Un único idioma: el latín

Nuestra compañera nos trae una invitación, conocer el idioma de la Iglesia: el latín

Un único idioma: El latín. Un artículo de Sonia Vázquez

Empiezo mi artículo diciendo que el latín no es una lengua muerta, sino viva ya que es el idioma oficial de la Iglesia y nuestra Iglesia está viva, no es una Iglesia muerta. La Tradición de la Iglesia nos muestra un único idioma para todos, el latín. Nuestros antepesados oraban en latín.

Portugal, Francia, Italia, España…Estos han sido mis últimos destinos de viaje y en todos he podido unirme a la Santa Misa sin pensar en entender o dejar de entender, es la misma Misa en todas las parroquias…Obviamente estoy hablando de la Misa Tridentina, la Misa Tradicional, en la cual se hace patente la unidad de todos y se hace presente, entre otras cosas, por la unidad en el idioma.

El novus ordo (misa nueva) y el adaptar la Misa a cada región o pais impiden unirnos en Comunión unos con otros. Por ejemplo, un italiano viaja a España y quiere acudir a la Santa Misa y a los cinco minutos de entrar, decide salir, ¿Por qué? Las razones son varias, la primera el desastre del novus ordo en el cual, el Sacerdote, es el protagonista del “show” (podemos decirlo así sin miedo a ser temerarios) y un idioma que nuestro protagonista italiano no entiende en absoluto, el español…o el euskera, vaya Vd. a saber, según le dé al cura. Nuestro protagonista se va porque no sabe si está en una Iglesia Católica, luterana o en un centro budista.

En los contenedores de las basuras se ven muchas veces auténticas reliquias de las cuales uno se deshace, crucifijos, escapularios, libros. Esto es el hombre moderno, tirando todo aquello que perteneció a nuestros padres, abuelos y lo hacen sin ningún pudor ni sentimiento de culpa. Esto mismo hace la Iglesia de hoy en día, tira casullas, misales y retira el latín de la liturgia, ¿Padres o padrastros nuestros Pastores?

Me encanta abrir el Misal de mi abuela, olerlo y leer las mismas oraciones que ella leía y cuando acudo a la Misa Trindentina es como si oliera a mi lado el bonus odor de todas esas generaciones pasadas y que sigan vivas, están presentes, se unen a nosotros desde el inicio de la Misa cuando el Sacerdote dice: “In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti”…Amen. Repítanlo y empápense del idioma de los Santos: “In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti”.

En un mundo “globalizado” como dicen nuestros políticos que es este y, como nos gusta a nosotros mismos llamarlo, nos decantamos por ideas provincianas como es reducirnos al idioma de cada país para algo internacional como es la Santa Misa. Pudiendo responder todos con las mismas palabras y escuchando a todos los Sacerdotes utilizar las mismas fórmulas del Misal, se renuncia a ello a favor de un minifundio. ¿No somos ciudadanos del mundo? Entonces utilicemos el idioma del mundo, el idioma de la Iglesia: el latín, esto es la Comunión de los Santos.

“No lo entiendo”, “no lo sé pronunciar”, “es algo de antes”…a todas esta objeciones se contesta con una sola respuesta, Dios es el mismo, como decía la de Ávila, no se muda, no cambia, por lo tanto, lo de antes, es la Tradición y no podemos renunciar a ella, estamos obligados a conservarla, a darla a conocer y a amarla. ¿Quemaríamos un Velázquez o un Goya? ¿Cómo podemos entonces plantearnos suprimir el idioma de la Iglesia, que es la Tradición que estamos obligados a conservar?

Yo vivo en Galicia y precisamente, los gallegos, hemos luchado por mantener vivo nuestro idioma, “el gallego”, para que las siguientes generaciones continúen unidas a la tierra, entre otras cosas por algo tan bello como es uno de nuestros dos idiomas oficiales. De igual manera los Católicos nos unimos a nuestros hermanos en la Fe, nos unimos a nuestro Padre, a los grandes Santos de la historia, a las generaciones pasadas, presentes y futuras y lo hacemos porque rezamos todos en la misma lengua, el latín, ¡luchemos por nuestro idioma! Seamos los guerreros del siglo XXI, seamos San Pablo.

¿No les parece una propuesta maravillosa y deseable? Hagamos un apostolado a favor de esta causa tan noble, recemos en latín, empecemos en nuestras casas, iniciémonos con algo tan sencillo como por ejemplo el rosario, acudamos a la Santa Misa Tradicional, sino pueden hacerlo en vivo les invito a hacerlo a través del servicio de streaming…conozcan, saboreen y amen el latín…no hay nada que entender porque cuando hablan los amantes, habla el corazón…”Introibo ad altare Dei. Ad Deum qui laetificat juventutem meam”

Sonia Vázquez

Les invitamos a conocer nuestra sección de Misa Tradicional. Nuestro artículo recomendado:

Les invitamos a ver la entrevista que Henry Gómez realizó a Sonia Vázquez en su programa: “Conversando


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Sonia Vázquez

Sonia Vázquez

Soy Católica, agradezco a mis padres su empeño y dedicación en el cuidado de mi alma. Estudié la carrera superior de piano y a la par, la de Informática, en el área de programación. Profesionalmente estuve ligada durante años al sector de las Telecomunicaciones, que me siguen entusiasmando, pero mi pasión es la música a la que, a día de hoy, me dedico profesionalmente y al cien por cien. Trabajo como organista, dirijo varias corales y he impartido conferencias sobre la música Litúrgica. Me he formado en Teología, Música Litúrgica y órgano. Mi meta es Dios, la salvación de mi alma y la de aquellos a los que amo. Estoy felizmente casada, somos una familia en Cristo, en la foto me podéis ver con uno de los miembros de nuestra familia, Pastor. Vivo en Galicia, miña terra nai