Domingo de Septuagésima

Evangelio del Domingo. Santa Misa Tradicional.

Evangelio según San Mateo, XX,1

“Porque el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que salió muy de mañana a contratar obreros para su viña. Habiendo convenido con los obreros en un denario por día, los envió a su viña. Salió luego hacia la hora tercera, vio a otros que estaban de pie, en la plaza, sin hacer nada. Y les dijo: “Id vosotros también a mi viña, y os daré lo que sea justo”.

Y ellos fueron. Saliendo otra vez a la sexta y a la novena hora, hizo lo mismo. Saliendo todavía a eso de la hora undécima, encontró otros que estaban allí, y les dijo: “¿Por qué estáis allí todo el día sin hacer nada?” Dijéronle: “Porque “nadie nos ha contratado”. Les dijo: “Id vosotros también a la viña”. Llegada la tarde, el dueño de la viña dijo a su mayordomo: “Llama a los obreros, y págales el jornal, comenzando por los últimos, hasta los primeros”.

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Vinieron, pues, los de la hora undécima, y recibieron cada uno un denario. Cuando llegaron los primeros, pensaron que recibirían más, pero ellos también recibieron cada uno un denario. Y al tomarlo, murmuraban contra el dueño de casa, y decían: “Estos últimos no han trabajado más que una hora, y los tratas como a nosotros, que hemos soportado el peso del día y el calor”.

Pero él respondió a uno de ellos: “Amigo, yo no te hago injuria. ¿No conviniste conmigo en un denario? Toma, pues, lo que te toca, y vete. Mas yo quiero dar a este último tanto como a ti. ¿No me es permitido, con lo que es mío, hacer lo que me place? ¿O has de ser tú envidioso, porque yo soy bueno?” Así los últimos serán primeros, y los primeros, últimos”.

(Preparación a la Cuaresma).

En este domingo de septuagésima, tanto la epístola de San Pablo como el Evangelio concluyen con el mismo mensaje: 
No todos los que practican la religión son sinceros“, se podría afirmar en otras palabras.

De tantos miles que guió Moisés por el desierto “No todos fueron agradables a Dios”  Es decir, no todos se salvaron. El Evangelio concluye afirmando: “Porque muchos son los llamados, pero pocos los elegidos.”

Nos quedaríamos sobrecogidos si contemplamos más de dos mil años de historia de la Iglesia, a millones de consagrados, religiosos, religiosas, monjes, sacerdotes, obispos, cardenales y Papas; al ver que ¡sólo un número muy pequeño de ellos llegó a la santidad en esta vida! Poquísimos de entre ellos están en los altares. ¿Alguien sabe el por qué?

Debido a la naturaleza humana herida por el pecado original o debido a que en ocasiones, algunas personas no son sinceras en su práctica religiosa o ambas realidades son la causa: no todo el que vive en un convento, no todo el que es párroco con los permisos del obispo, no todo obispo ni todo cardenal vive unido a la voluntad de Dios, es una realidad que la historia nos lo demuestra y la Virgen de Lasalette nos lo confirma:

HAY CARDENALES Y OBISPOS QUE VAN POR EL CAMINO DE LA PERDICIÓN.”

Esto nos lo demuestra Santo Tomás de Aquino cuando expone en su doctrina que a causa del pecado original nuestra voluntad se encuentra a menudo  separada de nuestra inteligencia. Es decir nuestra ciencia,  aunque sea muy grande y seamos muy grandilocuentes, no significa necesariamente que seamos virtuosos. En la sabiduría popular podría  decirse lo mismo: “Consejos vendo, pero para mí no tengo.”

¿Cómo es posible que un monje que reza todos los días no sea santo?: Porque se puede rezar con la boca y no con el corazón. Lo reprochaba ya Dios a los judíos en el Antiguo Testamento,  “ESTE PUEBLO ME ALABA CON LA BOCA, PERO SU CORAZÓN ESTÁ MUY LEJOS DE MI.”

¿Cómo es posible que un sacerdote celebre todos los días la Misa, predique y presuma que está aprobado por su propio obispo y al mismo tiempo no sea santo? 


Porque por más que diga Misa todos los días, si su voluntad está lejos de la de Dios NUNCA LLEGARÁ A LA SANTIDAD. A menudo el predicar públicamente y presumir de permisos, es una tapadera para disimular una vida cómoda, fría y alejada de Dios.

Pero ¿cómo se puede ser obispo y cardenal y no ser santo con ‘tanto nivel en la Iglesia’?

Porque el poder nos corrompe, porque también se puede llegar a altos cargos por medio de influencias puramente humanas (enchufes, dicen en mi pueblo), de amiguetes y por sola burocracia… Jesucristo dijo: “POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS,” no ha dicho por sus influencias, ni por sus altos cargos, ni porque es muy amiguete de tal obispo o de tal cardenal…

No todos los que siguieron a Moisés fueron agradables a Dios. Hay en este mundo, muchos católicos, muchos sacerdotes, obispos y cardenales; pero no todos serán agradables a Dios; depende de nuestros frutos reales y palpables. Por ello han querido algunos falsear la traducción de “ESTE CÁLIZ QUE SERÁ DERRAMADO POR MUCHOS,” cambiando por ‘todos’ para querer así, hacer demasiado fácil la salvación a los hombres. El que quiera su celeste que le cueste, y San Pablo agrega: “Sine effusione sanguinis non est redemptio.” = “SIN SACRIFICIO NO ES POSIBLE SALVARSE.” 

Busquemos a los religiosos, religiosas y sacerdotes que sí viven su vocación de verdad. Que muchos de ellos presuman sin humildad ‘que están aprobados’… eso ya no es hoy en día una garantía de santidad.

Porque en estos años apocalípticos estamos siendo testigos de “autoridades religiosas” que aprueban y alientan, al menos con su silencio y pasividad, públicamente, a monjas y curas en pro del aborto y abiertamente involucrados en política.

Los santos siempre nos han amonestado con su ejemplo y doctrina, que la presunción de sentirnos ‘aprobados’ por los hombres, incluso por la burocracia eclesiástica, puede ser una señal de autosuficiencia, orgullo disimulado e incluso de soberbia espíritual: 

“El hombre que se alaba a sí mismo no es hombre de confianza; sino aquel que alaba a Dios.”
San Pablo+

Y este mismo apóstol de los gentiles nos sugiere que practiquemos nuestra fe con humildad y no con arrogancia:

“Obremos la obra de nuestra salvación con temor y temblor”. 

San Pablo, Ruega por nosotros.

P. Ricardo Ruiz V.

Esperamos que la meditación de este domingo de septuagésima les reporte innumerables bienes espirituales.


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Padre Ricardo Ruiz

Padre Ricardo Ruiz

Padre Ricardo Ruíz: 1980 Filosofía y latín en el Seminario Ntra. Señora Corredentora de Buenos Aires; 1986 Teología, Francés en Suiza; 1988 Ordenación sacerdotal, Seminario San Pío X, Suiza; 1988 Primer apostolado de parroquia en San Nicolás du Chardonnet, París, Francia; 1988-1990 Misión Parroquial en Mexico; 1991 - 2000 Madrid. España; 1996-2000 Exorcista "Ad Actum" en Valencia; 2000 - 2001 Parroquia en Wausau, Wisconsin, EEUU; 2000-2001 Capellán Hermanas del Corazón Real de Jesús. María Alm, Austria; 2002 - 2006 Capellán de convento Hermanas De La Presentación, Iowa, EEUU; 2006 - 2018 Casa De Retiros San José. Madrid, España.