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La ley de la Eutanasia. La inacción real y el derrotismo político y episcopal

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En nuestra página no perdemos de vista las noticias de actualidad, pero las comentamos a fondo para que Vds. tengan claro lo que esconde la ley de la eutanasia. ¡Protejamos la vida! Ha entrado pisando fuerte nuestro colaborador, José Gabriel Concepción.

La ley de la Eutanasia. La inacción real y el derrotismo político y episcopal. Un artículo de José Gabriel Concepción Blasco

LA SANCIÓN REAL DE LA LEY DE LA EUTANASIA REABRE EL DEBATE SOBRE LAS RESPONSABILIDADES DEL REY ANTE DIOS

El día 25 de marzo se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley Orgánica 3/2021 que introduce en España la eutanasia, la llamada “muerte digna”, una palabra que esconde una terrible realidad: el suicidio asistido y en definitiva el derecho del Estado a exterminar a los seres humanos. La ley, una iniciativa socialista para configurar esa nueva realidad sin Dios, fue aprobada finalmente en el Congreso, tras un largo proceso legislativo, por 202 votos a favor, 141 en contra y dos abstenciones. Solo el Partido Popular y Vox votaron en contra. Es una Ley Orgánica, que regula por tanto derechos individuales fundamentales. Se tipifica así a la eutanasia como un derecho humano, que el Gobierno debe proteger y amparar, al igual que ocurre con ese pretendido derecho al aborto, a terminar con una vida humana, la del no nacido. El preámbulo de la ley de la Eutanasia así lo dice.

La eutanasia conecta con un derecho fundamental de la persona constitucionalmente protegido como es la vida, pero que se debe cohonestar también con otros derechos y bienes, igualmente protegidos constitucionalmente, como son la integridad física y moral de la persona (art. 15 CE), la dignidad humana (art. 10 CE), el valor superior de la libertad (art. 1.1 CE), la libertad ideológica y de conciencia (art. 16 CE) o el derecho a la intimidad (art. 18.1 CE). Cuando una persona plenamente capaz y libre se enfrenta a una situación vital que a su juicio vulnera su dignidad, intimidad e integridad, como es la que define el contexto eutanásico antes descrito, el bien de la vida puede decaer en favor de los demás bienes y derechos con los que debe ser ponderado, toda vez que no existe un deber constitucional de imponer o tutelar la vida a toda costa y en contra de la voluntad del titular del derecho a la vida. Por esta misma razón, el Estado está obligado a proveer un régimen jurídico que establezca las garantías necesarias y de seguridad jurídica. (Ley Orgánica 3/2021, de 24 de marzo, de regulación de la eutanasia, BOE, 72, de 25 de marzo de 2021

Terrible sinsentido porque estos gravísimos ataques contra la vida humana no solo atentan contra la ley de Dios, sino también contra el derecho natural, con resultados previsibles. Atacado así el más elemental derecho, la vida humana, la sociedad misma, no solo el ser humano, está condenados a la extinción. Una realidad pavorosa que nuestros obispos, al menos la mayoría, no se atreven a pronunciar. Un silencio cómplice del que tendrán que responder ante Dios. No solo los obispos. También el rey. Solo el obispo de Alcalá, monseñor Juan Antonio Reig Plá, lo ha sabido expresar con una frase. “España se ha convertido en un campo de exterminio… Vuelven los bárbaros” (Religiónenlibertad.com, 19 de marzo de 2021)

LA SANCIÓN REAL

La eutanasia, que entrará en vigor en el próximo mes de junio, se aprobó el día 24 de marzo, en la festividad de Santa Catalina, hija de otra gran mujer, Santa Brígida. Hizo de la Pasión el centro de su vida, aseguran sus coetáneos. “Con alegría abrazó voluntariamente la cruz del Señor”. Don Felipe, que ostenta la Jefatura del Estado en España desde el año 2014 por abdicación de su padre, don Juan Carlos, está muy lejos de abrazar de forma voluntaria la Cruz del Señor. Lo ha demostrado con gestos inequívocos desde los comienzos de su reinado, incluso promoviendo y participando en actos claramente de inspiración masónica como el “funeral “de Estado, un homenaje civil y ecuménico, por las víctimas del Covid el día 17 de julio de 2020.1

La Constitución del año 1978, tan ponderada por nuestros obispos, ahora convertidos con la fe del converso a la democracia, privó al rey de muchos de sus facultades, entre otros, el derecho de veto. Según una posición mayoritaria, entre juristas y políticos, el rey está obligado a sancionar la ley, de una forma automática. Su firma sería así un trámite más, contando más el refrendo popular de las Cámaras legislativas. Pensamos, por el contrario, que esa sanción real no es un mero trámite. El rey no está sometido a esa obligación constitucional, sin más, siguiendo a eximios juristas, como D. Eustaquio Galán Gutiérrez, Catedrático de Derecho de la Universidad Complutense (El Alcázar, 25-VII-1985).

Estamos ante un acto, la sanción real, relevante jurídicamente, regulada con carácter imperativo por el artículo 91 de la Constitución2. Sin esa sanción el proyecto legislativo no puede publicarse y, por tanto, no entraría en vigor, con fuerza de ley. Estaríamos ante un veto suspensivo del rey que no está expresamente regulado en la Constitución, pero que implícitamente no lo niega. Tenemos además dos ejemplos de príncipes católicos, el rey , Balduino de Bélgica, que abdicó temporalmente para no sancionar la ley del aborto, o el príncipe Hans Adam II, de Liechtenstein, que ha impedido en el Gran Ducado la introducción de una ley contraria a la vida del no nacido .Más recientemente tenemos el caso de Portugal, con un presidente católico, Marcelo Rebelo de Sousa, que vetó el proyecto de ley de la eutanasia, y lo remitió al Tribunal Constitucional, que sentenció que esa iniciativa era incompatible con la Constitución. Nuestro rey no ha seguido precisamente estos ejemplos, que muestran que el derecho de veto del jefe del Estado no es una cosa del pasado. No sabemos si el rey don Felipe consultó a título privado con la Santa Sede si debía o no sancionar esta ley de la eutanasia. Su padre sí lo hizo, con la primera ley el aborto, la de 1985, a pesar de los desmentidos de la Zarzuela. Nos lo recordó José María Manrique, coronel de Artillería y colaborador habitual de Alerta Digital, en un reciente artículo

Hay un testimonio especialmente estremecedor al respecto y que los autores del libro España anestesiada, publicado en 1988 por la Sociedad TFP-Covadonga, recogieron de un artículo escrito por el periodista Abel Hernández en Diario 16 del 6 de julio de 1985 con el título: “El Papa aprueba que el Rey firme la ley del aborto”. Allí se decía que Juan Pablo II comprendía el dilema del Rey y hasta le habría dicho “usted ha de separar su conciencia cristiana de su condición de Jefe de Estado”. Continuó el periodista diciendo que “la obligación constitucional del Rey es firmar las leyes aprobadas en el Parlamento. «No tenía otra disyuntiva que firmar o irse», según una destacada personalidad. Evidentemente al Papa le parece muy bien que el Rey Juan Carlos siga en su puesto. La misma actitud mantiene el Episcopado español según he podido comprobar directamente en la dirección de la Iglesia española”. Lo anterior fue confirmando, en la medida que un testimonio privado lo puede hacer, por el escritor Alfonso Ussía en un debate televisivo el 21 de enero de 2011 (Intereconomía TV; “Lágrimas en la lluvia” dirigido por Juan Manuel de Prada); Ussía dijo: “El Rey fue a ver al Papa diez días antes y el Papa le dijo: Cumpla usted con su obligación. Su deber es cumplir con la Constitución. El Rey fue personalmente a ver al Papa a pedirle un poco la venia”. Ante la trascendencia de la afirmación, el presentador del programa preguntó a Ussía si tenía “certeza” de eso: “Absoluta certeza. Absoluta certeza. Tuvieron una larga conversación, el Rey le expuso al Papa sus problemas de conciencia por la firma de esa ley y el Papa le dijo: Tiene usted que cumplir con sus obligaciones constitucionales”. (Alerta Digital, 4 de abril, de 2021)

No sabemos si el rey Felipe ha consultado, como decimos, al Papa Francisco sobre la conveniencia de firmar esta ley de la eutanasia. No hay testimonios que así lo aseguren. Esa consulta es relevante pues al Papa compete los casos de excomunión por pecados graves como el aborto o cualquier atentado contra la vida cometidos por los reyes católicos o al menos bautizados como es el caso de don Felipe. Sí observamos un sometimiento de los obispos hacia el rey, una actitud que no dudaríamos de calificar de ser-vil, como dirían los doceañistas, cuando querían menospreciar a los diputados absolutistas. Ser-vil. Es verdad. Los obispos sacralizan al rey, como lo hacen también con el Vicario de Cristo, firme defensor de la vida, pero a la vez impulsor de la llamada Agencia 2030, de la ONU, que promueve el aborto y la eutanasia. Son estas contradicciones de la Iglesia católica actual, que están también en el campo político de un sistema parlamentario democrático.

LAS CONTRADICCIONES DE LOS PARTIDOS LLAMADOS CATÓLICOS SIN SERLO

La ley, una iniciativa socialista más, para configurar esa nueva realidad sin Dios, fue aprobada por 202 votos a favor, 141 en contra y dos abstenciones, como ya hemos señalado. Solo el Partido Popular y Vox votaron en contra. Los dos partidos que presentaron una enmienda a la totalidad. Una vez aprobada la ley de eutanasia Vox anunció que presentará un recurso ante el Constitucional y adelantó también que si llegara al poder la derogará, una promesa más de un partido liberal que pronto olvidará si llega al poder. Le pasó al Partido Popular, que no derogó ley del aborto del año 1985, pese a su larga etapa del poder, desde 1996 a 2004, con una legislatura, la última, con mayoría absoluta. Preguntado en cierta ocasión José María Aznar por esa circunstancia, no derogar la ley del aborto, pese a tener diputados y una mayoría suficiente, su respuesta no deja de sorprendernos. “no cambió la ley por respeto al consenso alcanzado en 1985”, y que “hice lo que pude” (ante el aborto).  Es esa contradicción de los políticos liberales o democráticos al uso. Firmes en los principios “El aborto es una perversión, nunca un derecho”, afirmó Aznar en el año 2009 (José María Aznar: “El aborto no es ni será nunca un derecho, sino una perversión” (20minutos.es, 3 del 6 de 2009). Unos principios que se diluyen en la acción de gobierno, cuando asumen el poder. El aborto quirúrgico se disparó bajo su mandato y se legalizó el químico, la abortiva píldora del día después3. Huelga señalar que en el Partido Popular la mayoría de los parlamentarios se declaran católicos. Nos remitimos, sin embargo, a las frías y terribles cifras publicadas en la prensa, correspondientes al año 2003, el último, con el PP en el Poder. Sin más valoraciones. Así lo publicó “El País”, el día 28 de diciembre de 2004.

 En 2003 se practicaron 79.788 abortos, un 3,45{a28caa5256ef5c99ad8018d288d4660307d817b265b2401469694a7ea8a1dee6} más que el año anterior, según el Ministerio de Sanidad. Sus cifras revelan que se interrumpió el 15,3{a28caa5256ef5c99ad8018d288d4660307d817b265b2401469694a7ea8a1dee6} de los embarazos y que el aumento de los abortos se ha moderado por primera vez desde 1998, cuando empezaron a subir más del 8,5{a28caa5256ef5c99ad8018d288d4660307d817b265b2401469694a7ea8a1dee6} anual. Esto coincide con el creciente uso de la píldora del día siguiente (con más de 300.000 usuarias). El riesgo para la salud materna se mantiene como el motivo más aducido (96,9{a28caa5256ef5c99ad8018d288d4660307d817b265b2401469694a7ea8a1dee6}), seguido del peligro para el feto (2,83{a28caa5256ef5c99ad8018d288d4660307d817b265b2401469694a7ea8a1dee6}). Cataluña y Madrid registran el mayor número de intervenciones. Cerca de 2.000 mujeres residentes en el extranjero abortaron en España. (El País, 28 de diciembre de 2004)

Pese a esta aparente contradicción en un político que se dice católico, que lo es en la vida privada, y no tanto en la vida púbica, ha recibido las máximas distinciones por parte de la Iglesia en España. Como si fuera el paradigma de un político católico, antídoto eficaz contra los partidos de izquierda. A don José María Aznar le llegaron incluso a nombrar catedrático extraordinario (¡de Ética!), Política y Humanidades de la Universidad Católica de Murcia, en noviembre de 2009, con la bendición del cardenal Cañizares, que asistió a la Conferencia Inaugural de José María Aznar, en dicha Universidad (El Mundo,10 de noviembre de 2009)

Muchos nos tememos que el presidente de Vox, Santiago Abascal Conde, seguirá el ejemplo de Aznar, si algún día llega al poder, incumpliendo su promesa de derogar la ley de la eutanasia. Tampoco lo hará con la ley del aborto. Tiempo al tiempo. Si llega al poder, y como ocurrió con José María Aznar, será capaz de llevar al cadalso de la normalidad democrática los sagrados principios que dice defender. Como si la ley de Dios y la ley natural no contará en la acción de Gobierno. Solo la oportunidad o el medro personal.

LA REACCIÓN CIVIL CATÓLICA QUE NO LLEGA A LOS FIELES

Además de las condenas reiteradas de los obispos al aborto y a la eutanasia, también ha existido una reacción en el campo católico, que no controlan esos mismos obispos ni tampoco han promovido, al menos que sepamos. Antes de la aprobación de la ley de la Eutanasia se constituyó una autodenominada “Asamblea por la Vida, la Libertad y la Dignidad”, presidida por el profesor del CEU, Alfonso Bullón de Mendoza, presidente también de la Asociación Católica de Propagandistas, que reúne a un centenar de organizaciones provida. Defiende esta Asamblea otra alternativa por la vida digna, frente a la cultura de la muerte, que promueven la mayoría política de izquierdas de España. Se abría así un foro abierto a favor de la vida en plena pandemia La Asamblea asegura tener 535 socios en toda España y cuenta como consiliario al administrador apostólico de Burgos, Fidel Herráez Vegas, un prelado al que Papa Francisco aceptó su renuncia a la sede arzobispal de Burgos por razones de edad el 28 de junio de 2019.

Esta iniciativa nos recuerda a otra que se puso en marcha en el año 2010 con ocasión de la aprobación de la nueva ley del aborto (2010). Un grupo de teólogos hizo un trabajo en el que se expusieron las razones por las que el rey no debería firmarla, titulado “La Desobediencia es Obligatoria ante Una Ley Injusta”, que resume perfectamente los argumentos jurídicos y teológicos que sustentan la obligación moral y la posibilidad legal de no firmar tal ley. Una posición que se producía meses después del pronunciamiento de los obispos españoles, que eximía al propio rey de cualquier responsabilidad, pero no así a los diputados que votasen a favor de a favor de proyectos de ley o leyes proabortistas. “Se excomulgarían automáticamente a sí mismos”, llegaron a decir.

Se movilizó una campaña con el lema “Majestad no firme”, que sin apenas apoyos logró reunir 50.000 firmas, que por primera vez apeló directamente al rey Juan Carlos para que no sancionara la ley pro aborto y ejerciera ese derecho a la objeción de conciencia, que los obispos únicamente reclamaban para los profesionales médicos o los diputados. Al fin el rey sancionó la ley, olvidando el triste final de Luis XVI, que antes de subir al cadalso, llegó pedir perdón a Dios por haber firmado leyes injustas contra la ley Divina y de la Iglesia, en referencia expresa a la Constitución Civil del Clero. Está en su testamento, que la historiografía liberal olvida.

LA PLATAFORMA 7000

Los 7000 lanzó en octubre del año 2020 un manifiesto apoyado por cien personalidades de la vida pública española y posteriormente se sumaron un centenar de asociaciones entre ellas los sectores más conservadores del ámbito católico como la ACdP (Asociación Católica de Propagandistas), el Foro Español de la Familia, Provida, Fundación Villacisnero o e-Cristians. (Manifiesto 100 personalidades contra Ley Eutanasia Gobierno España – MAS PALIATIVOS – ELIMINAR EL SUFRIMIENTO, NO A LOS QUE SUFREN (plataformalos7000.org) .El manifiesto rechaza la ley por considerar que su fin “es eliminar al que sufre y no el sufrimiento” y porque “no existe libertad del enfermo para decidir cuando la opción es sufrir o que te mate un médico”. Y al mismo tiempo pide con urgencia un plan de cuidados paliativos que alcance a toda la población. En este sentido denuncia que en España hay entre 50.000 y 60.000 personas con dolores insufribles y sin cuidados paliativos. Y se recuerda que el Gobierno ha desoído el informe, de carácter consultivo, del Comité de Bioética de España, que rechaza la consideración de la eutanasia como derecho”.

VIVIDORES CONTRA LA EUTANASIA

En nuestros días, además de esta “Asamblea por la Vida, la Libertad y la Dignidad”, tenemos que destacar la campaña titulada “Vividores” contra la eutanasia que desarrolla titánicamente en redes sociales el catalán Jaume Vives. Está inspirada y apoyada por Alfonso Bullón de Mendoza. Jaume Vives quiere denunciar que el Gobierno social-comunista ha hurtado a la sociedad civil del debate real sobre la eutanasia. “Nos ofrecen la muerte, y no los cuidados paliativos. Unas. 60.000 personas mueren al año por falta de esos cuidados paliativos”. Es la misma denuncia que realizaron en su momento por nuestros obispos. Jaume Vives ya se implicó, y sigue haciéndolo, en otra campaña a favor de los mártires del Estado Islámico. Incluso fue el responsable de una película-testimonio titulado “Guardianes de la Fe”. Por desgracia su nueva iniciativa contra la eutanasia, llamada “Vividores”, es igualmente minoritaria. Su canal en Telegram solo tiene en la actualidad 2.878 suscriptores. Pese a ello, Jaume Vives lo tiene claro.

Ha nacido para que se hable del dolor, de la enfermedad, del sentido de la vida y de la muerte, según su portavoz, Jaume Vives. Para despertar conciencias y dar esperanza.Asegura en conversación con La Gaceta de la Iberosfera que el propósito de la campaña es “llegar a los corazones de todos, especialmente a los corazones de los que sufren y de los que se están planteando acabar drásticamente con su vida porque tienen un dolor que no son capaces de soportar… y para conseguir mover ese corazón están los vividores, gente que pese a sufrir te dice que se puede ser feliz, que tu vida tiene un sentido…”. (La Gazeta de los Negocios , 18 de diciembre de 2020)

Vividores no pudo frenar la aprobación de esta ley contra la eutanasia, pero logró una campaña sugerente y positivo, que removió conciencias.

LOS BÁRBAROS YA ESTÁN AQUÍ

“Una mala noticia”, afirmó el secretario de la Conferencia Episcopal Española y auxiliar de Valladolid, Luis Javier Argüello García, nada más conocer la aprobación de la ley orgánica de la Eutanasia. Expresaba ese derrotismo católico, que se siente vencido y derrotado ante una realidad que le supera. Frente a ese derrotismo irredento tenemos la voz de un auténtico pastor, con sede en Alcalá de Henares. Monseñor Reig Plá.. Es digno sucesor de Cisneros, de Monescillo y Claret. Luz que tratan de apagar los enemigos de nuestra fe con denuncias y querellas. 4 El prelado alcalaíno no se arredra y ha reclamado una nueva evangelización ante “el tsunami (sic) de leyes que desregulariza el patrimonio cultural y espiritual de España”. Son esos bárbaros – según expresión del prelado de Alcalá- que amenazan con destruir nuestra fe y nuestro propio destino. La amenaza, pensamos, está ahí, aumentado más si cabe por ese debilitamiento moral de nuestro pueblo, denunciado también por este obispo. Monseñor Reig Plá. No ha dudado en ponerse bajo la advocación de la Virgen de la Victoria de Lepanto, que se venera en Villarejo de Salvanés, para librar este combate contra el mal y resistirlo. Ha impulsado un año jubilar mariano, reconocido así por la Penitenciaría Apostólica, en nombre del Santo Padre, el Papa Francisco. La ocasión no es más propicia y oportuna. Se cumplen 450 años de aquella victoria de Lepanto, una efeméride que ha pasado desapercibida por la pandemia y esta ley de la eutanasia. La bandera de Lepanto sería, sin duda, el comienzo de esa nueva evangelización para recuperar nuestras raíces y nuestra propia identidad. Dios así lo quiere y lo demanda. Con la Cruz y el Rosario.

José Gabriel Concepción

1 A ese Homenaje, de inspiración masónico, como denunció Vox, y con una clara estética New Age, asistió con otros representantes de otras confesiones la más alta representación de la Conferencia Episcopal, el vicepresidente, el cardenal Carlos Osoro, y el secretario, el obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello García. El presidente, el cardenal Juan José Omella, se excusó por motivos personales.

2 Artículo 91. El Rey sancionará en el plazo de quince días las leyes aprobadas por las Cortes Generales, y las promulgará y ordenará su inmediata publicación.

3 Se aprobó en el año 2001, pero no así su financiación. Fue durante la Legislatura de la mayoría absoluta del Partido Popular

4 El último enfrentamiento vino a propósito de la posición del obispo de Alcalá de Henares sobre la ley de la eutanasia y de otras leyes aprobadas durante la vigencia de la Constitución que han convertido a España en un campo de exterminio. El PSOE ha pedido que rectifique. El obispado alcalaíno se ha reafirmado en sus afirmaciones, puntualizando lo siguiente;

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1. El Obispo de la diócesis se refiere a todas las personas con «respeto y aprecio» como indica en la introducción a su escrito sobre la ley de la eutanasia. Sus afirmaciones van referidas a las leyes y actuaciones que las promueven y que considera inadecuadas.

2.  La referencia a España como «campo de exterminio» va circunscrita a los espacios donde se produce la muerte de inocentes (en el seno de la madre, en los laboratorios, en las llamadas «clínicas del aborto» y en los centros de salud ahora también con la eutanasia.

3. Respetar la Constitución Española no significa «sacralizarla». Esta es una obra humana perfectible. ¿Qué contiene ambigüedades y permite desarrollos legales no deseables? Como muestra un botón. El Artículo 15 de la Constitución Española reza así: «Todos tienen derecho a la vida». Sin embargo, esto ha significado la aprobación de la ley del aborto que destruye la vida humana inocente, la destrucción de embriones humanos, su manipulación y, ahora, la decisión de matar a adultos en fase enferma o terminal. ¿Es esto respetar la vida humana y protegerla?

4. ¿Para qué vivimos juntos en sociedad? Para protegernos, cuidarnos y desarrollar al máximo el bien común que afecta a la totalidad de cada persona y a todas las personas. Al Estado, evidentemente, le corresponde el cuidado y protección de las personas a través de los centros de la salud. Ejercer lo contrario desvirtúa el acto médico (curar, cuidar, asistir, etc.) e implica desertar de manera ilegítima de su misión protectora.

5. Cuando se utiliza la expresión «nuevos bárbaros embriagados de poder» lo que se pretende es indicar en lenguaje figurado la realidad de quienes, no respetando los bienes indisponibles de la humanidad (el derecho a la vida, el no ser sometido a la esclavitud o a la tortura, etc.) promueven la destrucción de los bienes fundamentales de la persona humana. No podemos olvidar que el Concilio Vaticano II, calificó los atentados contra la vida y, especialmente el aborto, de crimen abominable (Concilio Vat. II, Gadium et spes, 27 y 51).

6. Son muchos los años que el Obispo de la Diócesis soporta con paciencia acusaciones infundadas que no pueden encontrar fundamento en ninguno de sus escritos, homilías, etc.: «que es homófobo»; «que sueña en ver a todos los gais en el infierno»; «que no respeta a las mujeres»; «que cuando celebra a los mártires es un acto franquista», etc. Son falsedades repetidas hasta la saciedad sin ninguna base. Es más, aprovechándose de estas mentiras, sin contrastar con el interesado, se produjo un acta de reprobación en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares. El Obispo no manda a nadie al infierno. Es más, nos confía a todos a la misericordia de Dios. Si utiliza la palabra «infierno» es porque este es el lenguaje de quienes describen situaciones de destrucción en algunos ambientes. Quien escucha a estas personas, sabe de primera mano los sufrimientos ocultos y la hipocresía que existe en estas cuestiones.

7.  Resulta increíble que quienes conocen al Obispo, persona amable y colaboradora con todas las iniciativas de Alcalá de Henares, puedan tener una mirada tan ideológica sobre su persona y su ministerio episcopal.

8.  Como dice el Obispo de la Diócesis en este escrito, la palabra de la Iglesia pasa siempre por la reconciliación y el perdón. Nos encaminamos hacia la Pascua de Resurrección que significa el triunfo de la vida sobre la muerte. Ojalá juntos, sin rechazar a nadie, podamos lograr hacer de Alcalá de Henares el «pueblo de la vida». Que los Santos Niños Justo y Pastor intercedan por nosotros.

24 de marzo de 2021

Obispado de Alcalá de Henares

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José Gabriel Concepción

José Gabriel Concepción Blasco. Nacido en Madrid en 1958. Licenciado en Ciencias de la Información, rama de Periodismo, UCM, en el año 1980. En 1981 aprobó el Curso de Aptitud Pedagógica en Geografía e Historia en la Universidad de Somosaguas. Ingresa como redactor en RTVE en el año 1982, con el número 2 del concurso-oposición celebrado el día 26 de diciembre de 1981. Su primero destino, en Navarra, donde pasará 6 años. Allí pondrá en marcha uno de los primeros programas agrarios en el circuito regional de TVE. Se llamaba “El Campo”. Desde el Centro Territorial de TVE en Pamplona pasará al de Madrid, en el histórico edificio del Paseo de la Habana. Compaginará su labor periodística con otra de guionista de más de un centenar de programas de divulgación histórica, sobre los barrios de Madrid, el Teatro Real, etc, o temas etnográficos o musicales como “La Pastorela”, “Los costaleros de Madrid”, “Hermanados por el vino” o “El agua de carabaña”, que se emitieron en el circuito regional, nacional y en los intercambios de Eurovisión. En el año 2000 pasará al servicio del Teletexto, donde llegará a ser coordinador y editor Adjunto. En el año 2009 será el responsable de un documental de una hora de duración titulado “La guerra que no nos contaron”, emitido en La 2, sobre la participación de España en la II Guerra Mundial, pese a nuestra condición de país no beligerante y neutral. Llegó a ser el segundo programa más visto en el día de su emisión. Otros trabajos no fueron aprobados por los responsables de TVE. Entre otros estaban dos, uno dedicados al Almirante Cervera y otro a Niceto Alcalá Zamora (“Memoria recobrada”). En el año 2007 concluirá sus estudios de doctorado en Historia Moderna, en la Uned, con la defensa de un trabajo de investigación sobre “Las Guardias Reales durante el reinado de Carlos II”, con la calificación por unanimidad de “sobresaliente”. En el año 2012 se incorporará hasta su jubilación en el Canal 24 h de TVE, donde ha sido redactor de Nacional, Deportes y últimamente, de Política Internacional. En el año 2021 ha defendido en la Universidad Complutense su tesis doctoral en Periodismo con la calificación de “sobresaliente”.