Desmentir el big bang

Desmentir el big bang, un artículo de Christian Velásquez

La Ley de Sistemas Unificados desmiente el big-bang :

¿Cómo surgió la teoría del Big-Bang?

Desmentir el big bang-Marchando ReligiónEn sus inicios la teoría comienza de las observaciones del sacerdote belga Georges Lemaitre, quien reflexionó y analizó distintos fenómenos del espacio sideral, dándose cuenta que había un desplazamiento hacia la luz roja de las nebulosas, lo que indicaba una velocidad de expansión del universo. Si se expandía el universo, ¿desde dónde lo hacía? Con esa y otras preguntas el padre Lemaitre concluyó que esa expansión provenía desde un punto inicial, al cual denominó “átomo primogénito”, o simplemente, “huevo inicial”, big-bang.

Posteriormente Edwin Hubble ratificó, por medio de un telescopio muy potente para la época (1925), que esas nebulosas se encontraran en permanente movimiento y muy alejadas de nuestra Vía Láctea, probaba que el universo era más grande de lo que pensaba.

¿Qué relación tiene el color con el movimiento?

El color de las estrellas depende básicamente de la temperatura que existe en su superficie. El color más azul indica una temperatura más alta que el color rojo, debido a que la luz ultravioleta es mucho más intensa que la luz roja.

¿Cómo se validó la observación del color y su relación con la temperatura?

Observemos la llama que dan nuestras actuales cocinas. Si nos detenemos a observar las intensidades de colores que se proyectan nos daremos cuenta que la zona de mayor temperatura, la más cercana a la llama, es de un color más azulado, y la más lejana de un color más rojo. Pues bien, para Lemaitre y sus posteriores sucesores algo similar ocurre en las estrellas: su color varía de acuerdo a su temperatura y edad. Mientras menor tamaño y más color azul tenga la estrella, su edad será menor, y viceversa, a mayor tamaño y color más tendiente al rojo, más vieja será la estrella.

Los astrónomos clasifican alrededor de 7 categorías de colores de estrellas, desde las más azul violeta- 40.000 a 25.000 C°, hasta las más rojas de 3500 a 3000 C°. Según esto, nuestro Sol que es de tamaño intermedio, irá poco a poco enfriándose hasta disminuir de tamaño y cambiando de color. El recientemente fallecido astrofísico británico Stephen Hawking seguidor del Big- Bang avaló toda su posición agnóstica a partir de esta teoría que las nuevas generaciones adoptan como un dogma científico de carácter irrebatible.

Resumen de la teoría del Big-Bang:

Al comienzo la materia estaba máximamente condensada, y a raíz del choque de partículas azarosas se produjo una gran cantidad de liberación de energía, lo que dio origen a lo que hoy llamamos la Expansión del Universo. Hubo un momento primordial, que fue el inicio del comienzo de todo lo que hoy conocemos como la vida. Esa es básicamente la teoría. Obviamente tiene otros ribetes como es la inclusión de la entropía como principio del término del universo a causa de su desgaste térmico. No me detendré mucho en los detalles, creo haber expuesto a groso modo el centro de la teoría, por lo que procederé a analizarla por partes.

Sin embargo, antes de comenzar mi análisis no puedo omitir nombrar la figura del recientemente fallecido astrofísico británico Stephen Hawking, autor del tan célebre libro “La Historia del Tiempo”.

Este autor, conocido agnóstico, sostuvo en reiteradas ocasiones que antes de la explosión inicial, no había absolutamente nada, ni creador – Dios revelado- ni artífice del mundo- al modo platónico. Hawking consideraba que el tiempo nació a partir de esa explosión inicial, explosión que es la causa creadora de toda nuestra existencia. La materia, en sus postulados, juega un papel central, ya que ella evoluciona hasta el extremo de crear formas de vida inteligente como la nuestra. Su posición científica llega a tal punto de transformarse en una religión, su vida transcurre en torno de esta posición materialista acérrima la cual explica todo desde que surge la vida hasta que termina con el Big- Crunch o muerte térmica del universo.

Comenzaré mi análisis primero comentando el salto cuántico que da el padre Lemaitre al extrapolar observaciones de intensidad lumínica acá en la tierra, con las intensidades de la luz que emiten las galaxias lejanas a la nuestra.

¿Cómo justificó racionalmente el padre su postura? No olvidemos que nosotros tenemos la atmósfera terrestre, que no es otra cosa que un cúmulo de un compuesto de muchos gases los cuales, sumados a los rayos del sol y a nuestra propia capacidad visual, nos permite por reflejo de los propios cuerpos que nos rodean, diferenciar numerosos colores alrededor nuestro.

Este escenario lumínico es válido sólo aquí en la tierra. Fuera de nuestra atmósfera cambian los parámetros para medir la variabilidad lumínica. Como diría Aristóteles cambia la causa, y, por lo tanto, cambian a su vez los efectos. Esa reflexión es de perogrullo, no podemos sustraernos de principios lógicos y metafísicos válidos para todo tipo de conocimiento.

En la época que el padre Lemaitre el hombre ni siquiera llegaba a la Luna- si es que de verdad lo hizo- así que menos podría haber tenido datos de satélites o tripulantes que observen desde el espacio. Asumamos que mi aporía no es real, pensemos que el padre Lemaitre tiene razón, que esa luz roja da cuenta de un envejecimiento térmico de la luz que proviene de estrellas que posiblemente no existan, la conclusión no puede llegar, sin una sustentación de carácter sustancial, a afirmar un principio primordial, ya que esa sola afirmación, apunta a un momento de carácter ontológico y no físico.

Pasamos de la afirmación de la realidad dinámica del universo a la creación u origen del mismo. Eso carece de toda lógica.

No podemos concluir si desconocemos muchísimos agentes que permitan llegar a la concatenación causal del principio térmico del universo. El error está en extrapolar ciertos fenómenos lumínico térmicos, a un principio de carácter metafísico. Veamos a lo que nos lleva ese error. Pensemos en ese momento primordial de la materia, reducida a su máxima expresión, pensemos en ese azar como principio- lo cual es un absurdo, por evidencias racionales, el azar no existe en todo el mundo que nos rodea, el azar no escapa a la relación causa efecto, sólo se lo llama así ya que desconocemos las causas que lo sustentan, ejemplo, los juegos de azar.-, al producirse la explosión inicial, el universo se expande.

Pregunta, ¿sobre qué se expande Universo? Al parecer el padre Lemaitre y sus continuadores omitieron hacerse esa pregunta, ya que eso anularía su propia teoría.

El universo comenzaría en un mínimo punto inmerso en una nada, pero, ¿de qué nada se trata? Si todo lo que la razón conoce es el ser, la existencia nuestra y de todo el mundo que nos rodea, ¿cómo podemos llegar a afirmar racionalmente? Sin una base al menos empírica- base para toda ciencia- que el universo para ser necesita del no ser, vale decir, la nada, constructo intelectual, pero no real de todo lo que conocemos. El ser se sustenta en el no ser, eso es una burrada filosófica y es una ignorancia de carácter científico apodíctico.

Sigamos con esta pseudo ciencia y hagamos una fanto ciencia, o, mejor dicho, fantasía científica, asumamos que se expande esa explosión inicial en todas las direcciones, ¿cómo seguir la huella desde dónde partió si el geo punto referencial desapareció desde el momento que se expandió? Respuesta: por la huella térmica; pero, ¿cómo determinar y cómo seguir una huella térmica si ni siquiera sabemos en qué posición nos encontramos respecto a la gran explosión?

Piensen ustedes, por los principios que nos vienen del sentido común, que una huella empieza a desaparecer en la medida que pasa el tiempo, y de verdad ha pasado muchísimo tiempo desde que ocurrió este fenómeno, los astrofísicos calculan alrededor de 14 mil millones de años. ¿Por qué no 15, ni 20, ni 30?, ¿quién da más en la subasta del Big-Bang? Esto es pura mitología de carácter científico que se sustenta en las aulas universitarias y comunidades científicas como un dogma frente al cual todo el mundo debe creer bajo anatema.

Sometamos la teoría del Big- Bang bajo la ley de Sistemas Unificados.

La ley sostiene que todo en la naturaleza- mundo material- se encuentra interrelacionado. No existen sistemas aislados, dichos sistemas se unen con otros por medio de puentes, esos puentes se denominan sistémicos. Según la ley – la cual todos pueden comprobar- al extrapolar sus principios al momento primordial, big-bang, no podría expandirse la materia luego de su máxima condensación a raíz de la ausencia de puentes que unieran la trasmisión de la energía de las partículas subatómicas con las siguientes.

Para que haya expansión se necesitan, evidentemente, puentes que unan o mejor dicho transporten la energía, sin esos puentes, no puede haber lógicamente expansión.

¿Qué puentes sistémicos puede haber fuera de la máxima condensación? ¿qué puentes sistémicos pueden existir dentro de la misma condensación?

Para que exista la condensación esta debe estar ubicada en medio de algo y no de nada, por lo cual, la teoría carece de base explicativa para justificar una condensación ilógica en medio de la nada.

Piensen ustedes, cómo llegó a concentrarse a tal extremo la materia, ¿por qué se concentró así? ¿cuánto tiempo estuvo la materia concentrada sin explotar? ¿cómo llegó la materia a estar ubicada en esa posición en una oscuridad total?

En fin, existe una infinidad de preguntas sin contestar, que podríamos estar una eternidad especulando sin llegar a ningún punto de acuerdo debido a que carecemos de toda base de pruebas que nos permitan sustentar tal pensamiento.

Tal como el concepto de nada el big-bang es un constructo intelectual, una realidad de carácter nocional y no real, tal como lo puede ser un unicornio de color azul. Una quimera de personas que juegan al conocimiento científico, pero que no actúan como tales, por carecer de medios adecuados que sustenten sus teorías de pseudo ciencia.

Lo más peligroso de todo esto es que muchas personas pierden la fe, se vuelven ateos, por aferrarse a una ciencia que, lo menos que tiene, es de ciencia.

No podemos seguir el juego a los artistas pirotécnicos de nuestro mundo, ese juego es tan peligroso que nos puede llevar a perder nuestra felicidad eterna. La base de toda ciencia debiera ser apodíctica, sin una verdad contundente que la sostenga , debe rechazarse de ante mano. Piensen bien en esta locura, el hombre que tiene inteligencia, proviene de una materia que carece de ella, como si lo irracional produjera lo racional. Un absurdo dentro de muchos absurdos de nuestro mundo.

Christian Velásquez

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