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Católica, Apostólica y Romana

España: ¿Derecho a morir dignamente? Ley de la eutanasia

PorSonia Vázquez

Dic 20, 2020
España ¿Derecho a morir dignamente Ley de la eutanasia-MarchandoReligion.es

Nuestra compañera nos habla de la reciente ley de la eutanasia aprobada estos días en España, un fracaso más del siglo XXI, pero los católicos podemos y debemos opinar, tenemos espacio dentro de lo que llaman, «sociedad».

España: ¿Derecho a morir dignamente? Ley de la eutanasia. Un artículo de Sonia Vázquez

En España se acaba de aprobar por amplia mayoría de votos en el congreso de los diputados, la ley de la eutanasia. Le llaman “derecho a morir dignamente” , ¿es qué hay dos formas de morir? En principio, esta ley nos la presentan como si sólo fuera aplicable al enfermo que la solicita voluntariamente, pero no nos engañemos esto es la puerta abierta para cargarnos a papá o al abuelito cuando estén “ga ga”, es decir cuando sean un estorbo en nuestra ajetreada vida de starlets mundiales.

Me ha llamado la atención que algunos católicos han salido con contra-argumentos tipo “cuidado paliativos” y eso está muy bien pero no es como debe rebatir un verdadero cristiano. Un cristiano acepta la cruz de Cristo y hoy en día, esa cruz no es muy pesada. Hace siglos o hace no tantos años, la gente se moría en medio de agonías tremendas y así los grandes santos, ofrecían ese calvario por la salvación de las almas, por las vocaciones, etc. Con ello quiero decir que está bien que si se puede paliar el dolor, se haga, pero aunque este no pudiera ser minimizado, un católico no puede pedir que lo maten o que maten a un familiar suyo y es que, llamemos a las cosas por su nombre, esto es un asesinato. Hoy en día nos balanceamos en los extremos, primero encarnizamiento y después como te dejamos como un despojo, te liquidamos. ¿Está la medicina para esto?

Afortunadamente hay muchos médicos que reniegan de estas prácticas y hay que rezar por ellos porque sufren y sufrirán persecuccion. Precisamente estos días preguntaba un médico en un programa de radio, cuál es la causa que tienen que poner en la casilla del fallecimiento a partir de ahora, ahí queda la pregunta, ¿asesinato consentido por el gobierno, es eso lo qué sebe poner como causa de la muerte?

La ley dice que hay que ser mayor de edad, estar consciente y una serie de requisitos más para solicitar la eutanasia, pero también añade la excepción por la cual van a rematar a los abuelitos en cuanto se despisten:

“Si la persona no cumple el requisito de estar consciente, puede aplicársele si ha “suscrito con anterioridad un documento de instrucciones, testamento vital, voluntades anticipadas o documentos equivalentes legalmente reconocidos, en cuyo caso se podrá facilitar la prestación de ayuda para morir conforme a lo dispuesto en dicho documento”.

¿Cómo conseguimos que mamá o papá tengan firmado el papel? No creo que sea tan difícil. Hoy en día hemos convencido a nuestros mayores de que está bien que los hijos vivan amancebados, que es moderno las relaciones entre dos mujeres o dos hombres, que las niñas pueden tener relaciones sexuales en la adolescencia…no creo que sea más difícil que después de que les hayamos hecho tragar con esto, no firmen un papelito cuando el hijo le dice, “no tiene porque pasar, mamá, que tú estás genial, pero si sucede, que no tengas que estar en una máquina que te alimenta y con un montón de sufrimiento” y mami dirá, “Manolito, cuánto razón tienes, si Mari Puri está ahí como un vegetal en una residencia”. Y ya tenemos el consentimiento para cuando llegue el día esperado.

Hace unos años era impensable el divorcio, las uniones entre personas del mismo sexo, el aborto y todo esto hoy es aceptado por muchos que se llaman “católicos”, así que en unos años la eutanasia será una más de la lista de cosas que llamamos “normales”.

Y con toda esta bazofia de leyes nos han colado el asesinato de bebés, de enfermos, de ancianos y la Conferencia Episcopal española convocando un ayuno que de por sí ya contempla el tiempo de Adviento, así que si eso es todo lo que proponen nuestros prelados, mal vamos. ¿Qué habría que hacer? Un frente de oposición del catolicismo a los gobiernos y a los gobernantes y de nuestras filas tendrían que salir católicos ejemplares dispuestos a dar la cara en política y no como lo que hemos visto hasta ahora, derechitas que cuando les conviene Comulgan en las Misas públicas y al salir, firman la ley de la eutanasia y Obispos que les dan la Comunión a estos sinvergüenzas. ¡Queremos políticos católicos! Realmente queremos una España católica o por lo menos, ese es mi deseo y espero que alguno más me acompañe en este pensamiento.

La vida es un don de Dios y nadie tiene derecho a decidir cuando se termina. Una de las primeras voces que se alzó en favor de la eutanasia fue el gallego Ramón Sampedro, una vida desperdiciada en suplicar la muerte y que ayudado por las personas que estaban a su alrededor consumó su ansiado final y por contra, frente a él y en muchos debates televisados conocimos al Sacerdote Luis de Moya, recientemente fallecido y que estuvo treinta años tetrapléjico dando testimonio de una ferviente defensa de la vida, continuando su labor pastoral, escribiendo libros y ofreciendo sus dolores y limitaciones por el mundo y demostrándonos que somos mucho más que un cuerpo, les invito a escucharlo en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=ou5PG4Yq5f0. Un detalle más, D. Luis estaba rodeado de gente que de verdad le quería y le ayudaban en su día a día y “ayudar” no significa lo que hicieron con Sampedro, “ayudar” significa dar la mano para ir a nuestro destino, el cielo, no empujar a una persona a la condenación.

Si Vds. ven el vídeo de D. Luis de Moya verán un testimonio de Fe y confianza plena en Cristo. “El punto fundamental en la vida es Dios y Dios sigue estando ahí”, esto dijo D. Luis cuando fue consciente de su nuevo estado y añade, “no ha cambiado nada”. Impresionante, ¿no? No ha cambiado nada porque era un hombre de Fe y lo siguió siendo tras el accidente y Dios era el centro de su vida. Que pena que hoy nuestro «centro» sea el físico, el poder ir a fiestas, el ser los más guapos, los más modernos y cuando no podemos seguir este ritmo de vida pedimos la muerte o la piden otros por nosotros. Cuando no podemos ajustarnos a eso, somos un estorbo. El fracaso del hombre del siglo XXI cambiar a Dios por semi dioses que ni nos llenan y lo único que hacen es conducirnos a una vida banal que nos lleva más cerca del infierno que del cielo, no se puede decir lo mismo del sufrimiento y el dolor, que nos acercan a Cristo muerto en la cruz.

Mucho llenarse los políticos la boca con la vacuna del covid y por otro lado regulando el asesinato, ¿Nos quieren salvar o nos quieren matar? A ver…

Los católicos decimos NO a la eutanasia y decimos NO porque somos seguidores de Cristo y aceptamos cristianamente el dolor por la remisión de nuestros pecados y por el pecado que asola al mundo y esperamos la muerte cuando nuestro Señor la tenga preparada para nosotros, ni antes ni después, ese día.

Los médicos están para curar y no para matar y nosotros estamos para rezar, no para callar. Como último dato, les propongo el hashtag de Jordi Sabaté #mueveundedoporlavida. un hombre enfermo de ELA que dice no a ley de la Eutanasia, ¡Ánimo Jordi! Hubo una canción muy conocida en el inicio de la progresía española que decía, “no nos moverán”, pues nosotros decimos: “no nos asesinarán”.

Feliz y Santa Navidad, la vida es un don de Dios

Sonia Vázquez

*Gracias a D. Luis de Moya por su ejemplo de vida

Nuestro artículo recomendado: ¿El Cura no cura?

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Sonia Vázquez

Soy Católica, agradezco a mis padres su empeño y dedicación en el cuidado de mi alma. Estudié la carrera superior de piano y a la par, la de Informática, en el área de programación. Profesionalmente estuve ligada durante años al sector de las Telecomunicaciones, que me siguen entusiasmando, pero mi pasión es la música a la que, a día de hoy, me dedico profesionalmente y al cien por cien. Trabajo como organista, dirijo varias corales y he impartido conferencias sobre la música Litúrgica. Me he formado en Teología, Música Litúrgica y órgano. Mi meta es Dios, la salvación de mi alma y la de aquellos a los que amo. Estoy felizmente casada, somos una familia en Cristo, en la foto me podéis ver con uno de los miembros de nuestra familia, Pastor. Vivo en Galicia, miña terra nai