Las Hostias tiradas por el suelo

¿Qué está sucediendo con la Comunión, están las hostias tiradas por el suelo ante la pasividad de todos nosotros?

Las Hostias tiradas por el suelo. Un artículo de Sonia Vázquez

No se puede decir que la Comunión en la mano sea motivada por el coronavirus ya que es un plan impuesto desde la llegada del Concilio Vaticano II y que ahora, gracias al virus, ha encontrado la fortaleza para imponerse como la manera “normal” de comulgar. No es extraño encontrar letreros en las puertas de las iglesias indicándonos que recibamos al Señor en la mano o el mismo presbítero lo anuncia a modo de vocero real desde el Altar.

Hasta ahora se comulgaba mal y ahora se comulga, fatal. ¿Por qué digo esto? Hasta la fecha se podían ver todo tipo de carteles ilustrativos en los que indicaban como se debía recibir la comunión en la mano y en tiempos de covid pregunto ¿Cómo se coge la Hostia, con la mano derecha que está bajo la izquierda y con la cual también se supone que hay que subir y bajar la mascarilla? ¿Se toma antes, después, durante? ¿darán un curso explicativo para que se haga cum laude? ¿Qué hace la persona que lleva muleta o bastón, que son la inmensa mayoría de los feligreses de la iglesia española, dejan el bastón, suben la mascarilla, la bajan, hacen el pino? Más que a comulgar parece que uno va a un circo a hacer ejercicios acrobáticos.

Desde el momento en el que las personas cogen la Hostia como si tomaran un mendrugo de pan, se puede hablar de ausencia de Fe. En general, hoy en día, hay ausencia de todo, ausencia de amor hacia nuestros enfermos, a los que consideramos estorbos a los que se les aniquila con una inyección…ausencia de amor por los hijos en el vientre materno, a los cuales se despedaza si no son como mamá esperaba o si vienen en un momento inoportuno…y ausencia de Amor a la Eucaristía, tomamos la Hostia como quién coge el marisco con las manos y tal cual se lo lleva a la boca, ¿Qué digo? Una pobre nécora o centolla reciben más reverencia que Jesús, sin duda alguna…con el marisco uno pone especial cuidado en que no caiga nada de ese apreciado manjar…

Esta semana veíamos un vídeo en el que el comulgante se marcha con la Hostia en una mano y en la otra una botella de agua. Me llama la atención la escandalera de algunos, porque esto, es el pan nuestro de cada día. En cualquier Iglesia de la geografía española se puede observar como la gente coge la Hostia, se marcha con el beneplácito del cura y, algunos la toman por el camino, lo que provoca que mientras quitan la mascarilla y demás, el Señor caiga al suelo y después, están los más “cuidadosos”, los que van al banco, se sientan, se quitan la mascarilla con calma y comulgan, ¿De verdad estoy contando algo que Vds. no hayan visto?

Y todo esto es por la prisa en dar la comunión a 10 personas. Seamos realistas, las iglesias están vacías y aún así, el clero, en vez de apurar la predicación, apura la comunión y se “reparte” al Señor como si fueran caramelos en una fiesta de cumpleaños. Es triste, ¿verdad? Pues si aún estamos a tiempo, corrijámoslo.

No hace mucho, en un templo, veía como caía una Hostia al suelo ante la pasividad del Sacerdote y del comulgante y en medio de esta lamentable situación, salió una señora de un banco, con un exceso de “¿piedad?” que remató la escena. La pobre mujer con la lengua por el suelo, el cura intentando mantener la calma y, los que por desgracia estábamos allí, no sabíamos si estábamos ante una película de terror o una parodia. Vamos a la Santa Misa a unirnos a Cristo. ¿Es necesario todos estos despropósitos? Una gran mayoría de la gente que comulga en la mano van con muletas porque no pueden ni caminar, otros con las manos llenas de objetos, bolsos, libros, una botella de agua como el señor del vídeo… ¿De verdad se puede fomentar comulgar en la mano con la excusa de no contagiarse del coronavirus? Miren, se puede comulgar o no se puede comulgar, pero el debate no es en la boca o en la mano.

El resultado de todo esto es que la mayoría de las Hostias acaban tiradas por el suelo y es curioso, con tantas precauciones para no contagiarse, la gente las recoge como si nada y se la mete en la boca. No hace mucho me contaba un compañero organista que no sabe ni cómo, pero a una persona le salió la Hostia por los aires y cayó en el órgano. Podríamos reírnos si no fuera porque Vds. y yo, creemos verdaderamente que en ese pedazo de partícula está Dios mismo. A mi no me hace gracia, me da una profunda tristeza ver como se ha impuesto la comunión en la mano y como las personas que comulgamos en la boca somos mirados en estos momentos con recelo y repugnancia.

La manera normal de comulgar es en la boca y si el Sacerdote considera que implica un riesgo en estos momentos hacerlo así, lo que debe hacer es recomendar la comunión espiritual.

Nunca antes en la historia de la Iglesia se vio tal impiedad, tanta falta de respeto, tanta negligencia y todo ello fomentado y permitido por muchos de nuestros jerarcas. Leía no hace mucho como un presbítero decía que había que comulgar en la mano porque así lo mandaban las autoridades sanitarias y las autoridades eclesiales y que estaban de acuerdo unos con otros, ¡Falso! No pretendan engañarnos a los fieles, es cierto que algunos de nuestros Obispos se han acobardado yendo más allá de lo que mandan las autoridades, primero clausurando el culto público y ahora recomendando comulgar en la mano, pero en este caso, las autoridades sanitarias españolas no han dado ninguna indicación de como recibir al Señor…¡Sólo sería!

Afortunadamente no en todas las iglesias suceden estos atropellos y por ello también hay que agradecer y felicitar a los presbíteros que cuidan el momento de la comunión y lo hacen con la reverencia, cuidado y delicadeza necesaria , ojalá sean un ejemplo para tantos otros.

No me voy a extender más, a estas alturas pienso que ya hay poco que decir, poco de lo que escribir y poco que aportar en medio de esta iglesia secularizada de la que formamos parte. La libertad es el don más grande que Dios nos ha dado, por lo tanto, mi intención no es convencer a nadie de nada, simplemente si me preguntan Vds. cómo creo que se debe comulgar y por qué, lo digo brevemente: de rodillas y en la boca porque ante nosotros está el Rey de Reyes que nos ha dado la vida, que viene a nuestra alma para fortalecernos y mostrarnos el camino al cielo…ese cielo en el que algún día esperemos estar con Él. ¿Cómo saludarían Vds. al rey de su país si tuvieran oportunidad de hacerlo personalmente? Seguro que con el mayor respeto…pues no le neguemos al verdadero Rey la categoría que merece.

“Cuando comulgamos recibimos el cielo, puesto que recibimos a Jesucristo, causa y principio de toda felicidad y gloria del paraíso celestial. ¡Qué gloria para un súbdito la de recibir a su rey!” (San Julian Eymard. Obras eucarísticas)

Sonia Vázquez

*Con cariño, dedicado a los Sacerdotes que me enseñan a amar a Jesús

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Sonia Vázquez

Sonia Vázquez

Soy Católica, agradezco a mis padres su empeño y dedicación en el cuidado de mi alma. Estudié la carrera superior de piano y a la par, la de Informática, en el área de programación. Profesionalmente estuve ligada durante años al sector de las Telecomunicaciones, que me siguen entusiasmando, pero mi pasión es la música a la que, a día de hoy, me dedico profesionalmente y al cien por cien. Trabajo como organista, dirijo varias corales y he impartido conferencias sobre la música Litúrgica. Me he formado en Teología, Música Litúrgica y órgano. Mi meta es Dios, la salvación de mi alma y la de aquellos a los que amo. Estoy felizmente casada, somos una familia en Cristo, en la foto me podéis ver con uno de los miembros de nuestra familia, Pastor. Vivo en Galicia, miña terra nai