• Dom. Ene 23rd, 2022

Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

II Domingo después de Navidad. Misa N.O

Santa Navidad con San José-MarchandoReligion.es

Vocatum est nomen eius Iesus

Evangelio del día. II Domingo después de Navidad. Misa Novus Ordo. D. Vicente Ramón Escandell

1. Relato Evangélico (Lc 2, 16-21)

Fueron corriendo y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.

Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

2. Comentario litúrgico: Dom Prospero Gueranger, OSB (1805-1875)

Es circuncidado el Niño; no sólo pertenece ya a la naturaleza humana; por medio de este símbolo se hace miembro del pueblo elegido, y se consagra al servicio divino. Se somete a esta dolorosa ceremonia, a esta señal de servidumbre, con el fin de cumplir toda justicia. Recibe en cambio el nombre de JESUS; y este nombre quiere decir SALVADOR; nos salvará, pues, más a casta de su propia sangre. Esa es la voluntad de Dios, por Él aceptada. La presencia del Verbo encarnado en la tierra tiene por finalidad llevar a cabo un Sacrificio; este Sacrificio comienza ahora.

Esta primera efusión de sangre del Hijo de Dios podría bastar para que ese sacrificio fuera pleno y perfecto; pero la insensibilidad del pecador, cuyo corazón ha venido a conquistar el Emmanuel, es tan profunda, que con frecuencia sus ojos contemplarán sin conmoverse arroyos de esa sangre divina corriendo por la cruz en abundancia. Unas pocas gotas de la sangre de la circuncisión hubieran bastado para satisfacer la justicia del Padre, pero no bastan a la miseria del hombre, y el corazón de divino Niño trata ante todo de curar esa miseria. Para eso viene; amará a los hombres hasta la locura; no en vano llevará el nombre de Jesús.

El Año Litúrgico (Adviento – Navidad)

3. Reflexión

Un niño nos ha nacido, y un Hijo se nos ha dado, que lleva sobre los hombros el imperio; y su nombre será, Ángel del gran Consejo. Cantad al Señor un cantico nuevo, porque ha hecho maravillas1.

Al dar Dios a Abraham el precepto de la circuncisión le impuso un nombre nuevo: Abraham. Entre los judíos, la imposición del nombre tuvo desde entonces un significado espiritual: como la misma circuncisión, señala la pertenencia al pueblo de Dios. Pero la imposición del nombre de Jesús tiene un significado todavía más profundo: afirma su misión de Salvador del mundo.

Meditemos devotamente la significación de un nombre tan hermoso, pidiendo a María y José la perfecta inteligencia del mismo.

¿Qué nos dice el nombre de Jesús? Nos manifiesta la omnipotencia de Dios. A este nombre caen los ídolos, se cierran los infiernos y se abre el cielo. Quien lo pronuncie con confianza puede estar seguro de la protección del Todopoderoso. Es un nombre que sintetiza toda la belleza, toda la grandeza y toda la pureza, toda la santidad.

Inspira castos deseos, ahuyenta los espíritus inmundos, excita los sentimientos de heroísmo. Es un presagio de alegría, de liberación, de felicidad sin límites. Pronunciar este nombre es hallar de nuevo el camino perdido, recobrar la serenidad turbada, quebrantar las cadenas de toda opresión.

¿Qué nos dice además el nombre de Jesús? En él se expresa la plenitud de la caridad, de la generosidad, de la bondad. Es un nombre que une, que reconcilia, que consagra; que perpetua las amistades más allá del tiempo; que inspira las inmolaciones más heroicas al servicio de los desfavorecidos. Expresa todo cuanto hay que decir y hacer para ser agradable a Dios y útil a nuestros hermanos.

Un ángel fue el primero en pronunciarlo; pero quien lo concibió y formulo fue nuestro Padre celestial. Pidamos a María que nos enseñe a decirlo y a poner en Aquel que lo lleva toda nuestra confianza.

¡Oh, si llegásemos a merecer que otras almas nos designasen con la palabra <<salvador>>, significada por el nombre de Jesús! No han de faltarnos ocasiones para llevar a cabo actos de abnegación que en él se expresan.

Es verdad que siempre se paga con sangre el merecer el nombre de salvador; más no temamos. Un poco de sangre nos valdrá mucha gloria. Ofrezcamos la nuestra con todos nuestros esfuerzos y todo nuestro trabajo.

4. Oración

Señor y Dios nuestro, que impusiste a tu Hijo amado el nombre de Jesús, que significa <<salvador>>, para indicar la misión que había de cumplir a favor de los hombres; haz que, por la intercesión de aquella que lo llevó en sus entrañas, acojamos humildemente la salvación que tu Hijo nos ofrece. Que vive y reina. Amén.

LAUS DEO VIRGINIQUE MATRI

Rev. D. Vicente Ramón Escandell

1 Is 9,6; Salm 97,1

Evangelio del domingo: II Domingo después de Navidad Misa N.O

Pueden consultar el Evangelio en nuestra sección: Evangelio del Domingo

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Rev. D. Vicente Ramon Escandell

Rev. D. Vicente Ramón Escandell Abad: Nacido en 1978 y ordenado sacerdote en el año 2014, es Licenciado y Doctor en Historia; Diplomado en Ciencias Religiosas y Bachiller en Teología. Especializado en Historia Moderna, es autor de una tesis doctoral sobre la espiritualidad del Sagrado Corazón de Jesús en la Edad Moderna