Los signos del final de los tiempos

Miguel Serafín nos trae una serie de noticias de actualidad que nos llevan, inevitablemente a pensar si todas estas barbaridades que están sucediendo no son más que los signos del final, ¿Es la Venida de Jesucristo?

“Los signos del final de los tiempos”, Miguel Serafín

Dos hombres en Irlanda se pusieron de acuerdo para asesinar a una estudiante de 14 años. Uno de ellos la recoge en su casa y la lleva hasta una vivienda abandonada donde su cómplice los estaba esperando. Durante el juicio, las pruebas forenses determinaron que la chica había sido brutalmente maltratada y violada antes de darle muerte. Sesenta zonas de heridas marcaban su joven cuerpo, que fue encontrado desnudo y con una ligadura en el cuello, y el informe forense dijo también que Ana, la chica asesinada, luchó por su vida desesperadamente antes de morir a consecuencia de los múltiples golpes que recibió en la cabeza y en el cuello. Fue un brutal asesinato perpetrado por dos novatos que negaron todo aun cuando se encontró semen de uno de ellos en el cuerpo de Ana y sangre de ella en sus zapatos y en su mochila cuando la policía los detuvo unos días después.

Esta noticia es grave y dolorosa de por sí, más aun, cuando se dio a conocer hoy el veredicto de ¡Culpables! contra estos dos hombres, cuyos nombres no se publicaron en todo el proceso. Los nombres reales de “Boy A” y “Boy B”, como los dio a conocer la prensa, serán revelados cuando cumplan la mayoría de edad: los asesinos de Anastasia eran sus compañeros de clase, de tan solo 13 años cada uno.

La antipatía y el repudio son el sentir general de los irlandeses contra estos dos chicos desde que se publicaron las crueles circunstancias de la muerte de Ana. Pero si nos ponemos a pensar, aquí hay más de una víctima y más de dos culpables. Si miramos los antecedentes y circunstancias del asesinato, no nos sorprendería en absoluto este fatal desenlace. La policía encontró cerca de 12 mil fotos pornográficas en el teléfono de uno de los chicos incluyendo pornografía violenta y también con animales. También se encontró evidencia de que uno de los chicos participaba en grupos satánicos.

Nos preguntamos cómo es que niños de 13 años pueden tener teléfonos cargados de pornografía y participar de ritos satánicos sin que se enteren sus padres.

¿Dónde están esos padres que tienen la sagrada obligación de salvaguardar la salud mental y moral de sus hijos?

¿Dónde la ley que proteja de una vez por todas para que los niños no tengan acceso a este tipo de material? Se hacen más campañas para proteger a los niños que digan que se sienten atrapados en el cuerpo del sexo equivocado y proporcionarles el cambio de sexo y que nadie se atreva a decirle que no. Se promueve más que las niñas tengan la facilidad de abortar sin tener que contarles a sus padres.

Le estamos robando la niñez a la humanidad. Los niños dejan de ser inocentes a edades cada vez más tempranas y no hacemos nada. Preguntémonos que hacíamos nosotros los llamados “baby boomers” cuando teníamos 13 años. Nuestra principal maldad era estar demasiado tiempo jugando con nuestros amigos. Tal vez romper el cristal de un vecino con una pelota de fútbol, estropear los zapatos, llegar empapados del colegio. Sólo queríamos jugar y jugar.

El estado de las cosas en el mundo entero, especialmente en la cultura occidental, podría traernos a la cabeza algo que aparece en las Sagradas Escrituras y que hemos olvidado por completo: El final de los tiempos.

Lucas 18, 7-8: “y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a él día y noche, y les hace esperar? Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?»”                                   

Esta pregunta de Jesús podemos hacérnosla nosotros mismos echándole una mirada al mundo de hoy.

En la propia Irlanda, por ejemplo, una profesora de un colegio recuerda iniciaban clases rezando el Padre Nuestro. “Hace 11 años”, dice ella “por primera vez hubo en el colegio un chico que venía de otro país de religión no Católica. Se le dio la bienvenida de manera especial dadas sus circunstancias de desplazado, y como de costumbre se rezó el Padre Nuestro. El chico al final se quejó de que no se sentía acogido porque habían rezado el Padre Nuestro.” Hoy no se reza el Padre Nuestro en ningún Colegio por ser excluyente. Eso sucede en muchas partes del mundo occidental. Para ser incluyentes, excluimos a Dios.

Isaías 5, 20: A lo malo le llamamos bueno y a lo bueno malo.  Sacerdotes como James Martin viajan por el mundo entero promoviendo ideas con respecto al homosexualismo en contra total de la doctrina de La Iglesia sin que ninguna autoridad eclesial haga nada para corregirlo. No obstante, sacerdotes que se ajustan a la enseñanza de la doctrina recta son amonestados, amenazados con represalias o directamente reprendidos arrinconándolos para que dejen de predicar sobre la existencia del demonio, sobre la muerte, el juicio, infierno, o gloria conocidos como las cuatro últimas cosas de la vida o los novísimos. Se les prohíbe hablar del tema con la disculpa de que “no hay que asustar a la gente, hay que darle esperanza”. Mientras tanto, las sectas satánicas proliferan y esos sí que se toman su religión en serio. Antes se ocultaban y ahora abiertamente se declaran adoradores de satanás y piden respeto a su religión. Tenemos el peor de los enemigos, y los obispos del mundo prohíben que se hable de él. Los líderes de nuestra Iglesia nos abandonaron al destino de las tinieblas. No nos advierten más. El pecado dejó de ser importante.

Creemos que todo lo podemos hacer sin contar con Dios.

Comediantes y no comediantes, se burlan de Dios y nosotros seguimos su juego riéndonos a carcajadas de sus chistes. Nuestra soberbia nos ha cegado y no vemos el esplendor de la naturaleza perfectamente coordinada, desde el micro mundo celular, esas pequeñas fábricas que abundan en nuestro cuerpo, que hablan, que se comunican con un lenguaje codificado y diseñado para el funcionamiento perfecto del ser humano, y como bien sabemos no existe lenguaje conocido que no haya sido diseñado por ser inteligente; pasando por lo que nuestros sentidos pueden observar en el exterior de la belleza de la naturaleza, hasta llegar al macro cosmos de planetas, constelaciones, todos perfectamente coordinados para que la química y la física se encuentren armoniosamente organizadas y medidas, en el pequeño planeta azul conocido como la tierra, y así poder dar vida a ese ser llamado hombre: La raza humana.

Aun así, preferimos pensar que el hombre proviene de un molusco que evolucionó y que todo lo que existe se dio por pura casualidad.  A Dios sea La Gloria.

“Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables; porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en sus razonamientos y su insensato corazón se entenebreció: jactándose de sabios se volvieron estúpidos, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una representación en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles. Por eso Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos; a ellos que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén.

Por eso los entregó Dios a pasiones infames; pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza; igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío. Y como no tuvieron a bien guardar el verdadero conocimiento de Dios, entrególos Dios a su mente insensata, para que hicieran lo que no conviene: llenos de toda injusticia, perversidad, codicia, maldad, henchidos de envidia, de homicidio, de contienda, de engaño, de malignidad, chismosos, detractores, enemigos de Dios, ultrajadores, altaneros, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres, insensatos, desleales, desamorados, despiadados, los cuales, aunque conocedores del veredicto de Dios que declara dignos de muerte a los que tales cosas practican, no solamente las practican, sino que aprueban a los que las cometen.”                                                    

Romanos 1, 20-32:

Vemos parejas que sin poder tener hijos tratan de comprarlos, de fabricarlos en vientres subrogados, fertilizando varios óvulos matando los que sobran; y al contrario, aquellas mujeres que sí pueden tenerlos, los matan en su vientre y ahora llegan a matarlos en el momento de nacer por cualquier motivo. Se defiende el homicidio de infantes como un derecho de la mujer, y por qué no, si Dios no existe y ya entendemos como funciona la cosa, para eso está la ciencia, somos inteligentes, nuestra capacidad es ilimitada y mientras que seguimos manipulando la genética para crear vida en un laboratorio, por ahora podemos utilizar los bebés abortados para extraer órganos como las piezas de refacción de un coche. O aplicamos la eutanasia en aquellos que son desechados por el régimen y vendemos sus órganos como lo hacen en China, que paralizan a los prisioneros, y les extraen los órganos estando todavía vivos.

La televisión invadió nuestros hogares, y pasamos horas frente a contenidos que aceptamos como completamente normales. Series cargadas de promiscuidad, sexo y antivalores. Sex and the City en 1998 da un paso gigante y abrió un espectro de infidelidad, de no compromiso, de vecindarios y vecinos que mantienen relaciones unos con otros, comedias donde la mentira y la decepción descarada son la rutina de cada episodio. Hombres y mujeres infieles y frívolos. Familias y relaciones afectivas de hombres con hombres y mujeres con mujeres, Drag Queens, etc.  Todo es válido mientras que no asome por ahí una familia tradicional, eso es un horror.

Todo esto al alcance de niños que cuyos padres no se preocupan por protegerlos porque casi que ven esto como normal. Cada uno de los miembros de la familia en su habitación, preocupándose de sus propios asuntos. Cada vez a edad más temprana, los hijos despiertan a un mundo que está ahí para corromper más su naturaleza caída antes de tiempo. Niñas que son visitadas desde hace años por PlannedParenhood para enseñarles a masturbarse, el sexo y como disfrutarlo para crear clientes potenciales de aborto, desde los 12años.

La hostilidad contra el cristianismo es evidente y no queremos verlo.

Es al cristianismo al que se quiere desaparecer y todo lo que huela a él. Desprendernos de toda noción de la idea de Dios es la meta. Y para eso satanás ha creado una estrategia de justicia social. Los justicieros sociales abundan en el mundo, muchos sin saberlo están al servicio de ideologías que sirven a este propósito, porque la cultura y los valores occidentales, los países más prósperos están fundamentados en el judeo-cristianismo. Hemos llegado al punto que se mofa a los que todavía creemos en un ser superior y creador sobre natural. Nos califican de tontos y estúpidos. No se dan cuenta que la libertad y la democracia que arguyen para sus propuestas anticristianas, fueron proporcionadas justamente por los valores cristianos de nuestras sociedades.

Los cristianos creemos en el libre albedrío, en la voluntad individual del alma inmortal de los seres humanos. Creemos que nuestra humanidad está caída por el pecado original, y que sólo con nuestra libertad podremos elegir a Dios, quien es el único que puede sacarnos del fango de nuestra concupiscencia, y por ello Dios se comunica con el hombre desde tiempos remotos y nos deja saber de su existencia comunicándose con los patriarcas, nos deja sus mandamientos, que son como un GPS de señales en nuestro camino para que cuando vayamos a desviarnos, nos topemos con uno de esos mandamientos y corrijamos la ruta. Nos envía a Su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para reafirmar Su ley y para hacer con nosotros una Nueva Alianza verdadera y eterna.

Pero está claro, nosotros solos, si no dejamos participar a Dios en nuestras vidas, NO podremos superar nuestra concupiscencia, ni nuestra tendencia al egoísmo y al pecado.

Por otra parte, los anticristianos nos proponen un nuevo pelagianismo. Nos dicen que el individuo es bueno por naturaleza, que es la sociedad la que lo corrompe. (Como si la sociedad no estuviera compuesta por individuos). Pelagio, que vivió en el siglo IV y V, sostenía que el pecado original no recaía sobre la humanidad, por lo tanto, nuestra libre voluntad podía escoger el bien sin necesitar de la ayuda divina. Es decir que somos autosuficientes. No necesitábamos a Dios.

El pelagianismo de hoy es agresivo y mortal. Desde Carlos Marx se nos ha tratado de vender esa idea: “La religión es el opio de los pueblos”. Dividieron los pueblos en dos bandos: opresores y oprimidos. Por lo tanto, muchos países impusieron regímenes comunistas y todos fracasaron en su intento de crear el paraíso sin Dios cuando los gobernantes que “defendían” a los oprimidos siguieron sus instintos egoístas y oprimieron más a los que defendían. Utilizaron todos los medios para perpetuarse en el poder. Las bondades que ofrecieron al principio, las retiraron después. La primera en suprimir es la libertad de expresión. Para ellos, la sociedad se auto controlará libre de egoísmos, para ser mejor y buena. ¡Ah!, pero al principio es necesario que alguien la oriente y la dirija hasta que la propia sociedad se auto regule sin necesidad de gobernantes. Cosa que nunca sucede.  

La Santísima Virgen en Fátima nos advirtió que, si el papa no consagraba a Rusia, a su Inmaculado Corazón, Rusia iba a difundir sus errores. Todos pensamos que se trataba de la economía de los países, y creímos que estábamos ya a salvo desde la caída del muro en Alemania. Pero los progresistas de hoy creen en el pelagianismo moderno. Creen que somos “bueniños” y controlándonos a nosotros mismos sin ofender a nadie tendremos una sociedad políticamente correcta y que el estado debe tener el poder de hacernos políticamente correctos para no ofender a nadie. Con esa excusa los regímenes pueden matar millones de personas que son políticamente incorrectas que atentan contra el régimen como efectivamente lo han hecho. Por eso crearán división entre el pueblo que quieren dirigir, y ellos vendrán al rescate para “proteger” a los oprimidos. Es su bandera electoral.

Las nuevas divisiones que crean entre los pueblos no son de pobres contra ricos, sino que van creando víctimas y los cristianos son los victimarios por ejemplo de los homosexuales. Ellos defenderán los derechos de los homosexuales y los transgénero por ley. Lo mismo, han venido creando un falso odio de los hombres contra todas las mujeres y el que diga lo contrario es un misógino. Ellos defenderán los derechos de la mujer, incluyendo el aborto, porque según ellos, los pro vida en el fondo odian a las mujeres porque le niegan sus derechos. Crearán leyes para defenderlas a ellas y sus abortos.

El aborto se defiende hoy día por ley; lo que antes era malo, hoy es bueno. 

La gran mayoría de los abortos son consecuencias de malas decisiones que dos personas toman: dónde, cuándo y con quién tener relaciones sexuales. El aborto es la solución ofrecida por los progresistas a esas malas decisiones y esas malas decisiones son cada vez más promovidas cuando dejamos que nuestros hijos tengan acceso a pornografía ya a los 8 años de edad, cuando niños de 4 años tienen horas de esparcimiento en bibliotecas públicas con Drag Queens, cuando un chico puede decir hoy que es chica y mañana es otra vez chico, cuando los líderes de la Iglesia se han arrodillado a complacer a una sociedad  que da  pasos agigantados para excluir a Dios por completo para entregarse a sus pasiones, nos preguntamos si los signos de los tiempos de los que hablaba Nuestro Señor Jesucristo por medio de Lucas están a la puerta.

Los derechos humanos no provienen del estado. Provienen de un ser superior que es la verdad absoluta y ese ser superior nos creó con una ley natural. Cuando subvertimos esa ley natural y los mandamientos que nos reveló, estamos perdidos, nuestro destino será fatal. Solos no podremos. “Sin Mí, no podéis hacer nada”. (Jn 15, 5). Lea usted nuevamenteel pasaje de Romanos 1 20-32 arriba ya citado. Las interpretaciones y traducciones para cambiar el sentido no se hacen esperar, pero entendemos perfectamente lo que quiere decir.

A Él el poder y la Gloria por los siglos de los siglos.

Miguel Serafín

Interesante tema el que nos planteaba nuestro compañero y es que es cierto que todo hace pensar que estamos ante los signos del final de los tiempos. Les invitamos a leer este otro artículo de Miguel Serafín: ¿Quién cómo Dios?

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