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Preso o muerto. La dimisión frustrada del cardenal Marx

PorAldo Maria Valli

Jun 30, 2021
Preso o muerto. La dimisión frustrada del cardenal Marx-MarchandoReligion.es

Queridos amigos de Duc in altum, la dimisión del cardenal Marx como arzobispo de Munich y Frisinga así como la carta con la que Francisco la ha rechazado continúan suscitando preguntas y comentarios. Entre estos últimos, he aquí uno que llega desde Argentina, por parte de un autor que no puede identificarse pero que conoce bastante bien a Bergoglio y su modus operandi, caracterizado por tácticas típicas del peronismo.

Preso o muerto. La dimisión frustrada del cardenal Marx. Un artículo del blog de Aldo María Valli

Artículo original: https://www.aldomariavalli.it/2021/06/15/o-prigioniero-o-morto-le-frustranti-dimissioni-del-cardinale-marx/

Fuente: caminante-wanderer.blogspot.com

Traducido por Miguel Toledano para Marchando Religión

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Por Ludovicus

Se cuenta que cuando el inspector de hacienda del presidente Néstor Kirchner, previendo futuras complicaciones, presentó su dimisión a la viuda Kirchner, recibió como respuesta la siguiente admonición: “A mí no se me presentan dimisiones, de aquí sales preso o muerto”. Mucho antes, cuando un agobiado ministro de Perón había hecho lo mismo en relación con el incendio de iglesias, el general ordenó que se le transmitiese por medio de su ayudante lo siguiente:

“Al general sólo se le presenta la dimisión cuando así lo exige”. Los Césares ordenaban suicidarse a quienes caían en desgracia, los peronistas les prohíben dimitir y les fuerzan a un suicidio lento. La perversidad del poder reviste múltiples formas.

Al no aceptar la dimisión del cardenal Marx, Bergoglio ha renovado la tradición peronista. El acto supone, en realidad, una réplica maquiavélica, mucho más maquiavélica que la jugada del inocente alemán. En efecto, a través de su dimisión Marx perseguía cándidamente dos objetivos: evitar el papel de coordinador del sínodo acarreado por su puesto y ser libre, como fiel de a pie, para actuar en favor de la rebelión sinodal. Y libre también como cardenal (título al que no ha renunciado) para planificar su estrategia de poder en Roma: un príncipe del pueblo en toda regla, actuando en esta gran lucha de poder que tiene lugar entre Alemania y Roma, entre la mafia teutónica y el porteño rodeado de su círculo.

Con esta simple jugada de rechazar su dimisión, Bergoglio ha desarmado a Marx, arrebatándole su arma principal (puesto que ya no puede volver a amenazar con su dimisión) y obligándole a alinearse con Roma en relación con el sínodo. Marx ha sido neutralizado, debilitado, vaciado. ¿Con qué credibilidad puede representar a los revolucionarios precisamente quien ha sido confirmado por el papa en su puesto? De un solo tiro, Bergoglio ha acabado con Marx, dejando en su puesto a un zombi. Y no cabe concebir que el alemán pueda insistir con la dimisión: no hay margen de maniobra, aunque sería interesante ver cómo le responderían y terminaría la cuestión. Preso o muerto. Porque, además, todavía están en curso las denuncias de las que supuestamente trae causa su dimisión.

No nos dejemos engañar por el tono aparentemente melifluo y cordial de la carta. Tal es la humildad y mansedumbre ostentada por su autor que éste se compara con Jesucristo, en el mismo momento en que asesta la estocada final a la misión suicida del pobre Marx: «Y ésta es mi respuesta, querido hermano. Continúa cuanto te propones, pero como arzobispo de Munich y Frisinga. Y si tienes la tentación de pensar que, al confirmar tu misión y no aceptar tu renuncia, este Obispo de Roma (hermano tuyo que te quiere bien) no te comprende, recuerda lo que sintió Pedro ante al Señor cuando, a su manera, le presentó su renuncia de la forma siguiente: “Aléjate de mí, pues soy un pecador”; recuerda la respuesta: “Apacienta mis ovejas”».

Hay que reconocer que Bergoglio, huérfano de pensamiento como es, sin embargo es un profesional, incluso un maestro, en este tipo de “pequeñas tácticas”, como decía Kafka, que medita y prepara muy bien. Como araña astuta, tejerá múltiples intrigas para confundir a los hijos de Arminio, evitando que su poder sea objeto de discusión. Podemos anticipar una lucha verdaderamente espectacular, llena de zancadillas, obstáculos y juego sucio; y, si la biología le acompaña, se producirá la victoria de Francisco sobre el ingenuo episcopado progresista alemán, que terminará por desembocar en un delta de lugares comunes y banalidades donde se diluirán las cuestiones que querrían imponer Marx y demás zombis. Nadie puede vencer a Bergoglio en este terreno politizante, y el cisma es hijo de la malicia, no de la heterodoxia. Para el compadre de Flores [barrio de nacimiento de Bergoglio], émulo de Juan Perón y Néstor Kirchner, Marx y compañía no constituyen rivales de altura.

Fuente: caminante-wanderer.blogspot.com

Nuestro artículo recomendado: He aquí la carta con la que Francisco rechaza la dimisión de Marx


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Aldo Maria Valli

Vaticanista. Entre sus libros más destacados están: Claustrofobia, Sradicati, el caso Vigano, 266. Jorge María Bergoglio, Benedicto XVI el pontificado interrumpido. Pueden leer sus artículos y leer toda la información sobre su obra literaria en italiano en su página web https://www.aldomariavalli.it/