Jóvenes conducidos al abismo como ovejas sin pastor

Tolerancia para todo menos para los Católicos que quieren vivir acordes a su Fe, ¿Son los jóvenes conducidos al abismo hoy en día y empujados a adaptarse a un mundo con ideas podridas?

Jóvenes conducidos al abismo como ovejas sin pastor. Un artículo de Cecilia González

Nada más astuto por parte de los viejos comunistas, que vestirse de luces y colores para engañar a las nuevas generaciones. Mismas que ya no llevan ni historia, o si lo hacen, es la historia de las “grandezas” de la Ilustración, con sus falsas verdades basadas en el antropocentrismo, la autonomía y su cúmulo de hedonismo y relativismo.

Claro ejemplo, el próximo 14 de julio, no faltará el que celebre la nefasta revolución francesa, coreando los pseudo valores de “libertad, igualdad y fraternidad”. Valores que hoy son presentados como parte de un discurso de bondad, “comprensión” y sobre todo mucha tolerancia a cualquier ideología que se escuda en una falsa fachada de progreso y humanidad.

Precisamente, el otro día escuchaba como un grupo de “voluntariado” de jóvenes, decía sin el mayor rubor, que son apoyados y capacitados por la Internacional Progresista. ¡Ah que lindura!

¿Tienen idea estos jovencitos para quién están haciendo el trabajo sucio? La Internacional Progresista es otra de esas ramas podridas que sale de la Open Democracy, una de las fundaciones llenas de veneno de George Soros. Sí, el mismo que impulsa el cúmulo de ideologías que van desde el ecologismo, pasando por el feminismo, la perversión de todo lo que acumulan las iniciales LGBTQ (y hoy hasta pedofília), hasta ser de los grandes malthusianos que anhela ver un mundo con asesinato de bebés y ancianos, disfrazándolos de derechos y “bondades”.

Y claro, a qué jovencito no le apasiona hoy en día el tema del “cuidado al medio ambiente”, tratando de emular a Greta. O quizás ser emborrachado con convertirte en un “agente de cambio”, que luego terminará repitiendo como autómata: “el amor, es amor” o “mi cuerpo, mi decisión” y la larga colección de estribillos que ya conocemos.

El animalismo se ha impuesto como una tendencia. Es más fácil alimentar un perro en la calle, torpemente abandonado por gente irresponsable, que asistir al hambriento. La moda también muestra la facilidad de “adoptar” gatos, perros y cuanto animal domesticado se imagine, por sobre la adopción de niños.

El siguiente tema que engancha a los jóvenes hoy es el agujero negro de la “brecha” de género. En tiempos de mi abuela, las mujeres no se sentaban a llorar sobre la leche derramada. Mis dos abuelas enfrentaron muchas dificultades, sacaron adelante a hijos y hasta planchaban la camisa del marido, y en ningún momento les entró la crisis de sentirse despreciadas, menos o relegadas. Creciendo muy de cerca con una de ellas, aprendí que la vida tiene siempre sus aristas y dificultades, que estas no discriminan si naciste XX o Xy.

Pero hoy, hasta las abuelas “nueva oleras”, aplauden marchas de ¿mujeres?, que se la pasan dejando destrozos y vandalismo a su paso, solo porque disque reclaman un “derecho” de poder asesinar a los bebés en el vientre. Nunca les importa las condiciones de mujeres con cáncer, de dar una mano a niños pobres o de ayudar a mujeres solas que quedan embarazadas y no quieren ser asesinas de sus bebés. No, repito, es más fácil darle agua al perro de la calle que realmente fijarnos en otra persona.

Acá viene la ironía, muchos de estos jóvenes, aplauden y hasta se emocionan con la ciencia. Pero niegan que en la fecundación de esperma y óvulo, se ha generado una nueva vida. Se les olvida que tu sexo sí está determinado desde tu carga genética y buscan justificar comportamientos que se moldean en hogares disparejos.

La tolerancia se aplica a todo, excepto para los Católicos que queremos seguir viviendo según nuestros principios y la ley Natural. ¡Ah no!, nosotros somos los retrógados o “medievales”. También de historia ignoran mucho, pues fue esta época donde la ciencia (de mano de monjes Católicos) y en Universidades Católicas (las únicas en aquel entonces), dio paso a muchos avances. La música cobró forma en su escritura y las artes también desplegaron la belleza y la capacidad que tenemos de crear maravillas.

No podré nunca agradecer y retribuir lo suficiente, la bondad de Dios, en concederme una madre, que a pesar de algunas faltas, desde niña me dejó a mano historias de Santos. Mi ideal no fue formado por una pintora resentida con la vida y amante del trotskismo. Mis modelos fueron Santa Inés, Santa Cecilia, Santa Clara, San Francisco y años después, las Santas Teresitas, San Agustín y muchos más. Personas que pusieron sus ojos fijos en el Cielo, que tuvieron la integridad de señalar el error, el abuso, la hipocresía y sobre todo, una capacidad inmensa de amar a Dios por sobre todas las cosas.

El comunismo, que ha mutado hoy en un socialismo “verde”, con promesas de “progreso”, no logra infectar la mente ni la vida de jóvenes que rinden su vida a Dios. Para mi no es tan complicado, pues ya no tengo que preocuparme de agradar o no a las personas y puedo ser antipáticamente sincera. Sin embargo, no puedo ignorar a los jóvenes y niños que están relacionados a mi vida. No puedo evitar sentir pena por los que se dejan manipular por estas ideologías y gastan su vida en algo que terminará devorándolos por completo.

Cabe, cuidar y apoyar a los jóvenes que van contra corriente. Ayudarlos en su formación, guiarlos para que no desesperen, ante los ataques, las burlas y cuanta cosa más les suceda en este mundo. En ellos, está la semilla de la pequeña grey que avanza sin temor.

“¡Cuántas almas llegarían a la santidad si fuesen bien dirigidas…! Sé muy bien que Dios no tiene necesidad de nadie para realizar su obra. Pero así como permite a un hábil jardinero cultivar plantas delicadas y le da para ello los conocimientos necesarios, reservándose para sí la misión de fecundarlas, de la misma manera quiere Jesús ser ayudado en su divino cultivo de las almas” Santa Teresita de Lisieux.

Cecilia González

les invitamos a quedarse en nuestra página y conocer a nuestras firmas. Nuestro artículo recomendado:

Nuestra recomendación externa: Debemos ayudar a Jesús el Buen Pastor


*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor
Cecilia Gonzalez

Cecilia Gonzalez

Cecilia González Paredes. Biotecnóloga ambiental, boliviana que viaja cada que pueda a donde haya Santa Misa, ya que no cuenta con ella en su país. Madrina de 7 niños y jóvenes, viviendo felizmente en castidad y celibato. Trabaja en divulgación de la ciencia, capacitación a productores y combatiendo mitos y mentiras que la gente sin educación científica divulga.