “Sea yo todo de Vos, y nada he temer”, decía San Simón de Rojas (1552-1624), el trinitario que introdujo la esclavitud mariana. Es verdad. Necesitamos consagrarnos a Ella, Arca de Salvación que nos protegerá en estos tiempos, en los que vemos ya los signos que anuncian la llegada del Anticristo.

José Gabriel Concepción

1 La Conferencia Episcopal Española nos ofrece esta traducción. “Conozco tus obras, tienes nombre como de quien vive, pero estás muerto. 

2 Murió en 1979 a los 84 años. Su causa de canonización se inauguró oficialmente en 2003. La iglesia declaró sus virtudes heroicas y el Papa Benedicto XVI le otorgó el título de «Venerable» en 2012. El Papa Francisco aprobó el viernes 5 de julio de 2019 el milagro atribuido a la intercesión del arzobispo Fulton Sheen, lo que permitirá que el famoso evangelizador de los medios de comunicación en Estados Unidos sea declarado beato. La Congregación para las Causas de los Santos del Vaticano promulgó el decreto que aprobó el milagro del arzobispo Sheen el 6 de julio. El milagro involucra la recuperación inexplicable de James Fulton Engstrom, un niño de la ciudad de Goodfield, en el condado de Peoria (Illinois), que aparentemente nació muerto en septiembre de 2010.El pequeño no mostraba signos de vida cuando los profesionales médicos trataron de revivirlo. Sin embargo, la madre y el padre del niño, Bonnie y Travis Engstrom, oraron al arzobispo Sheen para que sanara a su hijo y ocurrió el milagro después de 61 minutos sin signos vitales. Tenemos el testimonio de la madre, Bonnie Engstrom, la madre de James. “Recuerdo sentarme en el piso de mi habitación y verlos hacer resucitación cardiopulmonar y repetir en mi cabeza una y otra vez, ‘Fulton Sheen, Fulton Sheen, Fulton Sheen, Fulton Sheen’. Realmente creo que fue el Espíritu Santo el que me dio las palabras que necesitaba decir en ese momento, porque no tenía palabras”. Después de 61 minutos, justo cuando el personal de la sala de emergencias estaba a punto de declararlo muerto, James Fulton Engstrom comenzó a respirar y su ritmo cardíaco se disparó a un nivel normal para un recién nacido. A pesar de los pronósticos terribles para su futuro, el niño ha crecido sin secuelas y ahora es un niño sano a quien le gustan los nuggets de pollo, Star Wars y andar en bicicleta. Un comité de siete expertos médicos que asesoraron a la Congregación vaticana para las Causas de los Santos aprobó unánimemente el milagro en marzo de 2014. Comprobada exhaustivamente su vida, el 18 de noviembre la diócesis recibió la notificación de que el Papa Francisco había aprobado la beatificación de Fulton Sheen para el 21 de diciembre de 2019.Sin embargo, su beatificación deberá esperar. A dos semanas de ser beatificado en la misma catedral donde hace cien años fue ordenado sacerdote (y donde reposan sus huesos, tras de una disputa ganada por la diócesis de Peroia a la arquidiócesis de Nueva York), la Santa Sede decidió posponer la fecha de beatificación de Sheen. “La casa está muerta”, asegura un alto funcionario del Vaticano. Entre los ilustres prelados que se oponen a la beatificación están el cardenal Blase Cupich, en su momento ‘protegido’ del ex cardenal Theodore McCarrick, así como al cardenal Timothy Dolan, Arzobispo de Nueva York, que se gastó una pequeña fortuna en abogados para evitar que los restos de Sheen volvieran a la Diócesis de Peoria. Se han opuesto al Papa Francisco, que aprobó la beatificación. El asunto del supuesto encubrimiento de un sacerdote pedófilo, el pretexto más probable al que podría aferrarse la Congregación para las Causas de los Santos -presidida por el cardenal Becciu- fue ya investigada y sobreseída en su día. Detrás de este asunto turbio contra la beatificación de Sheen está la masonería, como señaló acertadamente Tradición Viva en el año 2019. Posponer la beatificación de Fulton Sheen «no es un acto de prudencia, es otro acto de sabotaje», “una bomba”, dice el antiguo vicario general de la diócesis de Peoria, James Kruse. Explica que en los dos casos de abusos que se habían examinado en la causa (no por comisión, sino por un hipotético encubrimiento) se había determinado, tanto a nivel diocesano como en la Santa Sede, y tanto a nivel canónico como a nivel civil, que “Sheen no hizo nada mal “.  Desgraciadamente esta verdad no llegará al gran público y menos al pueblo fiel, que ha visto cómo un grupo de obispos han logrado enmendar al Vicario de Cristo en asunto tan importante como la beatificación de un Siervo de Dios.

3 La iglesia de San Pedro fue levantada en el siglo XIII y resistió los bombardeos aliados de la II Guerra Mundial, pero en la última fase de la contienda fue utilizada como torre de vigilancia por las SS, que acabaron prendiéndola fuego ante la inminente caída de la capital del Reich. En el año 2008 se publicó la aparición de dos mil esqueletos humanos entre las ruinas de esta Iglesia berlinesa, que sirvió también como cementerio, siguiendo una antigua costumbre.

4 Durante las charlas cuaresmales del año 1950 el cardenal Seguro, arzobispo de Sevilla, hizo esta importante revelación sobre cómo fue esta visión de León XIII, mientras celebraba la Santa Misa.”: “Se encontraba éste ofreciendo el Santo Sacrificio cuando los sacerdotes familiares que le ayudaban observaron que el pontífice súbitamente, levantaba la cabeza, mientras que en su semblante se dibujaba una expresión de admiración y al mismo tiempo de horror, que le impidió, por unos momentos, el poder continuar la Misa”

5 Uno de los objetivos primordiales del Programa de Acción aprobada en El Cairo fue poner la planificación familiar al alcance de todo el mundo para el 2015, como parte de un enfoque ampliado de la salud y los derechos reproductivos. El aborto estaba incluido en esa planificación familiar. Constituía, además, un derecho de las mujeres

6 Está en el opúsculo “El tiempo que se aproxima- según las principales profecías- “del benemérito jesuita José Luis Urrutia.

7 La apostasía de la Iglesia está anunciada en el Apocalipsis, especialmente en el Capítulo XVII, con palabras misteriosas y que causan espanto. “Et venit unus de septem angelis, qui habebant septem phialas, et locutus es mecum dicens: Veni, ostendam tibi dammationen meretricis magnae, quae sede super aquas multuas. Cuan qua fornicati sunt reges terrae, et inebriati sunt qui inhabitant terram de vino prostitutionis eius. Y vino uno de los siete ángeles, que tenían las siete copas, y me habló, diciendo: Ven acá, y te mostraré la condenación de la gran ramera, que está sentada sobre las muchas aguas. Con quien fornicaron los reyes de la tierra y se embriagaron los moradores de la tierra con el vino de su prostitución”.

Podemos entender aquí la “gran ramera “no en un sentido carnal. Más bien debemos ver aquí a la Iglesia que ha traicionado a Cristo y se ha entregado a los poderes de la tierra. Ha perdido su sentido trascendente y su misión divina. Un ejemplo histórico nos ayudará a comprender esta figura misteriosa. Los sacerdotes del Segundo Templo perdieron la fe en el Dios Vivo y Verdadero. Cumplían con un mero ritual. El Sancta Santorum del Templo estaba vacía. Así quedó demostrado al rasgarse de arriba abajo el velo del templo, nada más morir Jesús en el Calvario. El sacrificio de la Antigua Alianza cesó para siempre y dio paso al nuevo y definitivo sacrificio que representaba Jesús, Víctima propiciatoria y Holocausto perpetuo por nuestros pecados. Los sacerdotes no vieron al Inocente de Dios. Sus mentes estaban cerradas y su corazón endurecido. No tenían ya presencia del Dios vivo y verdadero y se prostituyeron, entregándose al poder romano. Condenaron a Jesús al patíbulo y así se lo pidieron a Pilatos. En los últimos tiempos, que llegarán cuando Dios disponga, a los sacerdotes y obispos les pasará como a estos sacerdotes del Segundo Templo. Perderán al igual que ellos la presencia del Dios vivo y verdadero y se entregarán a los poderes de la tierra. Se prostituirán al perder su sagrada misión.

8 Francisco Suárez dedicó, en los “Misterios de Cristo”, un largo capítulo sobre esta cuestión: la destrucción de Roma por el Anticristo.

“… Se puede objetar el pasaje del Apocalipsis donde bajo el enigma de una mujer fornicaria y vestida de púrpura, que cabalga sobre una bestia bermeja, está expresa Roma; y de ella se añade que los diez reyes significados por sus diez cuernos odiarán a la fornicaria, y la desolarán y desnudarán, y comerán sus carnes, y a ella la quemarán a fuego. De la cual profecía parecen deducirse dos cosas: primera, que aquella ciudad permanecerá hasta la venida del Anticristo; segunda, que por el mismo Anticristo ha de ser derribada y quemada o por aquellos diez reyes que en su tiempo reinarán y le estarán sujetos, como allí mismo se dice.

Por lo que todos los expositores convienen en que allí se habla del Anticristo, y así lo dicen San Ireneo e Hipólito y otros que en seguida se han de citar.

Y en aquella mujer fornicaria y vestida de púrpura sea Roma, se hace patente en primer lugar por las últimas palabras del capítulo.: Y la mujer que has visto es la gran ciudad que tiene su imperio sobre los reyes de la tierra. Porque ninguna otra ciudad sino Roma tuvo imperio universal.

En segundo lugar, porque se dice que aquella mujer tiene siete cabezas, las se explican así: “Las siete cabezas son los siete montes sobre las que la mujer está sentada. Y es que Roma está edificada sobre siete colinas. (Suárez, F, Misterios de Cristo, Disputa 56, 1015-1016, BAC, 1950

9 El 6 de septiembre de 2017 falleció a los 79 años el cardenal Carlo Caffarra, arzobispo emérito de Bolonia, fundador del Pontificio Instituto Juan Pablo II de Estudios sobre el Matrimonio y la Familia y referente en la defensa del matrimonio, la familia y la vida. Fue uno de los autores de la famosa Dubia contra la Constitución Apostólica Amoris Laetitia que el Papa Francisco no ha contestado.

10 La misiva era la siguiente.

Buenos Aires, 22 de junio de 2010.

Queridas hermanas:

Les escribo estas líneas a cada una de Ustedes que están en los cuatro Monasterios de Buenos Aires. El pueblo argentino deberá afrontar, en las próximas semanas, una situación cuyo resultado puede herir gravemente a la familia. Se trata del proyecto de ley sobre matrimonio de personas del mismo sexo. Aquí está en juego la identidad, y la supervivencia de la familia: papa, mamá e hijos. Está en juego la vida de tantos niños que serán discriminados de antemano privándolos de la maduración humana que Dios quiso se diera con un padre y una madre. Está en juego un rechazo frontal a la ley de Dios, grabada además en nuestros corazones. Recuerdo una frase de Santa Teresita cuando habla de su enfermedad de infancia. Dice que la envidia del Demonio quiso cobrarse en su familia la entrada al Carmelo de su hermana mayor. Aquí también está la envida del Demonio, por la que entró el pecado en el mundo, que arteramente pretende destruir la imagen de Dios: hombre y mujer que reciben el mandato de crecer, multiplicarse y dominar la tierra. No seamos ingenuos: no se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios. No se trata de un mero proyecto legislativo (éste es sólo el instrumento) sino de una «movida» del padre de la mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios. Jesús nos dice que, para defendernos de este acusador mentiroso, nos enviará el Espíritu de Verdad. Hoy la Patria, ante esta situación, necesita de la asistencia especial del Espíritu Santo que ponga la luz de la Verdad en medio de las tinieblas del error; necesita de este Abogado que nos defienda del encantamiento de tantos sofismas con que se busca justificar este proyecto de ley, y que confunden y engañan incluso a personas de buena voluntad. Por esto recurro a Ustedes y les pido oración y sacrificio, las dos armas invencibles que confesaba tener Santa Teresita. Clamen al Señor para que envíe su Espíritu a los Senadores que han de dar su voto. Que no lo hagan movidos por el error o por situaciones de coyuntura sino según lo que la ley natural y la ley de Dios les señala. Pidan por ellos, por sus familias; que el Señor los visite, los fortalezca y consuele. Pidan para que ellos hagan un gran bien a la Patria. El proyecto de ley se tratará en el Senado después del 13 de julio. Miremos a San José. a María, al Niño y pidamos con fervor que ellos defiendan a la familia argentina en este momento. Recordémosle lo que Dios mismo dijo a su pueblo en un momento de mucha angustia: «esta guerra no es vuestra sino de Dios». Que ellos nos socorran, defiendan y acompañen en esta guerra de Dios. Gracias por lo que harán en esta lucha por la Patria. Y, por favor, les pido también que recen por mí. Que Jesús las bendiga y la Virgen Santa las cuide.

Afectuosamente,

Jorge Mario Bergoglio s.j. (Extraída de TN, 8 de julio de 2010)

11 Así viene en la Biblia de Scio de San Miguel, en su edición de 1854. Más modernamente la Biblia de la Conferencia Episcopal de España nos da esta traducción. “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará”

Nuestro artículo recomendado: La ley de la Eutanasia. La inacción real y el derrotismo político y episcopal

Les invitamos a conocer nuestro canal de telegram: MR


*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor

José Gabriel Concepción

José Gabriel Concepción Blasco. Nacido en Madrid en 1958. Licenciado en Ciencias de la Información, rama de Periodismo, UCM, en el año 1980. En 1981 aprobó el Curso de Aptitud Pedagógica en Geografía e Historia en la Universidad de Somosaguas. Ingresa como redactor en RTVE en el año 1982, con el número 2 del concurso-oposición celebrado el día 26 de diciembre de 1981. Su primero destino, en Navarra, donde pasará 6 años. Allí pondrá en marcha uno de los primeros programas agrarios en el circuito regional de TVE. Se llamaba “El Campo”. Desde el Centro Territorial de TVE en Pamplona pasará al de Madrid, en el histórico edificio del Paseo de la Habana. Compaginará su labor periodística con otra de guionista de más de un centenar de programas de divulgación histórica, sobre los barrios de Madrid, el Teatro Real, etc, o temas etnográficos o musicales como “La Pastorela”, “Los costaleros de Madrid”, “Hermanados por el vino” o “El agua de carabaña”, que se emitieron en el circuito regional, nacional y en los intercambios de Eurovisión. En el año 2000 pasará al servicio del Teletexto, donde llegará a ser coordinador y editor Adjunto. En el año 2009 será el responsable de un documental de una hora de duración titulado “La guerra que no nos contaron”, emitido en La 2, sobre la participación de España en la II Guerra Mundial, pese a nuestra condición de país no beligerante y neutral. Llegó a ser el segundo programa más visto en el día de su emisión. Otros trabajos no fueron aprobados por los responsables de TVE. Entre otros estaban dos, uno dedicados al Almirante Cervera y otro a Niceto Alcalá Zamora (“Memoria recobrada”). En el año 2007 concluirá sus estudios de doctorado en Historia Moderna, en la Uned, con la defensa de un trabajo de investigación sobre “Las Guardias Reales durante el reinado de Carlos II”, con la calificación por unanimidad de “sobresaliente”. En el año 2012 se incorporará hasta su jubilación en el Canal 24 h de TVE, donde ha sido redactor de Nacional, Deportes y últimamente, de Política Internacional. En el año 2021 ha defendido en la Universidad Complutense su tesis doctoral en Periodismo con la calificación de “sobresaliente”.