Decimosexto Domingo después de Pentecostés

Evangelio del día. Santa Misa Tradicional

Evangelio según San Lucas, XIV

En aquel tiempo: al entrar Jesús un sábado a comer en casa de uno de los principales fariseos, le estaban acechando. Y he aquí que un hombre hidrópico se puso delante de él. Y Jesús, dirigiendo su palabra a los doctores de la ley y a los fariseos, les dijo: “¿Es lícito curar en sábado?” Mas, ellos callaron. Entonces, tomando Jesús a aquel hombre de la mano, le sanó, y le despidió. Dirigiéndose después a ellos, les dijo: “¿Quién de vosotros hay, que viendo su asno o su buey caído en un pozo, no le saque luego aún en día de Sábado?” Y a esto no le podían replicar. Observando también como los convidados escogían los primeros asientos en la mesa, les propuso una parábola, diciéndoles: “Cuando fueres convidado a bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que haya allí otro convidado de más distinción que tú, Y venga aquél que os convidó a entrambos, y dirigiéndose a ti te diga: ‘Deja a éste el sitio’; Y entonces tengas que ocupar el último lugar con vergüenza tuya. Pues cuando fueres llamado, ve y siéntate en el último puesto, para que cuando venga el que te convidó, te diga: ‘Amigo, sube más arriba.’ Entonces serás honrado delante de los demás comensales. Porque todo el que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será ensalzado.

Decimosexto Domingo después de Pentecostés . Meditación

Porque todo aquel que se ensalce será humillado y todo aquel que se humille será ensalzado.”

Estas palabras de Jesucristo nos advierten que la soberbia es mala compañera, nos atrae graves desgracias y el desprecio de los seres humanos. Nos lo confirma el libro de la Sabiduría:

EL ORIGEN DE TODO PECADO ES LA SOBERBIA.”

Es importante saber que si bien el orgullo y la soberbia son hermanos, no son sin embargo exactamente lo mismo.
El orgullo es algo que lo tiene todo ser humano, viene con el pecado original: ES LA DEBILIDAD DE RECONOCER CADA UNO SUS PROPIAS LIMITACIONES, LA DIFICULTAD PARA PEDIR PERDÓN O RECONOCER LOS PROPIOS ERRORES.

Pero la soberbia es algo más grave, más intencionado y sofisticado: ES LA EXALTACIÓN Y ADORACIÓN DE SÍ MISMO CON DESPRECIO Y HUMILLACIÓN DE LOS DEMÁS.

Por lo que no es sólo una debilidad como lo es el orgullo, sino un verdadero cultivo, esmerado y bien pensado para alabarse a sí mismo.

Cuando se realiza un exorcismo, hay un momento en el cual el sacerdote exorcista debe dar órdenes al demonio o demonios que poseen a la persona. Se le ordena que se marche, que diga su nombre y que diga cuantos demonios, como lo prescribe el Ritual Romano. Se observa que en ese preciso momento de darle la orden, es cuando más se retuerce, ofende, blasfema, insulta y se contorsiona…no soporta ‘que le den órdenes’ y eso nunca lo perdona.

Razón teológica: los demonios están confirmados ya en el mal y en la soberbia para toda la eternidad. Eso es ya un estado del espíritu y es definitivo.

De hecho, aunque una persona no esté poseída, muestra que tiene esa misma mentalidad o ‘espiritualidad de la soberbia‘ cuando le oímos decir: “Yo no soporto que me den órdenes. No tolero que me digan lo que tengo que hacer. ¡No soporto que me griten!“, etc. Además de otras lindezas que
les oímos decir: ” No hay quien sepa más que yo… Qué bien lo hago todo, no hay quien me supere…soy casi perfecto(a)…”

Pero también hay colectivos, sociedades, naciones o pueblos que se llenan de soberbia y se arrogan un poder y saber por encima de Dios. Y eso es aún más grave porque institucionaliza y ‘normaliza’ en las masas el pecado colectivo contra Dios. Y eso también se paga muy caro, según nos advierte San Agustín:
Puesto que las naciones no tienen vida eterna sino que caducan y mueren en el tiempo, han de pagar sus pecados en esta vida.”

Es por ello ineludible, que aquellos hombres que se han hecho con el poder con arrogancia y desprecio de Dios y de sus leyes, que serán un día gravemente humillados. Y más aún aquellos que por tener en sus manos el control mundial del dinero y de las armas más poderosas, lo que les hace pensar con gran soberbia que el futuro de toda la humanidad y de la historia está sólo en sus manos; precisamente por esa arrogancia y prepotencia: serán un dia terriblemente humillados.

Y eso porque lo asegura el Evangelio “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”

Algún día, no muy lejano, el agua y el fuego purificarán a la tierra de las obras de soberbia de los hombres.”

“¡Sed como yo, mansos y humildes de corazón!”

Meditad por qué nos pide humildad de corazón… Porque hay mucha gente que es humilde solo con palabras, con frases bonitas, con lo que les dicta la estrategia de su inteligencia; pero no lo son de corazón. Hay muchos que les gusta aparentar la humildad, pero no ser humildes. Incluso lo vemos en la historia de la Iglesia, en el pasado y en la actual; jerarcas, religiosas y religiosos que nos predican la humildad y al mismo tiempo ellos no la practican. Son “humildes” con la inteligencia, pero no con el corazón. De hecho se les oye a menudo decir: “Yo no soy nadie. Yo soy sólo un instrumento del señor, yo no soy nada…” Pero en su corazón no lo sienten de verdad, es solo una estrategia para aparentar.

N. S. Jesucristo cuando hace matices de palabras, no lo hace sin razón, lo hace con profundisimos motivos: No es lo mismo ser humilde sólo con la inteligencia que serlo también con el corazón.

El ejemplo histórico de aquella monja que tenía fama de “hacer milagros y recibir mensajes del cielo” a la cual se investigó, dándole el encargo al mismo santo de la Eucaristía, San Felipe Neri. El Papa quiso saber si aquella monja era de verdad santa o había una farsa montada.
San Felipe va y se persona en el mismo convento, sin saber que la monja en cuestión, era la portera del monasterio. Una vez que el santo llama a la puerta y la monja le abre, él intencionadamente le anuncia: “Vengo a ver a la monja Santa.” Ella sin ninguna discreción ni recato, hinchada como un ave que muestra todas sus plumas orgullosamente, responde al santo: “Yo soy la monja Santa.” San Felipe la miró con lástima y tristeza y sin decirle palabra alguna; se dio la vuelta y se marchó.

Más tarde cuando dió su informe al Papa lo concluyó de esta manera : “Su Santidad, tengo a bien informarle que el caso de la supuesta monja santa es falso: porque DONDE NO HAY HUMILDAD VERDADERA, NO PUEDE HABER SANTIDAD VERDADERA .”

Y si estoy enfermo de soberbia, ¿como me puedo curar?

1- Contra soberbia humildad.
2- Rechaza los pensamientos que te hagan sentir superior a los otros.
3- Nunca interrumpas a otro porque consideres que lo que tu dices es más importante.
4- Rechaza la complacencia en ti mismo, te hace muy orgulloso
5 – Nunca te rias del débil o del menos inteligente.
6 – No te avergüences de tener por compañía a un pobre o alguien ‘de poco nivel’.
7 – Piensa siempre que todo lo que tienes de bueno, te fue dado no lo decidiste tu.

¿Por qué te esoberbeces cómo si no hubieses recibido todo lo que tienes?
San Pablo +

¡Sagrado Corazón de Jesús: haz nuestro corazón semejante al tuyo, manso y humilde de verdad!

Ave Maria.

P. Ricardo Ruiz Vallejo

Para consultas espirituales sobre la homilía (únicamente) pueden dirigirse al Padre Ricardo a través del siguiente correo electrónico: edisanjo2016@gmail.com

Esperamos que la meditación del decimoquinto domingo después de Pentecostés les ayude a crecer en su vida espiritual

Les invitamos a quedarse en nuestra sección de: Espiritualidad

En la siguiente página tienen la Biblia Straubinger para su consulta: radiocristiandad-Biblia

Pueden encontrar los textos de la Santa Misa en el siguiente enlace:El rincón Litúrgico


*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor
Padre Ricardo Ruiz

Padre Ricardo Ruiz

Padre Ricardo Ruíz: 1980 Filosofía y latín en el Seminario Ntra. Señora Corredentora de Buenos Aires; 1986 Teología, Francés en Suiza; 1988 Ordenación sacerdotal, Seminario San Pío X, Suiza; 1988 Primer apostolado de parroquia en San Nicolás du Chardonnet, París, Francia; 1988-1990 Misión Parroquial en Mexico; 1991 - 2000 Madrid. España; 1996-2000 Exorcista "Ad Actum" en Valencia; 2000 - 2001 Parroquia en Wausau, Wisconsin, EEUU; 2000-2001 Capellán Hermanas del Corazón Real de Jesús. María Alm, Austria; 2002 - 2006 Capellán de convento Hermanas De La Presentación, Iowa, EEUU; 2006 - 2018 Casa De Retiros San José. Madrid, España.