• Jue. Dic 9th, 2021

Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

Creo en Dios Padre Creador y Conservador del Universo

PorFirma invitada

May 2, 2020
Creo en Dios Padre Creador y Conservador del Universo-MarchandoReligion.es

Virus, guerras teconólogicas…sobre todo esto está Dios Padre Creador. El Padre Jesús, Sacerdote de la Arquidiócesis de Morelia (México) nos permite la publicación de este interesante artículo suyo

Creo en Dios Padre Creador y Conservador del Universo, un artículo del Padre Jesús Chicano Magaña

Cuando proclamamos nuestra fe en Dios Padre como creador del Universo, estamos afirmando, entre otras cosas: que nuestro Padre no ha creado una máquina (Universo) a la que ha dejado para que de forma mecánica siga sus propias normas y leyes y nos lleve por donde los caminos de la física nos encaminen, sino que creemos que este mundo no es abandonado por el amor providente de nuestro Padre, que Él sostiene y conduce nuestra historia, proveyéndonos de todo lo necesario para que la historia humana y la creación entera lleguen a su plenitud, a la salvación (esto es lo que implica la fe en la Divina Providencia). Y así lo presenta el Catecismo de la Iglesia Católica cuando expone la doctrina sobre la Creación(1) y señala, entre otros puntos que:

Realizada la creación, Dios no abandona su criatura a ella misma. No sólo le da el ser y el existir, sino que la mantiene a cada instante en el ser, le da el obrar y la lleva a su término.

La creación tiene su bondad y su perfección propias, pero fue creada hacia una perfección última todavía por alcanzar, a la que Dios la destinó. Llamamos divina providencia a las disposiciones por las que Dios conduce la obra de su creación hacia esta perfección.

Y termina la exposición afirmando:

Creemos firmemente que Dios es el Señor del mundo y de la historia. Pero los caminos de su providencia nos son con frecuencia desconocidos. Sólo al final, cuando tenga fin nuestro conocimiento parcial, cuando veamos a Dios “cara a cara” (1 Co 13, 12), nos serán plenamente conocidos los caminos por los cuales, incluso a través de los dramas del mal y del pecado, Dios habrá conducido su creación hasta el reposo de ese Sabbat (cf. Gn 2, 2) definitivo, en vista del cual creó el cielo y la tierra.

Pero, pareciera que el contexto actual nos dice lo contrario. VEAMOS: la forma como nos han presentado la situación que vive nuestro mundo ha fijado toda nuestra atención en el covid-19: la manera como ha impactado en los distintos países, qué medidas se han tomado en cada lugar,… y todo esto se polariza tanto que no se habla de otra cosa. Pero la realidad es que en el mundo siguen pasando cosas más allá del coronavirus. Veamos algunos datos:

1.- En el mayor ejercicio militar de los últimos 25 años, Estados Unidos despliega cerca de 37 000 soldados en Europa en lo que se ha llamado “Defender – Europe 20”. Para este ejercicio, además de los militares, llegarán más de 14 000 equipamientos, desde su armamento personal hasta enormes tanques Abrams, lo cual implica el uso de la infraestructura necesaria para garantizar el transporte de todo ese material de guerra y tendrá lugar entre abril y junio, principalmente en Alemania, Polonia y los países bálticos. Los ejercicios ocurren mientras Europa “atiende” la epidemia de coronavirus y pese a las medidas de cuarentena que se han impuesto en muchos países europeos (2).

2.- Lucha por la supremacía en el campo tecnológico. La tecnología 5G es un parteaguas. La próxima generación de redes de telecomunicaciones (quinta generación o 5G) ha comenzado a llegar al mercado a finales de 2018 y continuará expandiéndose en todo el mundo. Más allá de la mejora de la velocidad, se espera que la 5G desate un ecosistema masivo de IoT (Internet de las cosas) donde las redes pueden satisfacer las necesidades de comunicación de miles de millones de dispositivos conectados, con las compensaciones correctas entre velocidad, latencia y costo (3). Pero lo que está en juego es algo más que una correcta utilización de las oportunidades que ofrece la tecnología. También lo está la preponderancia tecnológica. Así lo han entendido en los últimos años Estados Unidos y China, ambos metidos de lleno en una carrera para lograr la supremacía tecnológica: el 5G también se ha convertido en arena conflictiva en el que ambas potencias compiten en una guerra comercial, utilizando en ocasiones razones de seguridad nacional que, probablemente, también incluyen una buena dosis de protección a empresas nacionales y disputa por la imposición de los elementos que utiliza esta tecnología. Son cinco los fabricantes principales de estos elementos: Nokia, Ericsson, Samsung, Huawei y ZTE, las dos últimas empresas chinas. Esa es la razón por la que la utilización de tecnología de estas dos compañías ha producido enfrentamientos entre EE.UU. y China. Ya en 2012, la Comisión de Inteligencia del Congreso de los Estados Unidos avisó que tanto ZTE como Huawei podrían ser una amenaza para la seguridad nacional. Estas disputas geopolíticas se refieren sobre todo a la posibilidad de que fabricantes chinos introduzcan en sus productos dispositivos que permitan el envío de información de forma encubierta o que, sencillamente, puedan escapar al control del operador de esos equipos poniendo en peligro la seguridad, integridad o confidencialidad de los sistemas (4).

3.- Sobre la crisis petrolera. Coronavirus, guerras petroleras y crisis global. La desaceleración económica mundial causada por el brote de coronavirus y la disminución de la demanda de petróleo se sumaron a los efectos de la “guerra comercial” entre EEUU y China, y generaron una mezcla explosiva para la economía mundial. La estrategia de los Estados Unidos de abdicar del papel de un “actor que garantiza la estabilidad global” que comenzó durante la era de Barack Obama y continúa de manera mucho más fuerte en la era de Donald Trump debilitó severamente la arquitectura de gobernanza económica mundial y erosionó su capacidad para gestionar crisis internacionales. Además, las guerras comerciales, que iniciaron primero contra China y luego se expandieron para incluir a otros países, han erosionado los cimientos del sistema internacional liberal, que se cree se basan en los principios del libre comercio y la competencia leal. El nuevo orden multipolar que ha surgido en los últimos años ha proporcionado la base para que diferentes actores sigan tácticas y estrategias de defensa mucho más duras y conflictivas para defender sus intereses nacionales. Por un lado, los conflictos políticos y militares en diferentes partes del mundo se han intensificado por las guerras de poder, mientras que por otro lado, la competencia internacional en el contexto de los recursos energéticos o los factores de superioridad económica y tecnológica se ha vuelto cada vez más perjudiciales (5).

4.- Aún en torno al covid-19, surgen muchas interrogantes. Como por ejemplo, Si se detectó por primera vez en la ciudad china de Wuhan (provincia de Hubei), y de ahí se ha propagado estratégicamente por el mundo (en África, por ejemplo, no se habla de grandes crisis ocasionadas por dicho virus), ¿cómo es posible que en las grandes e industriales ciudades de China como Pekín, Shangai, Shenzhen, Hong Kong y Guanzhou que están a una distancia de 1000 Kms de Wuhan, aproximadamente, no haya causado los estragos que ocasiona en otros países absolutamente más lejanos?

Todos estos datos nos dan cuenta cómo la realidad y la información están siendo manipuladas por aquellos que buscan ejercer el poder de forma absoluta sobre nuestro mundo y su historia y nos conducen por situaciones que no están en el plan amoroso de nuestro Padre Dios.

¿Cómo JUZGAR esta situación que vivimos? ¿Cómo iluminarla desde nuestra fe?

La doctrina de la Creación6, en la Biblia, tiene su momento de explicitación durante el cautiverio en Babilonia. El pueblo de Israel parte de la fe en un Dios que se manifiesta en la historia para salvar a su pueblo, ése es el núcleo de la fe israelita, pero la exposición de la fe en Yahvé como creador del universo fue obra de los profetas del exilio, Jeremías, Ezequiel e Isaías, sobretodo.

EI destierro ha desencadenado una profunda crisis de fe y confianza entre los israelitas: La destrucción de Jerusalén con el destierro constituye, humanamente hablando, el fin de Israel. Todas las seguridades humanas se le han venido abajo:

La Tierra Prometida perdida, deportación y salida humillante. Ahora viven en tierra extraña.

La dinastía monárquica: El Trono de David ha sido desecho y vencido. No habrá sucesión real.

La institución sagrada del Templo: El lugar de encuentro con Dios, donde se halla la gloria de Dios. El Templo fue saqueado y semidestruido, los sumos sacerdotes y levitas deportados. La Ciudad Santa, Jerusalén, ha sido invadida, asaltada y arrasada, sus murallas destruidas, símbolo de fortaleza y de seguridad. El pueblo israelita se siente desamparado, desprotegido. ¿Acaso Yahvé es impotente para salvar ahora a su pueblo como lo salvó una vez en Egipto? ¿Será que su poder es, después de todo, limitado? EI profeta responde a estos interrogantes con una enfática proclamación de confianza: la fuerza de Yahvé no conoce límites; lo mismo que liberó al pueblo de la esclavitud de los egipcios, volverá a salvarlo ahora; lo mismo que se creó un pueblo de la nada, lo recreara de nuevo. Ello es posible y cierto porque Yahvé es el todopoderoso, el creador de cielo y tierra. Como se ve, la explicación de la fe en la creación es tardía. Se produce en una concreta circunstancia histórica y responde a motivos estrictamente religiosos: es la fe tentada de incredulidad, desalentada por el desastre histórico del destierro, desafiada por la cultura pagana de Babilonia y su liturgia cosmogónica, lo que va a provocar la emergencia del hecho de la creación en la conciencia creyente del pueblo. El profeta habla de la gracia salvífica de Dios, pero tiene que luchar con hombres de poca fe y, para despertar la confianza en el ilimitado poder de Dios, el profeta se remonta al hecho de la creación. Veamos un texto de Isaías:

Is 51,9-13: “¡Despierta, despierta, revístete de poder, brazo del Señor!

¡Despierta como en los días antiguos, como en las generaciones pasadas!

¿No eres tú el que hace pedazos a Rahab, el que traspasa al Dragón?

10 ¿No eres tú el que secó el Mar, las aguas del gran Océano,

el que hizo de lo profundo del mar un camino para que pasaran los redimidos?

11 Los rescatados del Señor volverán, llegarán a Sión entre gritos de júbilo:

una alegría eterna coronará sus cabezas, los acompañará el gozo y la alegría,

huirán la aflicción y los gemidos.

12 ¡Soy yo, soy yo el que los consuelo!

¿Quién eres tú para temer a un mortal, a un hombre frágil como la hierba?

13 ¿Olvidas acaso al Señor, que te hizo, que extendió el cielo y fundó la tierra?

¿Temblarás sin cesar, todo el día, ante la furia del opresor, cuando se dispone a destruir?”

En este texto singular convergen los tres grandes momentos de la historia: creación (con las alusiones al combate mítico con el caos personificado), liberación de Egipto, restauración del pueblo; para inculcar la confianza en Yahvé. La creación, pues, es ya inicio del diálogo histórico-salvífico; el mundo, como la historia, no se construye según una secuencia anónima de causas y efectos, ni está al arbitrio de una fuerza ciega, sino de un ser personal, dialogal, que piensa, quiere y llama a las criaturas. En el campo de los conocimientos científicos, la aportación de la teología de la creación es nula. Lo que ella ofrece se localiza en otro ámbito de la comprensión de lo real: en una visión del mundo como lo originado por un Dios santo, fiel y amoroso, y como lo destinado a una alianza que es salvación de todo lo creado.

Finalmente, Israel al contacto en el destierro con otros pueblos descubre la misión universal de su vocación salvífica; frente al particularismo nacionalista en que se había encerrado durante siglos, ahora va comprendiendo que si han sido objeto de una predilección especial de Dios, que les ha manifestado su voluntad haciendo una Alianza con ellos, es para que estos dones los transmitan y los comuniquen a otros pueblos: “Así habla Yahvé; el que creó los cielos, el Dios que formó la tierra, la hizo y la afianzó; el que no la creó caótica sino que la formó habitable. No he hablado yo en secreto en un oscuro rincón de la tierra; no he dicho a la descendencia de Jacob: “Búsquenme en el vacío”. Yo soy el Señor que digo lo que es justo y anuncio lo que es recto. Reúnanse, vengan, acérquense, juntamente los sobrevivientes de las naciones. ¡Qué ignorantes son los que cargan con un ídolo de madera e invocan a un dios incapaz de salvar! No hay Dios justo ni Salvador fuera de mí. Vuélvanse a mí, y serán salvos”, Is 45, 18-23. Así los israelitas serán convertidos y se manifestarán como: “luz de las gentes”, Is 42, (6).

¿Cómo reaccionó el pueblo de Israel? ¿Qué podemos HACER nosotros?

Para algunos israelitas, la experiencia del destierro debilitó su fe; otros, la abandonaron, pero un pequeño resto, reflexionando sobre el pasado, explicaron la catástrofe en términos de responsabilidad nacional y descubrieron en las antiguas tradiciones nuevas perspectivas de esperanza y continuidad.

Descubren que Israel necesita una profunda conversión y ésta sólo se puede dar si Dios toma la iniciativa: “Conviértenos a ti, Oh Yahvé, y nos convertiremos”, Lam 5, 21. Yahvé siempre toma la iniciativa en el proceso de la conversión, Él da primer paso en busca del desterrado para restablecer la Alianza. De esta manera gracias a la conversión del pueblo movido por Yahvé, el destierro se convierte en nuevo comienzo más glorioso aún que el antiguo. Yahvé no abandona a su pueblo a la muerte, antes al contrario, Él mismo se ha hecho desterrado con ellos como lo ve Ezequiel cuando la gloria de Yahvé abandona el Templo para irse a instalar en el lugar donde moran los desterrados, Ez 1, 28.

Pronto comprendieron que, en vez de lamentar errores históricos pasados, era necesario buscar alguna suplencia al culto del Templo y para lograrlo comenzaron a prodigar asambleas comunitarias, que les daban el descanso y la esperanza de evocar sus más genuinas costumbres y tradiciones cúlticas. Tales asambleas fueron adquiriendo un cuño cada vez más religioso, dándose así origen a la “Sinagoga”, así el “Sábado” pasó a significar el lazo de unión entre Yahvé y su comunidad en el exilio, Ez 23, 28.

Como el pueblo de Israel, nosotros tenemos el riesgo de dudar de nuestra fe, de volvernos un tanto escépticos ante lo que estamos viviendo, pero también tenemos la oportunidad de madurar, de fortalecer esa fe y desde ahí dar una respuesta de vida ante la manipulación que ejercen los poderosos de la tierra sobre la historia y sobre la información.

1.- Con Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, queremos tomar sobre nosotros las culpas de los hombres, reconociendo que nos hemos alejado de nuestro Dios, debemos de ser solidarios en el reconocimiento de la iniquidad humana, echar sobre nuestros hombros los pecados de la humanidad y pedir perdón a nuestro Padre Dios, por ellos y por nosotros. Reconociendo que hemos pecado, pidamos la gracia de la conversión para nosotros y para todos los hombres.

2.- El revitalizar, desde nuestra familia, la fe que profesamos y, desde ahí, proclamarla en los ambientes donde nos encontremos. Si dejamos que el templo siga siendo el único espacio donde podamos hablar de Dios, pronto el nombre de Jesús quedará silenciado. Si nos piden que cerremos los templos ante “las amenazas de la pandemia” ¿dónde se hablará de Jesús? Como sacerdotes debemos comprometernos a nunca cerrar los templos para nuestra gente y seguir proclamando el mensaje del Señor Jesús, pero también hemos de promover que el nombre de Jesús sea invocado en cada familia, que cada hogar se vuelva el lugar donde se transmita y se fortalezca la fe en Jesús. Que los papás hablen de Él a sus hijos, para que éstos puedan hacerlos a sus amigos y conocidos.

3.- La práctica de la solidaridad. El plan de Dios sigue adelante a través de aquellos que practican la solidaridad con sus hermanos, no sólo como una respuesta de emergencia ante las crisis, sino como una forma de vida que brote del tener los mismos sentimientos de Jesús en cada uno de nosotros. La mentalidad de nuestro mundo nos lleva siempre a preguntarnos ¿cuánto voy a ganar?, pero lo actitud de Jesús es ¿qué puedo hacer por los demás? sin buscar sacar un provecho personal, ya sea económico o de reconocimiento. La historia de salvación de nuestro Dios continúa por medio de aquellos que, desde lo escondido, están al pendiente del hermano enfermo y necesitado, por medio de aquellos que, después de recibir al Señor Jesús en la Comunión, buscan hacerse ellos mismos pan para sus hermanos.

4.- Vencer el miedo. Las crisis y momentos difíciles que enfrentamos son siempre una oportunidad para crecer, para salir más fortalecidos. Pero debemos aprender a discernir, a analizar lo que está pasando e iluminarlo desde nuestra fe; que no sea el bombardeo de información manipulada el factor que nos haga formar juicios sobre la realidad, que nuestra fe sea luz que nos ilumine para poder ver más allá de lo que nos presentan y nos haga hombre y mujeres conscientes, libres, sin miedo.

Así, podremos seguir proclamando “Creo en un solo Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra” que continúa a través de nosotros su plan de salvación para todos los hombres y para el mundo en el que vivimos, que por medio de nosotros nunca abandona al necesitado y, aunque los grandes y poderosos de la tierra sigan caminos distintos a los suyos, Él seguirá haciéndose presente en medio de nosotros para continuar su proyecto de salvación y cuando juntos lo invoquemos podremos llamarle “Padre Nuestro” con la conciencia de que hemos estado al pendiente de nuestros hermanos, gracias al Espíritu que el Señor Jesús ha derramado sobre nosotros y que es el garante de que nuestro mundo y nuestra historia caminan hacia la plenitud que Dios Padre nos ofrece

Padre Jesús Chicano Magaña. Sacerdote de la Arquidiócesis de Morelia, Michoacán, México.

Creo en Dios Padre Creador y Conservador del Universo-MarchandoReligion.es

1 La Doctrina sobre la Creación está expuesta en los números 299 – 314 del Catecismo de la Iglesia Católica.

2 https://diario16.com/el-ejercito-de-estados-unidos-se-despliega-en-europa-a-pesar-del-coronavirus/

(nota del 24/04/2020. Consultado el mismo día)

https://latribunadelpaisvasco.com/art/12557/30000 (nota del 07/03/2020. Consultado el 24/04/2020)

http://canarias-semanal.org/art/27110/ (nota del 16/03/2020. Consultado el 24/04/2020)

3 https://www.gemalto.com/latam/telecom/inspiracion/5g (Consultado 25/04/2020)

4 https://www.bbc.com/mundo/noticias-48663470 (Consultado el 25/04/2020)

5 https://www.aa.com.tr/es/análisis/coronavirus-guerras-petroleras-y-crisis-global/1765660 (nota del 13/03/2020. Consultado el 25/04/2020)

6 Juan L. Ruiz de la Peña, Teología de la Creación, Presencia Teológica, Santander 1986, págs. 27 – 31

Le invitamos a conocer a nuestras firmas. Nuestro artículo recomendado:


*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor

Firma invitada

Firma invitada