• Dom. Ene 23rd, 2022

Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

La Circuncisión del Señor

PorPadre Ricardo Ruiz

Ene 1, 2022
La Circuncisión del Señor-MarchandoReligion.es

Evangelio del Domingo. La Circuncisión del Señor. Santa Misa Tradicional

En aquel tiempo: Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

Lucas 2,21

La Circuncisión del Señor . Meditación. Padre Ricardo Ruiz

El Evangelio de esta festividad es el mismo del 2 de enero,  el Santo nombre de Jesús. El primero quiere resaltar la Circuncisión y primer sacrificio de N. Señor Jesucristo y el segundo el profundo significado teológico y semántico del Santo Nombre de Jesús.

Con la circuncisión Nuestro Señor Jesucristo derramó su primera sangre para redimidos, una sola gota hubiese sido suficiente para salvarnos, pues es sangre divina, pero Él quiso pasar, antes de su crucifixión, 30 años de silencio, pobreza y discreción, para finalmente inmolarse en el sacrificio que produjo los siete sacramentos, el Sacrificio de la Cruz.

«Sine effusione sanguis non est redemptio», nos dice San Pablo: «No es posible salvarse sin derramamiento de sangre.» En otras palabras, no es posible salvarse sin sufrimiento.

Quien se niega a aceptar al sufrimiento en su propia vida, está rechazando la purificación que produce la Sangre Redentora, está rechazando la santificación propia y sobre todo está rechazando la Cruz de su Salvador:

«Aquel que quiera venir en pos de mi, que tome su cruz y me siga.» San Mateo, XVI, 24.

Algunos creen innecesaria la circuncisión del Señor, primero, porque Dios no debe estar sujeto a ninguna ley, como bien lo enseña Santo Tomás de Aquino, y mucho menos a la ley judía. En el sentido teológico no la necesita tampoco porque Él no tuvo nunca pecado y en ese contexto tampoco necesitaba el bautismo, pero era necesario que se cumpliesen las profecías y que nos diera ejemplo. Por lo tanto, según la teología, El se circuncidó no por necesidad sino por nosotros.

Y nosotros que a menudo despreciamos las cosas pequeñas, vemos hoy en el sacrificio de unas pocas gotas de sangre, una ley anticuada y en efecto lo era, pues era sólo un símbolo del futuro gran sacrificio, era un acto insignificante, una norma repetitiva y trivial que ya cansaba. Precisamente al ser un primer pequeño sacrificio, Nuestro Señor Jesucristo quiere darnos la lección de que «los pequeños sacrificios», son igualmente necesarios para nuestra salvación. De esto nos han dado ejemplo infinidad de santos que se purificaron con los pequeños sufrimientos cuotidianos de la vida diaria.

Santa Teresa de Lisieux nos deja una gran lista de ejemplos en su «Historia de un Alma», donde insiste en que vale más realizar y ofrecer continuamente pequeños sacrificios durante todos los días de nuestra vida, que hacerlos grandes y llamativos solo de vez en cuando. Una gran cantidad de agua arrojada de golpe sobre una piedra, la deja ilesa. Pero una gota que cae sobre la piedra continuamente, día y noche, termina finalmente perforándola, incluso a la roca más dura y resistente. El sacrificio amable, voluntario, humilde y continuo, terminará finalmente por ablandar y purificar a los corazones más duros.

Un San Estanislao de Kotzka en los palacios de la gélida Polonia, se quitaba los guantes de sus manos para poder ofrecer algo al Rey de los cielos, para purificarse y salvar almas. ¿ Pequeño sacrificio e insignificante? Pero logró llegar a la santidad.

Hoy Nuestro Señor Jesucristo en la circuncisión ofrece su primer pequeño sacrificio con el que comienza la obra redentora, pequeño para nosotros porque lo juzgamos todo según la carne. Pero para Él que lo ve todo desde lo infinito, no es un sacrificio pequeño.

«Incluso el recoger un simple alfiler del suelo, puede tener un valor infinito; todo depende de la intención que le ponemos.» Santa Teresa de Lisieux.

La solemnidad de hoy nos rememora unas pocas gotas de sangre del Redentor que se derramarón por primera vez.
Hagamos examen de conciencia de las pocas o ninguna que hemos derramado por nuestro Dios, de los pequeños sufrimientos que resistimos continuamente y no queremos ofrecer, de los pequeños sufrimientos que nos hemos quedado continuamente por considerarlos injustos e innecesarios, por tantas veces que nos hemos negado ha realizar un pequeño favor u ofrecer un pequeño sacrificio por un familiar, amigo o conocido.

Muchos católicos a menudo sueñan con la grandeza de ser mártires algún día, olvidándose que eso es un don Dios y no una elección nuestra. Pero, ¿Cómo puedes soñar en llegar a ser mártir, cuando no eres capaz de ofrecer los pequeños sacrificio de tu vida diaria ni de soportar los pequeños y minúsculos defectos y errores de tu prójimo? «Quién no es capaz de hacer lo mínimo, no es capaz de hacer lo que sea más grande». Nos enseña Santo Tomás de Aquino.

Hoy un niño pequeño y divino derrama unas pocas gotas de sangre, no se queja, no se resiste y si llora; es para que  nosotros un día podamos reír con Él eternamente.

«Sangre de Cristo, embriágame.

Agua del costado de Cristo, lávame.

Pasión de Cristo, confórtame.

¡Oh, buen Jesús!, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme.

No permitas que me aparte de Ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme.

En la hora de mi muerte, llámame.

Y mándame ir a Ti.

Para que con tus santos te alabe.

Por los siglos de los siglos. Amén.»

P. Ricardo Ruiz V.

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Esperamos que la meditación de la Circuncisión del Señor les ayude a crecer en su vida espiritual

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Padre Ricardo Ruiz

Padre Ricardo Ruíz: 1980 Filosofía y latín en el Seminario Ntra. Señora Corredentora de Buenos Aires; 1986 Teología, Francés en Suiza; 1988 Ordenación sacerdotal, Seminario San Pío X, Suiza; 1988 Primer apostolado de parroquia en San Nicolás du Chardonnet, París, Francia; 1988-1990 Misión Parroquial en Mexico; 1991 - 2000 Madrid. España; 1996-2000 Exorcista "Ad Actum" en Valencia; 2000 - 2001 Parroquia en Wausau, Wisconsin, EEUU; 2000-2001 Capellán Hermanas del Corazón Real de Jesús. María Alm, Austria; 2002 - 2006 Capellán de convento Hermanas De La Presentación, Iowa, EEUU; 2006 - 2018 Casa De Retiros San José. Madrid, España.