Las dos Iglesias. El sínodo sobre la Amazonía y los católicos en conflicto

Un nuevo libro de Aldo María Valli en el cual nos habla con claridad sobre el sínodo sobre la Amazonía y los conflictos surgidos tras su lectura entre los católicos.

Las dos Iglesias. El sínodo sobre la Amazonía y los católicos en conflicto, Aldo María Valli

Artículo original disponible en https://www.aldomariavalli.it/2020/02/17/querida-amazonia-lambiguita-sistematica-e-due-chiese-che-si-fronteggiano/

Traducido por Miguel Toledano para Marchando Religión

Querida Amazonía”, la ambigüedad sistemática y dos Iglesias que se enfrentan

Un nuevo libro mío. Aldo Maria Valli, Las dos Iglesias. El sínodo sobre la Amazonía y los católicos en conflicto (Chorabooks, 2020)

Después de la publicación de Querida Amazonía noto que en el bando conservador (lo llamo así para hacerme entender, pero en realidad debería decir en el bando verdaderamente católico) hay satisfacción por el hecho de que en la exhortación el papa no dice una sola palabra sobre el celibato sacerdotal y el sacerdocio femenino. Más allá de las hipótesis acerca de los motivos de la elección papal (¿verdadera reconsideración o sólo reposicionamiento estratégico?), muchos exclaman “¡peligro superado!” y otros se apresuran a dar gracias al Espíritu Santo. Ciertamente, no querría ser pájaro de mal agüero, pero no creo que quepa estar tan satisfecho. En realidad, lo que se ha impuesto es la ambigüedad, según el conocido modelo de Amoris laetitia. Con la agravante de que aquí la ambigüedad está aún más acentuada, porque ni siquiera está claro hasta qué punto Francisco asume el documento final del sínodo.

Ya lo conocemos. El papa inicia un proceso, por usar una expresión que le agrada, dejando que sean después los distintos episcopados los que se autorregulen para casos concretos. Pero así Pedro está abandonando la Iglesia a la confusión y abdica de su propio papel como roca.

La conferencia de prensa para la presentación de Querida Amazonía en la sala de prensa de la Santa Sede tuvo algo de surrealista. Los relatores sostuvieron de hecho que la exhortación post-sinodal del papa ha confirmado la disciplina del celibato sacerdotal, pero al mismo tiempo el recorrido hacia la ordenación de hombres casados sigue abierto. Nos encontramos de lleno en lo que me he permitido llamar tantas veces la Iglesia del “sí, pero también no”, del “no, pero también sí”.

Con el paso del tiempo, la teorización de esta ambigüedad sistemática se va definiendo, y la palabra clave es sinodalidad. No por casualidad, en la conferencia de prensa el cardenal Michael Czerny, uno de los dos secretarios especiales del sínodo amazónico, sosteniendo que la cuestión de los viri probati no está “cerrada” y permanece “sin resolver”, dijo que todo esto forma parte del “proceso sinodal”.

El sínodo de los obispos, nacido después del Concilio Vaticano II como instrumento para ayudar al papa a gobernar la Iglesia, se está transformando así en una coartada no tanto para revolucionar la Iglesia (como por otra parte querría alguno), sino para dejarla en un estado crónico de incertidumbre y de indeterminación, de modo tal que no haya nunca una palabra definitiva.

Así la contradicción ya no será un obstáculo a superar a través del ejercicio de la autoridad, sino un estado que la autoridad hace propio. Y la incertidumbre no se afrontará y resolverá, sino que se asume como característica natural de la doctrina y del magisterio papal.

Me llamó la atención el hecho de que, al comentar Querida Amazonía, un observador escribiese un artículo titulado ¿Y si hubiésemos comprendido mal? Que conste que yo soy el primero que reconoce que a menudo los documentos de la Iglesia no son de fácil e inmediata comprensión, pero los vaticanistas se ven ya obligados a comportarse casi como adivinos. Come arúspices, nos debemos mover entre los textos a la búsqueda de signos, para entender no sólo lo que quieren decir, sino cuál es su grado de autoridad. Y en todo esto evidentemente hay algo que no funciona, porque la primera forma de caridad que el sucesor de Pedro debería ejercitar, para confirmar a los hermanos en la fe, es la claridad y la limpieza de su enseñanza.

En Duc in altum he intentado seguir paso a paso el proceso sinodal amazónico, que en tantos aspectos se cruzaba con el camino sinodal alemán, y así he completado un pequeño libro que he querido titular Las dos Iglesias. El sínodo sobre la Amazonía y los católicos en conflicto (editado por Chorabooks), porque me parece que el dato relevante en esta fase es la extrema división en el interior de la Iglesia católica. La teoría de abrir procesos, sea lo que sea lo que ello quiera decir, ha conducido a una fragmentación que ya no resulta sostenible. Y no es verdad, como ha sostenido recientemente el cardenal Parolin, que los católicos se enfrenten por razones de poder. Decir eso significa tener una visión únicamente política de la Iglesia y no aceptar el profundo malestar de muchos fieles. En realidad, los católicos se enfrentan por contenidos de fe, y está en juego no tanto el poder cuanto la Verdad.

Recorrer, como hago en el libro, lo que ha sucedido durante el sínodo amazónico (incluida Pachamama) no quiere decir, pues, tener un gusto perverso por reanimar la polémica, sino tratar de ofrecer una contribución, aunque sea pequeña, para una toma de conciencia de las cuestiones en juego.

Ocupándose de la ambigüedad como método ya estructural del “nuevo paradigma” amazónico-germánico, don Alberto Strumia escribía ayer en Duc in altum que se trata de algo inaceptable, porque Jesús enseñó “Que por el contrario sea vuestra forma de hablar: sí, sí, no, no”, y que “lo demás viene del Maligno”. En nuestra santa Madre Iglesia católica no puede haber espacio para la ambigüedad. Y yerra gravemente quien entiende que mediante esta “liquidez” la Iglesia se puede unir mejor al mundo. En realidad, por esta vía la Iglesia no hace sino esposar la falsa sabiduría del mundo, centrada en la idea de que la verdad no existe y de que buscarla es inútil.

¿Y cómo definir todo esto sino como un suicidio? Por otra parte, los datos procedentes de Brasil y Alemania, por citar las dos realidades a la cabeza de los procesos sinodales a los que hemos asistido en los últimos tiempos, nos dicen que allí la situación de la Iglesia católica es de derrota, con una continua hemorragia de fieles.

Sin embargo, no todos están dispuestos a asistir pasivamente a la pertinaz tentativa de suicidio. La resistencia continúa.

Aldo Maria Valli

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Aldo Maria Valli

Aldo Maria Valli

Vaticanista. Entre sus libros más destacados están: Claustrofobia, Sradicati, el caso Vigano, 266. Jorge María Bergoglio, Benedicto XVI el pontificado interrumpido. Pueden leer sus artículos y leer toda la información sobre su obra literaria en italiano en su página web https://www.aldomariavalli.it/