La guerra cristera (3ª parte). Una lucha ignorada

¡Viva Cristo Rey! Llegamos a la tercera parte de esta serie de artículos sobre la guerra cristera que nos propone nuestro compañero Mexicano, Manuel Cuevas, al que agradecemos su esfuerzo por contar los hechos para todos los lectores de MR

La guerra cristera (3ª parte). Una lucha ignorada

INICIAN LAS HOSTILIDADES

El 2 de agosto de 1926, en Peñitas y Peñas Blancas, Zacatecas, se realizaron los levantamientos cristeros de Aurelio Acevedo Robles y Pedro Quintanar, el 14 de agosto llegan a Valparaíso Zacatecas y el día 29, los aproximadamente 100 hombres de Quintanar y Acevedo, al grito de ¡Viva Cristo Rey! Vencen a un destacamento de soldados de línea, ocupando la población de Huejuquilla El Alto, Jalisco “La Cristiada” había iniciado.

En 1927 inician los enfrentamientos formales con un manifiesto firmado por René Capistrán Garza, jefe de la Liga Nacional para la defensa de la libertad religiosa (LNDLR) donde demandaba la abolición de las leyes anticlericales. Para el segundo año del conflicto se presume que los cristeros contaban con unos 10 mil hombres. Se calcula que en 1929 ya eran 20 mil, aunque algunos dicen que la cifra era 50,000 cristeros al final del conflicto

La Liga Nacional para la Defensa de la Libertad Religiosa programó para el 1 de marzo de 1927 el levantamiento general de los cristeros, aunque desde 1926 ya había escaramuzas y acciones tipo guerrilla contra la “Ley Calles” en la zona de los Altos de Jalisco, Zacatecas, Michoacán y Guanajuato, la gente al mando de la Liga mandó preguntar a los Obispos mexicanos la licitud de la legitima defensa por sus derechos y el levantamiento armado, a lo que les respondieron afirmativamente, por cómo estaban las circunstancias, extendiéndose la lucha por todo el país, pero ninguno de los bandos llegó a tener una clara victoria ya que las plazas tomadas por unos eran rescatadas por los otros en un sucesivo intercambio del control de ciudades y poblados lugares en todo México.

La dirigencia del movimiento, era cercana pero autónoma respecto de los obispos mexicanos, creyó viable una salida militar al conflicto. En enero de 1927, empezó el acopio de armas; las primeras guerrillas estuvieron compuestas por campesinos. El apoyo a los grupos armados fue creciendo, cada vez se unían más personas a las proclamas de ¡Viva Cristo Rey! y ¡Viva Santa María de Guadalupe! lanzadas por quienes fueron conocidos como los cristeros.

Los obispos mexicanos se distanciaron rápidamente del movimiento armado, desconocieron a la Liga y trataron de negociar la paz con el gobierno de Calles con la mediación del gobierno de los Estados Unidos, con las excepciones de los Obispos de Tacámbaro Mons. Leopoldo Lara y Torres, de Huejutla Mons. Manríquez y Zarate, de Durango Mons. González y Valencia, , los tres primeros nombrados si apoyaron abiertamente incluso con financiamiento y protección, los que estuvieron más cercanos a los cristeros sin que se comprobara apoyo y financiamiento fueron los obispos de Colima Mons. Amador Velasco y el Arzobispo de Guadalajara Mons. Francisco Orozco y Jiménez quienes siempre asistieron a su pueblo y no lo abandonaron.

El conflicto tuvo un carácter fundamentalmente rural aunque la dirección de la Liga fue eminentemente urbana. Los cálculos más optimistas consideran que hacia 1927, las fuerzas cristeras rondaban los 12 mil efectivos y dos años después, en 1929, habían alcanzado los 20 mil, pero como señalamos, algunas fuentes dan el número de cristeros más del doble de la última cifra.

A pesar de las limitaciones en insumos, en tres años los cristeros pasaron de ser una partida anárquica del ejército constituido, a derrotar en igualdad de fuerzas a las tropas federales, algunos ricos hacendados se unieron a la lucha (como Jesús Quintero, José Guadalupe Gómez, Manuel Moreno, Salvador Aguirre, Luis Ibarra y Pedro Quintanar por ejemplo) en las regiones de Zacatecas, los Altos de Jalisco, Michoacán, Durango y Guanajuato. Estos personajes fueron solo la excepción que confirmaba la regla: la mayoría de los combatientes eran gente humilde, pero profundamente creyente que defendían la injuria a Dios y a su Iglesia.

Los Cristeros eran un grupo armado de campesinos principalmente, aquellos provenientes del campo constituían aliados civiles y soldados mientras que los de la ciudad se encargaban de la organización, la propaganda y el aprovisionamiento.

El origen del nombre cristero no es claro, hay quienes consideran que ellos mismos lo usaron primero para identificarse, pero investigadores como Jean Meyer consideran que, en sus orígenes, era una expresión despectiva, usada por agentes del gobierno federal, derivada de cristiano. En todo caso, los cristeros fueron capaces de articular rápidamente una serie de descontentos locales y resabios de la Revolución Mexicana, así como de aglutinar en torno suyo a grupos que, por distintas razones, se oponían a lo que ya para entonces se conocía como el “Grupo Sonora”, nombre creado por el origen sonorense de los presidentes Adolfo de la Huerta, Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles. No sólo eso, “la Cristiada” logró un uso muy eficaz de símbolos religiosos profundamente arraigados en las prácticas colectivas en México como la Virgen de Guadalupe.

Posterior al plan de la LNDLR en San Julián, localizado en la zona de los Altos de Jalisco, se dio un levantamiento, el Cura Narciso Elizondo, párroco de la población, convocó al pueblo quien respondió uniéndose a la causa, se formó el regimiento de San Julián al mando del General Miguel Hernández, un militar retirado que vivía en la población, por éste hecho se le conoce a San Julián como “La cuna de la cristiada”, aunque recordemos que fue en Zacatecas donde se dieron los primeros enfrentamientos armados.

El Regimiento de San Julián estaba conformado por varios escuadrones: el de San Julián, el de San Diego, el de Jalpa y el de San Miguel. El general Victoriano Ramírez, “El Catorce”, comandaba un escuadrón llamado “Dragones del Catorce”, que perteneció también al regimiento de San Julián.

La guerra cristera
Gral. Victoriano Ramírez “El Catorce”

Al enterarse el presidente Calles del levantamiento en San Julián, envió al lugar al 78° regimiento de caballería del estado mayor presidencial comandado por el general Espiridión Rodríguez Escobar, llegaron a San Julián el 14 de marzo de 1927.

El 15 de marzo de 1927, el Padre José Reyes Vega se encontraba en San Julián junto con Luis Anaya y Victoriano Ramírez “El Catorce”, cuando se enteraron de que el general Espiridión Rodríguez se acercaba a la población con todo su regimiento, después de una discusión se decidió defenderla, “El Catorce” y sus hombres se apostaron en el centro del pueblo, el general Miguel Hernández se encontraba en esos momentos en San Diego de Alejandría con sus hombres, “El Catorce” mandó llamar al general para apoyarlo en la batalla, “El Catorce” y sus hombres resistieron bien defendiendo la plaza, la supremacía militar del regimiento federal se dejó ver y ya parecía estar todo perdido cuando el general Hernández llegó con sus hombres y a dos fuegos derrotaron al 78° regimiento, el enfrentamiento duró más de dos horas, la mayoría de los hombres de Calles y muchos cristeros murieron en el conflicto, el general Espiridión sobrevivió huyendo vestido de mujer, el resto de sus hombres fueron ejecutados en el panteón viejo y enterrados en una fosa común, la primera batalla de la guerra cristera terminó con el triunfo de los cristeros y una cruel derrota para el ejército callista.

La guerra cristera
Batalla de Tepatitlán, Archivo General de la Nación

Plutarco Elías Calles en ese momento entendió que había subestimado a los Cristeros y su organización, a quienes solo consideraba una pandilla de revoltosos, los hechos le demostraron lo contrario, que soldados pobres, mal armados y en inferioridad numérica habían derrotado a un ejército de línea con soldados bien equipados y aparentemente mejor entrenados, pero la garra y valentía de los Cristeros superaba con mucho las desventajas que tenían dada su condición.

Calles envió al Gral. Joaquín Amaro un mejor estratega y sanguinario jefe militar a sofocar a sangre y fuego la rebelión, los delitos que se imputaban a los cristeros eran: Sedición, rebelión, complot, encubrimiento, tráfico de armas: Delito en materia religiosa (desobediencia)

La radicalización hizo que en zonas de los estados de Guanajuato, Jalisco, Querétaro, Aguascalientes, Nayarit, Colima, Michoacán y parte de San Luis Potosí al igual que Zacatecas, en la Ciudad de México, y en la península de Yucatán creciera este movimiento social que reivindicaba los derechos de libertad de culto en México, se multiplicaron los alzamientos en el país pero preponderantemente los estados del Bajío (Centro de México) donde se siente la fuerza e influencia de los Cristeros, algunos estados como Puebla , Oaxaca y Morelos hubo una relativa complacencia entre autoridades gubernamentales y los Obispos que no permitieron prosperar al movimiento cristero en su zona.

Los principales generales del Ejército Federal durante “la Cristiada” fueron Eulogio Ortiz, Espiridión Rodríguez, Lázaro Cárdenas, Marcelino García Barragán, Miguel y Maximino Ávila Camacho y Genovevo de la O, pero fueron los Generales Joaquín Amaro y Saturnino Cedillo quienes de forma destacada mostraron la más cruel y sanguinaria represión en contra de los rebeldes cristeros quien al frente del ejército federal asolaron la zona centro del país en una lucha sin cuartel entre ambos bandos llegando a finales de 1928 y principios de 1929 a estar en una situación que contra todos los pronósticos favorecía a los cristeros a pesar de las carencias de vituallas, armamento y parque que obtenían muy difícilmente por medio de la Liga, arrebatándolas literalmente a los soldados federales vencidos y al contrabando de Estados Unidos quien les negaba el acceso al mercado de armas a diferencia de lo que si hacía con el gobierno Callista.

Los Cristeros tenían como líderes de la revuelta armada a hombres como Pedro Quintanar y Aurelio Acevedo en el norte de Jalisco y sur poniente de Zacatecas; José Velasco en el municipio de Calvillo en Aguascalientes; Carlos Diez de Sollano en el Norte de Guanajuato; Luis Navarro Origel y Jesús Degollado Guízar en Michoacán y sur de Jalisco, Victoriano Ramírez “El Catorce” en Los Altos, el General y sacerdote José Reyes Vega también en los Altos de Jalisco, un total de 200 jefes militares donde por supuesto destaca la comandancia del Gral. Enrique Gorostieta Velarde

La guerra cristera
Gral. Enrique Gorostieta Velarde

La Liga contacta y consigue que se una a la causa cristera el Gral. Enrique Gorostieta Velarde, un militar que tenía amplia experiencia y logran convencerlo para dirigir y organizar el ejército cristero, se contrató por 3,000.00 pesos oro mensual, y además la LNDR le contrató un seguro de vida a favor de su familia.

El 28 de octubre en la fiesta de Cristo rey el Gral. Gorostieta emite el “Manifiesto a la Nación” fijando la postura de los Cristeros ante el ataque y persecución del gobierno federal, decía entre muchas otras cosas:

“Nuestras fuerzas libertadoras se constituyen en “Guardia Nacional” nombre que usarán oficialmente en lo sucesivo, y el lema de la “Guardia Nacional” será “Dios, Patria y Libertad”.

El Jefe Civil del Movimiento Libertador será nombrado por el Comité Directivo de la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa, previa consulta del sentir de la Guardia Nacional, y, entretanto, el Jefe Militar reconocerá como Autoridad Suprema a la persona que sea nombrada de común acuerdo entre el Comité Directivo y el Jefe Militar”.(Manifiesto a la Nación , Gral. Enrique Gorostieta Velarde)

Así el Gral. Gorostieta organiza y logra dar cohesión a los principales grupos armados que de emplear básicamente la guerra de guerrillas iniciaron confrontaciones con el ejército federal en un pulso de fuerzas demostrando que eran enemigos de cuidado, de ser un conflicto inicialmente defensivo los cristeros escalan a ser ofensivos donde el gobierno de Calles tuvo que aceptar el hecho que tenía ante sí a un enemigo difícil de aniquilar.

México recién había superado un prolongado y muy costoso conflicto armado que ensangrentó durante poco más de siete años buena parte del país como fue la revolución de 1910, los cristeros eran un ejército irregular (a pesar de que contaron con algunos militares de carrera en sus filas), que no esperaban recibir pago y que no contaban con mecanismos formales de aprovisionamiento, reclutamiento, entrenamiento, atención a sus heridos o cuidado de los deudos. A diferencia de otros grupos armados en la historia de México, no practicaron la llamada ‘leva’ (una práctica por la que se obliga a personas a sumarse a un ejército) todos los Cristeros fueron voluntarios hombres, mujeres y niños se sumaron a la defensa de la fe católica.

Fue una guerra muy cruenta en las que ciertamente hubo excesos en ambos lados, pero que por parte del Gobierno Callista tenía un verdadero tinte de genocidio y persecución demoniaca contra los que se oponían a sus deseos de imponer en el país su modelo de nación, a diferencia de muchos grupos armados durante la revolución de 1910 y antes, durante el siglo XIX, el mercado estadounidense de armas estuvo —al menos formalmente- cerrado para los Cristeros, el motivo, a Estados Unidos le convenía tener en el poder un gobierno que pudiera manipular acorde a sus intereses , en los norteamericanos no había motivos religiosos anticatólicos sino económicos y de geopolítica.

El ejército cristero se distinguía por ser un ejército mayoritariamente de campesinos, aquellos provenientes del campo constituían aliados civiles y soldados principalmente mientras que los de la ciudad se encargaban de la organización, la propaganda y el aprovisionamiento principalmente.

A pesar de las limitaciones en insumos, en tres años los cristeros pasaron de ser una partida anárquica con diversos grupos armados a formar un ejército lo suficientemente fuerte para derrotar en igualdad de fuerzas a las tropas federales, como lo demostraron las múltiples batallas donde el gobierno salió literalmente corriendo como lo mencionan algunos corridos, canciones populares que narran sucesos o hechos muy populares desde la revolución de 1910.

A la población que se mantuvo ajena al conflicto no dejó de hacerle mella la persecución por parte del gobierno federal que veía a todos como “cómplices” o “sospechosos” de apoyar a los cristeros y sufrió igualmente por las condiciones en las que se destruía la economía la paz y seguridad social, además de no tener el consuelo de los auxilios de su Iglesia perseguida.

Los hechos y sucesos dieron un abundante tributo de sangre de parte de muchos mexicanos, la sangre de miles de mártires regó el país y siguiendo la cruz y la fe miles de personas murieron en este conflicto que fue silenciado y ocultado por décadas por los gobiernos herederos de Calles y de impronta liberal y socialista.

Las batallas y los acontecimientos de la Guerra Cristera dan para narrar muchas cosas más, en próximos artículos

¡DIOS, PATRIA Y LIBERTAD!

¡VIVA CRISTO REY!

¡VIVA SANTA MARÍA DE GUADALUPE!

¡VIVA MÉXICO!

Manuel Cuevas Ramírez (Miles Christi)

Fuente:

1.- La Cristiada. Jean Meyer, 4ª edición Ed. Siglo XXI. 1976

2.- file:///C:/Users/Manuel/Downloads/Dialnet-LaGuerraCristeraSegunJaimeChabaud-4701229.pdf

3.- Página Corazón Cristero de Facebook.

4.- La guerra cristera: Narrativa, testimonios y propaganda, Portada, Lourdes Celina Vázquez Parada, Editorial Universitaria | Libros UDG, 11 ago. 2014 – 292 páginas

5.- https://www.ecured.cu/Guerra_Cristera#Toma_de_Armas_en_defensa_de_sus_derechos

6.- https://www.historiando.org/guerra-cristera/

7.- https://www.mexicodesconocido.com.mx/guerra-cristera-mexico.html

8.- https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-53058519

9.- https://www.abc.es/historia/abci-guerra-cristeros-terrible-masacre-civil-y-deshonrada-participacion-norteamericana-201804171815_noticia.html

10.- https://es.slideshare.net/sofrougon/ea-39304845

11.- https://upaep.mx/museo/index.php?option=com_content&view=article&id=2:arte-popular-religioso&catid=8&Itemid=105

12.- https://sc.jalisco.gob.mx/patrimonio/museos/museo-cristero-centro-de-estudios-cristeros-alfredo-hernandez-quezada

13.- http://www.elem.mx/estgrp/datos/96

14.- http://unizar.es/historiografias/numeros/1/lop.pdf

15.- http://repositorio.cualtos.udg.mx:8080/jspui/bitstream/123456789/338/3/La%20ruta%20cristera_valoracion%20de%20un%20producto%20turistico%20religioso.pdf

16.- https://www.jstor.org/stable/25139383?seq=1

17.- https://es.qwe.wiki/wiki/Cristero_War

18.- file:///C:/Users/Manuel/Downloads/Dialnet-LaMujerCristeraEnMichoacan19261929-3981505.pdf

19.- file:///C:/Users/Manuel/Downloads/Dialnet-ElConflictoCristeroEnMexico-6340139.pdf

20.- https://mediateca.inah.gob.mx/repositorio/islandora/object/libro%3A501

21.- https://www.travel-leon.net/2010/04/batallas-cristeras-en-el-estado-de-jalisco/

22.- https://www.libertaddigital.com/opinion/historia/la-guerra-cristera-contra-la-revolucion-mexicana-1276239408.html

23.- http://www.anagnorisis.es/pdfs/n8/AlejandroArteagaMartinez.(51-73)n8.pdf

24.- http://www.memoriapoliticademexico.org/Efemerides/6/21061929.html

25.- http://www.palabradeclio.com.mx/src_pdf/la_guerra_de_religion_en_Mexico_interiores.pdf

26.- https://enciclopediadehistoria.com/guerra-cristera/

27.- https://cide.repositorioinstitucional.mx/jspui/bitstream/1011/166/1/000055649_documento.pdf

28.- https://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2015/07/12/cristeros-la-guerra-olvidada/

29.- https://www.ucm.es/data/cont/docs/539-2014-11-01-Martu00EDnez%20Cu00E1rdenas%20y%20Mu00EDnguez%20Garcu00EDa.pdf

30.- https://revistas.juridicas.unam.mx/index.php/hechos-y-derechos/article/view/10720/12873

31.- http://132.248.9.195/pdbis/261039/261039_02.pdf

32.-https://www.lapoliticaonline.com.mx/nota/86841-la-cristiada-la-guerra-que-definio-la-relacion-con-el-vaticano/

33.-file:///C:/Users/Manuel/Downloads/2980-Texto%20del%20art%C3%ADculo-6264-1-10-20171002.pdf

34.- https://www.bibliotecas.tv/avitia/El_Caudillo_Sagrado.pdf

35.- http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/estados/libros/sanluis/html/sec_83.html

36.-http://museo.ujed.mx/coleccion/permanente/sala-de-la-revolucion-y-rebelion-cristera.php

37.- https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=13710705

38.-file:///C:/Users/Manuel/Downloads/Dialnet-LaGuerraCristeraSegunJaimeChabaud-4701229.pdf

39.- http://unizar.es/historiografias/numeros/1/lop.pdf

40.- http://132.248.192.241:8080/jspui/bitstream/IISUE_UNAM/338/1/Memorias%20de%20un%20sacerdote%20cristero%20%28Jos%C3%A9%20Adolfo%20Arroyo%29.pdf

41.- https://www.eluniversal.com.mx/articulo/jean-meyer/nacion/el-general-enrique-gorostieta


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Manuel Cuevas-Miles Christi

Manuel Cuevas-Miles Christi

Católico,mexicano, felizmente casado y con tres hijos, Médico Ortopedista de profesión, vive y trabaja cerca de la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México. Colabora con algunos foros de formación y de apologética católica en redes sociales. Preocupado por su salvación y la de sus hermanos, fiel a Dios y al Magisterio infalible de la Iglesia Católica.