Tercer Domingo después de Pascua

Evangelio del Domingo. Tercer Domingo después de Pascua. Santa Misa Tradicional

Evangelio según San Juan XVI

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Dentro de un poco, ya no me veréis; dentro de otro poco, me vereéis. Porque voy al Padre. Algunos discípulos comentaban: ¿Qué es eso que dice: “dentro de un poco, ya no me veréis, y dentro de otro poco, me veréis”, y “Voy al Padre”? Y se preguntaban: ¿Qué significa ese “poco”? No sabemos de qué habla. Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo: Estáis discutiendo de lo que redicho: “Dentro de un poco, ya no me veréis, y dentro de otro poco, me veréis”. Yo os aseguro: lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre. Vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo ha nacido un hombre. También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón y nadie os quitara vuestra alegría.


Tercer Domingo después de Pascua. Meditación

San Juan, XVI, 16. “Dentro de un poco y ya no me veréis; un poco más y me volveréis a ver.”

Hoy San Agustín comenta a las misteriosas palabras de Nuestro Señor Jesucristo “Un poco de tiempo y me volveréis a ver.”

Nos explica que “ese poco de tiempo”, significan los siglos, que para Dios son muy breves, como un soplo de viento; mientras que para nosotros nos parece algo interminable.

Para Dios el tiempo no existe porque lo ve todo desde la eternidad: de una sola mirada ve simultáneamente el pasado, el presente y el futuro. Es por ello que para El, unos cuantos siglos no son más que unos instantes y para nosotros parece algo sin fin… En ese sentido ha dicho “dentro de un poco”… es decir, sería crucificado y ya no se le volvería a ver; pero “dentro de un poco más” y me volveréis a ver, vino la resurección porque para El, el ‘lapso de tiempo’ que pase cuando llegue el momento de nuestra muerte o el día del juicio final, no es nada, no es más que un suspiro y ¡esta vida es tan corta!

San Antonio Abad cuenta como varios monjes quedandose impresionados ante la agonía de un compañero, el cual tenia tanta paz y serenidad ante el momento su muerte que los monjes impresionados le preguntaron: ¿como es que estás tan tranquilo ante la muerte? Este les respondió : “Llevo toda mi vida, todos los días pensando y preparando este momento de mi muerte; es por ello que ya no puedo temer nada.”

Se vive mejor y con más paz si todos los días nos preparamos para ese momento, “¡Y si me llaman hoy a la eternidad? ¿estoy preparado? ¿He cumplido con Dios y mi conciencia? ¿He cumplido con mi familia y mis hijos? ¿He perdonado y pagado lo que debo? O Como dice San Alfonso María de Ligorio: “¿Estoy más apegado a mi dinero y posesiones materiales que una rana a su coto de barro y a su charca de agua?

Estamos todos los días a tan sólo un milímetro de pasar a la eternidad y ¡no queremos pensarlo ni imaginarlo! “Dentro de un poco y me volveréis a ver.” Para Jesucristo dos mil años no es más que un soplo y le volveremos a ver, creyentes y no creyentes, eso no cambiará la realidad, lo veremos todos juntos. Creas o no creas ¡la realidad es inevitable!

“COMO EL NAVÍO QUE SURCA LOS MARES SIN DEJAR HUELLA, ES LA VIDA DEL HOMBRE SOBRE LA TIERRA.” Libro de la Sabiduría.

Cuando el Rey Enrique VIII hace saber a Santo Tomás Moro que le cortará la cabeza sino acepta ‘la nueva iglesia que él acaba de inventar’, robando iglesias y catedrales para llevar a cabo sus planes; la mujer del santo le sugiere: “Si aceptas los planes del rey podrás conservar la vida y tus posesiones.” Santo Tomás le responde: “¡Ay mujer! Qué poco sabes de negocios: ¿quieres que conserve por sólo un tiempo esta vida que dura tan sólo un soplo y así me pierda la eterna que dura para siempre?” Y murió decapitado entrando glorioso a la eternidad como un mártir.

Pero Enrique VIII, ¿entró en la eternidad o la perdió ? SIC TRANSIT GLORIA MUNDI! Así se desvanecen las glorias de este mundo.

Las homilías deben, a menudo, ser instrumentos para honrar a los santos y a los servidores de Dios. Es por ello que hoy quiero también hablar de un santo sacerdote que merece ser recordado por su santidad, su fidelidad a su sacerdocio y por el martirio que ha sufrido por haber conservado la Misa Tradicional.

En el año 1991, me encontraba en los Los Angeles California, precisamente estábamos en la Misa Parroquial del Padre Fred shell, quién nos comentaba el Evangelio del domingo “Dentro de un poco más de tiempo y me volveréis a ver…” Me quedé asombrado que este sacerdote diera exactamente la misma interpretación del evangelio que yo siempre he dado. Este sacerdote era jesuita, de los de la antigua escuela, de gran preparación y recuerdo que me repetía con gravedad: ”A los fieles hay que darles formación seria, no sólo palabras.” Su parroquia estaba en Granada Hills, justo al lado de Beverly Hills y Malibú. Por ello Mel Gibson acudía ahí a Misa Tradicional todos los domingos con sus seis hijos y su mujer.

Cuando se sabe de un sacerdote que ha caído, todo el mundo habla de él y se publica con gran euforia, pero cuando uno ha hecho algo digno de alabanza y meritorio, no se habla de ello…Este sacerdote tenía mucho apoyo de mucha feligresía en un barrio de buen nivel. Su iglesia siempre estaba repleta con un mínimo de 300 personas y confesiones numerosas. Tenía un gran apoyo económico de parte de su feligresía. Fui testigo que cada domingo le daban en ayudas por la colecta, mínimo unos 2000 dólares; o sea 8000 al mes. Más las ayudas personales.

Me quedé estupefacto al visitar su casa y constatar que apenas tenía una cama en su habitación y dos sillas en el comedor, sin mesa y sus libros y correspondencia en el suelo. Evidentemente la primera pregunta que te viene a la mente es ¿Y qué hace con todo ese dinero?, ¡para no tener tan siquiera muebles! Dios quiso que yo supiera en breve la respuesta, pues esa misma semana conocí a un médico de origen ruso feligres de la Parroquia y también era el secretario personal del P. Schell. Este médico me dijo que él personalmente, se encargaba cada mes de enviar por transferencias bancarias, todo el dinero que salía de la Parroquia a hospitales de Filipinas que no tenían fondos y utilizaban esas donaciones para operar a niños que nacen con deformaciones genéticas faciales.

Me quedé asombrado y comprendí el por qué, ese sacerdote no tenía muebles en su casa. Su generosidad y pobreza eran extraordinarias. ¿Pero de esto quien habla?

Merece nuestras oraciones y agradecimiento por su ejemplo y fidelidad a su vocación y a la Misa Tradicional. Él con dolor me confío en una ocasión: “Me gustaría estar unido a la diócesis, pero el Cardenal Mahoni, pero por el solo hecho de conservar la Misa Tradicional, la Misa de mi ordenación sacerdotal, me ignora y me segrega totalmente.”

Existen sacerdotes en esta situación por todo él mundo; pero se tiene una gran sagacidad para silenciar esos casos para que así los católicos crean que no ha habido reacción en el mundo en favor de la Misa Tradicional, cuando en realidad la ha habido en la mayoría de los países.

Que descanse en paz el Padre Fred Schell, Fiel servidor del Señor hasta el último momento de su vida parroquial, alma ejemplar que tuve la bendición de encontrar por primera vez en este domingo III de Pascua, en las tierras de California, las cuales fueron en siglos atrás, tierras de misión para Fray Junipero Sierra.

Dentro de un poco más de tiempo, y nos volveremos a ver.”

Porque está vida dura como un pequeño soplo del viento.

Lo que más nos llenará de tranquilidad y paz en el momento de nuestra partida de este mundo, será la conciencia tranquila, las buenas obras de caridad con los necesitados, el haber perdonado y sobre todo el haber adorado a Dios fielmente todos los días.

ESTAD PREPARADOS, PORQUE A LA HORA EN QUE MENOS PENSÉIS, VENDRÁ EL HIJO DEL HOMBRE.” San Mateo, XXV, 13.

Ave Maria

P. Ricardo Ruiz Vallejo +

Para consultas espirituales sobre la homilía (únicamente) pueden dirigirse al Padre Ricardo a través del siguiente correo electrónico: edisanjo2016@gmail.com

Les invitamos a seguir la Santa Misa desde el canal del Padre Ricardo Ruiz, así como distintas meditaciones: Iberia Traditionalis

Esperamos que la meditación del tercer Domingo después de Pascua les reporte innumerables bienes espirituales.

En la siguiente página tienen la Biblia Straubinger para su consulta: radiocristiandad-Biblia

Pueden encontrar los textos de la Santa Misa en el siguiente enlace: El rincón Litúrgico

Les recomendamos visitar nuestra sección de

Espiritualidad


*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor
Padre Ricardo Ruiz

Padre Ricardo Ruiz

Padre Ricardo Ruíz: 1980 Filosofía y latín en el Seminario Ntra. Señora Corredentora de Buenos Aires; 1986 Teología, Francés en Suiza; 1988 Ordenación sacerdotal, Seminario San Pío X, Suiza; 1988 Primer apostolado de parroquia en San Nicolás du Chardonnet, París, Francia; 1988-1990 Misión Parroquial en Mexico; 1991 - 2000 Madrid. España; 1996-2000 Exorcista "Ad Actum" en Valencia; 2000 - 2001 Parroquia en Wausau, Wisconsin, EEUU; 2000-2001 Capellán Hermanas del Corazón Real de Jesús. María Alm, Austria; 2002 - 2006 Capellán de convento Hermanas De La Presentación, Iowa, EEUU; 2006 - 2018 Casa De Retiros San José. Madrid, España.