Secularización y laicismo, pero también redescubrimiento de la fe y retorno a la Misa antigua. Todas las sorpresas (instructivas) del caso sueco

En Marchando Religión damos cobertura cien por cien al blog de nuestro vaticanista, Aldo María Valli. Hoy, el tema es sobre secularización y laicismo, en concreto hablaremos del progresismo sueco pero con algunas sorpresas.

Secularización y laicismo, pero también redescubrimiento de la fe y retorno a la Misa antigua. Todas las sorpresas (instructivas) del caso sueco. Un artículo del blog de Aldo María Valli

Artículo original disponible en https://www.aldomariavalli.it/2021/03/28/secolarizzazione-e-laicismo-ma-anche-riscoperta-della-fede-e-ritorno-alla-messa-antica-tutte-le-sorprese-istruttive-del-caso-svezia/

Traducido por Miguel Toledano para Marchando Religión

Por Solène Tadié

En el imaginario colectivo, Suecia se asocia habitualmente con la máxima expresión del progresismo cultural y del proceso de secularización que se extendió a lo largo de todo Occidente en el siglo pasado.

Los datos oficiales sirven para consolidar tales percepciones. En efecto, Suecia, que en el curso de los últimos cinco siglos fue mayoritariamente luterana, es uno de los países menos religiosos del mundo, junto a China, Japón, Estonia, Noruega y la República Checa. Apenas un sueco de cada cinco se considera religioso (frente a más de la mitad de los estadounidenses) pues, aunque el 58% de los suecos se declara miembro de la Iglesia luterana de Suecia, sólo el 19% de ese 58% se tiene por religioso.

En los últimos anos, las principales noticias sobre religión en Suecia procedentes de los medios de comunicación internacionales (tales como sucesos relativos a incendios dolosos y actos vandálicos en iglesias, y vulneraciones contra la libertad religiosa o educativa) parecen confirmar claramente esta preocupante tendencia, aunque un examen más riguroso de la dinámica que se observa en dicho país en la actualidad muestra una realidad más compleja.

Comunidad católica internacional en auge

Contrariamente a lo que cabría esperarse, la rápida evolución del panorama cultural y religioso en Suecia causada por la inmigración juega, de hecho, a favor de la Iglesia católica. En efecto, el catolicismo (según una estimación remitida por sacerdotes locales al National Catholic Register) es, junto con el Islam, la única religión que crece en el país, con una media de tres mil nuevos fieles al año: el equivalente a una parroquia entera.

Los últimos datos oficiales publicados por el Vaticano en octubre de 2016, con ocasión de la visita del papa Francisco a Suecia, han documentado la presencia sobre el territorio nacional de 113 mil católicos, esto es, el 1,15% de la población. El país cuenta con cuarenta y cinco parroquias, una diócesis, dos obispos, 141 sacerdotes, 253 religiosos y 419 catequistas.

En este contexto, el aumento del número de fieles, la mayoría de los cuales son inmigrantes (principalmente de Europa del Este, África, Oriente Medio y Asia meridional) lleva aparejada una serie de retos, como subraya Anders Arborelius, primer cardenal sueco de la historia.

“En este clima tan secularizado – explica el cardenal – nuestro reto permanente es ocuparse de los católicos que proceden del exterior y tratar de ayudarles a integrarse en nuestras parroquias, ayudando también a sus hijos a permanecer activos en la Iglesia. Es un reto continuo apoyarles en su crecimiento, en unidad con nuestra Iglesia local”.

Esta nueva realidad lleva también a los pocos católicos locales a integrarse con la mayoría procedente del exterior. Y el clero – compuesto principalmente por sacerdotes extranjeros – no es una excepción.

“La mayor parte de ellos – dice el cardenal – procede de Polonia, unos sesenta y cinco sacerdotes, pero tenemos también más de una docena de sacerdotes de las Iglesias orientales, al tiempo que más del 10% de nuestras parroquias tienen párroco africano. Estamos muy agradecidos a los sacerdotes que vienen de otros países a engrosar nuestras filas, y es sorprendente comprobar cómo una comunidad de fieles puede estar unida gracias a la fe, de forma que se convierte en una familia en Cristo”.

Según el cardenal Arborelius, esta dinámica de crecimiento parece haberse también beneficiado de la pandemia de coronavirus, pues desde el inicio de la crisis se ha producido un creciente interés de la población por las cuestiones religiosas. “Algunas personas han comenzado a rezar y a solicitar una guía espiritual, y las autoridades civiles también han mostrado un mayor interés en colaborar con nosotros”.

Hacer frente a una triple hostilidad

Aunque el cardenal sueco subraya sus buenas relaciones con las autoridades públicas, no todos los católicos locales comparten su visión positiva. De hecho, algunos denuncian una hostilidad creciente frente a los cristianos existentes en el país. Tal hostilidad se manifiesta de modo diverso, según el líder juvenil católico Max Martin Skalenius, de veintitrés años, que pudo comprobar personalmente la situación, según explica, cuando organizó la marcha por la vida 2019 en la diócesis de Goteborg: “Estaba muy preocupado porque habíamos recibido varias amenazas anónimas de extremistas de izquierdas que decían que nos apuñalarían y matarían a todos”.

En su opinión, estas amenazas extremistas más o menos aisladas se nutren de una mentalidad más general arraigada en la mayor parte de las instituciones oficiales, comenzando por la escuela, que ejerce sobre los niños una influencia desde muy pequeños.

“Cuando tenía once años recibí educación sexual, me explicaron cómo producir un aborto, cómo ponerse preservativos, qué es la transexualidad y así sucesivamente”, dice Skalenius. “Al mismo tiempo, cada vez hay más voces de la izquierda que se meten con las pocas escuelas católicas que tenemos: quieren cerrarlas, a menudo tomando como pretexto la deriva de las escuelas musulmanas y sosteniendo que, por un principio de igualdad, también deberían suprimirse las escuelas católicas”.

La práctica de home schooling en nuestro país está terminantemente prohibida por una ley de 2017 que declara obligatoria hasta la guardería estatal.

Sin embargo, reconociendo estas realidades, don Tobias Unnerstål, párroco sueco de la iglesia de Cristo Rey en Goteborg, recientemente profanada por vándalos, sostiene que dicho fenómeno no es producto sólo de los últimos meses, sino que se trata de un desarrollo gradual a partir de los años ochenta a consecuencia de las convulsiones sociales de los años setenta. El párroco, de cincuenta y seis años, no recuerda haber asistido nunca a ningún tipo de cristianofobia en su juventid. Afirma lo siguiente: “En aquella época, cuando la policía tenía que comunicar la muerte de alguien, iba acompañado de un pastor local. A diferencia de hoy, el cristianismo todavía formaba parte integrante de la sociedad”.

A su juicio, ahora hay una clara voluntad por parte de algunos activistas e instituciones públicas de lograr que las religiones resulten invisibles. “Militantes ateos y otros varios activistas de las llamadas organizaciones humanitarias trabajan con gran intensidad para asegurarse de que las religiones no jueguen papel alguno, en particular por lo que se refiere a los colegios”.

Al mismo tiempo, otro reto para los cristianos es el ascenso del Islam radical (Suecia es el segundo país de Europa, después de Francia, con la cuota más alta de musulmanes en su población).

El joven líder católico Skalenius dice que cada vez más jóvenes musulmanes, en su búsqueda de puntos de referencia e identidad, se vuelven contra la cultura sueca y contra el cristianismo en general: “También hemos tenido diversos episodios de cristianos evangélicos atacados por musulmanes por haber predicado en áreas mayoritariamente musulmanas”.

Los católicos también están experimentando desconfianza por parte de algunos nacionalistas suecos, que tienden a ver el catolicismo como una religión importada. Como subraya Clemens Cavallin, profesor asociado de religión, filosofía y ética en la Nord University y profesor asociado de estudios religiosos en la Universidad de Goteborg, puesto que la Iglesia católica sueca está formada casi al 90% por inmigrantes, algunos nacionalistas suecos, tratando de reconstruir una fuerte relación entre el cristianismo y el estado sueco, quieren recuperar los privilegios de la Iglesia luterana de Suecia. La libertad religiosa, observa el docente, no fue introducida en al país hasta los años cincuenta pues antes, cuando el país fue una superpotencia regional durante el siglo diecisiete, el catolicismo se consideraba enemigo del estado confesional luterano de Suecia.

Ímpetu del tradicionalismo

Estas condiciones adversas parecen haber dado lugar entre los católicos a un fenómeno aún más desconocido e inesperado: el interés por la liturgia tradicional. En efecto, su posición minoritaria en Suecia, en un país que vive un rampante relativismo y secularismo, parece estimularlos a volver a las raíces de su fe.

Aunque no hay datos oficiales sobre el alcance de esta tendencia, el interés por la liturgia tradicional se nota en varias parroquias, de modo especial en la de don Unnerstål de Goteborg (segunda ciudad del país), en la que se celebra la santa Misa vetus ordo.

Don Unnerstål, quien descubrió la liturgia tradicional gracias a sus estudios en Cambridge durante los años ochenta, ha presenciado en su parroquia una creciente participación en estas celebraciones durante los últimos siete años, también influida por la llegada de fieles procedentes de diversos países. “Expatriados de los Estados Unidos, Francia y la República Checa – explica – vienen aquí precisamente por este motivo”.

Otro factor importante que explica el éxito de la liturgia tradicional, añade el sacerdote, es la profunda sed de belleza que anima a muchas personas, en un mundo occidental en el que la belleza cada vez se reemplaza en mayor medida por ideologías de diverso signo.

Y como en muchos otros países europeos, también en Suecia el interés por la liturgia tradicional procede principalmente de los jóvenes, que tratan de redescubrir el pasado de la Iglesia católica. Un pasado respecto al cual Suecia no resulta inferior a otras naciones, como demuestran sus muchos y grandes santos católicos (en especial santa Brígida, patrona de Europa), así como sus santuarios religiosos.

En línea con esta voluntad de hacer revivir la secular cultura sueca, Max Martin Skalenius fundó en 2016 la Helige Eriks Legion, organización tradicionalista, oficialmente reconocida por la Iglesia católica sueca, que cuenta con unos doscientos miembros, se dirige principalmente a jóvenes católicos y propone una vida comunitaria organizada en torno a peregrinaciones, actividades culturales, la santa Misa tradicional y grupos de oración. Hace un año se creó también una organización equivalente para mujeres, la Filiae Reginae Scandinaviae.

Skalenius lo explica así: “Queremos compartir con los demás nuestra maravillosa historia católica, pues Suecia fue católica durante más tiempo que ninguna otra cosa. Las dos organizaciones están en constante aumento y vemos mucho entusiasmo por parte de nuestros miembros, que pueden dar a su vida una dimensión más elevada”.

Aunque algunas autoridades religiosas locales fueron, en un principio, escépticas por lo que se refiere a estos grupos de jóvenes católicos que promueven la liturgia católica tradicional, después reconsideraron su opinión.

“El cardenal Arborelius – dice Skalenius – ha expresado su aprecio por nosotros. Ahora muchos eclesiásticos pueden ver los frutos de nuestra organización y por eso tenemos con ellos una colaboración muy positiva. Contrariamente a lo que cabría pensar, el clero de Suecia no se está sumiendo en la actual tendencia progresista que vemos a menudo en países como Alemania, probablemente a causa de la verdadera y auténtica locura de la que en el pasado hemos sido testigos en el resto de países. Los sacerdotes se están haciendo más fieles, más severos, más tradicionales, y esto nos da esperanza”.

Fuente: National Catholic Register

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Aldo Maria Valli

Aldo Maria Valli

Vaticanista. Entre sus libros más destacados están: Claustrofobia, Sradicati, el caso Vigano, 266. Jorge María Bergoglio, Benedicto XVI el pontificado interrumpido. Pueden leer sus artículos y leer toda la información sobre su obra literaria en italiano en su página web https://www.aldomariavalli.it/