• Mié. Dic 1st, 2021

Marchando Religión

Católica, Apostólica y Romana

San José, auxilio en la crisis económica

PorAldo Maria Valli

Mar 20, 2021
San José, auxilio en la crisis económica-MarchandoReligion.es

Queridos amigos de Duc in altum, después de la entrada de ayer, he aquí la segunda parte de la intervención de Federico Catani sobre san José.

San José, auxilio en la crisis económica. Un artículo del blog de Aldo María Valli

Artículo original disponible en https://www.aldomariavalli.it/2021/03/18/san-giuseppe-aiuto-nella-crisi-economica/

Traducido por Miguel Toledano para Marchando Religión

***

Por Federico Catani

Nos encontramos en un período de crisis económica muy grave: muchas personas han perdido su trabajo y muchas otras se encuentran en una situación de gran dificultad debido a las medidas puestas en práctica contra la pandemia del Covid-19. Por tanto, es urgente recurrir a la poderosa intercesión de san José, modelo y patrón de todos los trabajadores.

La tradición nos ha transmitido que José era ebanista y, de forma más precisa, el evangelista Mateo dice que Jesús era hijo de carpintero. Esto quiere decir que en la actividad de José y de su familia, aunque sobria, austera y simple, se daba una vida digna, no de indigencia como a menudo se predica.

De noble estirpe

Además, no debe olvidarse que José era de la estirpe del rey David; por tanto, era noble. Gracias a esto quedaba garantizada la descendencia davídica de Jesús, el Mesías, tal y como estaba profetizado en el Antiguo Testamento. Por tanto, José era a la vez noble y obrero, en su persona aunaba ambas condiciones vitales. Noble que, sin embargo, vivía de su trabajo, debiendo esforzarse para mantener a su familia, con sudor y sufrimiento; siguiendo la voluntad divina en todo momento, incluso en los más duros y difíciles.

«Todos los cristianos, de cualesquiera condición y estado, harán bien en confiar y entregarse a la amorosa tutela de san José. […] Los nobles, ante la imagen de san José, aprenden a mantener su dignidad cuando la fortuna les es adversa; a los ricos les permite identificar los bienes que deben atesorar con anhelo ardiente» (León XIII, Quamquam pluries).

«Por las venas de san José corre sangre de David, de Salomón y de todos los nobles Reyes de Judá y, si su misma dinastía hubiera seguido reinando, él habría sido heredero al trono, que hubiese debido ocupar. No dejéis de considerar su pobreza de hecho: la injusticia expulsó a su familia del trono al que tenía derecho, pero no por eso dejaba él de ser Rey, hijo de aquellos Reyes de Judá, los más grandes, los más nobles, los más ricos del universo. Incluso en el registro civil de Belén, san José será inscrito y reconocido por el gobernador romano como heredero de David: su pergamino real es fácilmente reconocible y lleva su firma real. […] San José recibió en el Templo una buena educación con la que Dios lo preparó a ser un noble servidor de su Hijo, el caballero del más noble Príncipe, el protector de la más augusta Reina del universo» (san Pedro Julián Eymard).

Patrono de los trabajadores

En 1955, el papa Pío XII instituyó la fiesta de san José obrero, decretando que fuese celebrada el 1 de mayo, para indicar al mundo la solicitud de la Iglesia hacia los obreros y hacia el mundo laboral. La Doctrina social católica, en efecto, no tiene nada que aprender o tomar prestado de otras ideologías: «Jesucristo – dijo el Papa – no espera a que se Le allane el camino para penetrar las realidades sociales con sistemas que no se derivan de Él, llámense “humanismo laico” o “socialismo purgado de materialismo”» (Discurso de 1 de mayo de 1955).

«Proletarios, operarios y cuantos sean menos afortunados deben, por título de privilegio que les es propio, recurrir a san José, y aprender de él cuanto han de imitar. En efecto, aunque era de estirpe regia, estaba unido en matrimonio a la más santa y excelsa entre las mujeres y era padre putativo del Hijo de Dios, hubo de trabajar a lo largo de toda su vida y procurar el necesario sustento de su familia mediante su obra y arte.

Por ello, bien considerada, la condición más humilde no es la más baja: todo trabajo obrero no sólo no es deshonroso, sino que asociado a la virtud puede resultar de gran nobleza. José, contento con lo poco que tenía, soportó con ánimo fuerte y elevado las estrecheces propias de condición económica tan frágil, dando ejemplo a su hijo, el cual, aun siendo señor de todas las cosas, adoptó la forma de siervo y abrazó voluntariamente una suma pobreza e indigencia.

Ante estas consideraciones, los pobres y cuantos viven del trabajo manual deben tener buen corazón y pensar con rectitud. A ellos, aunque la justicia les consiente liberarse de la indigencia y elevarse a mejor condición, no obstante ni la razón ni la justicia les autoriza a rebelarse contra el orden establecido por la providencia de Dios. Por ello, el recurso a la violencia y a la agresión tumultuaria constituye un método enloquecido que a menudo agrava los mismos males que trata de solucionar. En consecuencia, los proletarios, si gozan de buen sentido, no han de confiar en las promesas de sediciosos, sino en el ejemplo y patrocinio del bienaventurado José, y en la maternal caridad de la Iglesia, que constantemente dedica gran cuidado a su situación» (León XIII, Quamquam pluries).

Contra el comunismo, de acuerdo con las enseñanzas de Fátima

El papa Pío XI, en su encíclica Divini Redemptoris (de 19 marzo de 1937), presentó a san José no sólo como modelo y patrono de los trabajadores, sino también como poderoso intercesor en la lucha llevada a cabo por la Iglesia contra el comunismo, el gran error que desde Rusia se extendió por todo el mundo, conforme fue manifestado por Nuestra Señora en sus apariciones de Fátima en 1917.

«Y para acelerar la paz de Cristo en el reino de Cristo, por todos tan deseada – escribía el papa – pongamos la gran actividad de la Iglesia católica contra el comunismo ateo mundial bajo la égida del poderoso Patrono de la Iglesia, san José. Él perteneció a la clase obrera y experimentó el peso de la pobreza, tanto para sí mismo como para la Sagrada Familia, de la que fue cabeza con solicitud y afecto; a él se le confió el divino Infante cuando Herodes lanzaba a sus sicarios para eliminarlo. Con una trayectoria de fidelísimo cumplimiento frente a sus deberes cotidianos, mostró un ejemplo de vida a todos los que han de ganarse el pan con el trabajo de sus manos y mereció el título de Justo, ejemplo vivo de la justicia cristiana, que debe guiar la vida social» (Pío XI, Divini Redemptoris).

[Continuará]

Les invitamos a ver nuestros debates sobre el matrimonio, la eutanasia, el aborto…en nuestro canal MR


*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor

Aldo Maria Valli

Vaticanista. Entre sus libros más destacados están: Claustrofobia, Sradicati, el caso Vigano, 266. Jorge María Bergoglio, Benedicto XVI el pontificado interrumpido. Pueden leer sus artículos y leer toda la información sobre su obra literaria en italiano en su página web https://www.aldomariavalli.it/