• Mié. Dic 1st, 2021

Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

Noticias sobre el morir

PorAldo Maria Valli

Jul 24, 2019
Victimas de abuso sexual y el suicidio del clero

Nos lo cuenta Valli, distintas maneras de decir adiós, ¡increíble pero cierto! Lean, lean, un sarcófago para morir con tecla de stop por si uno cambia de idea

«Noticias sobre el morir», Aldo María Valli

Traducido por Miguel Toledano para Marchando Religión

Enlace original: https://www.aldomariavalli.it/2019/06/15/notizie-sul-morire/

Primera noticia

Se llama Sarco (de sarcófago) y es la máquina para suicidarse.  Cuesta mil euros y puede ser realizada en casa con una impresora 3D.

Con forma de vaina, se parece a un ataúd futurístico.  ¿Quieres decir adiós?  Bien.  Entra en la vaina, acciona el mecanismo y al cabo de un minuto el nitrógeno líquido, ocupando el lugar del oxígeno, realizará su función.  Todo muy rápido e indoloro, por lo que parece.  De hecho, el nitrógeno líquido, aseguran los autores del proyecto, pone también un poco de buen homor, procurando una especie de embriaguez.

Inventado por el médico (?) australiano, así como activista pro-eutanasia, Philip Nitschke, mejor conocido como Doctor Muerte, y por el ingeniero holandés Alexander Bannink, Sarco, presentada por primera vez en una feria funeraria en Amsterdam y ahora expuesta en Venecia, es portátil, y así resulta ya disponible.

Nitschke, que también ha fundado la organización sin ánimo de lucro Exit-end-life, es desde hace más de veinte años un promotor del “derecho” a la eutanasia.  En Holanda el “suicidio asistido” es legal desde 2001, pero ya algunos años antes el Doctor Muerte había matado a uno de sus pacientes con una inyección letal.

Autor del libro The Peaceful Pill Handbook, con instrucciones sobre el uso de drogas y veneno para suicidarse, Nitschke precisa que antes de utilizar Sarco el usuario debe completar un test online para valorar su idoneidad mental.  Sólo si se avera sano de mente, en efecto, quien quiere suicidarse recibe un código de acceso, después de lo cual puede dirigirse a la vaina y accionar el mecanismo.  A continuación de la introducción del cógido, se le pide al usuario una confirmación ulterior.  Si se confirma, el nitrógeno líquido comienza a ser introducido en la cápsula reduciendo el nivel de oxígeno.  En el caso que el usuario cambiase de idea en el curso de la operación, puede apretar el botón “stop” (siempre que en el intervalo no está ya más muerto que vivo, obviamente).

Los autores del proyecto aseguran que en el interior de Sarco la muerte es indolora, sin ninguna sensación de asfixia.

El hecho de que Sarco sea portátil permite poner en acto el suicidio en un escenario favorito:  en la montaña, en la orilla del mar, en un lugar particularmente significado.  Por otra parte, “donde se muore es ciertamente un factor importante” explica el Doctor Muerte.

Segunda noticia

La noticia de la máquina de la eutanasia (aunque quizás fuese mejor llamarla máquina del suicidio) llega después de que en los Estados Unidos el estado de Washington haya declarado oficialmente legal la transformación de los restos humanos en abono para la tierra.  La medida, sancionada por el gobernador Jay Inslee, permite por tanto a las empresas fúnebres proponer a sus clientes, además de la cremación y la sepultura, también este nuevo servicio:  la trasformación del cadáver en un producto útil para el  medio ambiente.

La técnica prevé introducir el cuerpo en una cápsula unido a algunas sustancias orgánicas (como alfalfa, serrín y paja), después basta esperar.  A continuación del proceso de reducción orgánica natural, que dura un mes, se pueden obtener, aseguran los expertos, hasta dos carretillas de tierra de calidad, la cual puede dispersarse como ocurre con las cenizas o bien, mucho mejor, ser utilizada como abono.

Presentada como alternativa más ecológica que la sepultura y la cremación, la posibilidad de reducir al querido finado a abono inmediatamente ha suscitado interés.  Meter ataúdes en la tierra es considerado poco ecológico, sea por el espacio que ocupan, sea por la potencial contaminación, inclusive de las faldas acuíferas.  Y la cremación es a su vez dañina porque provoca la emisión de anhídrido carbónico y partículas sólidas a la atmósfera.  Diecinueve estados americanos permiten que el cadáver sea eliminado incluso disolviéndolo, pero en este caso se trata de utilizar sustancias químicas a su vez contaminantes.  La transformación del difunto en abono se presenta por tanto como la más ecológica y limpia, sin contar que es menos costoso que los otros procedimientos.  Mientras, en efecto, una sepultura cuesta en los Estados Unidos una media de siete mil dólares, aquí hablamos de cinco mil dólares.

La ley entrará en vigor en mayo de 2020 y por ahora, explican en el estado de Washington, funcionará un primer centro que asegurará el nuevo servicio.

Tercera noticia

La gobernadora demócrata de Maine, Janet Mills, sancionó el miércoles la Dignity Act, convirtiendo así el estado en la décima jurisdicción que ha legalizado el suicido asistido.

El primer estado en legalizar la práctica de prescribir fármacos letales a los fines del suicidio fue Oregón, seguido de California, Colorado, Hawaii, Vermont, Washington, New Jersey y el distrito de Columbia.  La Corte Suprema de Montana se ha pronunciado a favor de la práctica, pero no hay ninguna ley estatal que la autorice explícitamente.

El obispo de Portland, Robert Deeley, ha declarado en una nota que la normativa “legaliza una práctica que tiene efectos devastadores sobre el bien común.  El suicidio es siempre una tragedia.  Este es un día triste para Maine.  Ahora los jóvenes pensarán que las personas pueden ser de usar y tirar”.

“El suicidio asistido es una práctica peligrosa, que pone en riesgo a las personas más vulnerables, que pueden ser víctimas de abusos, coerciones y errores”, ha dicho Matt Valliere, director ejecutivo del Patients Rights Action Fund.

“La ley proporciona además incentivos perversos a las compañías de seguros orientadas al lucro al ofrecer una muerte rápida en lugar de curas costosas.  Los enfermos terminales, las personas con invalidez o los pobres se merecen otra cosa”.

Una vez que el proyecto de ley entre en vigor, los pacientes mayores de dieciocho años a los que se les diagnostique una enfermedad terminal que presumiblemente cause la muerte en el plazo de seis meses podrán pedir el cóctel de sustancias letales, similar al utilizado para las ejecuciones.

Para obtener vía libre al suicidio harán falta dos peticiones verbales y una escrita.  Los respectivos profesionales sanitarios podrán elegir si prestarse a esta práctica o rechazarla.  En caso de rechazo, a petición del paciente el caso médico podrá ser transferido a otro profesional sanitario.

“Algunos sostienen – ha declarado la gobernadora – que con este proyecto de ley el gobierno juega a convertirse en Dios.  En realidad no le corresponde al gobierno decidir quién puede morir y quién puede vivir, cuándo las personas deben morir y cuánto deban vivir.  Es nuestro deber proporcionar la más completa asistencia en la finalización de la vida, una tarea que sólo recientemente hemos empezado a reconocer.

Además del suicidio asistido, la gobernadora Mills es una fuerte defensora del aborto y ha sancionado una ley que permite incluso a los nó médicos a practicar abortos y otra que obliga a las aseguradoras públicas y privadas a cubrir los gastos de los abortos.

Según los opositores al proyecto de ley el procedimiento sólo tiene motivos económicos.  Deshacerse de enfermos graves y de inválidos cuesta menos que ocuparse de ellos.  Las aseguradores jugarán un papel importante.  Si niegan o retrasan el reembolso de los gastos para salvar la vida, la práctica del suicidio asistido se difundirá.

Hace pocos días la American Medical Association (AMA) ha adoptado por mayoría una resolución de su Consejo para asuntos éticos y judiciales en la cual se afirma que el comportamiento de los médicos que ayudan a sus pacientes a morir “es fundamentalmente incompatible con el papel del médico como ganador”.

Aldo Maria Valli, 15 de junio de 2019

Les recordamos que durante Julio y Agosto tenemos una propuesta muy interesante: Tú puedes escribir en Marchando Religión


*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor

Aldo Maria Valli

Vaticanista. Entre sus libros más destacados están: Claustrofobia, Sradicati, el caso Vigano, 266. Jorge María Bergoglio, Benedicto XVI el pontificado interrumpido. Pueden leer sus artículos y leer toda la información sobre su obra literaria en italiano en su página web https://www.aldomariavalli.it/