La boda del señor Cura

Una noticia que ha salido en los medios de comunicación, un Sacerdote mediático anuncia que se casa. Como dirían nuestras madres: ¡Ay, Señor, señor!

“La boda del señor Cura”, Sonia Vázquez

¿Conocían la novela de Vizcaíno Casas titulada “la boda del señor cura”? El Padre Camí es un cura de un colegio Jesuita, con la llegada primaveral se hace militante de comisiones obreras y finalmente se casa con una bailarina de Streap-tease. Una obra que fue llevada al cine. Hecha este breve introducción sobre el título, empiezo con mi artículo…

Me encontraba desayunando, café en mano leyendo la crónica de la Cigoña que viene muy bien para aterrizar al mundo nada más salir de la cama. A punto de meter la tostada en la boca leo el titular : “El Sacerdote Luis Santamaría abandona para casarse”. Volví a leer con calma y me quedé parada en esa expresión, “abandona para casarse”. Primeramente pensé que era una broma, pero una vez que entré en la página y curioseé por internet adelante, comprobé que era cierto y la expresión muy correcta, “abandona para casarse”. Así es, abandona al Señor

Como este cura suele lucir en sus fotografías con clerigman de la nueva ola, pulseritas y demás modernidades, las redes sociales se llenaron de mensajes de apoyo del club de fans neocón, esos que se consideran “tradicionales”:

“¿Y qué si se ha enamorado, no puede casarse? No seáis crueles con el cura”.

Muy tierno todo, lovely. Si este señor fuera de camisa de cuadros y pantalón vaquero, este mismo sector, diría “que vas a esperar”. Hipocresía pura y dura es lo que tienen muchos en su interior.

¿Podemos y debemos los católicos opinar sobre este hecho?

Por supuesto, es algo público y que atañe a nuestra amada Iglesia, es un Sacerdote ordenado que ha estado ejerciendo como párroco y para guinda del pastel, según cuentan todas las crónicas, lo ha anunciado al final de la Santa Misa como si se tratase de una ley que hay que publicar en el BOE. Lo ha hecho público desde el Ambón, el nuevo héroe primaveral.

Los meapilas defensores deberían preguntarse ¿Cómo puede un Cura estar oficiando la Misa viviendo una situación irregular en su propia vida, sabiendo y teniendo conocimiento de lo que es pecado? ¿Cómo puede sentarse en un confesonario, escuchar y dar consejos espirituales cuando su propia vida es una mentira? ¿Cómo puede estar Consagrando llevando una vida carnal alejada del celibato? Se supone que antes de anunciar que se casa habrá tenido una etapa de romanticismo, miradas y demás, hasta llegar al punto álgido, cada uno aquí ponga lo que considere más oportuno, en cualquier caso el pecado está consumado, obviamente.

Yo me imagino la situación con mi párroco, acaba la Misa y nos suelta esta perla “me caso”, ¿tenemos que felicitarlo? ¿debemos pedirle que nos incluya en la lista de invitados a la boda? ¿Le pedimos que nos venga a visitar de vez en cuando? ¡Quién sabe!, incluso igual alguno le preguntó si iba a seguir ejerciendo y como todo es tan amazónico hoy en día, igual su caso se estudia también en el famoso sínodo.

Lamentable, la Iglesia como institución no puede dar más pena ni haber caído más bajo

¿Qué seguirán permitiendo nuestros Jerarcas, qué será lo próximo? Todo esto que estamos viendo en el día a día es una asquerosidad sin precedentes y ya no lo digo tanto por el hecho, sino por las formas. Antiguamente todo esto se hacía con discreción y los fieles no se enteraban de nada y a los Sacerdotes, como le he oído muchas veces a mi madre “los mandaban castigados”, esta expresión se la escuché unas cuantas veces, “castigados”.

Consuélense, todo siempre podría ser peor…dicen que se ha enamorado de una señora, menos mal, por lo menos puede formar una familia católica, quién sabe incluso si será algo tipo la casa de la pradera (little house on the prairie) y él, encarnando el papel de Charles Ingalls, con principios y esas cosas y enseñando a sus hijas “valores”: “Mary, no salgas con ese chico hasta que en el colegio no os impartan la clase de sexualidad avanzada”. En fin…

Me imagino a alguna de sus feligresas: “Luisiño, ¡qué bien!, te lo mereces, es una buena mujer”, “ya era hora de que la Iglesia se modernizase”, “ya veíamos que se te notaba muy feliz y raro”…se me ocurre…No me imagino al pueblo de Dios diciéndole “pecador, nos has estado engañando ofreciendo el Santo Sacrificio de la Misa en pecado mortal, confesándonos, predicando, Consagrando…”, no, seguro que no le dijeron esto, por Dios, estamos en la era del papa Francisco no de las cavernas.

A mi, personalmente, lo que me llama la atención de esta penosa situación, es la defensas en el mundo digital de una situación que a todas luces para un católico bien formado debería ser lamentable, sin embargo Vds. pueden leer comentarios del tipo “ Que sea feliz en su nueva vida”. “Quienes critican con tanta dureza y acritud por aquí supongo que no tendrían problemas de optar por el celibato y llevar toda una existencia casta y pura”. Y bueno, muchos de estos comentarios no son de comunistas declarados que pasan bastante de todo este tema, sino de meapilas domingueros, esos que posiblemente se apuntan a todas las JMJ habidas y por haber aunque tengan los sesenta cumplidos. Me parto de risa, vamos a tener que aplaudir como palmeras las absurdas ocurrencias del sector más cutre de nuestro clero, ¡Viva los novios!

En cuanto a los Católicos formados en la tradición y que amamos y respetamos a la Iglesia pese al descalabro actual, todo esto sólo contribuye a nuestra desconfianza en una institución que siendo madre y maestra está dirigida por descabezadas madrastras.

Resumen de la situación: un presbítero ordenado que vive una doble vida, acude a su parroquia regularmente, pasea a su novia en ratos libres y mientras tanto, su Obispo quizás le diga, “por ahora, hazlo todo con discreción, ya sabes que en la parroquia hay mucha gente de antes”. Cuando se empieza a descubrir el pastel, es posible que Monseñor le diga, “ha llegado el momento de decirlo públicamente, pero no te preocupes que ya tengo relevo para tus parroquias, así que tranquilo y si vemos que reaccionan bien, te dejamos como liturgista de la palabra, aunque inicialmente te limites a pasar la boeta el domingo”.

“1394 § 1. Quedando en pie lo que prescribe el ⇒ c. 194 § 1, 3, el clérigo que atenta matrimonio, aunque sea sólo civilmente, incurre en suspensión latae sententiae; y si, después de haber sido amonestado, no cambia su conducta y continúa dando escándalo, puede ser castigado gradualmente con privaciones o también con la expulsión del estado clerical.”

Según el código de derecho canónico . “El clérigo concubinario y el clérigo que con escándalo permanece en otro pecado externo contra el sexto mandamiento del Decálogo, deben ser castigados con suspensión; si persiste el delito después de la amonestación, se pueden añadir gradualmente otras penas, hasta la expulsión del estado clerical.”

¡Libertad, sí señor! Miren, qué no nos tomen de imbéciles a los Católicos.

Este señor si quiere hacer las cosas que las haga bien y no para escándalo de todos nosotros, el pueblo de Dios. No es el primero que se seculariza, personalmente conozco curas secularizados que lejos de montar este revuelo absurdo y mediático lo hicieron con discreción y siguiendo el procedimiento para estos casos, no continuaron en el Altar engañando a su feligresía y sobre todo al Señor, a ese Cristo que murió por nuestros pecados. Dicen que se casa en septiembre, todo muy extraño, se ve que ahora las secularizaciones son como las nulidades, express, como el café también, que es express.

Se rumorea que el Obispo ya tenía asignadas estas parroquias a otros Sacerdotes mientras el bueno del cura esperaba el gran momento para decirlo. No sabemos si el día de autos tocaron el Aleluya de Haendel, si hubo lágrimas de emoción, si hubo aplausos de aprobación, lo que sí se sabe a ciencia cierta es que hubo una traición como la de Judas, en toda regla.

Viene a mi cabeza aquella película que fue un bombazo y que todos veíamos, palomitas en mano, el pájaro espino, ¿La recuerdan? The Thorn Birds, en España fue de lo más visto. Todo muy emotivo, incluso con Maggi embarazada, el cura no dejaba el puesto y asciende a cardenal…ay, señor y este que ocupa nuestras líneas, no es un pájaro espino, es un ave torcaz

En fin, dejémonos de películas porque esto es una realidad: los curas hacen lo que les da la gana, salen, se montan la fiesta, anuncian en Misa que se casan, los Obispos miran para otro lado, los fieles decimos, ¡Viva los novios! Y el papa remata diciendo, ¿Quién soy yo para juzgar? ¡Olé, olé y olé! ¡Que continúe la fiesta!

Como dice un canto muy popular gallego, “baile señor cura, baile, que Dios todo lo perdona”

Sonia Vázquez

Esperamos que la boda del señor cura no les quite el sueño, nosotros les invitamos a quedarse en nuestra página, ¡Oigan! ¿Saben que Vds. pueden escribir en Marchando Religión?


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Sonia Vázquez

Sonia Vázquez

Soy Católica, agradezco a mis padres su empeño y dedicación en el cuidado de mi alma. Estudié la carrera superior de piano y a la par, la de Informática, en el área de programación. Profesionalmente estuve ligada durante años al sector de las Telecomunicaciones, que me siguen entusiasmando, pero mi pasión es la música a la que, a día de hoy, me dedico profesionalmente y al cien por cien. Trabajo como organista, dirijo varias corales y he impartido conferencias sobre la música Litúrgica. Me he formado en Teología, Música Litúrgica y órgano. Mi meta es Dios, la salvación de mi alma y la de aquellos a los que amo. Estoy felizmente casada, somos una familia en Cristo, en la foto me podéis ver con uno de los miembros de nuestra familia, Pastor. Vivo en Galicia, miña terra nai