¿No es una Iglesia para hombres?

¿Dónde están los hombres en las Iglesias, qué lugar ocupan, ni siquiera decorativo? El artículo lo firma el gran Vaticanista Valli, ¡lean, lean, habla de nuestras parroquias!

“¿No es una Iglesia para hombres?”, Aldo María Valli

Artículo original disponible en https://www.aldomariavalli.it/2019/08/23/non-e-una-chiesa-per-uomini/

Traducido por Miguel Toledano para Marchando Religión

¿Hay una crisis de virilidad en la Iglesia?  Mientras con insistencia se sostiene la necesidad de dar más espacio y más responsabilidad a las mujeres, nadie parece dispuesto a admitir que en la Iglesia hay un gran ausente, se trata del varón.

La cuestión se ha abordado en la revista Crisis Magazine por parte de Bob Sullivan, partiendo de una experiencia suya.  En 2017 participó en una reunión de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos en Orlando, Florida, cuyo objetivo era encontrar nuevos modos de difundir la alegría del Evangelio en el país.  Había secciones relativas a muchos argumentos.  Sobre las mujeres, sobre los jóvenes, sobre emigrantes, sobre pobres, sobre víctimas de abusos sexuales, pero no había nada sobre hombres.  Y esto es una constante. 

La Iglesia católica ya no se ocupa de los hombres. 

O quizás se ocupa de ellos sólo para denunciar el “machismo” que derivaría del hecho de que el sacerdocio ministerial esté reservado a los hombres.

“Nuestros obispos – escribe Sullivan refiriéndose a la situación americana – deberían saber que si un hombre tiene fe es más probable que sus hijos sean a su vez hombres de fe.  Y sin embargo no se reflexiona nunca sobre la importancia de los modelos de referencia masculinos”.

En las comunidades parroquiales a menudo tiene un papel predominante la mujer. 

La catequesis para niños está confiada casi exclusivamente a mujeres, y son siempre mujeres las que se ocupan de lo que se denomina “animación litúrgica”.  El varón no está, pero parece que esta ausencia sea algo que se da por descontado.

“Luego – escribe Sullivan – está el problema de nuestro clero cada vez más afeminado.  Cuando los jóvenes no encuentran modelos de referencia sobre el altar, los buscan en otra parte.  Entretanto la religión pasa al dominio de las mujeres y las hijas.  ¿Y una Iglesia de este género no constituye quizás una atracción aún mayor para hombres afeminados?”.

Recientemente, la revista de los jesuitas estadounidenses, America, ha publicado un artículo en el cual se lamenta el hecho de que a las mujeres seglares no se les permita predicar durante la Misa.  Pero la misma autora del texto, paradójicamente, admite que cuando se permitía predicar a laicos se trataba siempre de laicas, mientras que el caso de predicadores laicos varones era rarísimo.

Refiriéndose a los Estados Unidos Sullivan reflexiona sobre algunas circunstancias que valen también para nosotros. 

Entre los monaguillos son siempre más frecuentes las chicas. 

Entre los ministros extraordinarios de la Santa Comunión las mujeres son más numerosas que los hombres.  La catequesis, como digo, está prácticamente confiada a las mujeres y, por otra parte, basta echar un vistazo a los fieles presentes en Misa para verificar que las mujeres son mayoría.  ¿Todo normal?

Periódicamente, y ahora también en vista del sínodo amazónico, se relanza la cuestión del diaconado femenino, pero el hecho de que en las iglesias los varones estén ausentes no parece constituir problema digno de atención.  Al contrario, también en la Iglesia se está difundiendo cada vez más la idea, ampliamente dominante en el mundo, según la cual la “virilidad tradicional” (definición que de por sí da que pensar) es dañina en cuanto tal.

¿Habrá más pronto o más tarde un pastor dispuesto a afrontar la cuestión masculina?

Aldo MariaValli

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Aldo Maria Valli

Aldo Maria Valli

Vaticanista. Entre sus libros más destacados están: Claustrofobia, Sradicati, el caso Vigano, 266. Jorge María Bergoglio, Benedicto XVI el pontificado interrumpido. Pueden leer sus artículos y leer toda la información sobre su obra literaria en italiano en su página web https://www.aldomariavalli.it/