Domingo XXIV de Pentecostés

Meditación del Evangelio con el Padre Ricardo Ruiz.

Domingo XXIV de Pentecostés
San Mateo, XXIV, 13.

 

Mas el que perseverare hasta el fin, ése será salvo. Y esta Buena Nueva del Reino será proclamada en el mundo entero, en testimonio a todos los pueblos. Entonces vendrá el fin. Cuando veáis, pues, la abominación de la desolación, predicha por el profeta Daniel, instalada en el lugar santo –el que lee, entiéndalo–, entonces los que estén en Judea, huyan a las montañas; quien se encuentre en la terraza, no baje a recoger las cosas de la casa; quien se encuentre en el campo, no vuelva atrás para tomar su manto.

¡Ay de las que estén encintas y de las que críen en aquel tiempo!

Rogad, pues, para que vuestra huida no acontezca en invierno ni en día de sábado. Porque habrá, entonces, grande tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá más. FALSOS CRISTOS. Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; mas por razón de los elegidos serán acortados esos días.

Si entonces os dicen: “Ved, el Cristo está aquí o allá”, no lo creáis.

Porque surgirán falsos cristos y falsos profetas, y harán cosas estupendas y prodigios, hasta el punto de desviar, si fuera posible, aún a los elegidos. ¡Mirad que os lo he predicho!

 

Parecería que este domingo último del año litúrgico tuviese un Evangelio San Mateo, que se repite en tema con el Evangelio de San Lucas, del próximo domingo primero de Adviento.
Sin embargo este domingo San Mateo va enfatizar el mensaje desde el punto de vista de una crisis de fe y de espiritualidad en la Iglesia y en los últimos tiempos. Mientras que San Lucas enfatiza más el fin de los tiempos en cuanto a sus catástrofes naturales que le acompañarán y la disposición espíritual que debemos tener en esos tiempos.

¿Y se puede hablar de últimos tiempos sin caer en el fanatismo o en el catastrofismo, como dicen los incrédulos?

Espiritualidad-Marchando ReligiónAntes que nada, no olvidemos que no es lo mismo “el final de los tiempos” y “el fin del mundo.” Lo primero será una época previa, que puede durar varios años. El fin del mundo, es en el cual ya viene la segunda y definitiva venida de Jesucristo para juzgar y renovarlo todo. Está profetizado: “He aquí que lo renuevo todo.”

Hay algunas interpretaciones fanáticas y del algunas sectas que afirman que Dios en estos últimos momentos destruirá el mundo y el universo entero…

Nada más erróneo y contrario a la teología, para los que sí la conocen. Santo Tomás de Aquino demuestra magistralmente en su Suma Teológica, que Dios nunca destruye nada de lo que crea, porque ello iría contra su propia esencia y perfección: Dios renueva, purifica y vuelve a ordenar lo que había creado y los hombres habían dañado, pero nunca lo destruirá. Este es el sentido católico del fin del mundo. Dios acabará con este mundo de sufrimientos, de enfermedades, de guerras, de muerte, de mentiras, de gobiernos tiránicos e injustos disfrazados de democracia o de tiranos idolatrados.

La mayoría de los católicos mediocres que rezan sin pensar en lo que recitan, no perciben que al repetir el Padre Nuestro, estamos continuamente pidiendo a Dios que venga el fin del mundo. ¿Y cómo puede ser eso? Pues cada vez que le pedimos que venga a nosotros tu reino, le estamos suplicando que acabe con este mundo de injusticia, miseria y restablezca su reino eterno y verdadero.

¿ Y no será demasiado catastrofista y arriesgado hablar ya de fin de los tiempos… y con qué pruebas…?

Eso es fanatismo Dirán los paganos y los sin Dios. Eso es sólo simbología alegórica, dirá el clero modernista preocupado más bien por predicar cosas agradables al las masas.

Pero ni yo, ni ustedes, ni los falsos profetas, ni los falsos videntes vamos a imponer nuestras opiniones. Dejemos que sean los Evangelios y los profetas quienes hablen:

Llegará un momento en el que se abolirá el sacrificio perpetuo, y eso permanecerá así hasta el final de los tiempos.”
Profeta Daniel, capitulo IX.

Cuando los judíos vuelvan a su tierra; es que ya estará cerca el final de los tiempos.”
San Pablo+
En el año 1948, un 14 de mayo, se funda el estado de Israel y los judíos vuelven a su tierra.

No vendrá el anticristo sin que antes venga la gran apostasía.”
San Pablo+

Muchos supuestos videntes y dudosos ‘profetas’ en la actualidad nos quieren convencer de que ya saben los nombres, fechas y lugares sobre el final de los tiempos y el fin del mundo.

Pero Jesucristo ya lo advertía para que no les creamos: “Habrá falsos cristos y falsos profetas”…” que incluso harán prodigios”…”si os dijeren: está aquí o allá, esta en el desierto, no lo creáis”…”porque incluso algunos escogidos serán engañados”…(se refiere a algunos de buena fe).

Y concluye afirmando categóricamente: “NI SIQUIERA LOS ÁNGELES DEL CIELO CONOCEN ESE DÍA Y NI ESA HORA; SÓLO LO SABE MI PADRE QUE ESTA EN LOS CIELOS!”

Estas interpretaciones erróneas sobre las profecías se deben también a la ignorancia de la Biblia y de la Teología Católica que muchos pretenden saber incluidos algunos obispos y parte del clero, poco culto e ignorante, o los hundidos en una gran tibieza e indiferencia. La Hermenéutica o la interpretación teológica de la Biblia pocos la conocen y ellas tienen una regla de oro probada por la historia que no se equivoca: “LAS PROFECÍAS SOLO SE COMPRENDEN CUANDO SE HAN CUMPLIDO.”

¡Y aún así necesitamos ayuda para comprenderlas !

Prueba de ello es el caso de los apóstoles que presenciaron milagros, resurecciones y que las profecías se cumplían rigurosamente sobre Jesucristo… y aún así les costaba creerlo y aceptarlo!!! Por ello el Maestro les reprocha en el camino de Emaús: “QUÉ DUROS DE CORAZÓN Y FALTOS DE FE SOIS PARA CREER EN LAS COSAS QUE ESTABAN PROFETIZADAS SOBRE EL MESÍAS!”

La advertencia que nos da Jesucristo como la más clara y definitiva para que sepamos que ya está cerca su segunda venida y final de los tiempos es:

CUANDO VEÁIS LA ABOMINACIÓN DE LA DESOLACIÓN EN EL LUGAR SANTO.”

Y para que no haya dudas de qué significa esta profecía, es el mismo San Jerónimo, Padre de la Iglesia, (significa que lo que él dice es MAGISTERIO DE LA IGLESIA), nos la interpreta de la siguiente manera:

LA ABOMINACION DE LA DESOLACIÓN SIGNIFICA CUANDO EL DOGMA DE LA IGLESIA SE CORROMPA.”

Sólo una vez en la historia 1903-1914, un Papa había advertido sobre la total corrupción del dogma por la HEREJÍA DEL MODERNISMO, que destruye todos los dogmas de la Iglesia, denunciando en su Encíclica “Pascendi”, la infiltración de enemigos de Dios entre el clero, para realizar estos planes de auto- destrucción. Por ello, en el mismo documento afirma: “AHORA EL ENEMIGO LO TENEMOS DENTRO DE LA MISMA IGLESIA.” Ese ha sido el Papa San Pío X quien nos advirtió todo esto apenas hace algunas décadas.

Pero la historia se repite: cuando llegó el día de la destrucción de Sodoma y Gomorra, era un día hermoso y soleado, nadie podía imaginar lo que iba a suceder y tampoco les preocupaba. Cuando llegó el día de la erupción del Vesubio, era también un mediodía hermoso, los panes ya estaban puestos en las mesas y nadie se imaginaba que Pompeya quedaría sepultada bajo las cenizas en tan sólo unos minutos!

Y los judíos fariseos martirizaron al profeta Isaias cortando su cuerpo en trozos cuando aún estaba vivo, al mismo tiempo que le decían: “Esto te lo hacemos porque no has querido predicarnos cosas agradables.”

Así, hoy se repite la historia. El ser humano no quiere que le hablemos de profecías ni de calamidades, ni quiere imaginar lo que va a suceder, “prefiere que le hablen de cosas agradables”, más ‘positivas’, que no sean catastrofistas.

Y a muchos profetas se les martirizó por haber anunciado catástrofes.

Para estar en consonancia con esas modas y “modernizados”, muchos obispos y sacerdotes prefieren predicar “cosas agradables que suenen más positivas”, a tal punto que ya no parecen pastores de Dios, sino más bien bufones que buscan “agradar al pueblo.”

¿Acaso se había visto alguna vez en la historia de la Iglesia tanta falta de respeto al Ssmo. Sacramento en las iglesias donde ya ni siquiera el celebrante hace genuflexión ante la Consagración del cuerpo de Jesucristo?

¿Acaso no es una abominación de la desolación ver en tantas facultades de teología y seminarios enseñar auténticas herejías, que ponen en duda la presencia real en la Eucaristía, la virginidad de María y la necesidad de los sacramentos?

¿Acaso no es la corrupción del dogma tantos ‘teólogos modernos’ que niegan o ponen en duda los dogmas de la Iglesia y el Vaticano y los obispos no hacen nada a pesar de que son denunciados?

Y ya lo denunciaba alguien hace pocos años:

UNO DE LOS MAYORES PROBLEMAS QUE AFRONTA ACTUALMENTE LA IGLESIA; ES QUE YA UNA GRAN PARTE DEL CLERO HA ADOPTADO LA TEOLOGÍA PROTESTANTE COMO PROPIA.”
Benedicto XVI.

¿Acaso no es esto corrupción del dogma?

Jesucristo nunca ha dado fechas ni años y así han sido todas las profecías. Pero cuidado, porque sí nos da sucesos, señales, hechos que se van a dar y que son inconfundibles:

Cuando veáis que todas estas cosas suceden, es que ya estoy cerca, estoy a las puertas.”

¿Entonces estamos ya en el final de los tiempos? Es más que posible con tantas profecías ya cumpliéndose. Pero podemos estar al comienzo del final, a 4 años, a 10 o Incluso si faltasen 50 años aún ya es bastante cerca visto en la totalidad de una perspectiva histórica de la Iglesia con sus 2000 años. Ya sea que estemos más o menos cerca, el Evangelio nos lo advierte igual:

Estad siempre preparados, porque vendré como el ladrón que no avisa.”

Pero nuestra esperanza es fuerte y certera hasta el final y hasta que llegue el triunfo de los Sagrados Corazones, porque El ha prometido: “Las puertas del infierno no lo prevalecerán contra la Iglesia.”

Mientras guardemos sinceramente los diez mandamientos, la oración y la caridad, estaremos protegidos por la misma bendición que ellos producen.

“Quién tenga oídos para oír, que entienda.”

María Madre de la Iglesia, ruega por nosotros.

P. Ricardo Ruiz V.

¿Les ha gustado esta meditación del Evangelio del Domingo XXIV de Pentecostés? Les invitamos a recorrer nuestra sección espiritual: La Parroquia

👉 NO SE MARCHE SIN RECORRER NUESTRA WEB

Padre Ricardo Ruiz

Padre Ricardo Ruiz

Padre Ricardo Ruíz: 1980 Filosofía y latín en el Seminario Ntra. Señora Corredentora de Buenos Aires; 1986 Teología, Francés en Suiza; 1988 Ordenación sacerdotal, Seminario San Pío X, Suiza; 1988 Primer apostolado de parroquia en San Nicolás du Chardonnet, París, Francia; 1988-1990 Misión Parroquial en Mexico; 1991 - 2000 Madrid. España; 1996-2000 Exorcista "Ad Actum" en Valencia; 2000 - 2001 Parroquia en Wausau, Wisconsin, EEUU; 2000-2001 Capellán Hermanas del Corazón Real de Jesús. María Alm, Austria; 2002 - 2006 Capellán de convento Hermanas De La Presentación, Iowa, EEUU; 2006 - 2018 Casa De Retiros San José. Madrid, España.