La incineración de los gordos

¿Un Católico puedo o debe permitir que lo incineren, independientemente de su peso?

La incineración de los gordos, un artículo de Sonia Vázquez. 

Está de plena actualidad incinerarse, pero, ha surgido un inconveniente a esta “moda” y es que uno tiene que estar delgado, los gordos no van a poder hacerlo, no lo digo yo, lo ha dicho la consellería de sanidad pública de Valencia, ya que según argumentan, los obesos contaminan demasiado. Les adjunto la noticia para que vean que es real: https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20181113/valencia-prohibira-incineracion-gordos-contaminan-exceso/352965091_0.html

Por lo tanto, si tienen en mente que con su cuerpo hagan churrasco, primero pónganse a dieta.

La Iglesia Conciliar ha aceptado plenamente la incineración y lejos de animar a los fieles a depositar nuestros cuerpos en un sepulcro, a imagen de Cristo, dejan que sean los tanatorios los que manipulen las conciencias acorde a sus propios intereses.

En mi ciudad hay tanatorios “multiusos”, de esos que, como decía mi amado padre, “lloran hasta por ti”, comentaba ironizando, ya que en la publicidad decían que dejases todo en sus manos que ellos ya se encargaban de gestionar todos los trámites.

Estos tanatorios se han puesto muy de moda, hacen misas express (en 20 minutos pim pam pum) con sacerdotes a sueldo que se prestan a las mismas, quitando a la parroquias uno de sus sustentos, la celebración de Funerales. Esto provoca también que las personas se desvinculen totalmente de sus parroquias, suponiendo que hoy en día, alguien se sienta vinculado a ellas y a su párroco.

El segundo punto es que estos tanatorios ya realizan ellos mismos las incineraciones y después te dan el bote con la abuelita para que tú lo lances por donde consideres más poético, el mar, el monte, la basura…incluso lo puedes llevar en el coche, como un señor que tuvo un accidente y llevaba meses con las cenizas de su madre en el maletero y los restos de la finada saltaron por los aires. Parece un chiste pero es cierto.

La incineración de los gordos-Marchando ReligiónLa fotografía que les pongo para ilustrar el artículo también es real, la hice yo misma con la cámara de mi teléfono un día que pasaba por uno de los famosos tanatorios de la ciudad de La Coruña y aquello estaba humeando a todo meter, eran las tres de la tarde.

Después dirá el Papa Francisco que si la ecología, que si hacemos una encíclica para que todos seamos verdes y resulta que una de las cosas que más contamina es nuestro precioso cuerpo y el Romano Pontífice y sus secuaces viven ajenos a esto. Papa Francisco, que el cuerpo contamina el medio ambiente, apúntelo para su próxima homilía.

Me llama la atención que mucha gente argumenta que les asusta que metan sus cuerpos en un nicho…lo cierto es que una vez muertos lo que nos debería dar miedo es ir al infierno y la idea de la incineración a mi me parece una visión adelantada del mismo. No sé como se puede plantear quemar a un ser querido, quizás sea porque hoy en día, realmente y tristemente, nadie es “querido”.

Lo cierto es que carecemos de sentimientos de amor los unos por los otros, de ahí que se esté planteando el debate sobre la eutanasia, es decir, asesinar al enfermo

No hace muchos meses fui a dar un pésame y llegué al velatorio a las nueve de la tarde y me encontré con la sorpresa de que la sala estaba cerrada. Por lo visto, la familia había decidido echar el candado y a las 12 de la noche incineraban al difunto, me pareció tan macabro que ni una película de terror podría superar el escalofrío que recorrió mi espalda. Ya no se vela, no se reza y para rematarte como si fueras un pollo, te tiran a la parrilla y lo mejor es que en las esquelas funerarias ponen “la incineración se realizará en la intimidad”. ¿De qué intimidad hablan si en la sala del horno no puede entrar nadie? Y por otra parte, si permitieran entrar, ¿qué lo harían, para echar algún aliño a la carne? ¡ Venga ya, seamos serios!

La persona que se está quemando es de nuestra familia, lleva nuestros genes, quizás algún día hasta nos dijo “te quiero” y nosotros en compensación lo freímos a la brasa. Es seguro que no harán lo mismo con la herencia, no la echarán al fuego, no, la gastarán bien gastada y no precisamente en Misas por su alma.

¿Y los Sacerdotes no dicen nada? Como siempre, bajando la cabeza y situándose con el mundo y con las modas, poco importa la Tradición, la Biblia…

Hoy en día sería imposible la resurrección de Lázaro, el Señor tendría que buscar con una barca por el océano los restos de sus cenizas. Dicen los Presbíteros que la incineración no es pecado si no se hace negando la resurrección, sepan Vds. que hay mucho de pecado en todo esto porque yo conozco gente que ha sido incinerada posiblemente y contrariamente a sus ideas y que da igual lo que dejemos escrito, porque los que toman las decisiones lo hacen pensando en si mismos y no en lo que hubiera querido papá o mamá, eso es pecado, díganselo a los hijos en las predicaciones. 

¿Estamos a tiempo de cambiar nuestro pensamiento o preferimos adaptarnos a corrientes mundanas?

Reflexionen sobre esto, imaginen su cuerpo echando humo rodeado de llamas, contrapónganlo a la imagen de Vds. mismos con sus manos entrelazadas una en la otra con un crucifijo o un rosario y quizás si algún día desentierran su cuerpo, al ver sus restos pensarán: “era una persona de Fe“. No pasará lo mismo si permiten que los incineren. Un pensamiento puede salvar un alma, dedíquenle unos minutos a esto, nuestro cuerpo es “templo del Espíritu Santo”. 

Lo de la incineración es lamentable, pero es un punto más de todo este laicismo que impera. Las esquelas ya no llevan la cruz, ya no se hacen Misas por los que mueren, los cuerpos son incinerados como el carbón ¿y saben qué más? Que existe el infierno y que yo pienso que no es muy distinto de esas cámaras de incineración y que si de verdad fuésemos Católicos nos plantearíamos seriamente todo este tema y no lo permitiríamos, nos negaríamos como buenos Católicos. ¿Saben cual es el lema de las feministas? “Con mi cuerpo, no”, pues esto mismo se podía aplicar a todos nosotros, “con mi cuerpo, no”.

Los padres ya no llevan a sus hijos a los velatorios porque temen que los nenes se asusten, pero en halloween los visten macabramente.

Cuando una persona está a punto de fallecer, por lo menos en España, lo primero que se suele hacer es llamar a la ambulancia para que el enfermo muera en el sanatorio no sea que quede su espíritu por la casa adelante. Una vez que muere, lo único que se busca es quitar cuando antes el cadáver de delante para seguir con nuestra vida egoísta y de extraña “felicidad”, incluso si en un par de semanas no hemos superado la muerte de la abuelita vamos al médico para que nos de unas pastillitas de felicidad y a vivir que son dos días, lo dice el refrán: “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”.

Todo aquello que hace años giraba en torno a la muerte y que era una catequesis, ha desaparecido.

Ya no nos planteamos delante de un cadáver nuestra miserable vida porque ahora en los super tanatorios mega modernos sirven bebidas, ponen música de fondo, un piano con un señor contando las grandezas del muerto mientras suenan lo que fueron las canciones de su vida…¿se ríen? Esto es verdad y yo vivo en una ciudad de 250.000 habitantes y ya estamos así de modernizados, en Barcelona o Madrid supongo que ya harán un guateque cheli de despedida.

Las viudas ya no se ponen de luto pero ¿saben entre otras cosas qué ha propiciado esta debacle? El señor párroco que sale de blanco, en el hipotético caso de que haya Misa, sale de blanco como acción de gracias por “un hermano que se ha ido al cielo”. Vds. han sido muy culpables de todo esto, D. Manuel, D. Antonio, D. Luis y D. Perico de los palotes…

A lo largo de la historia la práctica habitual ha sido la inhumación, es decir, el enterramiento, estando la incineración, incluso, condenada por la misma Iglesia la cual prohibía los últimos Sacramentos a las personas que manifestasen su deseo de incinerarse.

¿Cómo es posible que todo eso cambiase tanto? Muy sencillo, el Concilio demodelor, Vaticano II, trajo la relajación en las normas y los fieles, lejos de afianzarse en la enseñanza tradicional se amoldaron a los nuevos tiempos y a las nuevas enseñanzas “curiales”. No obstante, yo le pregunto a los Sacerdotes que están tan a favor de contentar al mundo, ¿cómo van a sustentar sus parroquias cuando ya no haya funerales? Y este es el primer punto, porque la ausencia de funerales lleva implícita la ausencia de Misas aplicadas y todo ello lleva a la falta de Fe…Prepárense para echar el cierre, esto tiene los días contados.

Sonia Vázquez

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Sonia Vázquez

Sonia Vázquez

Soy Católica, agradezco a mis padres su empeño y dedicación en el cuidado de mi alma. Estudié la carrera superior de piano y a la par, la de Informática, en el área de programación. Profesionalmente estuve ligada durante años al sector de las Telecomunicaciones, que me siguen entusiasmando, pero mi pasión es la música a la que, a día de hoy, me dedico profesionalmente y al cien por cien. Trabajo como organista, dirijo varias corales y he impartido conferencias sobre la música Litúrgica. Me he formado en Teología, Música Litúrgica y órgano. Mi meta es Dios, la salvación de mi alma y la de aquellos a los que amo. Estoy felizmente casada, somos una familia en Cristo, en la foto me podéis ver con uno de los miembros de nuestra familia, Pastor. Vivo en Galicia, miña terra nai