Cómo y por qué el monacato está bajo ataque

Con la autorización de Aldo María Valli, publicamos esta entrevista realizada por Radici Cristiane a raiz de su libro Clautrofobia.

Aldo María Valli es uno de los mejores vaticanistas del momento, comprometido con la batalla por la Fe.

Pueden leer la entrevista original en la página de: Aldo María Valli

Traducido por Francesco Rignini para Marchando Religión

“Cómo y por qué el monacato está bajo ataque”, entrevista a Aldo María Valli

Claustrofobia”, un libro del periodista y escritor Aldo Maria Valli, revela un verdadero ataque contra la vida contemplativa, mística y ascética en los monasterios de clausura por la jerarquía de la Iglesia: una vida consagrada a la oración, a la contemplación del misterio divino, a la reparación de los pecados. Todo prohibido.

Hemos entrevistado a Valli para entender como y porqué ha sido posible poner en peligro tan precioso tesoro de la milenaria Tradición  de la Iglesia, desdeñando la elección de quien dedica su vida a la oración, en el nombre de una espiritualidad totalmente orientada al social: los efectos para la fe y la Iglesia podrían ser catastróficos.

Pregunta: ¿Cuánto y cómo los dos documentos (la constitución apostólica Vultum Dei quaerere de 2016 y la instrucción apostólica Cor orans de 2018) contribuyen a debilitar la autonomía de los monasterios, amenazando su independencia y la visión confiada por Nuestro Señor?

AMV: Los dos documentos tiene un fundamento ambiguo. Unas partes expresan agradecimiento por la vida de oración en los conventos de clausura, pero desconocen en la sustancia el valor de esa experiencia de fe y acaban por desnaturalizarla. Las medidas, en resumen, son dos: por una parte presionar por que los monasterios pierdan su histórica autonomía, por otra parte hacer que las monjas sean forzadas a salir al mundo más y más, por ejemplo para “actualizarse”, come si fueran gestores y no monjas. En definitiva, incluso si los documentos expresan palabras de estima para las monjas de clausura, surge una perspectiva totalmente horizontal de la experiencia de fe, por la cual la actividad caritativa y social sería más importante que la que se realiza en la soledad y en lo escondido, en la cual prima la relación con Dios. Cor orans intenta limitar, sino suprimir, la autonomía para establecer comunidades ampliadas que en efecto desnaturalicen la vida monástica. En el documento, de manera más o menos explícita, se sugiere que el aislamiento no es un valor y tiene que ser superado, come si fuera un problema y no el fruto de una elección espiritual consciente. Se habla continuamente de la urgencia de federarse, de asociarse, de cooperar, de crear medidas de participación, de establecer estructuras de conexión, de trabajar según directrices uniformes, como si la autonomía y la originalidad del convento (en todos los aspectos: los espirituales y religiosos y los históricos y culturales) fueran unos inútiles vestigios de un pasado que olvidar y no un tesoro que valorizar.

P. Leyendo el articulo 7 de Vultum Dei quaerere no se puede dejar de tener en cuenta unas iniciativas de 2012 tituladas “Una nueva visión de la vida consagrada”  ¿Es sólo coincidencia o un verdadero proyecto?

Como decía, hay en los documentos esa idea básica de que una renovación sería necesaria. La Tradición es desvalorizada y se hace hincapié en la transformación. Pero es una transformación que nos deja perplejos, por qué socava los fundamentos mismos de la vida contemplativa. En la introducción a mi pequeño libro “una monja de clausura” explica:<<La forma muy peculiar de nuestra vida como enclaustrada no siempre es inmediatamente comprensible para la sensibilidad de hoy: dicha forma recuerda a la espiritualidad del desierto, donde Dios conduce su esposa querida para hablarle corazón a corazón, lejos de cualquier cosa creada que pueda distraerla de El.

La clausura, hasta hoy, ha sido el signo del encuentro exclusivo con Dios, de la salida del mundo para afirmar la imprescindible importancia de la búsqueda de Dios: la primacía de Dios. En este respecto el libro de AMV nos hace reflexionar. Es impregnado por una pregunta: ¿por qué? Por qué tocar un tesoro tan precioso, que está funcionando desde hace más de mil años?  ¿Qué está en juego? ¿Cuáles son los verdaderos objetivos?>>

Yo creo que este es el punto. Y la respuesta de la monja me parece convincente: el gran deseo de renovación y de cambio, oculta la voluntad de destruir los monasterios tal como han existido hasta hoy en la Iglesia. Es la última fortaleza a la que apunta el enemigo, el último bastión en el que aún resisten la oración y una vida “malgastada” únicamente por la alabanza a Dios. Este es el verdadero objetivo de los últimos documentos que se ocupan de esta realidad delicada y compleja: bajo el eslogan que recomienda obsesivamente evitar el aislamiento, se ve la voluntad de crear un “nuevo” monacato, donde todas la monjas sean sometidas a las mismas medidas de actualización y adoctrinamiento, hasta el punto de cambiar las reglas de la vida.

P. En su libro se habla de modificación, erradicación, renovación y transformación de la tradición de los institutos de vida contemplativa: un verdadero proceso dirigido a amenazar la base del monacato. ¿Son cambios históricos sobre el pontificado actual, derivados de la teología de la liberación, condicionada por el marxismo que tiende a vaciar el significado universal y espiritual de la Iglesia?

AMV: La pregunta exigiría una respuesta muy articulada y compleja. Francisco, por supuesto, ha demostrado que tiene una visión de la vida de fe que poco encaja en la de los monasterios de clausura. La enseñanza del actual pontificado pone en primer plano la ayuda a los migrantes, a los pobres, la Iglesia “en salida” y “hospital de campaña”. Siempre ha habido diversas sensibilidades en el catolicismo, y la del papa argentino también tiene que ser respetada. La cosa se hace preocupante desde que, por los documentos que estamos tratando, vemos que se pone en peligro un cierto tipo de espiritualidad. No soy teólogo, soy un periodista, por tanto, en vez de proponer mis interpretaciones, prefiero inspirarme todavía en las palabras de la monja que escribió la introducción al libro y cuyo grito de dolor es la causa de mi obra:<<Con cuánta consternación nosotras, monjas de clausura, vemos esta lucha, llevada con prepotencia, amenazas y coerción psicológica! También porqué todo se cumple en el silencio en lo oculto de los monasterios. Un exterminio silencioso del monacato, desde el punto de vista espiritual y cultural, y también material (a través del control de las posesiones de los conventos); exterminio de una milenaria estructura que nos ha llegado prácticamente intacta. Tenemos que proceder a un cambio histórico para “actualizar la milenaria vida contemplativa”, nos dicen de lo alto, y tenemos que hacerlo con rapidez, antes de mayo 2019. Y de nuevo se pregunta: ¿porqué? ¿Por qué tanta prisa? ¿Porqué esta obsesión?>>

P. La constitución apostólica Sponsa Christi del papa Pío XII aborda el tema de la consagración mística de quiénes, voluntariamente y con espíritu de sacrificio y de fervor, con su propia ofrenda en el silencio, en la penitencia, con deseo de servir a Dios y de luchar el buen combate de la fe siguiendo la vía de perfección, promueven el bien de la Iglesia y de todos los fieles cristianos. Hoy, sin embargo, con el pretexto de la actualización y de la formación, todo queda eclipsado como si la vida en esta tierra y la satisfacción de los bienes mundanos fueran lo más importante: ¿Un cambio de paradigma?

En su pregunta ya está la respuesta. Prevalece hoy esta visión horizontal y social de la vida de fe y de la Iglesia. No se entiende que más que nunca necesitamos del monacato como nos ha llegado, a beneficio de toda la Iglesia. Necesitamos las monjas y los monasterios porqué son baluartes de fe y de oración. En un mundo en el cuál la Iglesia también tiende a secularizarse, necesitamos esta pureza, esta diversidad. Pero los nuevos documentos parecen preocuparse de las medidas  de normalizar y liquidar los monasterios, con tonos incluso imponentes. En la exhortación apostólica Gaudete et exsultate de 19 marzo 2018 se lee con consternación la frase siguiente:<<No es sano querer al silencio y evitar el encuentro con el otro, desear el descanso y rechazar la actividad, buscar la oración y subestimar el servicio>> (n 26). Hablar de esta manera del silencio y de la oración, hasta equipararlos a la búsqueda del “descanso” y oponerlos al servicio, significa no entender, o no querer entender qué es la vida contemplativa y su importancia en el aspecto también social.

Podemos decir que la vida contemplativa es, con su radicalidad, la medida más profunda de consagrarse al mundo, porqué está toda enfocada en conectar la tierra y el Cielo.

P. Nos preguntamos ¿cuál será el nuevo fundamento de la vocación monástica sino tratamos exclusivamente con el sumo y único bien, Dios?

El conmovedor grito de dolor de las monjas me ha afectado profundamente. Siempre pensé que los monasterios eran lugares de sacrificio, pero también de paz. En cambio, descubrí que las monjas de clausura están preocupadas, y non tanto por una agresión externa, sino por un proyecto que llega de lo alto de la Iglesia. Todo esto me hace pensar, como simple observador y como simple fiel. No sé lo que nos depara el futuro, pero intuyo que la guerra que está librándose por la conservación de la fe tiene  un frente crucial en los monasterios. La única pregunta importante es siempre  la misma:<<Cuándo vuelva Dios, ¿encontrará fe sobre la tierra?>> (Lc 8,8). Ahora, si desnaturalizamos la vida contemplativa, sin duda arriesgamos la supervivencia de la misma fe.

P. ¿Al final qué se pretende? ¿Queremos cambiar el alma y la cara de la antigua Europa que vio en san Benito de Norcia, el patriarca del monacato occidental, derribando un enorme pilar de la civilización cristiana?

No sé que esté detrás del ataque a la vida monástica como siempre la conocimos. Puede ser, además de los intereses económicos, una gran parte de ignorancia y de superficialidad. Se ignora el valor cultural de la experiencia monástica, como nos la ilustró ejemplarmente Benito XVI en el Collège des Bernardins en Parìs, cuando puso en evidencia el papel clave de los monasterios en la transmisión de la cultura clásica a la modernidad. Creo que el ataque a los monasterios encaja en un contexto más amplio. El difunto cardenal Caffarra solía decir:<< Hay una dramática urgencia en la Iglesia por dejar su silencio a cerca de lo sobrenatural>>. Ahora, lamentablemente, vemos que la situación está más y más grave: ahora  no solo tenemos  el silencio a cerca de lo sobrenatural, sino también el deseo de golpear la vocación de quienes eligen consagrar sus vidas a la relación orante con Dios, en el silencio, en el aislamiento y en lo oculto.

P: ¿Quizás no sea casualidad que el papa emérito eligió llamarse Benedicto XVI llevando, tras su dimisión, una vida de oración y contemplación, expresando de tal manera su total oposición al desmantelamiento de la vida claustral?

Benedicto XVI eligió vivir retirado por muchas razones. Por supuesto hoy podemos asimilarlo a un monje y creo que ese pensamiento es de ayuda a los monjes y a las monjas que lo quieren. Pero no creo que la manera de vida llevada por el papa emérito pueda considerarse una medida de oponerse a la destrucción de los monasterios. No obstante tenemos que mantenernos unidos en la oración con Joseph Ratzinger que, poco antes de ser papa, dio un hermoso discurso en el monasterio de santa Scolastica en Subiaco, en el cuál dijo, entre otras cosas, que necesitamos más que nunca hombres y mujeres << cuyo intelecto  sea ilustrado por la luz de Dios y a quienes Dios abre su corazón>>. El ejemplo, dijo, está en Benito de Norcia <<Que, en una época de disipación y decadencia, se hundió en la soledad más extrema consiguiendo, detrás de todas las purificaciones que sufrió, subir a la luz, y fundar en Montecassino la ciudad sobre el monte que, con tantas ruinas, reunió las fuerzas que formaron un nuevo mundo. Así Benito, como Abraham, se hizo padre de muchos pueblos>>.

P. Cito parte de la nota de prensa de Gustavo Raffi, Gran Maestro del Grande Oriente d’Italia, inmediatamente después de la elección de Bergoglio:<<Con el papa Francisco nada será como antes. La simple cruz que llevaba en la túnica blanca nos deja la esperanza de que una Iglesia del pueblo encuentre la capacidad de dialogar con todos los hombres de buena voluntad y con la masonería que, come enseña la experiencia de América Latina, trabaja para el bien y el progreso de la humanidad, teniendo como referencia a Bolivar, Allende, José Marti, por nombrar solo unos poco ejemplos. Esta es la “fumata blanca”  que esperamos de la Iglesia de hoy>>. Podemos eventualmente afirmar que un fuerte espíritu revolucionario está detrás de  estas decisiones?

¿Qué responder? Solo puedo decir que las palabras del gran maestro masón me inquietan en lo profundo.

P. Podemos decir con seguridad que estamos frente a una Iglesia desviada por el modernismo y por el protestantismo, ambos condenados por los papas de antes del concilio, y que, como dijo Pablo VI, <<A través de alguna grieta el humo de satanás entró en la Iglesia>>?

Pablo VI ha sido declarado santo, así que claramente la misma Iglesia ha tomado muy en serio sus palabras, incluso las sobre el humo de satanás. Y por lo que respecta al modernismo y al protestantismo, me parece evidente que los líderes de la Iglesia Católica se han embarcado hoy en un camino que va en esta dirección, como demuestra el homenaje a Lutéro. Todo esto es paradójico si pensamos en la profunda crisis de la experiencia religiosa protestante. Se constata a veces en la Iglesia Católica algún tipo de cupio dissolvi, de deseo de autodestrucción, que nos deja consternados. Se prefiere adoptar la experiencia de quien, históricamente, ha fracasado, en lugar de exaltar la hermosura de nuestra Tradición.

Nuestro agradecimiento a Aldo María Valli por permitirnos la publicación de esta entrevista

Pueden leer la entrevista original en la página de: Aldo María Valli

Esperamos que hayan disfrutado con esta entrevista a Valli en la que nos recuerda que el monacato está bajo ataque y les recordamos que pueden continuar en nuestra sección de:

Actualidad


*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor
Marchando Religion

Marchando Religion

Marchando Religion. Redacción