Desprendimiento por amor a Dios

Cecilia González nos trae con su artículo mensual una propuesta por Amor, una renuncia a esas cosas materiales que nos atan al mundo y que quizás nos impiden Amar a Dios sin ataduras, ¿Se animan Vds. al desprendimiento?

“Desprendimiento por amor a Dios”, Cecilia González

Este mes de mayo, cumplo 1 año y 5 meses de haber dejado para siempre una de las banalidades que me gustaba acceder. En enero del 2018, decidí no usar más esmalte de uñas, ni para darles “brillo”. No surgió como una decisión contundente. Primero fue por un tema práctico, que cuando estoy de viaje, luego es todo un tema hacer el mantenimiento del esmalte. Pero luego del viaje, empecé a pensar que por este asunto, pasaba un buen tiempo entre la aplicación, secado y luego retoques…

Con los años, también adquirí el gusto por tener colores que me gusten y combinen con mi ropa. Así que disponía una cantidad arriba de 5. Así que decidí no hacerlo más. Primero dos meses, luego 6 y así llegué al día de hoy. La señora de la peluquería, que me conoce ya un par de años, me preguntaba cuando iba a cortarme el cabello si no me haría las uñas. Grande fue su sorpresa cuando le dije que no lo haría más. A fin de año, recibió gustosa los frasquitos que le regalé. Los otros los regalé a otra amiga. Por lo mismo que ya no llevan colores ni diseños, ahora mantengo las uñas siempre bien cortadas y limpias.

No solo es tiempo que me ahorro y puedo emplear en leer mi libro, hacer una devoción en medio del día o hasta darme un tiempo para conversar con mi familia. También está el tema, que es un gasto menos, y por tanto un ahorro para compartir con alguien que necesite más.

Hace años, tuve que atravesar una separación humana, al tener diferencias con una persona que consideraba sería una amistad hasta que nos muriéramos. Sin embargo, su pasado en una secta y su nueva vida, muy pegada al mundo, lograron que cambiara para mal. Mientras, yo empezaba a dar mis primeros pasos en el regreso definitivo a la fe Católica, esta persona no aportaba a este camino que había iniciado.

Con mucho dolor, tuve que enfrentar mi primera lección de desprendimiento de una persona a quien quiero mucho.

En aquel entonces, había una religiosa de las Misioneras de la Caridad con quien conversaba mucho. Cuando le comenté este asunto, saliendo de la Adoración al Santísimo, me recomendó que entregara esa amistad a Dios y aceptara la separación que tuviera que darse. Al cabo de un tiempo, la pena que sentía fue llenándose del Gozo de Dios y poco después llegaron a mis manos algunos libros de santos que me ayudaron bastante a entender que desprendernos hasta de las personas que amamos, debe hacerse por amor a Dios.

Estos ejemplos, ayudaron a que más pronto pudiera comprender que Dios nos pide TODO y no sólo lo que nos antoja darle. Desprenderse de cosas materiales puede ser muy sencillo, cuando se compara con el desprenderse de personas que amamos. Durante este tiempo, empecé también a reflexionar que debería aprender a amar y ser desprendida al mismo tiempo de mis otros seres queridos, abuela, padres, amigos…etc.

Muchos optan por renunciar temporalmente a ciertas cosas durante la Cuaresma.

En mi caso, noto que es mejor hacer renuncias totales cuando identifico que hay ciertas cosas o hábitos que no aportan tampoco en el camino hacia Dios. Sólo al ser conciente de lo que a veces me cuesta dejar algo, me he dado cuenta de la cantidad de cosas a las que aún sigo apegada de alguna manera.

Esto me ha llevado a pensar en la reacción del joven rico, cuando Jesús le dijo que si ya cumplía las leyes, ahora sólo le faltaba vender todo y repartirlo, dejar todo para así poder seguir a Jesús sin cargas. Constantemente, Nuestro Señor Jesucristo, nos pide dejarlo TODO para que podamos seguirlo sin cargas, obstáculos o cualquier objeción, desde nuestra vocación.

No creo estar cerca de haber dejado todas mis cargas y debo seguir entregando cuanto antes cuanto me cause lastre. Puedo dar gracias a Dios de que ahora ya comprendo en qué consiste esto de renunciar, vaciarse y dejar los apegos, tanto materiales como afectivos.

Mi Señor y mi Dios quítame todo lo que me impida para llegar a Ti.

Mi Señor y mi Dios, dame todo lo que me aproxime a Ti.

Mi Señor y mi Dios, tómame a mí y dame todo a Ti.

San Nicolás de Flue

Cecilia González

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Cecilia Gonzalez

Cecilia Gonzalez

Cecilia González Paredes. Biotecnóloga ambiental, boliviana que viaja cada que pueda a donde haya Santa Misa, ya que no cuenta con ella en su país. Madrina de 7 niños y jóvenes, viviendo felizmente en castidad y celibato. Trabaja en divulgación de la ciencia, capacitación a productores y combatiendo mitos y mentiras que la gente sin educación científica divulga.