Silencio absoluto del Obispo

Una semana más Miguel Serafín hace una evaluación del interior de la Iglesia, ¿de qué hablan nuestros Obispos o más bien, callan con un silencio absoluto sobre ciertos temas necesarios para la salvación de las almas?

Silencio absoluto del Obispo, un artículo de Miguel Serafín

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Tiempo de lectura estimado: 4 minutos.

¿Cuándo fue la última vez que Ud. Escuchó a su obispo hablar de homosexualismo?

silencio total-Marchando ReligiónLa respuesta de la mayoría de aquellos que cuentan con cincuenta años o más, probablemente sea “hace cincuenta años”. Muchos nunca han oído a su obispo o a su párroco hablar del tema. En general un obispo, arzobispo, o cardenal no hablan del tema. Los formadores de los seminarios menos.

Es frecuente escuchar una explicación para evitar cualquier tema espinoso: “no hay que darle importancia, porque entonces atraerá más la atención y lo que hay que hacer es ignorarlo y así el tema será olvidado y no se creará una controversia y después a todos se les olvidará. Si hablamos de ello, será peor porque es justamente lo que quieren hacer, llamar la atención”.

Creo que es una explicación perfecta y con lógica. Claro, es la lógica del avestruz, esconder la cabeza y aquí no pasa nada y el problema dejará de existir.

Podemos seguir preguntando, ¿Cuándo fue la última vez que Ud. escuchó hablar a su obispo sobre el aborto?

¿alguna vez ha escuchado a su obispo dirigirse a sus sacerdotes como una prioridad de alertar a la gente por medio de sus sacerdotes, del mal intrínseco que hay en el aborto y en el homosexualismo? ¿su obispo organiza reuniones de presbiterio para proteger la vida de millones de bebés asesinados en los vientres de sus madres o para prevenir ordenar sacerdotes homosexuales?

La respuesta es casi la misma en todas partes del mundo: NO. A excepción de algunos sacerdotes, obispos y cardenales valientes y generosos que dan importancia a lo que es importante.

Cuando un pastor está pastoreando su rebaño, y ve venir el lobo, lo que debe hacer es quedarse quieto y no llamar a las ovejas. Por dos razones:

1) Las puede asustar, y en el susto alguna de ellas se puede morir del corazón y crear un problema mayor. Al fin y al cabo, el lobo se llevará una o dos y no hay que matar del corazón o del enfado a otras, haciendo el problema mayor.

2) Si el pastor hace mucho ruido para alertar a las ovejas, tal vez el lobo centre su atención en el pastor, y es mejor al fin y al cabo que se coma una o dos ovejas o a todas en lugar de que se coma al pastor.

¿Es esa la teología que nos enseñó Jesucristo cuando dijo que “el buen pastor da su vida por las ovejas”? Porque eso es lo que en general se está viendo en el mundo entero como práctica general cuando el mundo pone a prueba la fidelidad de los pastores de la Iglesia de hoy.

Cuando resulta un tema espinoso frente a la sociedad y al mundo, es la respuesta de los pastores de hoy: “hay que ser misericordiosos, ¿quién soy yo para juzgar?” cuando el homosexualismo está arrastrando a millones de almas a la perdición. Esa es la práctica del “pastor asalariado” que habla La Sagrada Escritura.

Había que empezar por abrir la puerta.

Es el primer paso para todo. Cuando se aprobó el aborto el 22 de enero de 1973 en el famoso caso de Roe contra Wade en los Estados Unidos, la Corte Suprema de ese país, determinó que el aborto era legal en algunos casos. El aborto se propagó como bien lo sabemos, a todas partes del mundo.

Ayer, 22 de enero de 2019, se aprobó en el estado de Nueva York, justo 46 años después de Roe contra Wade, que las mujeres del estado de Nueva York pueden asesinar a sus bebés incluso hasta el momento del nacimiento y por cualquier motivo, en lo que se ha denominado cambio de legislación, dejando de ser un asunto de ley criminal para ser un asunto de ley de la salud. Como si estar embarazado fuera una enfermedad.

Como dicen los mexicanos, “eso pica y se extiende”, es decir, que llegará a todos los demás estados de la unión americana y a todo el mundo occidental como se ha demostrado con las leyes de aborto aprobadas por los países occidentales y la aprobación del matrimonio entre parejas del mismo sexo.

El mismo día de la aprobación, los obispos de las diócesis del estado de Nueva York, con el cardenal Timothy Dolan como vocero, se limitó a lamentarse por medio de una carta que básicamente decía que se lamentaban con gran tristeza y luto por los infantes no nacidos que perderán la vida.

Demasiado tarde para pronunciarse. Los obispos han abandonado el tema del aborto por completo.

Hay que decir que existen sacerdotes y obispos que de manera aislada siguen luchando por la vida y por la doctrina de la Iglesia, pero son minoría.

Los obispos se lamentan ahora, cuando han tenido todo el tiempo y herramientas para alertar a la feligresía de los peligros y la maldad que conlleva un aborto.

El gobernador del estado de Nueva York, que aprobó el llamado “Reproductive Health Act”, es conocido como un buen “católico” que avocó abiertamente por la aprobación de la ley, declaró muy orgulloso que sin importar si en Washington reversan la ley de Roe contra Wade, las mujeres de Nueva York estarían aseguradas de poder decidir sobre sus cuerpos.

Este gran católico, hizo encender la antena de color rosa que posa sobre el nuevo edificio del World Trade Center, para celebrar su victoria de poder firmar la ley a favor del aborto en las nuevas condiciones.

Y digo gran católico, porque es lo que los obispos del estado de Nueva York han declarado con su silencio todo este tiempo que Cuomo ha venido promoviendo la ley del aborto, y conviviendo en un segundo matrimonio desde 2005, mientras la Iglesia en actos públicos siguió administrándole la Sagrada Comunión.

Ahora, fieles católicos le piden al Cardenal Dolan que excomulgue al gobernador Cuomo, pero lo más probable es que encontrará una disculpa basada en la misericordia para no hacerlo, y para que Cuomo lo siga invitando a cenar.

Nosotros los fieles católicos debemos pedir a nuestros obispos que empiecen a hablar enérgicamente desde ahora.

No queremos lamentos y lágrimas de cocodrilo condenando el aborto cuando no hay nada que hacer como pasó en Irlanda en mayo del año pasado. Debemos pedirles que muestren su real compromiso contra el aborto, y que se jueguen sus prestigios por las ovejas que deben salvar. Que nos muestren su real lucha y deseo de salvar almas y vidas de niños inocentes, en lugar de estar perdiendo el tiempo enfatizando cosas como el ecumenismo, emigración, cambio climático, etc.

Que nos adviertan abiertamente como es que ahora matarán a bebés con inyecciones letales en sus pequeñas e inocentes cabecitas, o descuartizados sus pequeños cuerpecitos, arrancando cada uno de sus bracitos y piernitas.

Cada vez que se quedan callados, son cómplices de los abortos que pudieron evitar en su jurisdicción.

Los católicos unidos debemos organizarnos y dirigirnos de la manera más respetuosa a nuestros obispos y conferencias episcopales, para que sean enérgicos y se dirijan a su feligresía con la verdad.

Lo mismo ha venido pasando con las leyes del matrimonio entre parejas del mismo sexo. Ha sido un silencio casi absoluto. Pero se pregunta uno si hay algún interés en La Iglesia de alertar sobre el homosexualismo, cuando se han destapado múltiples casos de abuso homosexual por parte de los sacerdotes de la Iglesia Católica en todo el mundo. El año pasado se conoció como “el verano de la vergüenza” para la Iglesia católica. Resaltando el caso del hoy ex cardenal Theodore McCarrick, que se hacía llamar “tío Ted” por los seminaristas cuando los visitaba. Seminaristas que abusaba con su poder y prestigio.

Ojalá el caso de McCarrick fuera el único, pero se muestra que es la punta del iceberg que viene escondiendo la Iglesia Católica. Peor aun cuando el ex nuncio apostólico en Washington Carlo María Viganó deja saber que el papa Francisco sabía de los abusos de McCarrick y aun así, le devolvió las facultades que le había quitado el papa Benedicto XVI a McCarrick; que le había ordenado llevar una vida de recogimiento, le prohibió viajar y estar en actos públicos de la Iglesia.

Todo eso se lo devolvió el papa Francisco según Viganó, y hasta ahora el papa no ha dicho que eso es falso.

También el año pasado el fiscal general del estado de Pennsylvania destapo más de 1000 casos de abusos contra adolescentes y adultos vulnerables por parte de 301 sacerdotes. Y así podemos pasar por Irlanda, Australia, Argentina, Chile, España, Italia, Honduras, etc. De casos de sacerdotes involucrados en escándalos homosexuales. Con su silencio, los líderes han dejado manchar la cara de la Iglesia. Nos llaman la ramera. Con su silencio han dejado avanzar la ideología de género.

¿Cuándo fue la última vez que su obispo o su sacerdote habló sobre los peligros de la ideología de género?

Ellos no hablan de nada de eso, y, sin embargo, sus feligreses, no saben que tienen hijos que están expuestos a esa ideología las 24 horas del día; y mañana un chico puede decirles a sus padres que él es mujer, o su hija que de ahora en adelante ella es un hombre. Y que ya no se le puede decir él o ella porque están creando unas nuevas normas de lenguaje para los que cambian de género y si no las utilizas podrías ir a la cárcel con las nuevas leyes que están intentando aprobar.

¿Cuándo fue la última vez que su obispo habló del LGBT (Lesbians, gays, bisexuales, transexuales) y que LGBT es una forma de abreviar porque el acrónimo ya lleva más de cuarenta letras con todas las posibilidades de sexo y tendencia que hay?

Lesbiana, gay, bisexual, transexual, transgénero, queer, questioning, intersexual, ally, pansexual, no binario, género neutral…y la lista es interminable. Lo importante era empezar con la aceptación del homosexualismo, y ahora estamos viendo los resultados de todas las tendencias que se quieren normalizar a partir de allí.

Una de ellas que pone los pelos de punta es que desde distintos rincones se propone la normalización de la pedofilia. Así como lo escucha. Hay quienes defienden la pedofilia como una orientación sexual más que hay que aceptar como normal.

Y como siempre viene disfrazado de bondad y compasión.

El director del Centro de Sexualidad de Toronto, James Cantor, que se identifica así mismo como psicólogo e investigador homosexual, dice:“hablando como un hombre homosexual, creo que debemos incluir la P {de pedofilia dentro del acrónimo LGBT…P}, lo contrario es traicionar los principios que nos dan nuestros derechos”. (colgado en su cuenta de Twitter del 8 de diciembre de 2018, hablando de pedofilia).

TedX, es un destacado programa de charlas y conferencias que se graban y se cuelgan en la red gratuitamente bajo el eslogan de “ideas que valen la pena difundir”. TedX, hoy en día tiene una gran acogida y penetración en muchos países del mundo. Tiene montones de conferencistas invitados de muchas disciplinas y muchas de ellas son muy buenas: comediantes, magos, científicos, ingenieros de todo tipo, matemáticos, teólogos, psicólogos, etc.

Recientemente vi un video de TedX, en donde una chica muy joven que se identifica como una estudiante médica, sostiene que la pedofilia es una orientación sexual natural.

Su nombre es Mirjam Heine. De acuerdo con esta corriente, si un hombre tiene una torcida atracción sexual por un niño, debemos aceptar que eso es normal. Su argumento es que los niños son la preferencia sexual de estos hombres que nacieron así, y que todos deberíamos sentir compasión por ellos.

Para presentar estos argumentos, se escoge a una mujer joven, con cara de niña buena, que no parece tener ninguna mala intención, sino que por el contrario aparenta una bondad en su voz, sus palabras y su mensaje que entre otras cosas dice: “Es nuestra responsabilidad, reflejar y superar nuestros sentimientos negativos hacia los pedófilos, y tratarlos con el mismo respeto que tratamos a otras personas. Debemos aceptar que los pedófilos son personas que no han escogido su sexualidad, y que, a diferencia de la mayoría de nosotros, nunca podrán dejarla salir libremente si quieren vivir una vida correcta. Deberíamos aceptar, que la pedofilia es una preferencia sexual, un pensamiento, un sentimiento y no un acto”.

Hace unos días, la cadena NBC en su noticiero, hizo una apología de un depredador sexual que había concertado una cita con un menor de 14 tratando de engañarlo diciendo que era otro chico menor de edad, y resulta que el engañado fue él porque un grupo vigilante de protección de menores llamado Pop Squad, se había hecho pasar por el menor de 14 años, el grupo fue creado justamente para atrapar a depredadores sexuales de menores.

Cuando el hombre apareció a la cita, se dio cuenta de que había sido atrapado en su delito. Huyó y se suicidó.

La cadena NBC, se refirió al depredador entre otras como un ciudadano modelo, aventajado estudiante y que tenía una vida difícil por ser de procedencia jamaiquina, negro y gay. Y ahí es donde se centra su defensa, en que era gay y por eso el hombre había que tenerle compasión. No dijeron nada de su posible victima de 14 años, ni de otras posibles victimas que haya podido tener en realidad en su pasado. La realidad es que era un gay pederasta.

Para la legitimación de la pedofilia, utilizan los mismos argumentos con que se ha venido legitimando el homosexualismo y los matrimonios del mismo sexo: Compasión, sentimientos, natural y nació así.

Bajo esa perspectiva, cualquier orientación sexual es natural y debe ser aceptada.

Pedofilia, bestialidad, necrofilia y cualquier cosa que se venga a la cabeza sería natural y normal. Estamos frente a un gran colapso de la moral. No estamos lejos de ello.

Pero los líderes de la Santa Madre Iglesia, que es Madre, pero también maestra, no dicen nada. Están callados como el pastor asalariado, que no defiende a las ovejas de los verdaderos peligros. Tal vez porque en cuanto a pedofilia y homosexualidad, los líderes de la Iglesia tienen un perro en la pelea, o como dicen también en otras partes del mundo, tienen rabo de paja y por eso no hablan. Pero eso es otro tema que hablaré en otra ocasión.

Miguel Serafín

Esperamos que hayan disfrutado con este artículo de Miguel Serafín sobre el silencio absoluto de los Obispos. Les invitamos a quedarse en nuestra página y a recorrer nuestras distintas secciones: Misa Tradicional, Arte, Historia de la Iglesia, Nuestras firmas…

 

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