Fiesta de la Santísima Trinidad

Evangelio del día. Santa Misa Tradicional

Evangelio según San Mateo, XXVIII

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

Fiesta de la Santísima Trinidad . Meditación

“Id y bautizar a todas las gentes en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñadles a guardar todo cuanto os he mandado.”

Ya desde el principio de la creación se revela la existencia de la Trinidad cuando relata el libro del Génesis: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”.

Habla en plural, no en singular, lo cual deja ver que son tres Personas las que realizan la creación del universo y del Hombre.

¿Como puede ser el hombre creado a imagen y semejanza de Dios? Ciertamente no porque Dios tenga físico como el nuestro, ya que Él es Espíritu puro, si no más bien en cuanto a sus cualidades espirituales ya que Él tiene inteligencia, voluntad, más el Espíritu Santo que está para recordarnos todo y enseñarnos. El hombre es por lo tanto creado con tres potencias que son la huella de la Ssma. Trinidad: inteligencia, voluntad y memoria.
La inteligencia creadora del Padre, la voluntad del Hijo que nos ama hasta dar su vida por nosotros y el Espíritu Santo que nos instruye y nos lo recuerda todo.

Sin memoria no hay pasado que agradecer, sin el Hijo que se entrega por nosotros no hay amor y sin la inteligencia creadora del Padre no habría Providencia para confiar el futuro en sus manos.

En esta fiesta de la Santísima Trinidad, se puede ver también el plan de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, ya que estos están hechos sobre la base principal de ejercitar nuestras tres potencias del alma para mejorar nuestras vidas. Es por ello que se les llama Ejercicios, porque es necesario ejercitarlas y siendo tres, nos vuelve a recordar nuestra relación con la triada de la Santísima Trinidad quien nos ha creado.
Cuando San Ignacio nos pide meditar con la potencia de nuestra inteligencia, nos hace reconocer que tenemos que buscar un motivo por el que existimos, tenemos un origen, un creador y todo lo existente, todo el universo tiene un motivo para existir.

Después nos ejercita la voluntad, pues nos enseña, realizando ejercicios, que esta segunda potencia existe para adherirse a la verdad, está para que la ejercitemos amando sobre todo a Dios y a sus creatúras en Él. La voluntad se puede educar para amar el bien y detestar el mal:

“Quien ama desordenadamente, en realidad se odia a sí mismo; pero quien odia al mal, en realidad está amando.”
San Agustín +

La voluntad se puede educar para que deteste los vicios y ejercite las virtudes. Esta es la verdadera misión del Director espiritual y la del confesor fijo, indicarnos nuestros vicios y debilidades al mismo tiempo que nos da remedios y ejercicios para ello.
Una de las razones por las cuales se termina mal con el director espiritual o con el confesor, es porque este mismo o el dirigido se toman esa relación para ser solo unos ‘amiguetes’ e incluso al dirigido le molesta que le corrijan y le den paternales amonestaciones por su propio bien.
Una dirección espiritual que no sirve para corregir vicios y defectos y para sembrar virtudes es una farsa y una pérdida de tiempo, según la doctrina de los Santos, como bien lo establece San Alfonso Rodríguez en sus Ejercicios de Perfección y Virtudes Cristianas.

Y finalmente, cuando nos enseña a ejercitar la memoria, es por tres razones graves:
1 – No olvidar que Dios nos ha creado y que le debemos todo nuestro corazón y toda nuestra existencia.
2 – Recordar nuestros pecados para que no se nos suba la soberbia y así nos mantengamos humildes:

“Quien recuerde cotidianamente sus pecados, no pecará más.”
Libro de la Sabiduría +

3 – La memoria bien ejercitada nos ayuda a ser agradecidos y siempre darle gracias a Dios por todo lo que nos ha dado y por todo lo que nos ha perdonado. La ingratitud es olvidar el bien que se nos ha hecho y así no corresponder.

Es con esa vía tan real, humana y tan espiritual al mismo tiempo, que San Ignacio nos enseña a volver a nuestro Dios que es trino, quien dejó en nosotros la huella de su ser al darnos esa triada : Inteligencia, Memoria y Voluntad.

Precisamente por el mal uso de nuestras tres potencias del alma el mundo va tan mal y en ocasiones nuestras familias también: no usamos la INTELIGENCIA para buscar la verdad si no más bien para adularnos a nosotros mismos, usamos mal la VOLUNTAD para amar lo que no se debe y no usamos la MEMORIA para agradecer los bienes que nos han sido dados ni para corregir nuestros errores del pasado.
Este olvido y falta de agradecimiento a la Ssma, Trinidad lleva a nuestras familias y a la sociedad hacia la perdición.

Muchos nos afanamos por dar a nuestros hijos “lo mejor”, pero no lo mejor según esos principios del amor a Dios si no más bien por una supuesta formación de élite humana, según los criterios superficiales de los hombres, según el “nivel social” mundano y según el “nivel económico” de los bolsillos… y eso, como todo lo humano que se engaña terminará un día por decepcionar profundamente a sus hijos, porque nunca les enseñamos la verdad sino sólo a “triunfar” a todo precio…incluso renunciando a la propia dignidad según esta hoy tan de moda.

Pero en la actualidad hay “modas” aún más aberrantes como la dejar a los hijos sin formación alguna, “que hagan lo que quieran”, que tengan su “propio criterio”, no hay que imponerles nada…dicen algunos padres en un exceso de ‘bondad’ que en ocasiones, raya en la demencia.
Es una cuestión de sentido común básico. Un ejemplo que también un niño comprendería : incluso en los deportes, ¿cómo le puedes decir a un joven que juega al fútbol que “confíe en sí mismo, que haga buenas jugadas, que tenga iniciativa propia…” si antes no le exigiste estar en buena forma física, saber las reglas del juego y respetar a los demás participantes ? Se le puede decir a un músico que componga música, sin antes haberle dado y enseñado las leyes de la armonía y de la composición ?
Precisamente, a menudo se oye decir a los hijos que
hagan lo mejor de sus vidas, que “triunfen”, etc. Pero ¿nos hemos puesto a pensar si antes de pedirles eso, le hemos dado alguna formación ? ¿Les hemos dado por lo menos criterios para la vida ? ¿Por lo menos un poco de disciplina ?

“El hombre que odia la disciplina, odia su propia alma. “
Libro de la Sabiduría.

Les hemos dejado solos sin formación y sin ideales de nada o ideales puramente materiales, ¿ y ahora les pedimos que triunfen en la vida ?
Un niño, un joven no puede tener criterio propio si no se le da antes una formación básica. Mozart el gran músico, hizo y compuso su propia música, pero su padre ya le estaba instruyendo con las leyes de la armonía, de la melodía y del ritmo ¡desde que tenía 6 años de edad ! Santa Teresa de Lisieux llegó muy alto en la vida mística; pero sus padres ya la estaban instruyendo en la vida espiritual desde su infancia.
En este mundo moderno conocemos padres de familia que ni siquiera quisieron o ni intentaron dar por lo menos disciplina a sus hijos desde pequeños, hasta tal límite que ahora vemos jóvenes incapaces de saber ni saludar con corrección a una visita y que no tienen idea de como se hace la limpieza.

¿Qué tiene todo esto que ver con con Dios y la Ssma. Trinidad ?

Precisamente, ese Dios que lo vemos tan lejano nos dio una inteligencia, una voluntad y una memoria, que son las tres potencias del alma. Y nos las dio para usarlas no para desperdiciarlas, porque al final de nuestras vidas se nos pedirá cuenta de si hemos dado buen o mal uso de nuestros talentos.

Una inteligencia se forma ante todo con la Verdad de Dios, sus mandamientos, “Enseñadles a guardar todo lo que os he mandado !”, con oficios y trabajos nobles que dan un futuro a los hijos. Una voluntad de un niño se forma desde pequeño, no cuando es demasiado tarde a los 17 o 20 años, dándoles ocupaciones para que no caigan en la profunda muerte de la ociosidad, de los vicios que llevan a las depresiones tan de moda y por ello hay tanto fracaso, laboral, social y familiar. Si al niño desde pequeño se le forma en su voluntad con una poca de disciplina, que mantenga limpia su habitación, ordenada su casa, que se haga responsable de una pequeña tarea en el hogar: ese niño quedará marcado para toda su vida con un carácter responsable y con una gran tendencia hacia una hábito de trabajo y disciplina espontáneos y naturales ! Eso precisamente ya le está dando un futuro puesto que quien lo vea con esas buenas cualidades tendrá más posibilidades de ofrecerle un trabajo. Pero hay padres tan ciegos que se dicen “no, que horror!, ¿como vamos a obligar a nuestro pequeño hijo a ser disciplinado.., que haga lo que le apetezca…”
Y la formación de la memoria también da grandes frutos en sus vidas, el conocer su historia, su procedencia les ayuda a ser fieles a nuestros principios y agradecidos con nuestros ancestros por lo que nos han legado.
San Juan Bosco gran formador de niños, siempre desde pequeños les estaba dando un oficio aunque fuese fácil y pequeño para asegurar su futuro de vida.

El Libro de la Sabiduría ya nos decía: “La madre de todos los vicios es la ociosidad”.

Inteligencia, memoria y voluntad, tres perlas que nos dio la Ssma. Trinidad y que un día nos pedirá cuenta de ellas cuando estemos pasado la puerta de la muerte hacia el umbral de la eternidad.
Esas tres potencias bien trabajadas, formadas y pulidas son para dar gloria eternamente a Dios uno y trino.

“Señor, encomiendo mi pasado a tu misericordia, mi presente a tu amor y mi futuro a tu Providencia.”
San Agustín +

P. Ricardo Ruiz Vallejo

Para consultas espirituales sobre la homilía (únicamente) pueden dirigirse al Padre Ricardo a través del siguiente correo electrónico: edisanjo2016@gmail.com

Esperamos que la meditación de la Fiesta de la Santísima Trinidad les reporte innumerables bienes espirituales.

Les invitamos a quedarse en nuestra sección de:

En la siguiente página tienen la Biblia Straubinger para su consulta: radiocristiandad-Biblia

Pueden encontrar los textos de la Santa Misa en el siguiente enlace:El rincón Litúrgico


*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor
Padre Ricardo Ruiz

Padre Ricardo Ruiz

Padre Ricardo Ruíz: 1980 Filosofía y latín en el Seminario Ntra. Señora Corredentora de Buenos Aires; 1986 Teología, Francés en Suiza; 1988 Ordenación sacerdotal, Seminario San Pío X, Suiza; 1988 Primer apostolado de parroquia en San Nicolás du Chardonnet, París, Francia; 1988-1990 Misión Parroquial en Mexico; 1991 - 2000 Madrid. España; 1996-2000 Exorcista "Ad Actum" en Valencia; 2000 - 2001 Parroquia en Wausau, Wisconsin, EEUU; 2000-2001 Capellán Hermanas del Corazón Real de Jesús. María Alm, Austria; 2002 - 2006 Capellán de convento Hermanas De La Presentación, Iowa, EEUU; 2006 - 2018 Casa De Retiros San José. Madrid, España.