El escándalo del fariseísmo

En su artículo “Fariseísmo Tradicionalista“, nuestro compañero Christian no dejó indiferente a muchos, algunos se mostraron conformes con su punto de vista y otros totalmente en desacuerdo. Esta semana, lleva su análisis a un punto más profundo y como un buen artículo de opinión… ¿suscitará el debate hablar sobre el escándalo del fariseísmo?

Un artículo de Christian Velásquez: “El escándalo del fariseísmo”

                                          Para algunas personas mi último artículo sobre el Fariseismo Tradicionalista ha causado mucho escándalo. Más aún, me han calificado como una especie de enemigo de la Tradición Católica. No obstante, jamás escribo para agradar o desagradar a las personas, eso no está en mi léxico. Lo que me motiva para expresar mis pensamientos es el amor a la verdad, vocación que tengo desde muy joven.

                                  Cuando alguien enuncia una verdad, en especial, cuando esa verdad va en contra de la opinión general, lo que produce es escándalo. El ser humano por lo general se rebela contra todo aquello que remueve los cimientos de lo establecido. Aunque eso establecido pueda estar equivocado, a la mayoría no le importa. Nuestro Dios vino al mundo a remover los cimientos de toda una sociedad corrompida a causa de los pecados de los hombres.

                                 Toda verdad es anterior al hombre, no nace con el hombre, sino que proviene de Dios. Nuestro creador misericordiosamente nos ha revelado que el mal comenzó en el mundo a causa de la desobediencia a  la Ley de Dios . El primer desobediente fue Satanás y junto con él desobedecieron legiones de ángeles . Luego del pecado de los ángeles vino el pecado de los hombres, Adán y Eva, pese a estar junto a Dios en el paraíso, le desobedecieron influenciados por Satanás. La raíz de toda desobediencia siempre está en la soberbia, la cual consiste en anteponer la voluntad del individuo a la voluntad del creador.

                               Los efectos del pecado original continuarán hasta el fin de la era adámica, cuando el último de los hijos de Adán desaparezca de la tierra. Todo esto ha sido tan dramático y a la vez misteriosoque incluso, cuando el Verbo se hizo carne en la persona de Nuestro Señor Jesucristo, varios de sus apósteles, hombres que Él mismo había elegido, hombres que habían recibido sus mensajes y habían sido testigos de sus milagros, lo traicionaron con el pecado. Pedro nuestro primer Papa, no fue la excepción, lo negó tres veces.

                             ¿ Por qué, entonces, se escandalizan algunos “ católicos tradicionalistas” cuando expreso en mi artículo que existen fariseos en la tradición?

¿ Qué han entendido del catolicismo? ¿Desconocen acaso los efectos del Pecado Original? ¿ No conocen los malos actos que pueden derivar de la voluntad humana? ¿Desconocen las tentaciones diabólicas?, ¿quiénes son ellos para atribuir la impecabilidad a quienes dicen seguir la tradición atributo que sólo goza Nuestra Purísima Virgen María?. El pecado es transversal a todos, ninguno de nosotros logra escapar de él.

                            Profundizando aún más lo que dije anteriormente, pienso que los enemigos más peligrosos de la tradición no los tenemos al frente, sino más bien al lado, porque ese que tengo al lado es capaz de hacernos más daño que aquel que aparece como mi enemigo frente a nosotros. Prefiero tener al enemigo al frente, que al traidor al lado. Dios que es amor y misericordia nos advierte de los lobos con piel de ovejas, se muestran dóciles, pero son aves de rapiña.

En este pequeño mundo que llamamos “catolicismo tradicionalista” me he topado con personas que se presentan como adalides de la tradición, juzgando a quien se les cruza por el camino, determinando a título personal quien es santo y quien es pecador. Comparan sus fórmulas de piedad, oraciones, rosarios y asistencias a retiros, con aquellos que no hacen lo que ellos supuestamente cumplen.  A este perfil fariseo no escapan obispos, sacerdotes y fieles, todos están expuestos al mismo defecto.

Pensemos en la época de Cristo, todos los fariseos eran  sacerdotes, y el mal ejemplo de ellos luego se traspasó a los fieles. Los que mejor conocen la religión son los que están más expuestos a traicionarla. La corrupción de lo mejor es lo peor.

Estimados lectores, aprendamos todos del pasado, aprendamos que hay que dar gracias a Dios por todo lo que tenemos y todo lo que hemos recibido, en especial, la religión católica, única tabla de salvación para que podamos alcanzar la vida eterna. No nos escandalicemos de nada ni de nadie, más bien, recemos para que no caigamos en el pecado. Recemos por el prójimo para que nuestras oraciones puedan ser escuchadas por Dios a fin que alcancemos misericordia.

                              No juzguemos y no seremos juzgados, con la vara que medimos seremos medidos, el juicio es de Dios, eso nos basta para tener siempre presente la gravedad de nuestros pecados, el pecado de los demás, ese lo verá Dios. Dios quiere que lo amemos con humildad, teniendo siempre presente que somos menesterosos en este mundo, nómadas, que vamos de aquí para allá sin encontrar un puerto seguro.

Finalmente quiero decirles que lo podemos hacer es caer en una especie de catolicismo pacato, puritanismo religioso que priva a muchos pecadores de acercarse a la verdadera religión a causa del mal ejemplo que algunos dan al presentarse como católicos impecables, siendo que sus malas obras los desacreditan.

Christian Velásquez

¿Están de acuerdo con Christian sobre el escándalo del fariseísmo? En acuerdo o en desacuerdo les invitamos a visitarnos en las redes sociales, estamos en Facebook


*Se prohíbe la reproducción de todo contenido de esta revista, salvo que se cite la fuente de procedencia y se nos enlace.

 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Marchandoreligión  no se hace responsable ni puede ser hecha responsable de:

  • Los contenidos de cualquier tipo de sus articulistas y colaboradores y de sus posibles efectos o consecuencias. Su publicación en esta revista no supone que www.marchandoreligion.es se identifique necesariamente con tales contenidos.
  • La responsabilidad del contenido de los artículos, colaboraciones, textos y escritos publicados en esta web es exclusivamente de su respectivo autor
Christian Velasquez

Christian Velasquez

Christian Velásquez (Viña del Mar, 1971) Licenciado y profesor de filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Católico tradicional, casado y padre de seis hijos, me he dedicado a aplicar la filosofía cristiana a mi empresa agrícola para a hacer producir la tierra con los dones que Dios pone a nuestro alcance. En mis tiempos libres escribo sobre todo aquello que llama mi atención..