El ataque de Jimmy Akin a la Carta Abierta sobre la acusación de herejía

Jimmy Akin es un apologista católico que se presenta como flotador con la carta abierta que acusa al Papa Francisco de hereje, pero, el inigualable Louie Verrecchio ha tomado cartas en el asunto y como es habitual en él, viene con toda la artillería.

“El ataque de Jimmy Akin a la Carta Abierta sobre la acusación de herejía” por Loui Verrecchio 

Traducido por Beatrice Atherton para Marchando Religión

El National Catholic Register ha publicado un artículo de Jimmy Akin donde él, vehementemente, refuta la reciente Carta Abierta que acusa a Francisco de herejía.

Akin comienza entonces, lógicamente, con la definición de herejía provista en el Código de Derecho Canónico:

Se llama herejía la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica


(CIC 751)

Desde aquí,  proporciona otra necesaria definición canónica:

Se ha de creer con fe divina y católica todo aquello que se contiene en la palabra de Dios escrita o transmitida por tradición, es decir, en el único depósito de la fe encomendado a la Iglesia, y que además es propuesto como revelado por Dios, ya sea por el magisterio solemne de la Iglesia, ya por su magisterio ordinario y universal.


(CIC 750 §1).

Y luego él continúa diciendo:

Consecuentemente, la verdad que exige la fe divina y católica es una verdad que,de una u otra manera, el Magisterio ha definido infaliblemente ser revelada por Dios.(énfasis en el original)

Estas verdades, explica Akin, son los llamados “dogmas”, los cuales además  él define de la siguiente manera:

Junto con el conjunto de doctrinas infalibles existe un conjunto más pequeño que consiste en aquellas enseñanzas infalibles que el Magisterio ha infaliblemente definido ser reveladas por Dios. Estos son los dogmas. (énfasis en el original)

 Si entiendo correctamente el artículo de Akin, su mayor énfasis ( tal como está sugerido en  las citas de arriba) parece estar sugiriendo que a menos que el Magisterio infalible y explícitamente defina una doctrina dada como siendo revelada por Dios, entonces, dicha doctrina no puede ser, propiamente considerada, un dogma, y en consecuencia su negación no se eleva al nivel de herejía. Escribe:

Nótese no porque algo sea infalible, eso  lo convierte en dogma. El Magisterio tiene que haber declarado infaliblemente que eso está revelado por Dios para que así sea.

Le pediría al Sr.Akin que me corrigiera si he leído mal su posición, pero él parece estar tratando la frase “revelada por Dios” casi, si no enteramente, como fórmula.Como si un Concilio General que no logra declarar algo explícitamente no lo enseña dogmáticamente.

Lo que primero se me viene a la mente con la lectura de este artículo hasta este punto es que cuando un concilio, por ejemplo, el Concilio de Trento, emplea la fórmula anatema sit,  esto solo es suficiente para informar a los fieles que la verdad en cuestión está justamente basada en la revelación para ser considerada revelada por Dios, esto es, dogma.

Esta interpretación parece estar confirmada por el eminente teólogo R.P. Ludwig Ott que en su obra emblemática, Fundamentos del Dogma Católico, señala:

Anathema sit: esto significa que la proposición precedente está oficialmente condenada por la Iglesia y es herética.

Para ser claros, al afirmar que una proposición anatematizada  “es herética” se entiende que el R.P Ott se refiere a que necesariamente esto concierne a la negación del dogma. Es decir, tal como Akin propone correctamente, la negación de una verdad que es infaliblemente enseñada como revelada por Dios.

Más adelante en el artículo, Akin parece anticipar este argumento diciendo “uno tiene que ser cuidadoso con esta palabra (anathema), ya que a veces se usa sin hacer una definición ( ver Enseñanza con Autoridad §§480-488).”

Aunque no pretendo saberlo con certeza, creo que incluso si permitimos que el Magisterio pueda ocasionalmente usar la palabra “anathema” relativo a doctrinas no definidas me aventuraría a decir que esta es la excepción. Además, tal como veremos más adelante, cuando se considere en contexto, es razonable suponer que uno será capaz de discernir, sin gran dificultad,  si la materia anatematizada pertenece o no al dogma.

Con esto en mente, me parece más claro señalar que, cuando el Código de Derecho Canónico habla de la enseñanza “ propuesta como revelada por Dios por Dios, ya sea por el magisterio solemne de la Iglesia..”. (ver CIC 750 §1 citado arriba),para el magisterio no es necesario emplear la frase “revelada por Dios” como fórmula.

De hecho, Akin parece dejar espacio para mucho cuando habla de una doctrina que “ el Magisterio de una u otra forma ha definido infaliblemente ser revelada por Dios”, y una de esas formas es a través del uso de la fórmula anathema sit.

Ante esto, vamos a considerar solo la primera de las siete acusaciones de herejía enumeradas en la Carta Abierta. Un asunto que ha sido tratado en este espacio muchas veces y que se remonta a varios años (ver por ejemlo, Iglesia Católica Romana versus Francisco) https://akacatholic.com/roman-catholic-church-v-francis/

La Carta Abierta acusa a Francisco de sostener la siguiente posición:

  1. Una persona justificada no tiene la fuerza, con la gracia de Dios, para llevar a cabo las exigencias objetivas de la ley divina, como si alguno de los mandamientos de Dios fuera imposible para los justificados; o como si significara que la gracia de Dios, cuando produce la justificación en un individuo, no produce invariablemente y por su naturaleza la conversión de todo pecado grave, o no es suficiente para la conversión de todo pecado grave.

Para mayor claridad, los autores de la Carta Abierta hubieran hecho un gran bien al proporcionar las citas concretas para cada uno de los siete cargos. En este caso, el antes mencionado cargo hace referencia al artículo de Amoris Laetitia que dice:

Un sujeto puede conocer muy bien la regla [la ley divina concerniente al pecado mortal de adulterio] pero tiene grandes dificultades para entender sus valores inherentes, o puede estar en una situación concreta que no le permite actuar de manera diferente y tomar otras decisiones sin una nueva culpa.


(AL 301)

Los autores de la Carta Abierta luego proveen la siguiente relevante cita de una auténtica enseñanza católica en esta materia:

Concilio de Trento, sesión 6, canon 18: “Si alguno dice que los mandamientos de Dios son imposibles…para observar incluso al hombre justificado y establecido en la gracia, que sea anatema”


(DH 1568).

Este canon en particular vuelve a referir lo que fue enseñado por el Concilio en la sección precedente titulada: “Sobre el cumplimiento de los Mandamientos, y sobre necesidad y posibilidad de los mismos”. El Concilio establece:

Pero nadie, por mucho que esté justificado, debe pensar que está exento de la observancia de los mandamientos; nadie debe hacer uso de este apresurado dicho, prohibido por los Padres bajo anatema, que la observancia de los mandamientos de Dios es imposible para uno que esté justificado. Porque Dios no manda imposibles, sino que, al mandar, os amonesta a hacer lo que sois capaces, y a rezar por lo que no podéis hacer, y os ayuda a que podáis ser capaces. Cuyos mandamientos no son pesados; cuyo yugo es dulce y cuya carga es liviana. Porque aquellos que son hijos de Dios, aman a Cristo; y aquellos que lo aman, guardan sus mandamientos, como Él mismo lo testifica, los cuales, con ayuda divina, pueden hacer.


Concilio de Trento, sesión VI, Capítulo XI

Con respecto a esto, el Concilio está transmitiendo fielmente a enseñanza que nos viene de “los Padres” de la Iglesia, y también de nuestro Señor “como Él mismo testifica” en las Sagradas Escrituras.

Parece bastante obvio ( por lo menos a mí en todo caso) que la enseñanza impartida en el mismo pertenece tanto a la Tradición como a la verdad revelada por Dios, a pesar de que la frase no se encuentra  invocada explícitamente. Más aún, si Ludwig Ott es tomado en serio, el Canon XVIII parece eliminar toda duda referente a este punto cuando relaciona un anatema sit a su negación.

A pesar de esto, Jimmy Akin nos haría creer que el asunto en discusión no se relaciona con el dogma y,  por tanto, tampoco con posibilidad de herejía basada en su negación. Encuentro esto muy difícil de reconciliar con todo lo que ha sido indicado anteriormente.

En este artículo Jimmy Akin, un hombre con el que he estado en desacuerdo en el pasado, pero que siempre he considerado un caballero,  asume una postura sorprendentemente arrogante y condescendiente, en el momento en que dispara a los firmantes de la Carta, apuntando a que “ninguno tiene doctorados en los campos pertenecientes al Derecho Canónico o a la Sagrada Teología…[o] parecen ser especialistas en eclesiología”.

Aún me falta más educación formal en cualquiera de los campos mencionados. Pero incluso así, las mismas Sagradas Escrituras no dan ninguna indicación acerca de que solo los conocedores entre nosotros –y mucho menos estrictamente aquellos con doctorados – serán capaces de identificar a un hereje que debe ser evitado.

Al hombre sectario, después de una y otraamonestación, rehúyelo, sabiendo que el tal se ha pervertido y peca,condenándose por su propia sentencia.


(Tito 3, 10-11)

Pero, aun cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo os predicasen un Evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema. 9Lo dijimos ya, y ahora vuelvo a decirlo: Si alguno os predica un Evangelio distinto del que recibisteis, sea anatema.


(Gálatas 1, 8)

Como este es un debate concerniente a lo que es y a lo que no es entendido propiamente tal como dogma, esto es, una doctrina infaliblemente definida por el magisterio como revelada por Dios, cuya negación es la herejía, es central tanto para la Carta Abierta como para  la refutación de Jimmy Akin de la misma, y espero que él, amablemente responda a los puntos que he planteado aquí. Si no directamente, tal vez en un futuro artículo.

Loui

Pueden leer el artículo original en la página de Loui, Aka Catholic:
https://akacatholic.com/jimmy-akin-on-open-letter/

Esperamos que les haya resultado de máximo interés el ataque de Jimmy Akin a esa carta que está dando mucho que hablar y que pueden leer en nuetra página:
https://marchandoreligion.es/2019/05/papa-francisco-acusado-de-herejia/


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