La reforma nos deforma

Nos cuenta Alberto, en su artículo, entre otras cosas que “el modernismo va vaciando el cristianismo de su sustancia, lo va dejando como la cáscara del huevo vacía, frágil e inútil”, ¿hasta deformarnos?

La reforma nos deforma. Un artículo de Alberto Mensi

Seguramente muchos pueden decir que las reformas litúrgicas y todo lo que está a su alrededor tienen sus ventajas, sus aspectos positivos, etc. y hasta podría aceptarles esas argumentaciones mirando la cosa de una manera meramente naturalista.

Por eso es necesario tomar un poquito de distancia para mirar la realidad con perspectiva.

Hay dos grandes autores que vamos a tener presentes en esta argumentación, uno es el P. Alfredo Saenz en varios de sus libros y el otro es el Dr. Felix Lamas en su curso sobre Cristiandad.

Si hacemos una visión de las sociedades en cuanto tales podemos dividir las sociedades a los efectos de este estudio en tres tipos:

SOCIEDADES FUNDADAS EN EL MITO

En estas sociedades las valoraciones fundamentales como son la concepción de la vida y de la historia dependen de tal o cual mito, y podemos decir, en general, que estas concepciones históricas son de tipo cíclico.

El mito tiene un carácter estático y termina disolviendo a la persona y su accionar personal e interpersonal en el mismo mito.

Encontramos estas sociedades en Oriente y principalmente en la India.

Hoy día a través de la New Age se nos quiere meter esta concepción de sociedad con el objeto de licuar el resto de cristianismo en tantos cristianos de nombre pero cuya fe no inhiere para nada en su vida social y política.

SOCIEDADES FUNDADAS EN LA RAZÓN

En primer lugar debemos dejar aclarado que nos referimos a sociedades fundadas en la razón, NO a sociedades racionalistas, que es exactamente lo opuesto.

La sociedad fundada en la razón es aquella que considera a la luz natural de la razón la realidad social y organiza el orden en base a ello.

La sociedad racionalista es ideológica, no le interesa la realidad en pleno, sino que arma su “realidad” en base a la ideología que sostiene.

La primera sociedad fundada en la razón la tenemos en la Grecia del pensamiento aristotélico donde la razón vence al mito y al considerar la realidad permite el desarrollo de esa sociedad en el tiempo.

La segunda es la romana donde la razón se encuentra encarnada en la organización social expresada finalmente en la Pax Romana y todo lo que ello implica.

Si bien son sociedades imperfectas, tienen grandes valores que serán la semilla de la siguiente civilización.

SOCIEDAD FUNDADA EN EL MISTERIO

Históricamente la primera sociedad de este tipo es la judía, fundada en la Alianza con Dios para preparar un pueblo para la venida del Mesías, y que agota su existencia en Jesucristo.

Tenemos tambien como sociedad fundada en el Misterio a la Islámica, aunque en este caso la sociedad fundada en Ismael tiene mezcla de Misterio y de Mito, que agota el misterio original.

Por último tenemos la Cristiandad, que recibe de las sociedades griega y romana sus elementos racionales, de la judía ser la que transmite las enseñanzas del Mesías, y es así una sociedad basada en el Misterio y organizada por la razón.

El desarrollo de la Cristiandad en la mal llamada Edad Media tuvo sus altibajos, como toda obra humana, pero aún hoy día es un ejemplo y un modelo a considerar. Se continuará en la Hispanidad que la ha de conservar y expandir mientras en el otro lado de Europa el vendaval del protestantismo ahoga los mejores elementos de la Cristiandad en aquellas naciones. Ya desde el Renacimiento había sido infiltrada de racionalismo por aquel humanismo.

Abierta la caja de Pandora por Lucero, Zwinglio, Calvino y otros nefastos reformadores, es sólo cuestión de tiempo que explote el sangriento aluvión liberal de la Revolución Francesa y que surja de ese caos la barbarie comunista, financiada por los capitales occidentales.

EL MODERNISMO

Y aquí entra a tallar esta hidra de mil cabezas, que pareciera que en su diabólica voracidad, cada vez que le cortan una cabeza saca diez más, porque en realidad hay que clavarle su corazón para detenerla.

Con el modernismo, el racionalismo ingresa en el recinto sagrado reduciendo todo a la inmanencia y anulando toda esperanza, porque la única realidad que considera es esta mísera vida terrenal.

Las reformas litúrgicas simplifican el misterio, quitan el velo que hay entre lo sagrado y lo profano, culminando en la profanación de todos los misterios sagrados.

Las catequesis transforman la Historia Sagrada en meras historias, en cuentitos lindos para chicos pero que no tienen ninguna trascendencia ni son modelo de vida y conversión.

La Revelación es transformada en algo meramente inteligible. Hemos escuchado hasta el hartazgo que la Misa se celebra en lengua vernácula para que los fieles ENTIENDAN. ¿Cómo se entiende el Misterio? ¿Cómo reduzco la infinitud del Misterio divino a la finitud de mi inteligencia?

Una buena catequesis me lleva a arrodillarme ante el Misterio del Santo Sacrificio de la Misa y unirme a la Adoración, Acción de Gracias, Reparación y Súplica que el real oficiante que es Cristo ofrece al Padre.

Hoy día se silencia y evita toda mención a conceptos de: Redención, Sacrificio, Misterio.

El modernismo va vaciando el cristianismo de su sustancia, lo va dejando como la cáscara del huevo vacía, frágil e inútil.

LA CRISTIANDAD

El odio satánico que mueve a los modernistas contra la Iglesia Católica y la sociedad informada por sus principios, se mueve porque la Cristiandad es la Civilización de la esperanza significada en esas Catedrales que elevan sus agujas al cielo llevando a todo el pueblo a la aceptación de Dios Creador y Trascendente y por lo tanto invita a la humildad de reconocer que todo lo que existe es creado por Dios.

Es una fuerza que mueve a la sociedad a la conversión, a trascender la fragilidad actual, a unirnos con Dios, en esta vida imperfectamente por la Fe y la Esperanza, y desde esta vida y perfectamente en la otra por la Caridad.

Acudamos con fervor a María Santísima Reina y Señora de la Cristiandad para perseverar fieles a Su Divino Hijo Jesucristo

Alberto Mensi

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Alberto Mensi

Alberto Mensi

Alberto Antonio Mensi (13 julio 1955) Egresado del Liceo Militar Gral. San Martín Profesor de Filosofía Profesor de Ciencias Sagradas Diplomado Universitario en Pensamiento Tomista (Universidad FASTA) Recibió el espaldarazo caballeresco como Caballero de María Reina el 15 de agosto de 1975 Maestro Scout y Formador Scout Católico Casado con María Pía Sernani Padre de cuatro hijos Abuelo de cuatro nietos (por ahora)