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Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

Las cadenas del mal

PorFirma invitada

Abr 26, 2021
Las cadenas del mal-MarchandoReligion.es

En nuestra página no estamos ni a favor ni en contra de las vacunas, ofrecemos artículos en ambas direcciones para que el lector haga su propio discernimiento de lo que son temas «opinables» y por ello, hoy, compartimos este artículo que traemos de la página de Lifesitenews a los que agradecemos que nos hayan permitido su publicación.

Al final del artículo tienen disponibles las distintas publicaciones que hemos ofrecido en MarchandoReligion sobre el uso de vacunas para que Vds. mismos puedan formarse y extraer sus propias conclusiones, como verán son en una línea distinta a la ofrecida por Don Pietro Leone. A Vds. les corresponde su decisión final.

Las cadenas del mal, por el R.P. Don Pietro Leone. Un artículo de Lifesitenews

Artículo original en: https://www.lifesitenews.com/opinion/the-covid-19-vaccination-debate-chains-of-evil

Traducido por Beatrice Atherton para Marchando Religión

Nota de Life Site News: Don Leone es un sacerdote católico de rito romano en plena comunión con Roma. Es licenciado en Humanidades y Filosofía, y ha impartido clases a nivel universitario y en seminarios, tanto en América como en Europa. Es autor de “The Family under Attack”, (La familia bajo ataque), una presentación ética y teológica de la enseñanza católica sobre el matrimonio y el aborto, con una crítica de las respectivas teorías modernistas; y “The Destruction of the Roman Rite”, (La destrucción del Rito Romano) un resumen de la destrucción del rito romano y la ubicación del rito moderno (Novus ordo) en su lugar.

La cuestión de la vacuna contra el Coronavirus por “líneas celulares” fetales concierne a la legitimidad de la participación en el mal moral.

A continuación, presentaremos:

I. Las tres características morales relevantes para la práctica

II. Una observación sobre el Magisterio, y

III. Un análisis más detallado del mal involucrado

  1. Las tres características morales relevantes para la práctica son:
  1. La naturaleza del Mal
  2. La cercanía de la participación en el mal
  3. La posible justificación para dicha participación

a) La naturaleza del Mal

El mal, que es típicamente representado por aquellos que desearían legitimar la vacunación, es el mal del aborto. Se considera que el aborto a veces es:

i) de naturaleza únicamente espontánea (v.gr. una pérdida)

ii) de un número restringido, quizás comprendiendo solo uno.

iii) el único mal involucrado

Daremos un vistazo a cada argumento por separado:

i) De la posibilidad de usar abortos espontáneos para las vacunas

Una posibilidad tal es inexistente, como el Dr. Gonzalo Herranz, profesor de Histología y Embriología de la Universidad de Navarra, en España, explica: para obtener células embrionarias para cultivo es necesario proceder “diseccionándolo [al embrión] mientras aún está vivo” i

ii) De la posibilidad de que los abortos sean pocos en número

En cuanto al número de abortos originales, respondemos que ellos deberían ser estimados en cientos de milesii. Nos referimos en particular a la línea “HEK 293”.iii Un número de otras líneas también han mostrado estar involucradas en múltiples abortos.iv

Iii) El único mal detrás de la vacunación es el aborto

Eso es falso. Todo el mal involucrado puede ser descrito de este modo: antes de ser asesinado; el niño es extraído del útero; no bautizado; operado en vida sin anestesia; parte de su cuerpo es robado; manipulado y traficado para obtener beneficios económicos, y el resto de su cuerpo es descartado como si fuera un residuo común. Aquí no solo existe un grave mal, sino diez:

  1. La extracción de un niño desde el útero antes de nacer
  2. Privar del bautismo, así se le excluye a él o a ella del Cielo
  3. Tortura
  4. Robo de partes del cuerpo
  5. Asesinato del niño
  6. Reparto de los restos del cuerpo
  7. Manipulación de partes del cuerpo
  8. Comercialización de partes del cuerpo
  9. Profanación del niño en las instancias (iv), (v), (vi), (vii) and (viii)
  10. Violación de los derechos del niño en todas las instancias

B) La cercanía de la participación en el Mal

Ya que se afirma que el aborto es el único mal en entredicho, y que este mal existió en el pasado, de hecho, probablemente en un pasado lejano, es que se argumenta que la participaciónv solo puede ser remota y pasiva. Notamos que el término “remoto” en teología moral posee un sentido moral, significando la falta de participación moral directa en el mal en cuestión.

Respondemos que la cooperación no es remota ni pasiva, sino próxima y activa, por el mal en cuestión. De hecho, consiste no en un solo evento pasado, sino en una participación próxima y activa en un proceso que se extiende desde el aborto original hasta el final, el mismo acto de inyección. Este proceso no es simplemente una concatenación de eventos discretos y aislados, sino una cadena continua e ininterrumpida, que se extiende desde la extracción del niño desde el útero de la madre y culmina con la vacunación, como el último enlace de la cadena. Llamamos a esta cadena una “cadena del mal” correspondiendo a la “línea celular”, en virtud del valor moral que sobreviene sobre el continuo físico.

Esta cadena es una entidad real, consistente, en términos escolásticos, tanto de un elemento material como formal. El primero corresponde a la parte del cuerpo del niño, y el segundo es la intención del abortista y/o científico que lo adquirió y desarrolló para un fin médico y mercantil. Más aún, la continuidad de la cadena y la magnitud del mal que conlleva, lo hace idóneo para sostener una carga demoníaca a lo largo del tiempo.

Incluso si ninguna parte del cuerpo del niño está ya presente en la vacuna final, como en el caso de algunos tipos de productos, el elemento intencional, que hemos mencionado arriba, aún existe, y, de este modo, todavía forma una cadena en el tiempo, aunque de naturaleza puramente espiritual.

En cuanto a la afirmación de que el aborto en cuestión probablemente ocurrió en un pasado lejano, en cuyo caso la cooperación sería incluso más remota (al menos a un nivel temporal), notamos que estos abortos acompañados de todos los males enumerados arriba están siendo llevados a cabo al presente, como lo relata el documento “The voice of Women…” (La voz de las Mujeres)vi. Este apunta a que las líneas-celulares tiene una “fecha de expiración” y que los fabricantes “tienen un fuerte incentivo a crear nuevos”. Está registrado que los abortistas han “admitido que se enmienden los procedimientos quirúrgicos para así asegurar que algunas partes del cuerpo sean dejadas intactas y utilizables para los investigadores.”

c) La justificación para la participación en el Mal:

Porque aquellos que abogan la vacunación sostienen que no tiene nada de malo; no sostienen que requiere una justificación moral, y afirman que sus posibles efectos en las personas vacunadas son puramente “un asunto de la ciencia.” Pero si, tal como hemos demostrado, existe mal en ella, entonces requiere de una justificación moral, o una causa justa, y, es más, tal justificación debe ser proporcional al mal en cuestión.

La típica justificación dada para la vacunación es la preservación de la salud de la persona vacunada, o de aquellos con los cuales él o ella entrará en contacto. Esta justificación carece de fundamento:

En cuanto al argumento respecto a la salud de la persona vacunada: El Dr. Michael Yeadon, Ex Vicepresidente y Director Científico de “Pfizer”, advierte que, en un reciente discurso a la “American Frontline Doctors”: “Por favor, adviertan a todas las personas que no se recarguen con las vacunas. No hay absolutamente ninguna necesidad de usarlas…Si alguien desea perjudicar o matar a una proporción significativa de la población mundial en los próximos años, los sistemas que se están implementando ahora son capaces. Considero desde mi mirada que es completamente posible que esto será usado para una despoblación a gran escala”.vii

De hecho, existe ya abundante evidencia de los efectos negativos de la vacunación. Una reciente carta enviada a la British Medical Journal por una consultora con sede en Londres, Dr. Polyakova, señala: “Los niveles de enfermedad después de la vacunación no tienen precedente y el personal se está enfermando gravemente y algunos con síntomas neurológicos, los que están teniendo un gran impacto en la función del servicio de salud. Incluso los jóvenes y saludables quedan ausentes por días, algunos por semanas y otros requieren tratamiento médico. Equipos completos están siendo sacados mientras iban a vacunarse juntos.” viii

En cuanto al argumento concerniente a la salud de aquellos con los que la persona vacunada entrará en contacto: no ha sido establecido científicamente que esta inyección evite que una persona acarre el virus. El científico jefe de “WHO”, Dr. Soumya Swaminathan, opina: “Por el momento no creo que tengamos alguna evidencia de que cualquiera de las vacunas sea seguras en que va a evitar que las personas contraigan la enfermedad y que, por lo tanto, sean capaces de transmitirla.”ix

Incluso si los medios han afirmado de los positivos efectos de la vacuna, hemos visto que los efectos negativos son innegables, y podemos decir que, por lo menos, sus efectos aún no han sido establecidos con certeza científica. Concluimos que la vacunación no puede justificarse por motivos de salud.

Conclusión a modo de crítica:

Nuestra crítica a la vacunación para el presente virus global ha mostrado la invalidez de tres de las suposiciones sobre la cual descansa:

– que el único mal relevante es el aborto

– que la participación en el mal en cuestión es remota y pasiva

– que la vacunación puede ser justificada por razones de salud.

Concluimos que esta vacunación no puede ser moralmente justificada. Si se puede excusar es otro asunto. La Iglesia desea heroísmo de nosotros, pero no nos condenará si fallamos al practicarlo. Ella enseña que la responsabilidad moral en general puede ser aminorada, o hasta removida, por temor, violencia (incluida la presión psicológica), o por ignorancia. ¿Cómo podemos culpar a los ancianos por vacunarse, creyendo todo lo ellos ven en los medios, bajo presión de miembros de sus familias y por miedo a la muerte; o a los empleados amenazados por los despidos; o a los católicos de buena voluntad dóciles a las recientes declaraciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF); o a los criterios de las órdenes y congregaciones religiosas? ¿o hasta el Papa y la Reina de Inglaterra?

II El Magisterio

Alguien podría objetar que nuestra crítica no corresponde al Magisterio de la Iglesia, en la CDF en relación con las vacunas, que señala que es lícito usar tales vacunas si otras no están disponibles o si la persona vacunada desaprueba el aborto original. Sin embargo, nosotros responderíamos, con la “Women in Defence of Unborn Babies…” (o.c) que: “Humildemente sugerimos que tales declaraciones…están basadas sobre una apreciación incompleta de la vacunación y de la inmunología…”

Si expresamos disensión respecto de las apreciaciones de la CDF, no significa, sin embargo, que rechacemos el Magisterio de la Iglesia en este campo. Porque en las dos últimas generaciones se pueden encontrar divergencias en el Magisterio entre posiciones que corresponden más o menos precisamente a la Fe y a la Realidad, y es nuestro deber adoptar la posición que más corresponde, ya sea en este campo y en general.

En la materia en cuestión, consideramos que la posición más acertada es la del Papa Juan Pablo II, sobre todo en su encíclica Evangelium Vitaex, en la cual toma una postura incondicional a favor de la vida humana frente a lo que él llama la “cultura de la muerte” dentro de la sociedad moderna. Desde luego que él no hace referencia a la cuestión de la vacuna explícitamente, sin embargo, nos brinda los principios morales necesarios para resolver el asunto. Los principios son los siguientes:

a) Los pecados contra la vida del niño por nacer son de extrema gravedad

b) Ellos forman parte de las “estructuras de pecado” en la sociedad

c) Los católicos deben hacer una defensa de la vida humana.

  1. Los pecados contra la vida del niño por nacer son de extrema gravedad

En la solemne condenación del Papa a estos manes, las cuales, por su formulación, parecen gozar del estatus de infalibilidad, se lee:

“Por tanto, con la autoridad conferida por Cristo a Pedro y a sus Sucesores, en comunión con los Obispos de la Iglesia católica, confirmo que la eliminación directa y voluntaria de un ser humano inocente es siempre gravemente inmoral. Esta doctrina, fundamentada en aquella ley no escrita que cada hombre, a la luz de la razón, encuentra en el propio corazón, es corroborada por la Sagrada Escritura, transmitida por la Tradición de la Iglesia y enseñada por el Magisterio ordinario y universal” (…) “Ninguna circunstancia, ninguna finalidad, ninguna ley del mundo podrá jamás hacer lícito un acto que es intrínsecamente ilícito, por ser contrario a la Ley de Dios, escrita en el corazón de cada hombre, reconocible por la misma razón, y proclamada por la Iglesia.” (…) “La valoración moral del aborto se debe aplicar también a las recientes formas de intervención sobre los embriones humanos que, aun buscando fines en sí mismos legítimos, comportan inevitablemente su destrucción.” (…) “La misma condena moral concierne también al procedimiento que utiliza los embriones y fetos humanos todavía vivos —a veces «producidos» expresamente para este fin mediante la fecundación in vitro— sea como «material biológico» para ser utilizado, sea como abastecedores de órganos o tejidos para trasplantar en el tratamiento de algunas enfermedades. En verdad, la eliminación de criaturas humanas inocentes, aun cuando beneficie a otras, constituye un acto absolutamente inaceptable.

b) Dichos pecados forman parte de las “Estructuras de Pecado” en la sociedad

Él habla de unaxi “(…) realidad más amplia, que se puede considerar como una verdadera y auténtica estructura de pecado, caracterizada por la difusión de una cultura contraria a la solidaridad, que en muchos casos se configura como verdadera «cultura de muerte». Esta estructura está activamente promovida por fuertes corrientes culturales, económicas y políticas, portadoras de una concepción de la sociedad basada en la eficiencia. Mirando las cosas desde este punto de vista, se puede hablar, en cierto sentido, de una guerra de los poderosos contra los débiles. (…) “Se desencadena así una especie de «conjura contra la vida», (…) “estamos en realidad ante una objetiva «conjura contra la vida», que ve implicadas incluso a Instituciones internacionales, dedicadas a alentar y programar auténticas campañas de difusión de la anticoncepción, la esterilización y el aborto. Finalmente, no se puede negar que los medios de comunicación social son con frecuencia cómplices de esta conjura, creando en la opinión pública una cultura que presenta el recurso a la anticoncepción, la esterilización, el aborto y la misma eutanasia como un signo de progreso y conquista de libertad, mientras muestran como enemigas de la libertad y del progreso las posiciones incondicionales a favor de la vida.” “Enormes recursos financieros son invertidos en investigación de métodos de aborto…”

c) Los católicos deben hacer una defensa de la vida humana

El Papa habla en los siguientes términos:xii

“La inviolabilidad de la persona, reflejo de la absoluta inviolabilidad del mismo Dios, encuentra su primera y fundamental expresión en la inviolabilidad de la vida humana. Se ha hecho habitual hablar, y con razón, sobre los derechos humanos; como por ejemplo sobre el derecho a la salud, a la casa, al trabajo, a la familia y a la cultura. De todos modos, esa preocupación resulta falsa e ilusoria si no se defiende con la máxima determinación el derecho a la vida como el derecho primero y fontal, condición de todos los otros derechos de la persona.”

Conclusión

Podemos aplicar estos tres principios al caso de la vacunación, diciendo que el tratamiento de los niños por nacer, en las diez formas que tenemos en la lista, es “absolutamente inaceptable” y que el proceso mediante el cual se lleva a cabo forma parte de:

  • una verdadera estructura de pecado en la sociedad, que involucra:

“a Instituciones internacionales, dedicadas a alentar y programar auténticas campañas de difusión de la anticoncepción, la esterilización y el aborto. Finalmente, no se puede negar que los medios de comunicación social son con frecuencia cómplices de esta conjura (…) donde enormes recursos financieros son invertidos”

– que los católicos deben hacer una defensa de la vida humana en su etapa más vulnerable. De hecho, ¿cuándo y dónde los católicos pueden pararse en defensa de la vida “con máxima determinación” sino es no aquí y ahora?

III El Mal en cuestión

El Mal en cuestión, tal como hemos dicho arriba, es el mal de un proceso: de la extracción desde el útero; exclusión del Cielo; tortura; depredación; asesinato; eliminación; manipulación; tráfico; vulneración de derechos; profanación de niños inocentes y completamente indefensos.

A causa de la gravedad de este mal, la participación en él no se puede comparar al uso de órganos provenientes de donantes, o al canibalismo de los sobrevivientes del avión accidentado en los Andes; por el carácter próximo y activo de la naturaleza de la participación, no puede ser comparada a la participación en los males de un régimen comunista por la compra de mascarillas hechas en China, como ha sido presentado; o a la participación en los males del estado moderno por el pago de los impuestos.

Por otra parte, el mal no debiera ser visto solamente en referencia a un individuo dado, aislado de su contexto, sino más bien, desde el punto de vista esbozado en Evangelium Vitae, como una parte integral de una estructura global entera de pecado, promovida por la Masonería, organizaciones anti-vida como “WHO”xiii, como también toda la parasitaria industria del aborto; no solo de la vacunación para el tratamiento del macabramente denominado “Covid 19”, sino que también de las más de 20 otras enfermedadesxiv; no solo de la industria de las vacunas, sino que también de la industria de los productos básicos, como los que mejoran los saboresxv; o de cualquier otra cosa que, mientras escribimos, esté siendo gestada en los corruptos viveros de los corazones pervertidos y oscurecidos.

En una palabra, estamos hablando de una social y universal estructura de pecado: del tratamiento del hombre como un objeto a ser usado, abusado y dispuesto a voluntad. Esta estructura, que es el legado materialista y hedonista del “ateísmo autodeificante” de la era presente, está siendo construido, como un desafiante monstruo de la arquitectura moderna, sobre las ruinas de lo que una vez fue la resplandeciente mansión del santo matrimonio, establecido por el mismo Cristo para perpetuar Su amor por la Iglesia en las parejas cristianas, para la procreación y la santificación de los hijos.

De esta mansión ahora queda poco más que el instinto sexual, junto a su delicada, frágil y cada vez más rara boyante flor de la vida humana. Ambos crecientemente canalizados al inhumano y atroz abuso. Es para proteger esta vida humana embrionaria y para reconstruir el santo matrimonio a su gloria inicial que debemos levantarnos, fuertes en la Fe y en la confianza en la Divina Providenciaxvi, para liberar al mundo de “los que trafican con los muertos”xvii y de las paralizantes cadenas de Satán.

+ Don Pietro Leone, en la Fiesta de San Hermenegildo, Rey y mártir

i Del libro del científico italiano Pietro Coce, ¿“Vivisección o Ciencia?”, 1991.

ii Life Site News, 1 de febrero 2021.

iii “(…) y esto no significa que hubo 293 abortos, sino que para 293 experimentos necesitas, por lejos, más de un aborto. Y estamos hablando de probablemente cientos de los abortos”. Life Site News, 19 de febrero 2021.

iv La WI-38 proviene del aborto 32; la WI-26 del aborto 20: la célula WI-44 del aborto 38; la línea MRC-5 requiere 5 abortos; WALVAX2, la línea de células fetales más reciente viene de 9; RA273 del aborto 27, que lideró a 40 subsiguientes abortos. Life Site News, ibidem.

v o “cooperación”, que es el término usado típicamente en el debate. Pero cooperación en el mal original ejecutando un acto posterior es, desde luego, lógicamente imposible, ya que la cooperación implica simultaneidad.

vi “La Voz de las Mujeres en Defensa de los niños por Nacer y en oposición a las vacunas corrompidas por el aborto” https://edwardpentin.co.uk/wp-content/uploads/2021/03/STATEMENT-The-Voice-of-Women-in-Defense-of-Unborn-Babies-and-in-Opposition-to-Abortion-tainted-Vaccines-WORD-DOC.pdf

vii https://www.lifesitenews.com/opinion/former-pfizer-vp-to-aflds-entirely-possible-this-will-be-used-for-massive-scale-depopulation. En relación con esto, mencionamos un dictamen del magnate celebrado por los medios el Sr. Bill Gates en el 2010: “Si realmente nos ponemos a trabajar en nuevas vacunas, cuidados de la salud, servicios de salud reproductiva, podríamos reducirla [población mundial] quizás en un 10 o 15{a28caa5256ef5c99ad8018d288d4660307d817b265b2401469694a7ea8a1dee6}.”

viii https://www.bmj.com/content/372/bmj.n810/rr-14

ix https://www.businessinsider.com/who-says-no-evidence-coronavirus-vaccine-prevent-transmissions-2020-12?op=1

x Evangelium Vitae

xi ibidem

xii En Christifideles Laici 38, citado por el Cardenal Pujats de Riga en su “Statement on Vaccine Immorality” (Declaración sobre la inmoralidad de las vacunas) del 12 de diciembre de 2020, firmado por otros cuatro distinguidos prelados.

xiii WHO tiene una historia de maquinaciones anti-vida a través de la vacunación: “en 2015, Radio Vaticano, acusó a que las organizaciones de las Naciones Unidas WHO y UNICEF estaban de nuevo ejecutando un vasto programa internacional de despoblación de la tierra usando vacunas para subrepticiamente esterilizar a mujeres de países del Tercer Mundo” (…) “WHO inoculó a más de 130 millones de mujeres de 52 países con esta vacuna, esterilizando permanentemente a un gran porcentaje de ellas sin que supieran o sin su consentimiento.” https://www.unz.com/lromanoff/a-cautionary-tale-about-the-who/

xiv Incluyendo varicela, problemas cardíacos, sarampión, paperas, hepatitis, cáncer y tifus. cf. Children of God for life. (Hijos de Dios por la vida) https://cogforlife.org/wp-content/uploads/vaccineListOrigFormat.pdf

xv ‘Senomyx’

xvi ¿Cómo podría Dios no proveer a estos hijos que se negaron a cooperar con este mal? “La Fe no teme al hambre” decía Tertuliano, Sobre la Idolatría c. 12). ¿o cómo, en contraste, podría un católico presentarlo como un remedio o salvaguardia para la salud, en otras palabras, como un acto de la Divina Providencia?

xvii Esquilo, Agamenón, 437.

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