• Sáb. Nov 27th, 2021

Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

Mentiras y verdades de “Traditionis custodes”

PorAldo Maria Valli

Jul 24, 2021
Mentiras y verdades de “Traditionis custodes”-MarchandoReligion.es

Queridos amigos de Duc in altumTraditionis custodes está monopolizando comprensiblemente la atención de los lectores del blog. Predominan los sentimientos de decepción, tristeza y desconcierto. Entre los comentarios más lúcidos se encuentra éste que publico seguidamente. Me lo ha enviado una lectora y pienso que contiene muchos puntos que merecen reflexión.

Mentiras y verdades de “Traditionis custodes”. Un artículo del blog de Aldo María Valli

Artículo original disponible en https://www.aldomariavalli.it/2021/07/18/menzogne-e-verita-di-traditionis-custodes/

*La fotografía pertenece al artículo original. MR declina toda responsabilidad

Traducido por Miguel Toledano para Marchando Religión

***

Querido Aldo Maria, querría proponerle algunas reflexiones nacidas de mi lectura de Traditionis custodes.

  • Me parece que una de las claves de lectura de ambos documentos (decreto y carta) es el mimetismo. Me explico. Francisco indica varias veces que su motivación para este acto legislativo suyo es la continuidad con lo realizado por sus predecesores: san Pío V, al derogar todos los ritos precedentes para uniformar el uso de un solo Misal en toda la Iglesia, y Benedicto XVI, al atender pastoralmente a quienes estaban afectos al rito antiguo. Sin embargo, después de referirse a quienes le han precedido y esconderse tras sus mismas motivaciones, Bergoglio hace exactamente lo contrario. A diferencia de san Pío V, que derogó todos los ritos que no podían acreditar una tradición centenaria, él elimina todo lo que significa tradición apostólica para imponer una Misa nacida hace cincuenta años; y a diferencia de Benedicto XVI, lanza al vacío a las almas vinculadas a la Misa antigua. Aparece ante nosotros el delirio de la omnipotencia, del cual ya han dado amplia prueba este papa y sus colaboradores. Como si, obrando de esta forma, quisieran demostrarse a sí mismos y a los demás ser ellos la Iglesia, con carácter de monarquía absoluta. En el fondo, se considera a Benedicto XVI un ingenuo, pues al conceder un uso generoso de la Misa en latín se habría fiado de determinados locos (los fieles y sacerdotes afectos al rito antiguo), locos que, como era previsible, le han traicionado, usando la Misa para luchar contra el Sagrado Concilio y para dividir a la Iglesia. Eso es, en mi opinión, lo más grave de toda la operación Traditionis custodes: usar la verdad (la atención pastoral, la unidad eclesial, etc.) para ponerse al servicio de la mentira y usar la mentira (sostener que los destinatarios del documento de Benedicto XVI no se han comportado bien) para simular servir a la verdad.
  • El verdadero problema no es Traditionis custodes, sino Summorum pontificum. En lugar de explicar que nadie puede regular el uso de la Misa católica de siempre, porque es la Misa que hemos recibido de los apóstoles y que san Pío V hizo obligatoria imponiéndola a toda la Iglesia con sus distintas modificaciones parciales, Benedicto XVI hizo algunas concesiones a esa Misa y la llamó “forma extraordinaria”. Ahora bien, decir que algo es extraordinario implica que antes o después alguien diga que es necesario volver a la normalidad. Por ejemplo, decir que el lockdown es una situación extraordinaria significa que no podemos vivir siempre en esa condición. En Summorum pontificum, en definitiva, se encuentra ya el germen de Traditionis custodes. Además, Benedicto XVI dijo que ambas formas, ordinaria y extraordinaria, podían enriquecerse mutuamente. Pero, ¿Cómo puede sostenerse seriamente que el novus ordo, que es una Misa inventada en una mesa de café, puede enriquecer lo que hemos recibido por tradición apostólica?
  • En Traditionis custodes escandaliza la mentira descarada y repetida de que los fieles que participan en la Misa tridentina han sido fuente de división en la Iglesia. La realidad – que podemos acreditar en el caso de Italia – es exactamente la contraria: los obispos han suprimido, perseguido, excluido y amenazado a los sacerdotes que querían celebrar según el vetus ordo, y se han ignorado a menudo las peticiones procedentes de los fieles. En estos años, nadie ha podido experimentar la normalidad del camino eclesial a través del uso de la llamada forma extraordinaria. Por tanto, ¿Cómo se pueden pretender extraer conclusiones de lo que en realidad no ha podido experimentarse?
  • Produce escalofríos lo que Francisco dice hacia el final de su carta a los obispos, cuando afirma que en el ejercicio de su ministerio asume la decisión de suspender la facultad concedida por sus predecesores y les pide compartir con él dicha carga. La frase provoca terror y recuerda lo que dijeron los judíos: Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos. Parecen las palabras de quien es consciente de la gravedad de lo que va a hacer y, aun pudiendo evitarlo, dice: caerá sobre mí un castigo y pido a los obispos que lo compartan conmigo. Aceptando su responsabilidad, el papa dice que deberá pagarse un precio y decide seguir adelante.
  • El documento se caracteriza por la rabia y el rencor. Y también esta circunstancia lleva a la reflexión. A veces puede expresarse rabia frente a un cierto comportamiento, con palabras o gestos, en relación con un hermano, hermana o grupo. Pero cuando se escribe un documento oficial, éste se pondera, revisa y reelabora. Se lee y se da a leer. Pero si después de todas estas etapas resulta que se ha mantenido el estigma de la rabia, sólo cabe una conclusión: que estamos ante un feo gesto de vulgaridad y decadencia. La misma vulgaridad y decadencia que han caracterizado el pontificado de Bergoglio y que constituyen un grave vulnus a la autoridad papal.
  • Una verdad sí contiene Traditionis custodes, cuando el papa dice que una de dos: o se sigue el Concilio Vaticano II o se sigue la Misa antigua. Ambas cosas son incompatibles porque determinan la pertenencia a dos religiones diferentes y a dos iglesias diferentes. Quienes reconocen el Concilio reconocen la Iglesia nacida en aquel momento, que es tan distinta de la anterior como que ya no ha lugar a ésta. En otras palabras, decae la piedra angular de la hermenéutica de la continuidad, un consenso que no podía mantenerse.

Firma de la carta


*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor

Aldo Maria Valli

Vaticanista. Entre sus libros más destacados están: Claustrofobia, Sradicati, el caso Vigano, 266. Jorge María Bergoglio, Benedicto XVI el pontificado interrumpido. Pueden leer sus artículos y leer toda la información sobre su obra literaria en italiano en su página web https://www.aldomariavalli.it/