La Santa Misa “Vetus Ordo”, tesoro descubierto

Aldo María nos trae a nuestra página la figura de un Sacerdote, el Padre Nebel, nacido después del Concilio Vaticano II, el cual, se sintió profundamente transformado cuando conoció el vetus ordo

La Santa Misa “vetus ordo”, tesoro descubierto“, Aldo María Valli

Artículo original disponible en https://www.aldomariavalli.it/2019/08/30/la-santa-messa-vetus-ordo-tesoro-ritrovato/

Traducido por Miguel Toledano para Marchando Religión

“Me han quitado las lonchas de jamón de los ojos”.  El padre Johannes Nebel, de la comunidad Das Werk en Bregenz, Austria, usa esta imagen para describir lo que siente desde que ha comenzado a celebrar la Misa tradicional en latín.  Lo ha escrito en la edición de junio del Boletín de información  de la Fraternidad de San Pedro, hablando de la alegría que le ha suscitado el rito romano en su forma tradicional.

Nacido en 1967, por tanto después del final del Concilio Vaticano II, el padre Nebel sólo conocía la liturgia nueva, pero su pasión por el culto debido a Dios lo llevó a hacerse preguntas.

Ordenado sacerdote en 1998 y en el seno de una comunidad, Das Werk concretamente, en la cual la Misa se celebra con el nuevo rito, Nebel dispone de un doctorado en sagrada liturgia y al cabo de un largo período de estudio y de oración ha llegado a la conclusión de que mientras la Misa “nueva” pone en primer plano el protagonismo de la asamblea, el vetus ordo es expresión de la relación especial del sacerdote con Dios.

El padre Nebel no sostiene que en la liturgia novus ordo no sea posible una auténtica experiencia sacerdotal. 

Sólo observa que hay diferencias sustanciales y se lamenta por los cambios introducidos después del Concilio Vaticano II, a menudo, precisa, forzando los documentos del propio Concilio.

Según el padre Nebel, en la Misa tradicional el sacerdote se olvida totalmente de sí mismo y ello le evita convertirse en protagonista del rito.

  La solemnidad de la celebración, la coincidencia de palabras y gestos litúrgicos, la fórmula “Dominus vobiscum” que introduce cada oración, la orientación hacia Dios y la distinción entre celebrante y fieles son todos factores que hacen preferible la Misa vetus ordo.

Ordenado sacerdote en 1998, Johannes Nebel fue profesor de ciencias litúrgicas y latín, de 1998 a 2002, en el Pontificio Instituto Litúrgico del Colegio San Anselmo de Roma.

Estudioso del teólogo y cardenal alemán Leo Scheffczyk (1920 – 2005), amigo de Joseph Ratzinger y también él mismo miembro de Das Werk, Nebel entrevistó a Benedicto XVI en 2006 y la transcripción del coloquio fue publicada en el libro El mundo de la fe católica, obra de Scheffczyk.

En la entrevista Ratzinger, después de haber contado las experiencias que lo unieron a Scheffczyk en los años del post-Concilio, dijo entre otras cosas: “En aquel tiempo la situación era extremadamente confusa y agitada y la misma posición doctrinal de la Iglesia ya no era siempre clara”.  De muchas partes se proponían tesis “consideradas improvisadamente posibles” aunque “no coincidiesen, en realidad, con el dogma” y Scheffczyk estaba siempre en la primera línea de denuncia de los abusos e incongruencias.

En el curso del coloquio con Nebel aparece una significativa admisión de Benedicto XVI.  Dijo, en efecto, que él mismo, en aquel contexto difícil, fue “casi demasiado temeroso” respecto a cuanto debería haber hecho para contrastar las derivas originadas por ciertas ideas teológicas.

Una admisión, la del futuro papa emérito, en línea con todo lo dicho por el mismo Ratzinger en su autobiografía (Mi vida), cuando explica: “Cada vez que volvía a Roma, encontraba en la Iglesia y entre los teólogos un estado de ánimo cada vez más agitado.  Cada vez más crecía la impresión de que en la Iglesia no había nada estable, que todo puede ser objeto de revisión.  Cada vez más el Concilio parecía semejarse a un gran parlamento eclesial que podía cambiar todo y revolucionar cada cosa a su modo.  Evidentísimo era el aumento del resentimiento en las relaciones con Roma y con la Curia, que aparecían como el verdadero enemigo de toda novedad y progreso”.

Por estos motivos, en 1969 el profesor Ratzinger decidirá dejar la turbulenta Tubinga para ir a dar clases a Ratisbona, sede que deberá abandonar en 1977 cuando Pablo VI lo escogerá come obispo de Munich.

Volviendo a Nebel, su expresión “me han quitado las lonchas de jamón de los ojos” describe bien el sentimiento de alegría en la verdad experimentado por quien, habiendo nacido y crecido en la Iglesia del post-Concilio, descubre la Misa vetus ordo como un tesoro del cual no tenía conocimiento, o del cual había oído hablar sólo de modo vago.

Según una estimación (febrero de 2019) hecha por la asociación litúrgica francesa Paix liturgique, en todo el mundo serían al menos cinco mil los sacerdotes que celebran la Santa Misa según el vetus ordo, esto es, con el misal liberalizado por Benedicto XVI a través del motu proprio Summorum Pontificum.

Aldo Maria Valli

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Aldo Maria Valli

Aldo Maria Valli

Vaticanista. Entre sus libros más destacados están: Claustrofobia, Sradicati, el caso Vigano, 266. Jorge María Bergoglio, Benedicto XVI el pontificado interrumpido. Pueden leer sus artículos y leer toda la información sobre su obra literaria en italiano en su página web https://www.aldomariavalli.it/